¡¡Hola!!

Si ya se lo que se preguntarán, ¿Esa niña no tiene vida social, que actualiza tan rápido? Pues si, si tengo vida social aunque cueste creerlo xD. Pero estoy enferma T.T y no puedo salir ni hacer nada más... pobre de mí que llevo encerrada como una semana y varios días... T.T

Ni Mahou Shoujo Lyrical Nanoha, ni sus personajes me pertenecen...

Espero que disfruten el capítulo!


Un Pequeño Cambio.

Parte II.


Fate estaba mirando el cielo oscuro y sin estrellas, a través de una de las ventanillas del helicóptero, estaba muy nerviosa y no sabía porque, había estado un mes lejos de su hogar, lejos de Nanoha, de Vivio y todos sus amigos cercanos, pero volver no le traía esa emoción que espero sentir. No, estaba asustada, presentía que algo malo sucedería. Sólo rezaba por el bienestar de Nanoha y Vivio, porque si a su novia e hija les pasaba algo, ella no podría soportarlo.

Cuando el helicóptero aterrizó y las puertas de este se abrieron, los heridos fueron recibidos de inmediato por una tranquila Shamal, que antes de marcharse le regaló una sonrisa llena de comprensión, como si la doctora supiese algo que ella ignoraba completamente.

Y su temor aumentó. Shamal confirmó sus sospechas, algo importante había pasado en su ausencia. ¿O sólo se estaba volviendo paranoica?

Tomó su bolso y silenciosamente comenzó a caminar, era tarde y no quería seguir haciendo esperar a Nanoha, ella tenía algo importante que decirle, se lo había comentado cuando había llamado. Y de pronto se sintió intrigada, dejando de lado el miedo y preocupación, dejó que la curiosidad se apoderase de ella. ¿Qué querría decirle Nanoha? Era algo importante, estaba segura… pero ¿Qué podía ser tan serio, para que no pudiesen esperar hasta el siguiente día? Por más que lo intentaba, nada aparecía en su mente.

Se le pasó por la cabeza, que podía ser algo con respecto a Vivio, sabía que su novia amaba a la pequeña, pero no era muy buena controlando su energía de cinco añera, o tal vez era algo sobre su relación. Se mordió el labio inferior, ¿Acaso algo le molestaba a Nanoha con respecto a ella? ¿Había hecho algo mal? ¿Había olvidado alguna fecha importante? Hizo funcionar su cerebro y nada parecido se le vino a la mente. No, no había hecho nada…

Y tal vez eso molestaba a Nanoha, que ella no hiciese nada para quedarse con su familia, que no rechazase ninguna misión, que trabajase como si el mundo se fuese acabar. Que pusiese su imagen como enforcer, por sobre su imagen como madre. Muchas veces, Nanoha se lo había reclamado en sus pequeñas discusiones… y quizá, ella no era tan buena madre como todos decían o creían, ni tampoco una buena pareja. Nanoha tenía mucha razón, en aquel montón de cosas que le recriminaba, cuando la ira le invadía. Nada de lo que decía por muy hiriente que fuese, era mentira.

Esas inseguridades ¿Por qué volvían a surgir? Se suponía que ella y Nanoha, estaban trabajando arduamente en formar una familia y claro, en mantener una sana relación amorosa, no eran la pareja perfecta, discutían, tenían desacuerdos, cometían errores, como todos. Y trataban de mejorar en los aspectos que fallaban, porque se amaban y no querían que los defectos que poseían, arruinasen su familia. Porque ya no eran sólo ellas dos, también debían pensar en Vivio. La niña merecía un hogar estable, su vida no había sido fácil.

Aunque tener a su Fate-mamá lejos por largas temporadas, tampoco le hacía muy bien a la pequeña.

-Supongo que mi principal problema, es la manía que tengo por el trabajo.- Susurró mientras bajaba las escaleras. El trabajo no era más importante que Vivo o Nanoha, al contrario, amaba estar con su novia e hija, pero lamentablemente de amor no se vivía y debía trabajar.

"¡Pero te tomas esa frase demasiado en serio, Fate!"

Le había dicho Nanoha, en una de esas tantas discusiones que habían tenido. ¿Cuántas veces había tenido que partir? Muchas, sin duda alguna. Planeaban vacaciones y salidas en familia, que eran canceladas el día antes, o a veces el mismo día, porque era llamada por alguna emergencia que se suscitaba. Donde, según sus superiores, debía estar la gran enforcer Testarossa Harlaown, y ¿Quién era ella para contradecir órdenes? No era nadie, sólo un peón que tenía mucho más poder mágico que el resto, que era utilizado para acabar con los peligros en un instante, así la TSBA brindaba una imagen de seguridad a la gente.

Pero eso iba a cambiar.

-Me voy a tomar un tiempo, quiero estar con mi familia y nada, ni nadie me va hacer cambiar de parecer.- Decidió con una pequeña sonrisa, imaginando la cara que iban a poner Nanoha y Vivio al enterarse de esa noticia.

No tenía idea, de la sorpresa que ella se iba a llevar.


Nanoha caminaba en círculos por la sala, estaba nerviosa e histérica, Fate llegaría en cualquier momento y tendrían aquella conversación. Por suerte Vivio estaba dormida, así no tendría que explicarle todavía que tendría un hermano y eso le quitaba un peso de encima. Siguió dando vueltas, miraba por la ventana, iba a la cocina por un vaso de agua, luego se recostaba en el sofá, se volvía a levantar y repetía la rutina.

No sabía como abordar el tema, es que no podía llegar y decir: "Fate, ¡Estoy embarazada!" A su pobre novia le daría un ataque de algo, y no quería dejar huérfano a sus hijos. Tampoco podía empezar con: "Fate-chan ¿Recuerdas esa noche, cuándo te pusiste cariñosa?" Porque seguramente mandaría el mensaje incorrecto, no era que le molestase el rumbo que tomarían las cosas, si Fate malinterpretaba su mensaje, pero debía informarle de su estado de inmediato. Entre más tiempo pasaba, peor se pondría la situación.

-Como si fuese fácil.- Farfulló con impaciencia.- ¿Cómo irá a reaccionar?- Comenzó a imaginar, el modo en que actuaría su novia al escuchar la noticia, pero nada se le venía a la mente. Fue a sentarse en el sofá de nuevo, sin dejar de intentar imaginar la posible reacción de su amante y nada se le ocurría, por más que quería no podía adivinar la reacción de la enforcer. Sólo ella le podía dar la respuesta, y se estaba demorando en llegar a la casa, y con la espera su valor y determinación se estaban esfumando.

-Vamos, Fate-chan.- Susurró nerviosa.- Llega antes de que me arrepienta.- Pidió y como si sus plegarias hubiesen sido escuchadas, la puerta se abrió lentamente. Su corazón se detuvo unos momentos. Y la vio ahí, parada en el pasillo, tan hermosa como siempre.

-¿Nanoha?- La voz suave de la rubia, rompió el silencio de la casa. Ella no había logrado ver a la pelirroja debido a la oscuridad, así que comenzó a caminar lentamente, procurando no golpear nada. Nanoha no podía dejar de mirarla, a pesar de la escasez de luz, podía ver perfectamente a Fate y como siempre, se quedó unos segundos embelesada recorriendo la figura de la enforcer.

-¡Fate-chan!- Se levantó de golpe asustando a la rubia, pero no le importó y la abrazó con fuerza.- ¡Te extrañé un montón!- Y sin decir más palabras la besó. Al hacer contacto sus labios, ambas sintieron ese conocido hormigueo en sus estómagos, volvieron a revivir la misma sensación, que sintieron años atrás cuando compartieron su primer beso. Volvieron a ser las adolescentes nerviosas y torpes que se besaron por primera vez en aquel puente, dónde comenzó su historia.

-También te extrañé.- Susurró agitada Fate, luego de romper aquel largo y profundo beso. Se quedaron unos minutos abrazadas, disfrutando el calor de la otra, embriagadas con el aroma dulce que desprendían sus cuerpos. Decir que se habían extrañado, era poco para describir lo que habían sentido en esos largos días, donde añoraron la presencia de la otra.

Y el encanto se rompió, cuando Nanoha recordó lo que debía contarle a Fate, su nerviosismo no pasó desapercibido para la enforcer, que con delicadeza, le acarició la mejilla.

-¿Sucede algo, Nanoha?- Le susurró muy cerca del oído y la instructora de combate se estremeció al sentir el cálido aliento de la rubia en su cuello. Su piel se erizó y le temblaron las piernas, la rubia le sujetó por la cintura, sintiendo la repentina debilidad de su novia. Y vaya que se sentía muy bien, estando entre los brazos de Fate.

Nanoha nunca se aburriría de esa sensación, se sentía protegida entre esos gentiles brazos.

-Tienes algo que decirme ¿No?- Volvió a cuestionar la mujer más alta, con un tono de voz mucho más bajo y seductor que la anterior, y de nuevo demasiado cerca de su oído. Nanoha pasó saliva, le costó un poco encontrar su voz.

-S-sí.- Balbuceó con un hilo de voz y con las mejillas rojas. ¿Cómo podía Fate hacerle sentir eso? ¡Sólo le había susurrado palabras al oído! Se sentía como una quinceañera nuevamente, y vaya que le gustaba esa sensación.- Tengo algo muy importante que decirte, Fate-chan.- Se separaron y se dirigieron al sofá de la mano.

-¿Por qué no encendemos la luz?- Preguntó la rubia de pronto, intentando aligerar el nerviosismo de la instructora.- Quiero ver tu lindo rostro.- Comentó con una sonrisa y sus palabras lograron el efecto esperado.

-¡Fate-chan!- rió Nanoha con un leve tinte rosa en las mejillas.- Deja de halagarme, que ya tengo la autoestima por los cielos.- Se quejó con una sonrisa.

-Pero sólo digo la verdad.- Después de algunas bromas y risas, las mujeres encendieron las luces.- ¿Y qué me quieres decir? Me preocupé, después de esa llamada. ¿Pasa algo malo, Nanoha?- El rostro de Fate mostraba seriedad, realmente la mujer esperaba muy malas noticias.

-Y no las son… ¿Verdad?- Se preguntó Nanoha. Era un embarazo, iban a tener un hijo y eso era una bendición, una buena noticia, no algo malo, ¿Cierto?- Genial, Nanoha… escogiste un muy buen momento para sentirte insegura…

-¿Nanoha?

-Verás, es algo complicado de explicar Fate-chan… o mejor dicho, de entender.- La rubia sintió como la mano de Nanoha comenzaba a sudar y le dio un apretón suave. Takamachi sonrió agradecida.- Verás Fate-chan… yo… te amo, ¿Lo sabes, no?- La chica de ojos escarlata asintió sin dudar.- Y sabes que sería incapaz de hacer algo para herirte…

-Lo sé, Nanoha.- Aseguró la rubia.- Pero, sigo sin entender…- Nanoha le puso un dedo en los labios y Fate guardó silencio.

-Hoy me sentí mal, y Hayate-chan me llevó donde Shamal.- Comenzó el relato, su voz temblaba con cada palabra que decía y cada vez se iba poniendo más pálida. Fate se inquietó, algo no sonaba bien.- Me hizo unos exámenes y…

-¿Estás enferma?- Interrumpió angustiada.

-No exactamente.- Masculló y se quedaron un momento calladas. Fate le dio un apretón en las manos y le sonrió con calidez. Nanoha sintió una repentina confianza.- Fate-chan yo… estoy em…- Nanoha se mordió el labio inferior.- Embarazada.- Siseó débilmente y Fate agudizó su oído y aún así no logró entender esas palabras.

-¿Estás qué? Lo siento, no entendí…- Se disculpó.

-¿No entendiste o no quieres entender?- Preguntó con el ceño fruncido.- También es tu responsabilidad, ¡¿O te vas a echar para atrás?!- Y se puso a llorar abiertamente, dejando a una enforcer más que confundida.- Oh genial, cambios de humor…- Pensó, pero no podía dejar de llorar, tenía miedo y Fate no estaba haciendo las cosas muy fáciles.- ¡Tontas hormonas!

-¡Nanoha!- Fate la abrazó intentado confortarla, aunque ella estaba más asustada que la pelirroja. ¿Por qué lloraba? ¿Acaso tenía algo grave?- Lo siento, yo… yo… de verdad no te escuché… no llores, por favor.- Pidió acariciando el cabello y la instructora lentamente se separó de ella.- ¿Nanoha?

-Estoy embarazada…- Habló, ni fuerte ni bajo. Fate escuchó claramente y suspiró aliviada.- ¿Fate-chan?

-Me preocupé, pensé que era algo grave.- Susurró con una sonrisa.- Pero sólo estás…- Y Fate en ese momento, proceso bien las palabras de Nanoha. Su sonrisa desapareció, se puso pálida y miró a Nanoha con los ojos abiertos.- ¿Em… bara… zada?- La voz que salió de su boca, no era la suya. No era esa voz dulce y tranquila que Nanoha amaba tanto. No, en esos momentos era temblorosa y aguda.

-Sí, vamos a tener un hijo.- Informó la mujer de cabello rojizo, sintiéndose un poco impaciente y porque no decirlo, nerviosa y asustada por la falta de respuesta de Fate. ¡Le había dicho que estaba embarazada! ¿Y cuál era su reacción? Quedarse callada.- ¿Fate?- volvió a llamarla.

-Va-vamos a tener u-un hijo…- Fue la respuesta de Fate.

-Me estás asustando, di algo…- Pidió Nanoha tomando la mano de la rubia. Estaba fría y sudada. La enforcer al sentir el tacto de su novia, pareció reaccionar.

-¿Cómo es posible Nanoha? Ambas somos mujeres…- Fate habló con incredulidad, pero aun así su corazón comenzó a latir con fuerza. ¿De emoción quizá? Después de todo, un hijo era una bendición ¿O era por miedo? Si ella consideraba, que no era una buena madre para Vivio, ¿Qué haría con otro hijo? Y Nanoha… ¿Cómo le pudo hacer eso? Y Fate extrañamente sintió culpa.

-N-no lo sé… Shamal tampoco supo explicarlo.- Fate movió afirmativamente su cabeza, comprendiendo las palabras de Nanoha, pero fue un grave error, todo le comenzó a dar vueltas.- ¿Fate-chan te sientes bien? Estás mucho más pálida y…

-…N-no.- Todo lo que vio la rubia fue oscuridad.

-¡Fate-chan!


Poco a poco fue recuperando sus sentidos. Lo primero que logró apreciar, fueron voces a su alrededor, pero no lograba entender nada de lo que hablaban, su cabeza dolía mucho, sentía que en cualquier momento iba a explotar. Lentamente fue abriendo los ojos, esperando ver alguna cara familiar, pero todo lo que logró ver fue el blanco techo de la habitación.

-Hey, al fin despiertas.- Habló una mujer, con un extraño acento.

-¿Hayate?- Murmuró incorporándose. Miró a sus alrededores, reconociendo la enfermería de la unidad seis.- ¿Dónde está Nanoha?

-Aquí estoy.- Apresuradamente la instructora se acercó a su novia.- ¿Te sientes mejor?- Con una seña, Nanoha pidió a Hayate y los Wolkenritter que las dejasen solas. Y estos en silencio abandonaron la habitación.

-Sí. ¿Qué pasó?- Preguntó desorientada.

-Eh… verás te desmayaste cuando te dije que… estaba embarazada.- Nanoha vio como la rubia se tensaba.- Antes que digas algo, ¡Te aseguro que no es de Yuuno-kun! ¡Es nuestro!- Aseguró sabiendo que Fate era celosa y que su primera sospecha sería el chico hurón.

-Oh…- Soltó sin salir de su impresión, pero el nombre de Yuuno le hizo fruncir el ceño. Ese hombre que había intentado reemplazarla cuando había estado en misiones lejos. El recuerdo más claro que se le venía a la mente, fue el primer día en la escuela de su hija. Ella había sido mandada a una misión en el espacio y para su total molestia, Yuuno había ocupado el lugar que le correspondía a ella. Y no entendía porque el hurón había estado ahí, si Nanoha le había dejado claro que nunca sintió nada por él, más allá de una amistad.- No puedo creer lo celosa que soy.- Se dijo con cansancio. Es que hablar de Yuuno era un nervio sensible que tenía, le molestaba la cercanía que Nanoha tenía con él, y estaba de más decir que la obvia atracción del hurón por su novia, era el motivo principal de sus celos.- Puedo confiar en Nanoha, pero no en él.

-¿No me crees?- Preguntó con un nudo en la garganta.

-¡Claro que sí!- Tomó la mano de Nanoha.- Lo siento, es que… es todo tan repentino.- Se rió nerviosamente.- Y tengo un poco de miedo…

-¿Por qué?

-No sé.- Mintió, pero era por el bien de Nanoha. No quería preocuparla con sus inseguridades, iba a mejorar como madre y pareja, trataría de permanecer el mayor tiempo posible con Nanoha, Vivio y su futuro hijo.- Tenemos que decirle a Vivio que tendrá una hermana.- Cambió de tema con rapidez, tampoco quería hacer de su inseguridad un drama.

-¿Hermana? ¿Cómo sabes que será niña?

-Es… genética.- Takamachi se rió nerviosa, ella nunca fue buena en ese tipo de cosas.- ¿Shamal no te lo dijo?

-Creo que no la dejé.- Se rascó la nuca.- Gracias Fate-chan.- Abrazó a la rubia.- Cuando me enteré, creí que me dejarías…

-Eso nunca.- Le dio un beso en la frente.- Y menos ahora que seremos cuatro.

-Fate-chan… no seremos cuatro.

-¿Eh, porqué?

-Porque son trillizas.

- ¡¿QUÉ?!

-…

-…

-Es broma, Fate-chan.- Dijo después de un rato, riendo. Miró a su novia y con asombro notó, que nuevamente se había desmayado.- ¡Mou, Fate-chan!- Gimió recostando a la inconsciente rubia en la cama.- Cielos, creo que nunca voy aprender a bromear.- Se lamentó mirando a la enforcer que tenía los ojos como espiral, mientras murmuraba 'Son trillizas'.

Pero a pesar de todo, Nanoha sintió calma, ya había pasado lo más difícil ¿No?


¡Hola de nuevo! Aquí esta la niña con ideas fumadas

Primero que todo, muchas gracias por todos los reviews! Me alegra que les haya gustado la idea, aunque la encuentren fumada xD

Lamento si esperaban un capítulo lleno de humor, donde Fate poco menos y se moría al enterarse del embarazo, en realidad eso iba a ser en un principio xD, pero pensando un poco (porque a veces pienso xD), me planteé ¿Por qué no hacer a Fate un poco insegura? No sobre el motivo de cómo Nanoha quedó embarazada, creo que han pasado por mucho como para dudar de la otra, pero ¿Si la hago dudar de su rol como madre y pareja? Fate, como lo menciono, no pasa mucho tiempo con su familia… bueno, eso es cuento aparte xD

En realidad ese fue el motivo por el cual no hice que Fate actuase para la risa, no venía al caso si se estaba cuestionando su rol en su familia, aunque reconozco que hubiese sido más divertido así, a como quedó... u.u

Sobre la mención de Yuuno, fue más que nada un reclamo personal ¿Qué hacía él ahí con Nanoha mirando a Vivio? ¡Debió ser Fate! Ahí lo odié más, no salió casi anda en StrikerS, pero tenía que aparecer en ESE momento...

¿Hay otras cosas más difíciles por las cuales tienen que pasar? Mmm… ¿Alguna sugerencia? xD

Dejen sus reviews con comentarios, criticas, consejos, lo que sea se acepta de todo!

Gracias por leer.

K4ro.