Disclaimer: Fanboy y Chum chum, no me pertenecen son propiedad de sus creadores y yo solo los empleo en esta historia sin fines de lucro.


Cap. 5. – Infame Normalidad

La penumbra de la habitación, era apenas iluminada por unas cuantas velas, que adornaban los bordes, de un camino que conducían a una pequeña mesa cubierta con un manto rojizo. Un par de antorchas sobresalían a cada lado de la mesa, provocando un ligero brillo de algo que parecía ser la cubierta de un libro, que descansaba solitario al centro la de mesa. El aroma a incienso llenaba toda la habitación, dándole en apariencia, el mismo tipo de ambientación de una tienda naturista.

Los presentes dirigieron una mirada expectante al centro de la habitación, en donde se ubicaba lo que parecía ser un improvisado intento de centro ceremonial.

–Que clase de exageración es esta – se quejo el elfo rompiendo así, el silencio en el que paresia estar inmersa la habitación

Kyle observo curioso su alrededor, por primera vez estaba de acuerdo con el elfo, todo eso era demasiado. Se sintió ligeramente nervios al ver todas aquellas velas encendidas, temiendo el tener que llamar a los números de emergencia, en caso de un accidental incendio.

–Al menos no armo un circo como la última vez – murmuro para si

–¿Que ultima vez? – pregunto atento el escribano

–No es nada importante, olvídalo – respondió distraído centrando su vista en el libro que reposaba sobre la mesa Su antiguo Necronomicon.

Su cubierta brillaba con el resplandor que le brindaba la cercanía de las antorchas, dándole un aspecto misterioso, como una pequeña advertencia muda que te hacia pensar que el solo intento de sumergirte en sus antiguos textos podría resultarte peligroso. Kyle se sintió ligeramente ansioso ante la posibilidad de releer su Necronomicon y practicar algún nuevo encantamiento.

Como un niño pequeño a punto de protagonizar una obra escolar, Fanboy salio detrás de una gran cortina que colgaba de las escaleras. Traía una sabana púrpura atada a la cabeza colocada como una especie de sombrero místico con un adorno al centro, un par de pulseras en cada mano y un pendiente brillaban a la luz de las velas. Se coloco tras la mesa en pose de meditación, atrayendo la atención de los dos presentes.

Una risa ahogaba por parte de Kyle se escucho al fondo al verlo vestido de esa forma tan extraña, mientras el elfo solo rodó los ojos cansado de tanto teatro, auque si lo pensaba mejor, con el chico morado este tipo de situaciones eran muy común.

Fanboy se llevo ambas mano a la altura de la cien, cerrando sus ojos, pretendiendo que podía visualizar algo en su mente; extendió una mano al frente antes de hablar.

–Adelante Kyle sigue el camino iluminado, a tu encuentro con el destino… - dijo con una voz profunda y más seria

El pelirrojo arqueo una ceja extrañado, pero decidió no decir nada, solo le seguiría el juego, después de todo no tenia nada que perder.

–Bien, terminemos con esto – siguió el camino guiado por velas hasta llegar frente a la mesa, esperando el próximo movimiento de Fanboy

–Estas listo para la fase dos

–¿Fase dos? Fanboy que estas…haciendo – el chico morado saca debajo de la mesa un ramillete de plumas coloridas – no se exactamente que planeas pero, ¿para que son las plumas?

–Las necesitamos para la ofrenda inicial, pero antes el baile de las mil lunas

Fanboy salto sobre la mesa efectuando sus mejores pasos de bailes, al compás de una música que solo el podía oír, que parecía ser un ritmo de música Hip-Hop por los extravagantes movimientos que hacia.

–Por favor, detén eso – suplico el elfino, al ver los extraños pasos de baile

El pelirrojo pareció salir de su asombro inicial, al ver ese repentino arranque de hiperactividad bailarina.

–Fanboy solo leer las cinco palabras que dice el libro, no tienes que bailar como un payaso

Como el sonido de un disco rayándose, Fanboy se detuvo en el acto

–¿No tengo? – pregunto incrédulo

–No, ¿Que piensas que es esto? un ritual con danzas antiguas

El chico fanático no dijo nada quedándose inmóvil y con una mirada de completa incomprensión que exaspero a un mas a Kyle

–Oh vamos, por dios, – rodó los ojos maldiciendo el poco intelecto de otro, tomo el libro rebuscando entre sus paginas – Mira vez este pequeño renglón, solo leer lo que dice ahí, y procura pronunciarlo bien o no funcionara

–Son solo estas cinco palabritas, esto si que le quita toda la diversión – dijo tomando el libro en sus manos y bajando de la mesa

–Los encantamientos no son divertidos, es solo magia

–La magia es aburrida entonces – se quejo desilusionado

–Menos quejas y más lectura – les apresuro el elfo

–Ya voy, cielos ustedes dos se turnan para presionarme – Noto con desagrado el chico morado, volviendo su vista al Necronomicon en sus manos

–Y tienes que agitar la varita, cuando recites el hechizo – le aclaro el pelirrojo

–Claro la ramita con luces – acto seguido Fanboy saco la varita de entre un bolsillo en su traje

–No es una ramita – explicó Kyle ofendido –Es una varita de poder concentrado

–Eso mismo dije

–Mentiroso

–Niños tengo una cita de trabajo a las tres, así que termine de una vez – musito el elfino lanzando una mirada de advertencia para ambos

Fanboy se aclaro la garganta y como si se tratara de un directo de orquesta, dio un par de golpes con la varita sobre la mesa, antes de comenzar su lectura

–Carper retractum omperis lapfors kilnox – un ligero movimiento en forma de zigzag con la varita fue suficiente para completar el conjuro

La habitación se ilumino con las coloridas luces que salían disparadas de la varita, rebotando en las paredes, parecían no tener dirección alguna, de no ser por que las luces se centraban en el pelirrojo y Fanboy, hubieran pensando que el hechizo salio mal. Una de esas luces más resplandeciente que las otras, golpeo a Kyle casi como un fantasma atravesándolo por la mitad, luego de eso la habitación regreso a la casi penumbra apenas alumbrada por la precaria luz de las velas.

–Y bien, funciono – indagó el escribano

Kyle miro sus manos, y cerro sus ojos concentrándose en lo que quería invocar, imagino entonces los parquecillos de frambuesa que tanto le gustaban comer, chasqueo sus dedos y al abrir sus ojos pudo verlo, levitando a su lado, ahí estaba un esponjoso panque.

–¡Mi magia ha vuelto! – exclamo dando un gran salto y elevando el parquecito al aire como si se tratase de un gran trofeo

Aun que claramente no lo admitiría, el elfo escribano se sintió aliviado de que Kyle recuperara su magia, estar esos días viviendo en la guarida de fanáticos no le parecieron los mejores.

La felicidad de Kyle era enorme, logrando colocar una gran sonrisa en su rostro. Sin importarle la presencia de los otros dos, se puso a dar grandes saltos por toda la sala para celebrar.

Había logrado lo que quería, el hacer sonreír a Kyle, y que mejor forma de hacerlo que regresándole su magia, aunque eso significara que al recuperarla el se iría, Fanboy bajo su miraba triste, intentando concentrarse en la idea de que Chum chum pronto estaría de vuelta, volviendo ese pensamiento en su único consuelo en ese momento.

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Esa mañana era más que maravillosa, despertar en medio de su cama junto a todo lo que es suyo, se sentía tan bien y relajante. Soltó un largo suspiro mirando al techo perdido en medio de toda esa tranquilidad que lo embargaba, era como estar completo, ya no tenía esa sensación de perdida que lo abrumaba cada mañana. Perder su magia no solo lo inquieto, también le causo la sensación de abandono más grande que nunca jamás pensó experimentar.

Con más energía que días anteriores, salto de la cama directo a la cocina, se preparo algo para desayunar sin prisa, un par de hot cakes, le parecieron apetecibles. Tarareo una canción que conocía, llevando su vista de un lado al otro, asegurándose de que nada estuviera fuera de lugar, recalcando con ello su habito obsesivo de tener todo en orden. Paseo su mirada por toda la cocina, cuando noto que una de las puertas de la alacena esta entreabierta, se trataba específicamente del lugar donde guardaba los granos de café, muy seguramente su elfo, asalto sus ultimas reservas de cafeína. Paso su mano descuidado dentro del la alacena, topándose como supuso en un principio, con un bote de café vacío, que gran sorpresa, ironizo Kyle. Extrajo el frasco vacío de la alacena dejando ver detrás, un recipiente de tamaño medio de lo que Kyle tanto odiaba, mayonesa.

Miro feo al condimento blanquecino y regreso a su desayuno, no tardo mucho en recordar a Fanboy y su gusto insano por la mayonesa. Y por primeras vez en esa mañana se pregunto, que estaría haciendo Fanboy.

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Llevaba alrededor de 20 minutos caminando en círculos pasando una y otra vez frente a las mismas casas, la idea de salir de paseo, no resulto como lo espero. Creyó que durante su caminata encontraría algo para divertirse o entretenerse, pero se equivoco.

Cansado y aburrido de dar vueltas como un pequeño hámster enjaulado, escogió descansar sobre un banco junto a la parada del autobús, con la esperanza de ver desde ahí algo interesante, pero no pasaba nada, un cúmulo de personas iban y venían con normalidad, inmersos en sus rutinas tanto laborales como familiares.

Un pequeño grupo de cuatro chicas reían y bromeaban a pocos pasos de Fanboy, seguramente inmersas en alguna conversación trivial sobre ropa, chicos y maquillaje. Las niñas como siempre pretendiendo ser dulces, bonitas y amables, pensó Fanboy observando mas de cerca al cuarteto de adolescentes, pero si bien sabía el que las chicas solo pretendían ser lindas e inofensivas, sobre todo luego de conocer a Yo y Lupe. Por un lado Yo era tramposa y al menor descuido podría tenderte una trampa, y Lupe, bueno ella era bastante intimidante cuando lograbas molestarla. El grupo de chicas al darse cuenta de su miraba fisgona, se alejaron lanzándole una mirada de advertencia.

Pasaban los minutos y el, aun no tenía nada que hacer.

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Extendió su mano al aire intentando atrapar algo prácticamente invisible, ese algo que la mantenía de pie, se le escapaba de entre sus dedos. Siendo llevada por la fría brisa, se adelanto un par de pasos más, pero todo intento resultaba inútil. Con lagrimas en los ojos y con todo ese torrente de sentimientos a punto de vencerla, se lamento el no poder hacer nada mas, –Ya es demasiado tarde – Escucho su voz apagada casi sin aliento hacer eco entre las habitaciones vacías, –Por favor, perdóname –, le susurro a la nada esperando que su disculpa lograra acallar la voz interna de su conciencia…

Cerro de golpe el libro de cubierta amarillenta. Mala elección de lectura para ese momento, lo que menos necesitaba era un drama trágico, ya tenia suficiente drama para si, lanzo el libro sobre una pila de otros tomos diversos de gruesa portada. Cansado de buscar sin encontrar nada que leer, miro su habitación, –Vamos tiene que haber algo aquí – Se puso en pie para al segundo siguiente sentarse de nuevo en su lugar, bueno había algo malo, de hecho muy malo, noto con preocupación el pelirrojo. Se froto las manos con un poco de desesperación, suspiro cansado de esa lucha interna que sostuvo toda la mañana, el tenia su magia de vuelta, pero no le parecía muy justo tener que dejar a Fanboy solo y ahí estaba, la razón de su repentino sentimiento de culpa. Tenia que hacer algo, volver a la guarida de fanáticos parecía ser una buena opción.

Miro hacia ambos lados como temiendo ser descubierto a mitad de alguna travesura, parecía absurdo sentirse así, tan… inseguro, como temiendo que Fanboy lo echara de la guarida al segundo siguiente de verlo parado frente a su puerta. Negó con la cabeza, eso no pasaría, Fanboy jamás se comportaría de esa forma tan grosera con el. Se froto las manos en un claro signo de impaciencia, antes de llamar a la puerta, una sensación de daja vu le recordó la vez anterior que se presento frente a esa misma puerta, solo que en una situación completamente diferente.

– Kyle ¿Que haces aquí? – la voz de Fanboy capto su distraída atención

–ah mmm… Hola, yo casualmente pasaba por aquí y pase a ver como estabas, si jeje

–Estoy bien, estaba a punto de empezar la construcción de mi castillo con naipes

–Querrás decir, una casa de naipes – le corrigió

–No, es un castillo, lo construiré para cuando Chum chum regrese y juguemos a la guerra de los forajidos

–Claro, la guerra de forajidos – repitió sin comprender realmente de lo que hablaba – supongo que necesitaras ayuda

–Mmm… tal vez necesite un poco más de pegamento – señaló, alzando una cubeta de pegamento que agito – Parece estar un poco vacía

–Muy bien, me quedare para hacer aparecer un poco mas de pegamento con mi varita – se apresuro a decir

–Espera un minuto – lo detuvo antes de entrar, mirándolo con duda – Siento que planeas algo

–¿Yo?, tonterías solo vine por que no soportaba estar aburrido en casa, y pensé que estando contigo eso cambiaria

–¿Quien eres y que has hecho con Kyle? – Exclamo de forma acusadora

–Claro, ahora desconóceme por intentar ser amable contigo

–Bueno, es que tú nunca eres así conmigo

–Ni volveré hacerlo, te quejas demasiado – replico ofendido cruzando sus brazos

Se mantuvieron en silencio por un par de minutos, a cada segundo la incomodidad en el ambiente parecía crecer, obligando a Kyle, auque dudoso en un principio, a ser el primero en hablar.

–Y que se supone que haremos hoy – se animo a preguntar

Esas palabras solo hicieron sentir mas confundido a Fanboy que lo miro con extrañeza.

–¿Que quieres decir?

–Bueno yo ya tengo mi magia, pero no me sentiría bien de saber que tú te quedaras solo otra vez

–Quedarme solo

–Si bueno, Chum chum aun no regresa de sus vacaciones y… tu entiendes – dijo claramente nervioso por las circunstancias, sin saberse explicar con claridad

Fanboy escuchó atento, sin decir palabra alguna; Ante esa falta de respuesta, el pelirrojo lo interpreto como una negativa contundente a su propuesta, bajo su mirada al piso, sintiendo una hasta ahora desconocida sensación de decepción

–Además, hicimos un trato y no me gustaría que pensaras que no se cumplir mis promesas – se apresuro agregar en un intento por no parecer abatido

Una gran sonrisa adorno el rostro de Fanboy, entonces esa era la razón de que Kyle regresara a su casa, por que no quería dejarlo solo y se preocupaba por el. La idea de ser importante para el chico mago, lo lleno de una felicidad difícil de comparar con cualquier otra experiencia.

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El pasillo repleto de estudiantes, el ruido de pasos y conversaciones ajenas, un ambiente matinal habitual al que el ya estaba acostumbrado, cada estudiante ingresaba a sus respetivas clases, inmersos en alguna conversación casual con alguno de sus compañeros o amigos cercanos. A pequeños tropezones, Kyle recorrió el pasillo al igual que todos. Solo que a diferencia de muchos otros, el no estaba acompañado, fingió el no importarle en lo mas mínimo el hecho de no tener compañía, con el consuelo de ser el primero en llegar a clases. Todo hubiere seguido su curso perfecto de no ser por esas constantes habladurías que escuchaba a sus espaldas, escuchar decir una y otra vez que a pesar de todos sus esfuerzos el jamás lograría ser como el.

Sujeto con mas fuerza sus libros y se encamino por el pasillo, pasando de lado junto a la persona que mas despreciaba, con su sonrisa confiada y su miraba afilada, ese acento marcado y esa forma pausada que usaba al hablar, su ropa prolija libre de cualquier imperfección, junto a ese aire de superioridad que lo hacia sobresalir de entre todos los demás. Su habilidad para la magia era admirada por muchos y envidiada por otros. Colocándolo en lo alto de la escalinata de popularidad, los profesores pensaban que tenía mucho futuro, sus admiradores creían que el era más que asombroso y Kyle simplemente… no soportaba el verlo.

Continuo su camino apenas prestándole atención al joven mago de cabellera platinada, sintiéndose peor al verlo rodeado de muchas personas, deseosas por saber algo mas sobre el. Bajo la mirada y aumento el ritmo de sus pasos, deseando poder salir de ahí sin ser visto. Una gran decepción se formó en su pecho, mezclado con la indiferencia que solía mostrar ante todo aquello que pudiese lastimarlo, el peso de esas dos emociones mezcladas amenazaban con hacerlo sucumbir ante la situación, todo lucia tan opaco en ese momento. El poco ánimo que tenía parecía escapársele de entre las manos como pequeños granos de arena.

–Oye Kyle – esa familiar voz llamándolo lo sobresalto, provocando que se detuviera de golpe, obligándolo a despegar su mirada del suelo y buscar a esa persona en particular.

Gran sorpresa se llevo al ver parado a pocos pasos de el a Fanboy, que se acercaba a el con una gran sonrisa dibujada en su rostro.

–¿Como es que tu… - inquirió desconcertado ante su presencia, pero su pregunta fue cortada al segundo siguiente

–Te estuve buscando, tienes que oír la ultima broma que le hicimos a Boog Chum chum y yo – le explico al llegar a su lado, deseoso de poder contar su ultima travesura consumada

–De que hablar, ¿co-como llegaste hasta aquí? – haciendo caso omiso a lo que el joven fanático trataba de relatarle, intento poder comprender que pasaba

–Llegue como todos, en el autobús – respondió con naturalidad

–No te hagas el gracioso conmigo, mejor olvidado, ni siquiera puedes responder algo tan simple como eso – siguió su camino al aula intentando alejarse del chico fanático lo mas rápido posible, toda duda o sorpresa desapareció, siendo remplazaba por un deje de disgusto

–Vamos Kyle, tienes que escuchar la broma que le hicimos, te vas a reír muchísimo – le aseguro, siguiendo de cerca cada uno de sus pasos

–No me interesa – le recalco, volviendo a su acelerado caminar

–Te contare de todas formas, recuerdas que el acostumbra comer burritos en el almuerzo pues…

–Fanboy deja de seguirme

–…Chum chum y yo tomamos un par de los que tenia en su auto, y los cambiamos…

Hablo enserio ¡Basta! …

El fuerte sonido de algo cayendo lo despertó de golpe, abrió sus ojos como platos por la impresión, mirando inseguro a su alrededor, perdido en un principio al no reconocer el lugar donde estaba. Un sofá verde, paredes de madera, un chico tirado en el piso, de apoco los recuerdos tomaron forma en su memoria, ahora lo recordaba, de ultima hora Fanboy lo había invitado a ver una maratón de películas de terror, él acepto claro esta y en algún punto de la noche-madrugada debió quedarse dormido. Vio a su lado izquierdo un bulto de pies y manos tirado en el piso, al parecer él no había sido el único en quedarse dormido en el sofá, Fanboy yacía tirado en el suelo durmiendo a rienda suelta, aun sin importar el golpe que se llevo al caer del asiento, que ni siquiera pareció ser lo suficientemente fuerte para lograr despertarlo.

Tirado en el piso en una pose extraña Fanboy parecía no querer despertar por un largo rato. Kyle se tallo sus ojos para aclarar su vista, se sentía cansado, por la ventana diviso el cielo ligeramente mas claro, no sabia la hora con exactitud pero supuso que no faltaba mucho para que amaneciera. Por un imperceptible instante, el recuerdo de su anterior escuela llego a su memoria, recordando así pequeños fragmentos de lo que soñaba antes de ser devuelto tan bruscamente a la realidad por el ruido. Ladeo su cabeza y centro su mirada en el chico que yacía en el suelo –Ni en mis sueños deja de ser el mismo – pensó distraído, recostándose de nueva cuenta en el sillón para intentar dormir un par de horas mas…


Hola a todas las encantadoras personitas que siguen mi fic, aquí les traigo otro capitulo mas, esperando que sea de su agrado. En el siguiente capitulo dará inicio el tan esperado Fankyle, así que estén atentos a la próxima actualización.

Agradezco los comentarios de Dis, LoreDFlourite, Penguinsfan90, anónima, Alejandra leona, y sobre todo a Sandra1105, que hizo un gran esfuerzo para dejarme su comentario en español, muchísimas gracias todos por sus comentarios, me motivan mucho a continuar con esta historia.

Y como siempre, digo no olviden dejar sus comentarios al igual que sus sugerencias, dudas, correcciones, saludos o lo que quieran, será bien recibido

Saludos y gracias por leer.