Capitulo XV

Bella

Jacob… tenia esa sonrisa tan despreocupada, sus ojos lleno de tranquilidad. En sus brazos me sentí segura de que nada me pasaría.

El día en la academia transcurrió de manera normal, todos estaban preparando sus numeros para la presentación anual de todo los cursos. El director Cullen no volvió a solicitarme en su oficina.

No lo vi por ningún lado.

Me concentre en mi presentación de tango, el cual lo haría con Mike que era un poco mas corpulento, y hacíamos una linda combinación.

-Bella, ven aquí asi hacemos la muestra – Dijo James, estaba acostumbrándome a que siempre me agarrara de su pareja y a sus agarradas toscas. Negarme no debía.

Las practicas duraron hasta cerca del medio día, lo bueno es que cancelaron por esta semana las teóricas para los ensayos. Acabe muerta de cansancio , me dolían las piernas y los brazos. Fui a las duchas. no espere a los chicos, necesitaba dormir.

Tome el autobús para ir a casa, descansar ya que por la noche tenia tres show seguidos.

Me quite las zapatillas, la ropa y me tumbe en la cama. Ni ganas de comer tenia.

El ruido de una alarma de auto me despertó, vi que estaba oscura, mire el reloj y eran las 9 de la noche. Demonios la alarma de mi celular no había sonado. Mi celular? Genial. Me lo olvide en los vestidores.

Tome mi bolso, me vesti y fui directo a la academia.

Estaba cerrada, asi que tendría que seducir al de seguridad para un momento.

-Buenas noches, se que no debo andar a estas horas por aquí, pero me deje mi celular.

-Esta cerrado señorita.-

-Por favor, solo sacare mis cosas y saldré rápido, por favor – puse cara de perrito mojado.

-Esta bien, pero no se demore.

-Mua, muchas Gracias Señor.

Subi corriendo las escaleras.

Tome mi celular de mi casillero, el cual tenia incontables de llamadas perdidas de Eric , Mike y Jacob.

Vi la luz prendida del salón de música. Por un instante mi corazón se detuvo. No Bella, Vamos. No . no

Pero no pude, fui a ver si era el. Al acercarme mas.. Pude oir a una mujer.

Mi estómago de retorcijo, y mi corazón se partio en mil pedazos. Al oir sus gemidos, y al ver su espalda arañada y sujeta a las garras de esta mujer. Era masoquista por quedarme parada sin poder reaccionar. Ella me clavo la mirada. Pero siguió gritando.

El sonido de mi celular de delato, y ambos me miraron, las piernas me temblaban, aun asi Sali corriendo. Sin darme cuenta mis ojos se cubrieron por lagrimas.

-Bella… - grito .

-Que demonios Edward – cuestiono la rubia.

Corri hasta salir del establecimiento.

-Muchas gracias señor.

Disminuí el paso, no debía llorar, pero como hacerlo si duele, duele, verlo con otro persona, saber que lo hace con alguien mas que no sea yo. En mis adentro deseaba ser su juguete con solo saber que me mira por esos momentos a mi, pero mi razón de ser, mi orgullo de mujer no me lo permitía.

Lo mas probable que a el no le importe. Y continúo con su trabajo.

No significaba nada en la vida de Edward Cullen, y tendría que grabármelo a fuego en mi cabeza.

Con esa imagen en mi cabeza, hice mis presentaciones en el club, como si fuera un robot.

Acabe mi trabajo y me quede bebiendo en la barra, deseaba olvidar solo por esta noche a Edward.