Bella
No pude pegar un ojo en toda la noche, por los nervios. Me habían aceptado en la academia.
Me cambie y me fui a tomar el autobús y por poco me paso de largo, por dormirme.
Los nervios estaban alterándome aun más. Tenía que dar mi presentación de bienvenido, meses vine trabajando en ella. Solo tenía que tener confianza en mí misma.
Llegue y pedí indicaciones para llegar a mi salón. Todos eran muy serios.
Dos parejas finalizaban su presentación. Mi profesor de baile, era uno de los que estuvo en la audición, el de cabello dorado.
Me acerque en silencio, para que no se dieran cuenta de mi presencia. Pero me trómpense con una mochila.
-Isabella, llegas justo a tiempo – no esperaba que recordara mi nombre, maldición.
-¿Si? – dije intentando escapar.
-Ahora es tu turno ¿tienes el CD? – tome una bocanada de aire, y me acerque al Dj, y entregue el CD.
-Lista – mentí.
Me centre en el medio de la pista. Erramos un grupo numeroso. Más chicas que chicos.
La música comenzó, Dirty de Christina Aguilera. Junto con mi baile. Trate de ignorar los rostros murmurando. No era una coreografía muy elaborada, si no contemporánea y divertida.
Solo me imagine en el salón de NY donde tomaba mis clases, y me quedaba horas y horas bailando. No me confundí en ningún paso.
Cada vez mas estaba cerca de cumplir mi sueño, y nada se interpondrá en el.
Termine y me sonroje cuando todos aplaudieron.
-Bien, comencemos con l clase – anuncio el profesor – Luego seguimos con las presentaciones.
Me quede parada a un costado, observando como el profesor James, armabas las parejas. Comenzaríamos con baile latino. Era un ritmo, tan sensual y divertido a la hora de bailar.
-Tu serás mi parejas, Isabella – dijo james, mire y todos estaban con su respectivas parejas. Eso me pasa por andar en la luna.
Tomo mi muñeca, y con su mano acaricio mi brazo al ritmo de la música. Me apretó con fuerza mi cintura a su torso.
-Bien, un paso atrás con la derecha, mientras que ella me sigue con su izquierda – índico.
Sentía cierta incomodidad. Levanto mi pierna llevándola hasta cerca de su hombro. Me bajo tomándome del cuello, sin soltar mi cintura.
Me causaba una sensación extraña cada roce, era tan… era solo mi imaginación.
Conocía esa mirada de odio de mis futuras compañeras. No era mi culpa ser su pareja de baile. Debía pasar por la oficina del directo antes de irme.
Jame era bastante atractivo, acepto que estén celosas. Internamente me reí a carcajadas.
Al finalizar la clase, fui a la oficina, a arreglar temas pendientes con el directo Carlisle. Espere sentada ser atendida, pero solo fue unos segundos.
-Adelante Isabella – dijo con una sonrisa en el rostro.
-Buenos días director Cullen – tome asiento, y me dibuje una sonrisa falsa.
Se levanto y se acerco hacia mí por la espalda.
-Tenemos un asunto pendiente – susurro a mi oído. Tenía una voz muy seductora. No aparentaba su edad. Nadie imaginaria que es mi padre.
-Lo sé Sr. Por eso vine – respondí nerviosa.
El deslizo su mano por mi cuello, apenas rozando mis pechos.
-Puedes ir. Te veré mañana – dijo mirando su reloj de muñeca.
-Con su permiso – me despedí sin mirarlo a los ojos. El me tomo de la cintura por detrás.
-Tú serás la primera – susurro.
Casi sudando Salí de la oficina, me choque con alguien, pero ni me fije. Solo me fui.
Jacob paso por mí a la salida, quede en ir a almorzar algo con él. Se lo merecía por quedarse todos los días.
-¿Qué tal tu día? – me pregunto mientras me alcanzaba el casco del acompañante.
-Ni me preguntes – subí y me aferre a su cintura.
Almorzamos en una cafetería cerca de mi departamento, no me gustaba a ir a lugares muy llamativo. A veces tenía miedo que algún cliente me reconociera.
Jacob era muy gracioso y dulce a la vez. Tenía una sonrisa muy bonita.
Me llevo a casa, la pasaba bien a su lado. Era imposible aburrirse.
Cuando me baje y fui a despedirme. Me tomo de la cintura y me beso.
Sus besos eran tan pasionales.
-Te veo esta noche – dijo encendiendo su moto.
-Adiós – le sonreí.
Entre a casa, directo a la ducha. Sabía que estaba errada, con el tema de director.
Nadie podía enterarse de esto, podría ser expulsada, no estaba en mis planes acostarme con él. Pero si no tenía otra elección. ¿Si me presionara con el tema de beca? No, no. No dejare que eso pase.
Debía darle tiempo, no sé hasta qué punto quería llegar. Pero nada se interpondrá en mi carrera. Nada.
Primero es lo primero. Seguiría el consejo de mi madre, antes de morir.
Lo único que me quedaba de ella eran solo recuerdos. Malos recuerdos.
Estoy haciéndolos un poco cortos, debido a q ya termino con el ginecólogo y podre darle capítulos más largos. Y paciencia que falta poco para que aparezca Edward. No se desesperen.
