Capitulo XVII
Bella
Aun no asimilaba lo sucedido, fue tan repente, ni si quiera lo dude, volvi a cometer el mismo error, dejarme llevar por los deseos, para que luego me lastimaran. Aunque Jacob es diferente, el es… la persona el cual yo debo enamorarme, refugiarme para olvidarlo.
El sueño me venció, dormí en sus brazos, después de hacerlo.
Abri los ojos, y aun seguía allí, sin soltarme. Me movi un poco para despertarlo, ya tenía que ducharme e irme a club.
-Despierta Jacob – susurre.
-Cierto que debes trabajar, puedo usar tu ducha? – dije sacando con delicadeza mi cabeza de su pecho. Se levantó y no pude no mirarle todo su cuerpo. Duro y bien formado. Esa espalda tenía las huellas que Bella anduvo por allí.
-Claro – dije. Apartando mis pensamientos.
Mientras tanto, prepare dos tazas de café bien cargado el mío, acomode el bolso que debía llevar sin que me olvidara nada. La noche estaba un poco fresca.
Cuando Salio, todo mojado, envuelto en una toalla de la cintura hacia abajo, fue inevitable querer hacerlo nuevamente, pero no poseía tanta confianza, como para insinuarme,
Inhale profundo a darme una ducha fría para que se me apagara el fuego. El se sentó en el sofá a beber el café, mientras me terminaba de cambiar. Hacerlo con Jacob me gusto, y por esos momentos solo existió la excitación en mi mente. Sin pensar en el.
Jacob me dejo en el club, no se quedo, dijo que me veria mañana.
La noche me fue eterna, dormi demasiado aun asi me sentía cansada. Hicimos varios show seguidos, apenas descansamos. Con victoria bebimos un par de copas, para sacarnos un poco el estrés, esto de la bebida se me estaba volviendo un habito.
Cerca de la seis de la mañana finalizo la noche, cerraron el club, victoria me dejo de pasada en un taxi en el apartamento. Entre y fui directo a la cama, mañana tenia un largo día.
El timbre sonó ochocientas mil veces, somnolienta me levante a ver quién era a las diez de la mañana, sea quien sea lo odiaba.
-Queria hablar contigo, y tienes apagado tu celular.
-Edward – apenas lo pude pronunciar – Que haces aquí.
-Puedo entrar ? – sin nada deje lugar para que pasara – Hable con mi padre y me conto como fueron las cosas – se sentó en el sofá y aparto con desprecio la chaqueta de Jacob. El destino ni la suerte eran mis amigas claramente.
-Edward …
-No se para que demonios vengo, soy un imbécil – lo tome del brazo para no dejarlo ir – suéltame Bella, sigue divirtiendo con quien se pare al frente – herido por sus palabras nuevamente deje que se fuera. Porque me hería de esa manera si el hacia lo mismo.
Me sentía una cualquiera, una fácil, llorar por Edward cada vez que lo veía, estar en una misma habitación sin hacernos daños era imposible, hasta el momento nunca le conteste, sus palabras me dañaban de tal manera que deseaba no haberlo conocido nunca.
Para que diablos viene a insultarme en mi propia casa? Solo por ser hombre puede revolcarse con gato que se le cruce, pero claro como soy Bella, mujer, me acuesto con dos y ya tuve sexo con toda la academia. Que injustica, maldito machismo.
Llene la bañadera con agua caliente, necesitaba desestresarme, hoy tenia ensayo con Mike para la presentación, allí descargaría mi energía y frustración.
Comi al liviano, y camine hasta el gimnasio. Era cerca de las dos de la tarde y no sabia nada de Jacob. Me subi a la corredora a calentar hasta que llegara Mike.
-Bella, Vamos? –
-Buen dia o acaso dormimos juntos ¿?
- las ganas que tienes tu de dormir conmigo.
- siempre tan dulce tu .
Entramos al salón, prepare la música, el calentaba.
Ensayamos hasta cerca de las seis de la tarde. Terminamos agotados. Nos fuimos a los vestidores a ducharnos.
Mike me dejo en casa, para que descansar un rato y me fuera a club.
Me prepare un emparedado y Sali apresurada, era cerca de las once, y tenia show a las doce. Tuve que tomarme un taxi.
La noche estuvo bastante agitada, lo cual significó que las horas pasaron rápido.
Al Salir del club, estaba fuera esperándome. El estomago se me revolvió, nunca lo desee tanto verlo. Me acerque sin dejar mi orgullo.
-Que haces aquí ?
-Sube te llevare a casa. – enojarme no me correspondia, pero era inevitable. Me tomo mi mano y la envolvió en su cintura.
Me acompaño hasta la puerta del apartamento. Me miro y me beso.
-Perdona, estuve ocupada con cosas del trabajo, y quede dormido. – ahora que lo pensaba nunca pregunte donde trabajaba, mucho no me interesaba solo deseaba que no me dejara sola.
-Vas a quedarte?
-Tu que crees – me beso intensamente y me levanto ambas piernas.
No dejaría que Jacob se fuera de mi lado… desde hoy aprendería a amarlo, para olvidarlo.
