Lirionegro1: Me da gusto que te esté gustando mi fic, tu comentario me agrada, espero no decepcionarte.

Jill Filth: Me encanta saber que el fic te está gustando mucho, es un honor para mi…

Continuo

Leon quedo paralizado por la resiente confesión de Helena, no podía creer lo que había escuchado, la castaña estaba embarazada de su bebé, su nuevo mundo, todo lo que él, había deseado alguna vez con aquella mujer, estaba sucediendo con Helena, no se decepcionaba, al contrario, era el hombre más feliz del mundo, lo que había vivido anteriormente, los engaños y las traiciones, ya no importaban, tenía ganas de soltar el arma y desaparecer con Helena, casarse y criar a la criatura, sin peligros, pero no podía hacerlo, iba a ser padre, tenía más motivos para acabar con Ada y compañía, si la dejaba viva, sabía que haría lo posible para dañar a los seres que más amaba en su vida, Helena y a su futuro bebé, tenía que terminar con el reino de terror de aquella mujer. Camino hacía su pareja, le fue inevitable sonreír, se abrazaron, no podía explicar la felicidad que sentía.

La castaña había dejado de preocuparse por la reacción de Leon, se había equivocado, había sentido miedo, de que el rubio, hubiera tenido otra reacción, le respondía el abrazo de la misma manera, le encantaba el aroma de su cabello, pero ahora lo que le preocupaba era que Leon, no iba a dejarla ir con él.

-Helena, dios mío….- dijo Leon, no encontraba las palabras correctas, para explicar lo que estaba sintiendo.

-No sabía cómo decírtelo…tenía miedo que….- dijo Helena, mientras bajaba el rostro.

¿Miedo?...

-De que no estuvieras….listo-

- Creo que en esos momentos…sabía que estaba listo, contigo, no sé cómo explicar, lo feliz que me estás haciendo-

-¿Leon?...-

La castaña sentía el impulso de saber si ellos iban a casarse, no tenía duda que el rubio la amaba mucho, pero no sabía si Leon creía en el matrimonio, ahora que lo pensaba, ella no había pensado en matrimonio, nunca se había visualizado con vestido de novia y menos ser madre, solo trabajo y soledad…

-¿Si?-

Quiero casarme contigo….

-Olvide que iba a decir…mejor vámonos- mintió

El miedo de Helena había comenzado, Leon se había arrepentido que lo acompañara, no quería que ella, sufriera algún daño y menos ahora, tenía que asegurarse en no perderla, no iba a decírselo a la castaña, sabía que ella no aceptaría, él iba a ir solo a aquella suite, no aseguraba que Ada estuviera ahí, pero quizá encontraría algo para llegar a ella, tenía que mentir.

Leon sostuvo su mano y caminaron por el pasillo, iban a irse de la Casa Blanca, sintió una vibración en su pierna, era su celular, lo agarro, su rostro feliz cambio inmediatamente a un rostro serio.

-¡ADA!- contesto.

Se trataba de aquella mujer que se había encargado de eliminar a Ashley.

-Dulces sueños…Leon- respondió la pelinegra

En ese momento, hubo una explosión, que provoco que el rubio soltara la mano de la castaña, el impacto los había separado, la casa blanca estaba en llamas, cayó al suelo de espaldas, había recibido un fuerte golpe, se reincorporo con dolor.

-¡¿HELENA?!-

No podía encontrar a la castaña, solo había fuego, humo y personas corriendo.

-¡EL PRESIDENTE, PONGALO A SALVO!- gritaban los demás agentes.

-¡¿HELENA?! ¡¿DONDE ESTAS?!- gritaba Leon, se movía débilmente.

-¡¿LEON?!- grito la castaña, el impacto la había lanzado hacia las escaleras, provocando varios golpes al caer, había escuchado a Leon, era difícil ver con tanto humo.

Leon, escucho a Helena, corrió hacía donde la había escuchado, tenía que salir de ahí con ella.

No me gusta decir…que el presidente es antes…ella es muy sentimental…

Recordó lo que el presidente Graham, había dicho, en aquel momento cuando Helena había sido arrestada.

Lo siento señor…no puedo dejar a un lado mis sentimientos...

-¡Leon!- grito la castaña, por fin lo había encontrado, entre humo y pedazos caídos.

Ambos se encontraron, Leon intento ir hacia ella, escucho un ruido en el suelo, bajo la mirada y miro tres pequeñas latas verdes, desprendiendo un humo verdoso, hacía que comenzara a toser, el olor era muy fuerte, causaba mareos, Helena también lo estaba inhalando, ella también tocia, quería correr, pero el olor la estaba deteniendo.

-¡VETE DE AQUÍ!- grito Leon, tocia, le estaba siendo imposible llegar hacia ella, él solo quería que Helena, se fuera de ahí

Para Helena, ya era demasiado tarde huir, había inhalado más, el olor nauseabundo, había hecho que sintiera cansancio, cayó al suelo, seguido por Leon, los ojos de ambos agentes, se cerraron completamente.

Entre los humos se visualizó una enorme silueta, se trataba de Ripper, la criatura observaba a los agentes caídos, miro a Leon, lo odiaba tanto, quería destrozarle la capa torácica, derramar sus tripas por los suelos, comerse su corazón, sus dedos se movían, sentía placer como aquellas cuchillas salían al aire, listas para cortar, volteo el cuerpo de Leon con una patada, para que estuviera boca arriba, sus ansias de destripar eran imparables.

-¿Qué carajos crees que haces?- Dijo Ada, mientras le sostuvo el brazo.

Ripper la observo con aquellos ojos blancos sin expresión, su rostro daba la impresión que estaba por caerse, un bozal de picos cubría su boca, no podía hablar, solo hacia ruidos de respiración.

-Nunca te he pedido que lo mates, idiota, no olvides quien está a cargo aquí, ¡anda! Levántalos-

Ripper obedeció la orden de aquella mujer, levanto los cuerpos con una mano y ambos se los puso en un brazo, estaban boca abajo, Ada se acercó a Leon, alzo el rostro del agente, estaba perdido completamente.

-Gracias a ti, me he divertido como nunca… pero ¿sabes…. porque no podemos estar juntos? …..porque eres ingenuo, creías que ibas a atraparme fácilmente…Leon….- acaricio el rostro del agente y lo soltó.

Parte de la Casa Blanca, había sido destruida, a los agentes les interesaba sacar al presidente de ahí, por ese motivo, para Ada, había sido sencillo, llevarse a los dos agentes, ellos comparados con el presidente, eran nadie, desapareció del lugar sin problema alguno.

Estaba siendo difícil adaptarse a la luz, por fin pudo respirar, comenzaba a abrir los ojos, parpadeaba tratando de distinguir en donde se encontraba, las paredes eran de piedra, había varios tubos, daba la impresión, que estaba en una fábrica abandonada, se había percatado que estaba en una habitación, movió a un lado su cabeza, había botellas llenas de cosas extrañas, ojos, manos, pequeñas criaturas extrañas, se reincorporo, había estado acostado en el suelo, sus ojos miraron aquel cuerpo que aún permanecía inmóvil.

-¡Helena!- dijo Leon

Fue directo hacia ella, se puso de rodillas para sujetarla y poderle ver el rostro.

-Helena…despierta-

Acariciaba aquel fino rostro, el rubio podía escuchar que ella aun respiraba, se encontraba bien.

-Helena…-

La castaña empezó a dar señales que estaba despertando, poco a poco abrió los ojos, la luz hacía que los cerrara, habían permanecidos cerrados mucho tiempo,

-Leon…¿Dónde estamos?- pregunto mientras trataba que su visión se adaptara.

-No lo sé…pero tengo el presentimiento que pronto lo sabremos-

Leon ayudo a Helena a levantarse, el ambiente estaba silencioso, no había cámaras pero eso no quería decir que no estaban siendo observados, Helena inspeccionaba el lugar, agarro una de las pequeñas botellas que se encontraba ahí, contenía un líquido verdoso, tenía una etiqueta.

-D-Virus….- murmuro – Leon…mira-

Helena le entrego la botella a Leon, no podía creer lo que estaba leyendo, desconocía la existencia de un D-virus.

-¡LEON!.. ¡HELENA! …¿Están bien?- se escuchó la voz de Hunnigan desde el comunicador de Leon.

-Hunnigan- respondió

-Me alegro que estén bien, ¿Dónde están?-

-No lo sabemos ¿puedes localizarnos?-

-No, el transmisor no me da sus coordenadas, hare lo necesario para poderlos ubicar-

-¿Y el presidente?- pregunto Helena.

-Por suerte pudimos sacarlo de ahí, pero varios agentes perdieron la vida…-

La comunicación entre ellos, empezó a distorsionarse.

-¿Hunnigan?-

-¿Leon?...no te escucho-

Perdieron totalmente la comunicación, los agentes se vieron entre ellos.

-Creo que estamos solos en esto..- dijo Leon

-Si…hagámoslo, pero.. ¿Por qué nos dejó las armas?- pregunto Helena, estaba teniendo un mal presentimiento, no podía salir nada bueno de ese lugar, le era inevitable no temer, estaba preocupada de lo que podía pasarle a Leon o incluso a ella, si ella moría, el bebé nunca nacería.

-Conociendo a Ada…. Seguramente está jugando con nosotros-

Encontraron una televisión con una cinta de video encima, la etiqueta decía "Felicidades, Kennedy", para ambos agentes, eso estaba siendo un déjá vu, con aquella cinta que decía " Happy Birthday, Ada".

La pusieron en la videocasetera, empezó, nuevamente era el mismo que habían visto, aquella vez, la misma escena, la imagen sin poderse distinguir bien, el mismo capullo, Ada Wong, saliendo de él…

-No entiendo..- Dijo Leon.

Pero esta vez, la cinta comenzó a mostrar otras cosas diferentes, la cinta comenzó a avanzar rápidamente, se detuvo en una escena donde se encontraba Ada Wong, vestida como aquella vez en el helicóptero, su blusa escotada roja y sus pantalones ajustados negros, disparaba sin parar hacia el laboratorio, destruyendo un capullo similar dentro de un tanque.

Para Leon y Helena estaba siendo todo confuso, no entendían lo que estaban viendo y que quería decir eso.

Acaso…¿Ocurrió después de la lucha contra Simmons?...¿Quién estaba grabando?

-Leon….¡mira!-

Helena señalo con el dedo, había visto algo extraño en el video, el rubio no podía creer lo que estaba viendo, acaso era….

-¿Ada?...y…¿Ada?...-

Había otra Ada Wong, detrás de la Ada de rojo, aquella estaba cubierta de líquido, estaba saliendo de un capullo que la Ada de rojo no había visto, una larga cola verdosa salía del vientre de la pelinegra, rápidamente, atravesó por detrás, el pecho de aquella Ada Wong que Leon había visto en China, después de eso, el video termino.

Los agentes estaban confusos de lo que recién habían visto, para Leon, estaba siendo muy complicado y difícil de comprender, realmente después de China, nunca estuvo con la verdadera Ada Wong…

¿Quién eres ..Tú?...

-¿Estas bien? – pregunto Helena, había notado que Leon no dejaba de mirar la obscura pantalla.

Leon bajo el rostro, le era inevitable no sentir tristeza, alguna vez, él había dado todo por ella, la idea de que la verdadera Ada Wong, pudiera estar muerta y aquella criatura con su semejanza e identidad, hacía de las suyas, hacía que se sintiera asqueado, pero aunque la verdadera Ada Wong, se encontrara con vida, ya era demasiado tarde para los dos, él amaba a Helena, más que a nada en este mundo y dentro de ella, iba a crecer el bebé de ambos.

-Dispara sin titubear…- murmuro Leon

-¿Qué?...- Helena no entendió el repentino comentario de su pareja.

Leon sostuvo el rostro de la castaña y la miro a los ojos, ella no debería estar ahí, pensó, debió correr, era muy peligroso, no sabía a qué podrían enfrentarse, aquella criatura, posiblemente los estaba observando y pronto atacaría…

Fin del capítulo 12, espero que lo sigan disfrutando, n n xoxoxoxox

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