Capitulo XIX
Edward
Volveria a creer en el amor algún dia, Sentir celos, sentirme nervioso, ansioso por ver a una persona. Vovler amar como lo hice?
Luego de perderla supe lo que es sufrir por amor. El orgullo no me sirvió de nada, creerme mas hombre, o pensar que nadie me lastimaría, hizo hundirme aun mas en un pozo de cual no puedo salir. Por perder la cabeza por mis celos infundados, cometi el error que marco mi vida.
Nunca crei que mi padre me obligara, me amenazara o me chantajeara. El sabia que no la amaba, y que nunca lo haría. Se que un ser inocente no tiene la culpa, nadie le pregunto si quería venir a este mundo. Me siento tan culpable, no es que quiera o lo odie, me es indiferente, el amor de padre no lo tenia, por que no lo desee. Rosalie que no ayudaba en nada, era insoportable, la mujer mas histérica, vanidosa, celosa, enferma de la cabeza. Todo el tiempo me amenazaba con esa creatura para que no me fuera.
Pasaba la mayor parte del dia trabajando, dormíamos en cuartos diferentes, no le faltaba nada a ambos. Se que es mi hijo, no es que no lo quiera, pero no me nace afecto por el. Suena horrible, pero un padre no siente lo mismo que una madre que no lo desea. La mayoría de las madres cuando lo ven por primera vez se olvidan de que lo querían, que no lo habían deseado, para un hombre es diferente. Para mi es diferente.
Aunque le parezca terrible que no ame a mi hijo, pasar por lo que pase todo este tiempo, no le deseo ni a mi enemigo. Rosalie se encargaba de amargarme todos los días, y tenia con que dañarme.
Bella, Isabella. Lamento tanto haberte dejado ir, haber dejado que manejaran mi vida. Ella me amaría aunque me quitaran todo. Tendría su amor que con eso me bastaría para darme fuerza y comenzar de cero.
Nada seria lo mismo, perdóname, lo perdimos todo, no pude ser perfecto para ti Bella. Ya es tarde. Perdi mi oportunidad de ser feliz, y ahora estoy pagando las consecuencias, de no haber luchado por lo que amo y ame.
No deje que hablaras, no escuche lo que tenias para decirme, y moriré con las dudas que vivirán en mi cabeza y en mi corazón.
Lo perdí todo, y darme cuenta cuanto la amo luego de haberla perdido, la busque por todos lados. En las academias de Europa, pero nadie me daba señales de ti Bella.
Mi única salida fue la música, la que me consolaba cada noche, cada día. La que me acompaño en este dolor y en este duelo de haberla perdido. Perdóname, ya es tarde lo se.
Nada de lo que haga o lo que diga servirá de algo. El daño a esta hecho. Y vivir con este será mi cruz y la cargare solo hasta el final.
La tarde se volvió oscura, por las nueves grises y la lluvia que azotabas las calles. Días que me deprimían aun mas. No había dia que algo la trajera a mi mente, todo me recordaba a ella.
Cinco años viviendo del recuerdo de una mujer, que ni si quería la disfrute, solo me ocupe de hacerla sufrir con palabras, celos de niño.
Tome mis cosas, para ir a esa casa, que queda solo a tres calles de la academia, el dia no estaba para mojarse.
Al salir, por un segundo el corazón se paralizo.
Vi a una mujer igual a Bella, era ella, subiendo a un taxi, corri hasta llegar a la esquina, pero perdi el rastro del auto. No puede ser, corri hasta la secretaria para preguntarle a Susan quien era.
-Vino una mujer, de este tamaño, pero largo, tapado color negro…
-Si se acaba de ir, una alumna graduada de intercambio, vino a buscar unos papeles.
-no dejo un teléfono algo. – pregunte desesperado.
-dijo que Tenia una presentación en la inauguración del hotel que esta a unas calles.
Sin mas que decir, Sali corriendo de la academia sin importarme nada. Era ella, la volvería a ver. El miedo me invadía lo mas probable es que haya formado una familia. Aun asi la amo y no me importa, hablaría con ella por ultima vez.
No sentía el frio, la lluvia no me importaba. La sensación, los nervios la ansiedad, era como si volviera a ser un humano que siente que ama, con una minima luz de esperanza.
-Sr no puede entrar – saque todo el dinero que tenia y se lo di para que me dejar entrar. El hombre se aparto.
En el salón, vacío, había bailarines calentando en el escenario. Ella estaba parada al frente del escenario. Dando indicaciones. La voz no me salía. Que perdería, solo seria una bofetada, un golpe, si su marido o novio estaba en el lugar.
Esta vez no perdería la oportunidad de verla por última VEZ-
-Bella – dice a sus espalda. Se dio vuelta. Y me miro como si primero no entiera nada. Sus ojos se pusieron vidriosos.
-Edward … - Isabella, Seguia igual o mas hermosa que antes.
Sin decir mas la bese, sentí sus labios otra vez como si el alma volviera a mi cuerpo.
Grabe ese momento e hice que fuera para toda la eternidad.
