Capitulo XVI
Edward
Me sentía culpable, sin motivo alguno, ver a Bella parada observando me dolió, porque se lo que sintió Verme con otra persona. Aun asi no tuve el coraje de ir a buscarla y darle una explicación. Esta lucha de orgullo entre ambos se volvia interminable. Seguramente pensó que lo hago para lastimarla.
No aceptaba que estaba enamorado de ella, pero este rencor por dentro actuaba de manera negativa contra ella.
Deje a Rosalie hablando sola, se puso histérica, haciendo pregunta de donde conocía, y quien era Bella.
Tome las llaves del coche y fui a buscarla. Conduje lo mas rápido que pude tenia que encontrarla en el club.
Al llegar, la busque con la mirada, pero no estaba. Me acerque hasta la barra, a preguntarle al barman.
-Has visto a Athena ? – pregunte desesperado, el largo una carcajada.
-Ve al baño de mujeres, ahí esta, seguro te están esperando.
No preste atención a lo que me dijo.
Entre… Bella se comia desesperadamente con una rubia, que no la conocía. Su mirada estaba perdida del alcohol. Ella abrió los ojos y me clavo la mirada, mientras metía su lengua y sus manos en el cuerpo de esta rubia. No pude resistir.
La tome del brazo y la lleve fuera del club a los tirones, ella no se resistió.
-Que demonios te ocurre? Mírame – La tome entre mis manos ,para que me prestara atención.
-Pensé que te gustaban las rubias? – apenas se mantenía de pie.
-Vete Edward, no quiero verte, vete con ella – la metí a la fuerza en el auto, colocando el cinturón de seguridad. Bebió mucho y quien sabe que mas.
No tenia fuerza para resistirse. En el camino se durmió.
Al llegar la tome entre mis brazos, y la lleve hasta su apartamento. La desvestí, acostándola en su cama, me quede un rato, no quería que se despertara, e hiciera otra locura. Me dio la vuelta abrazándome. Sin soltarme.
Me fui cerca del amanecer, no deseaba sacar mi rencor y pelear con ella, ambos ya teníamos bastante. Ambos éramos personas toxicas el uno para el otro. Debo alejarme de ella. Estando cerca nos hacemos daño, en esos momentos no me importa lastimarla, por lo que ella hizo, pero luego me mata verla llorar.
La bese en los labios, por última vez. Solo la recordaría como la chica del baile orgásmico.
Bella
El dolor de cabeza era insoportable, me tome dos litros de agua de lo deshidratada a causa del alcohol y las drogas. Era la segunda vez que me drogaba en tan pocos días. Hoy era viernes once de la mañana claramente me quede dormida, debía descansar, ya que en el club, tenia show hasta cerca de las cinco de la mañana. Una vez que falte no me hará daño.
Me prepare un super desayuno con tostadas, café triple carga y jugo de naranja. Este seria mi santo remedio para esta maldita resaca. Me tire en el sillón a comer, mientras miraba un poco de televisión. Hoy seria mi dia de descanso " mimando a bella" claro que lo haría yo , ya que no tenia a nadie quien…
El estomago se me cerro de repente quitándome el hambre, el corazón se estrujo, de pronto recordé el motivo de mi resaca. Desafortunadamente esa imagen apareció en mi cabeza, anoche había llorado demasiado. Este amor y odio entre ambos, con lo que sucedió termino de partirme el corazón. Se que no hay derechos ni reclamos, ver a la persona por el cual tu respiración se detiene, teniendo sexo con otra, es lo ultimo que le deseo a cualquier persona, el dolor que siente uno cuando esta enamorado y no es correspondido, no se compara. Solo lo sabe el que lo sintió.
Me ardían los ojos, y la cabeza me estallaba de tanto llorar. Edward Cullen debía formar parte de mi pasado.
Acomode y limpie el departamento, dejándolo impecable, mientras dejaba la ropa que se lavara. Cambie de lugar algunos muebles. Doble la ropa, separándolas por color, la ropa que no usaba para darla en caridad y botando la que ya no servía.
El reloj marcaba las dos de la tarde, hambre no tenia, y no me gustaba almorzar sola, me duche, me prepare en un emparedado con una taza tamaño grande de café, y recosté en el sofá a ver alguna peli que encontrara. Mantener mi mente ocupada era lo único que me importaba.
Me había quedaba dormida, era cerca de las cinco de la tarde, el timbre me despertó.
Mike , Eric y Jacob…
-Que Sorpresa, que hacen aquí?
-No contestas el celular, faltas a clases, que pretendes, además Jacob estaba muy preocupado – dijo Mike enojado por mi irresponsabilidad.
- Lo siento, no lo vuelvo hacer. Pasen.
-Debo irme Eric me esta esperando abajo, para ir de comprar. Nos vemos mañana. Te amo. Adiós diviértanse chicos.
Jacob entro, se sentó con una cara muy seria, sin preguntarle, le servi un poco de jugo fresco.
-Jacob lo siento… - me abrazo de repente. Y me beso. Correspondí su beso. Sus besos eran suaves, pero a la vez intensos. Sus brazos me apretaron contra su torso. Senti su excitación. E hizo que me mojara. Me levanto el vestido, sacando mi braga, lentamente me sentó en el sofá, quedando de rodilla, metio su cabeza entre mis piernas. Con sus dedos abrió mis labios, para tomar solo mi clítoris, y acariciándolo con su lengua. Fue inevitable soltar unos gemidos.
Con una mano introdujo dos dedos, mientras que con la otra abría mis labios para alcanzar hasta el ultimo punto con su lengua. Podía sentir el sonido de mis paredes mojadas. Levanto su cabeza y paso su lengua desde mi vientre hasta mi boca. Se desvistió completo, su espalada me calentaba aun mas, lentamente me penetro, fue fácil ya que estaba demasiado mojada. Su miembro era, duro, ancho, y lo sentía hasta el fondo. Me levanto me coloco encima de el, me agarro de la cintura para ayudarme a subir y bajar con rapidez. No paraba de gemir, el solo me miraba con cara de placer.
Su miembro se endurecía mas, mientras se envolvía de nuestros fluidos. Se agarro de mi cola con ambas manos, abriéndome para que lo sintiera aun mas.
Estaba a punto de venirme, mis gemidos me delataron, me levanto, me dio la vuelta, poniéndome a gatas sobre el sillón, y acelero. Mis gemidos eran una mezcla de dolor y a la vez placer.
-Voy a correrme… acábame Bella… - Eso fue suficiente para obedecer esa orden. Lleno mi vagina de semen. Ambos sudados y agitados. Al terminar beso mi espalda.
