¡Hooooooli gente! Después de mucho exprimir mi cerebro, surgió esto, un capitulo largo y espero que divertido, no va a aclarar mucho, de hecho creo que enredo más las cosas, pero bue…:P. Espero me lo hagan saber si les gusta o no, por que con ese tema estoy un poco decepcionada u.u. Por cierto, Feliz comienzo de año (aunque hayan pasado tres días xD). Ah, la última parte… Era algo obvia, creo que se lo imaginaron… creo xD

Eeeeen fin, a leer :)! Shaman King no es mio.

Capítulo once: El ayudante invisible

POV Hao

-¡MI HIJO SALE CON UN DEPRABADO!- Grito el Señor Tao. ¡Un segundo! ¿Como que depravado?

-Oh, mi precioso Ren, creí que eras mas listo a la hora de elegir chicos- Se lamento la señora Tao. ¡HELLO! Sigo acá parado ¿O acaso me volví invisible?

-Padre, madre, mi hermanito es libre de salir con quien quiere… A pesar de que sea Hao- Dijo Jun, mirándome con una mueca de desaprobación. Ok, hasta acá.

-¡Yo no salgo con el! Ni en todas mis vidas lo haría- Explotó el Ren, fulminando a Horo con la mirada. ¡Ei, Horo esta acá también! Ni lo había notado. Genial, que bien me cae este chico… OH, no, esperen, yo estoy enojado con el por engañar a mi amigo… Bah, que más da. Un segundo, ¿Y esta quien es?

-¿Vos quien sos?- Pregunte confundido. Ella me miro radiante y sentí miedo, mucho miedo.

-Soy Damuko, la novia de Horo y futura ma…-

-¡PANQUEQUES!- Todos dirigimos la mirada hacia Horo, observándolo como si estuviera vestido de Mickey Mouse. Ay, adoro a ese Ratón. ¿Que estaba pensando? Ah, si, Horo- Eh… Que seria bueno ir a comer panqueques, ¿No les parece?- Dijo riendo nerviosamente

-Yo me anoto- Dije emocionado. Si, amo los panqueques, ¿Y que? Ah, si, que no tiene nada que ver con esto.

-Reeeeeen, tenemos mucho de que hablar, hermanito- Dijo Jun, sonriendo y aplaudiendo.

-Exacto- Dijo el papá Tao, todavía un poco escéptico. Y sigo sin entender nada.

-¿Y qué podría ser tan importante para que vengan desde China?- Dijo el enano gruñón, entrecerrando los ojos, mirando a cada uno de los integrantes de su familia desconfiado

-¿Qué tal si lo hablamos en privado? Por cierto, lleva todas las valijas a tu habitación, tu madre y yo nos quedaremos ahí. Jun se quedara en el cuarto de Anna- Dijo de forma autoritaria el patriarca de la familia.

-¿Por qué no se buscan un hotel?- Respondio de mala manera su hijo. De todas formas, fue hacia las maletas, completamente resignado, hasta que se detuvo abruptamente, cambiando su expresión por una de total furia, que fue dirigida a su padre- ¿¡Anna!? ¿ACASO YA HABÍAN HABLADO CON ELLA?-

¿Dónde están los pochoclos* cuando uno los necesita? Estoy seguro que mi amigo azul pensaba lo mismo. A todo esto, ¿Qué pintaba su noviecita en este momento?

-Tranquilo, hijo. No armes una escena- Dijo su madre suavemente, mientras sacaba su abanico y se reía con su típico "Jo, jo, jo".

-¿YO ARMO UNA ESCENA? ¡¿YO?!- Seguía gritando Rency.

-¿Se puede saber por qué estas gritando tanto?- Oh, oh. La reina del hielo hizo presencia, acompañada de su, siempre presente, burro de compañía: Yoh-copia-nada-sexy-de-mi-hermano-Asakura, y la persona que siempre esta presente en mis pesadillas: Lizerg-tengo-plantas-en-vez-de-cabello-Diethel- Córrete, estorbo- Me dijo Anna, ya que yo todavía me encontraba bloqueando la entrada.

-¡ANNA!- Gritaron emocionadas las mujeres Tao

Después de eso, solo sé que yo no tengo la culpa de nada.

POV Horokeu

Luego de unas cuentas palabras (cofcof,gritos,cofcof), todos se dirigieron a la cocina, menos Lizerg, el cual se fue hacia su habitación suspirando cansado, dejándonos a mi y a Damuko solos.

-Creo que va a ser mejor que me valla- Me dijo Damuko, un tanto sorprendida por lo que acababa de pasar. Es cierto, ella ya no tenía nada que hacer acá, y cuanto antes se valla mejor.

-Si, es lo mejor- Coincidí asintiendo- Por cierto, Damuko, creo que seria genial que te hicieras un examen de sangre para saber como esta el… bebé- Dije, susurrando la ultima palabra, mirando para todos lados, confirmando que nadie me había escuchado.

-¿En serio, Horo?- Dijo con ojos brillosos- Claro, podemos hacerla dentro de una semana, ¿Te parece?-

-Si, si, si- Asentí como loco, mientras la empujaba hacia la salida- Nos vemos, Dam-Le bese la frente, y cerré la puerta. Me gire para apoyarme en la puerta, cerrando los ojos con pesar.

-¿Qué estas tramando, Horito?- Me sobresalte al escuchar Hao a mi lado, apoyado de costado en la pared, mirándome sugestivamente.

-¿Quién? ¿Yo? ¿Qué podría tramar? ¿Me ves a mí tramando algo? Creo que no, porque eso es lo que no estoy haciendo- Dije con nerviosismo. Maldigo la hora en que no aprendí a mentir.

-Aja, claro…- Dijo inquisitivo, sin despegar la vista de mi, mientras se dirigía hacia los gritos que provenían desde la cocina.

Seguí mirándolo asustado, con los ojos muy abiertos, hasta que se perdió de vista. Volví a suspirar con alivio al ver que ahora estaba, por fin, solo. Mire para todos lados, por si alguien estaba escondido, y al confirmar que verdaderamente estaba solo, me dirigí como flecha hacia el teléfono. Marque rápido, espere "paciente", cuando por fin me atendieron al segundo tono, ¿Por qué nadie atendía al primero?

-¿Hola?- Pregunto una voz femenina, demasiado conocida para mi disgusto.

-¿Qué estas haciendo con el celular de Chocolove, Pillika?- Pregunte, apretando los dientes. Maldito moreno que se robo a mi hermana.

-¡HERMANOOOOOOOO!- ¿Por qué grita así? ¿Qué no ve que tengo este aparato en la oreja, y qué no soy sordo?

-PILLIKA NO GRITES ASI-

-PERO SI QUIEN ESTA GRITANDO SOS VOS, HERMANO-

-ESO NO ES VERDAD-

-SI LO ES-

-NO LO ES-

-¿QUE NO TE ESTAS ESCUCHANDO, ZOPENCO?-

Inhale profundo para no perder la poca paciencia que me quedaba. Esta chica era el colmo, siempre me contradecía todo.

-Pasame con el bajamangos, Pilli- Dije sereno y calmado.

-AMOR MI HERMANO QUIERE HABLAR CON VOS- ¿Me estaba cargando? ¿Por qué seguía gritando? ¿Y POR QUÉ LO LLAMABA AMOR CUANDO ESTOY AL TELEFONO? ¿QUÉ TAN NECESARIO ES?

Luego de unos cuantos gritos como: "¿Quién? ¿El Hoto me esta llamando?" "Si, vení rápido" "Ya toy, ya toy" "Muy bien. Es por eso que te amo tanto" "Ay, ota vez" "Te amo" "Ota vez" "Te amo"… Y así como por media hora, por fin, se digno a atenderme.

-¿Como eta, cuñao?- No me exploto una vena en ese momento porque verdaderamente lo necesitaba. Aunque todavía no podía entender como podía ser paramédico este mono sin gracia.

-Escucha, moreno, Damuko se va a hacer la prueba en una semana, así que estate atento a mis llamadas- Le dije serio y confidencialmente, hasta que recordé algo de "pequeña" importancia- TE VOY A MATAR SI ME ENTERO QUE ESTAS HACIENDO COSAS INDESCENTES CON MI HERMANA- Sin duda, hay que aclarar un par de cosas.

-Tranquilo, hoto-hoto. ¿Era por eso que llamabas?- Dijo con un tono fingido de sorpresa y tristeza.

-Por supuesto, ¿Por qué otra cosa? Y NO ME DIGAS HOTO-HOTO, ES HORO-HORO-

-Nose. Tal ve´ etrañaba eta voz candente- Y le corte, ya no quería seguir escuchando sus idioteces.

Decidí que mejor era dirigirme hacia… El sillón donde estaba, ya que ahora no tengo habitación por que lamentablemente esta siendo ocupada por los padres de ese chino inmundo. Genial, ayer había tenido que compartir la cama con Hao, y hoy tendría que compartirla con Yoh y con Ren, y estaba seguro de que este último me haría la velada imposible.

Baje la mirada un poco cansado, un poco angustiado, no pudiendo evitar que ciertas preguntas aparecieran; Me cuestioné en que momento me había empezado a gustar ese chino con mal carácter y pésimo sentido de humor ¿Desde que lo vi? ¿Después del primer beso? ¿Después del primer intento de saludo? ¿Después de que me sonriera con esa sonrisa de puro sarcasmo y superioridad? ¿O cuando me sonrió con su verdadera sonrisa? Y, ya que estamos con las preguntas, ¿En que momento me enamore de el? Cerré los ojos con fastidio y fruncí el ceño enojado por no buscar una solución entre nosotros, por sentir que con cada paso que daba, era uno que me hacia perderlo.

-Definitivamente, nada me sale bien en estos días- Masculle enojado.

-Entiendo como te sentís- Una voz a mis espaldas me hizo palidecer al instante, abriendo lo ojos asustado. No, no una voz, su voz

-¿Que estas haciendo atrás mio, cabeza de alfiler?- Pregunte alterado, mirando atentamente como, con sus pasos elegantes, tomaba asiento a mi lado. Su rostro era la seriedad crítica en persona. Bueno, él siempre era serio y crítico, pero ahora esta mas serio de lo normal- ¿Paso algo?- Pregunte, ganándome una mirada confundida de su parte- Errr, no es que me importe- Mentira, me importaba todo lo que le pasara, pero dada la situación…

-¿Sabes? No fue una coincidencia que… Damasko…- Comenzó, evadiendo mí pregunta.

-Damuko- Lo corregí divertido frente a su evidente todo de celos, pero deje de hacerlo cuando el me miro molesto.

-Si, como sea. Yo le pedí que viniera- Dijo finalmente, apartando su mirada de mí.

-Si, lo supuse- Me encogí de hombros para restarle un poco de importancia, pero lo cierto era que me había hecho sudar frio cuando la vi ahí parada. No por ella, sino por el y por si se llegaba a enterar del embarazo- Lo que no me imagino es como te enteraste y el por qué- Si, eso fue lo que me extraño, que el conociera a Damuko.

El suspiro con pesar, cosa que por un momento me hizo creer que iba a responderme, pero cambio de tema abruptamente…

-Mis padres no vinieron por una simple visita familiar- …Y por su expresión angustiada y seria, la cual la primera nunca sacaba a pasear, sabia que no me gustaría el rumbo que había tomado- Ellos… quieren que vuelva a China para comenzar a hacerme cargo de las empresas de mi padre- ¿Escucharon eso? Creo que fue mi corazón rompiéndose. Me quede callado por unos cuantos minutos, tratando de encontrar algo que decir. De hecho, ni siquiera se si tenia algo para decir- Pero yo no quiero volver…- Agrego rápido, sin cambiar su expresión, notando mi falta de palabras

-¿Por qué?- Pregunte tratando de sonar indiferente, sin mirarlo. Quería suponer que no se iba a ir para siempre, quería que me mienta si es necesario.

-Por que allá no tengo nada, en cambio en este lugar…- Su voz fue perdiéndose hasta volverse inaudible, dejando la única frase, que quería escuchar, inconclusa

Ninguno de los dos dijo agrego nada. Por unos cuantos minutos, ambos estuvimos sumidos en un profundo silencio. Quería creer con todas mis fuerzas que era yo la razón por la que no se quería ir, y a la vez deseaba que no. Si se quedaba por mi, ambos sufriríamos porque ya no podría seguir ocultando la verdad, y en ese caso lo perdería, aunque no quisiera, lo haría. Yo podía vivir sabiendo que solamente yo estoy sufriendo, pero no podía hacerlo sabiendo que él también lo hacia. ¿Por qué es tan complicado? Por fin me enamoro, y pasa esto.

-Re…- No alcance a decir nada más, tampoco alcance a pensar en nada, cuando sus labios se encontraron con los míos. Cuanto había extrañado esto. Genial, me acabo de dar cuenta que estoy jodidamente loco y enamorado de él.

Él estaba prácticamente encima mío, sintiendo como la temperatura de su cuerpo, y el mio propio, subía. El beso se volvió más desesperado, incluso ya sentía como la ropa comenzaba a sobrar. Un carraspeo nos hizo separarnos bruscamente, alejándonos todo lo que pudimos.

-¡Jun! ¿Que se supone que estas haciendo ahí?- Pregunto, aun con la respiración agitada, completamente colorado y avergonzado. Yo no estaba mucho mejor, a decir verdad.

-Naaaada. Solo quería preguntarte algo, pero como estabas muy ocupado…- Dijo sonriendo con picardía.

-Solo fastidias, Jun- Respondio Ren consternado, matando a su hermana con la mirada

Ella solo se limito a reírse, dar media vuelta e irse por donde, aparentemente, vino. Lo mire todavía rojo y con las emociones a flor de piel. Me arrepentí enseguida cuando note que el momento ya se había perdido.

-Acá no paso nada- Dijo fríamente, parándose y perdiéndose rápido por el pasillo.

Yo me quede ahí, quieto, sin entender que había pasado. Gruñí con enojo ¿Qué no puede, por lo menos, darme una explicación del porqué de sus acciones? No, claro, él no tiene por que dar explicaciones de lo que hace. Bah, estupideces. Arrrg, ¿Por qué te tengo que amar tanto Ren? ¿Por qué? Pregunte sintiendo que en mi garganta se formaba un nudo.

-Ei, Hoto ¿En donde van a dormir vos y Ren?- Me pregunto Yoh, entrando a la sala, con su despreocupación flotando en el aire ¿En que momento había llegado? Y, ahora que lo menciona, ¿Cómo voy a hacer para poder dormir con el picudo?

-¡ES HORO!,- ¿Qué nadie podía decir bien mi nombre, al menos una vez?- Y en el sillón- Dije con obviedad.

-Jijiji, ¿Acaso hay un sillón extra?- Pregunto ingenuamente.

-No, Yoh, estoy hablando de este sillón- Dije, señalando el sillón donde estaba sentado.

-¡¿QUE?! Pero ahí duermo yo- Dijo lloriqueando.

-Tranquilo, Yoh. Hoy vas a dormir con tu hermano, por que yo me voy- Dijo lizerg, saliendo de su cuarto, terminando de abrocharse la camisa.

-Vaya, alguien va a salir con su novia- Dije burlándome. Él me tiro con un almohadón en respuesta, la cual dio perfectamente en mi cara.

-¡Un segundo! ¿Y cuando dije yo que él podía dormir conmigo?- Dijo Hao indignado, pisándole los talones a Lizerg. Si alguna vez escucho que Hao y la palabra amabilidad se mezclan en una misma oración, será porque, entonces yo, habré ganado un premio nobel.

-Yo te doy permiso, Yoh, no le hagas caso a gente indeseable- Lizerg ignoro a Hao olímpicamente, tomo sus cosas y, sin más, se fue.

-Es un buen amigo, Jijijiji- Dijo Yoh, con lágrimas de emoción. Hao y yo lo miramos incrédulos, para concluir en que, Yoh es Yoh.

-No vas a dormir conmigo. Tenemos un trato ¿O ya te olvidaste?- Dijo Hao mirando a su hermano con molestia.

-Pero Lizerg dijo…-

-Yo duermo con Hao, y vos con Ren- Intervine, con un poco de desesperación. Al fin una solución entre tanto lio.

-Bien- Dijeron ambos. Hao sonriendo triunfante a su hermano e Yoh lloriqueando otra vez.

POV Lizerg

Llegue al restaurante puntual, tratando lo mas que pude de centrar mis pensamientos en una sola persona: Tamao, y solo Tamao. Nada de cierto pelilargo incorregible. ¿Si pedía una orden de alejamiento, me lo darían? Entre directamente, observando el lugar, buscándola con la mirada, hasta que finalmente la vi sentada en una mesa alejada… con Jeanne. Parece que te ganaron de mano. Ay, no otra vez esa maldita voz. Soy tu conciencia, Liz, no te queda otra. Dejame en paz. Eso es imposible, genio. Por cierto ¿Ahora si vas a decidir quedarte con Hao? ¿QUE? ¿DE QUE ESTAS HABLANDO? Vamos, es hora de salir del closet, chiquitín. ¡Cerra la boca, yo no necesito salir de ningún closet!

-Hola, Tamao- Salude a mi novia, dándole un beso en la mejilla, una vez que me acerque, ignorando la voz de mi estúpida conciencia- Hola…Jeanne- Me voltee a saludarla renuentemente.

-Hola Primo- Dijo Jeanne sonriendo. Hipócrita.

-Sentate, Liz- Dijo Tamao sonriente, pero me pareció, por alguna extraña razón, que la fingía.

-¿Puedo saber por qué esta mi prima en nuestra cita?- Dije, remarcando el nuestra, tratando de sonar amable, tomando asiento al lado de Tamao.

-Liz, tenemos que hablar- La mirada penosa que me dirigió mi novia me lo dijo todo.

-Sé que sabes del plan que ideamos con Hao, por lo que se lo tuve que comentar a ella para que tome una decisión- Dijo Jeanne con expresión decidida. ¿Tomar una decisión?

-Así es… y ya la tome- Dijo decidida, mirándonos a ambos. Suspire frustrado.

-Bueno, entonces creo que sobro- Dije resignado, levantándome de mi asiento

-No- Se apresuró a agregar rápido mi… ¿casi ex?, tomándome del brazo para que no me vaya- De hecho, no me quedare con ninguno de ustedes dos-

Tanto a Jeanne como a mi se nos desencajo la mandíbula.

-¿QUÉ?- Preguntamos ambos, inmediatamente nos miramos con enojo, y luego volvimos a mirar a Tamao

-Exacto. Liz, puede que todavía no lo consideres, y te parezca absurdo, pero vos queres a Hao, se nota- Me sorprendí con su tan directa seguridad al decir que yo podía llegar a sentir a algo por ese ser tan despreciable- Y, Jeanne, lo siento, pero estoy muy confundida, no significa que no me intereses, pero no estoy preparada para esto. Lo siento por ambos. Mi decisión es que peleare por Yoh - ¡¿POR YOH?! Ella se levanto tranquila, luego de tal declaración, y se alejó de nosotros, perdiéndose al salir por la puerta. Mi prima y yo seguíamos en shock.

-Es todo tu culpa- Dijo acusándome molesta

-¿MI CULPA? Si fuiste vos quien se metió en el medio- Por dios, ¿Lo decía en serio?

-Eso no importa. Debiste quedarte con el idiota de extensiones- Dijo, cruzándose de brazos.

-¿Y quien lo dice? A mi no me interesa él- Masajee mi cien con mis manos, cerrando los ojos. Estaba cansado de escuchar eso. Y aun no podía creer que se haya decidido por Yoh.

-Claro. Ahora vas a fingir que no te confunde ni que te empezó a atraer- Dijo con sarcasmo

Abrí los ojos cuando una absurda idea paso por mi cabeza. No podía creer considerarla, ni tampoco podía creer considerar pedirle ayuda a Jeanne. Tal vez, y tan solo tal vez, averiguar sobre Hao no me dañaría.

-Me quedare en tu casa esta noche- Dije serenamente. Ella levanto una ceja con consternación, pero no se opuso.

-Ordenemos, tengo hambre- Se limito a decir, y me dio otra de sus sonrisas. Nunca lo había notado, pero, sus sonrisas dan miedo.

POV Hao

Me encontraba en MI habitación, y solo mía, a las… ¿DIEZ DE LA MAÑANA? ¿Que esta pasando conmigo? Primero, descubro que ese intento de extraterrestre verde me… eso, y después resulta que me despierto temprano ¡EN VACACIONES! ¡¿Por qué, Hao?! ¡¿Por qué?!... Bueno, el punto es que, estaba solo, tocando la guitarra, muy pensativo y enojado. Obviamente, por cierto chico ingles que no había vuelto desde que se fue anoche… Lo cual, no me interesa.

-¡FELIZ NAVIDAD!- Grito mi retrasado, y muy entusiasmado, hermano, corriendo por todo el departamento.

-¡POR QUINTA VEZ, YOH! FALTAN DOS DÍAS PARA NAVIDAD- Le grito Hoto, desde algún lugar de la casa.

Luego de eso, se escucho un golpe sordo seguido de un…

-¡No me hagas encadenarte! Y mejor que esta tarde vayas a comprar los regalos, los adornos y todo lo necesario- Por parte de Anna, la cual se la escuchaba "distinta, sacando el tono amenazante con el que habló.

-Si, Annita- Fue la respuesta resignada de la pobre copia mía. Debería regalarle un manual sobre "Como tratar con mujeres que buscan esclavos en vez de pareja" ¿Existía ese libro? Si no existe, debería.

Escuche el teléfono sonar una… dos… tres… cuatro veces ¿Qué nadie iba a mover el trasero para ir atender? Al final, resignado y a regañadientes, fui a atender. Siempre yo, todo yo.

-Hola- Conteste de mala gana.

-¿Así saludas a tu madre, pesado de insensible?- Dijo, esa voz que tanto me regañaba hace años.

-¿Mama?- Pregunte abriendo los ojos como platos.

-No, simplemente se me dio por usar la palabra madre porque quedaba lindo- Si, definitivamente, es ella.

-Mami- Dije lloriqueando, como un macho, siempre como un macho.

-Ay, Yoh, cuanto te extraño, hijito- Dijo dramatizando.

-¿COMO QUE YOH?- Grite ofendido, ¿Y esta dice ser la mujer que me crió?

-Tranquilo, Hao. Solo estoy bromeando- Dijo riendo. Rodé los ojos con fastidio. Yoh era un poroto en comparación- ¡Y no le rodees los ojos a tu madre!-

-¿Para que llamaste, mami?- Pregunte como niño inocente, sabedor de que ella jamás me llamaba, y que, cuando lo hacia, solo significaba complicaciones para mi.

-Llame para decirte que mañana estaremos allá para festejar navidad, tal y como planeamos con Yoh- Dijo con felicidad.

-¿Que?- Pregunte en shock, haciendo que casi se me cayera el teléfono.

-No seas dramático, hijo. Bueno, nos vemos, tu padre tiene problemas con la maleta. Ya sabes, no va a ningún lado sin sus miles de mascaras. Au Revoir- Y colgó.

Por mi parte, me quede ahí, con el teléfono en mano, escuchando el sincronizado tu, tu, tu, sin poderme creer como se había ido todo a la m…

POV Yoh

-¡Siiiiiiiii, REGALOS!- Grite emocionado, parándome en todas la tiendas del centro comercial.

-¿Acaso nos confundimos y, en vez de a Yoh, trajimos a un nene de cinco años?- Escuche que mi hermano le preguntaba a Loro. Me extraño eso, si yo había venido, ¿De que nene de cinco años hablaba? Al menos, en el auto, no note ninguno. Bueno, no importa, lo importante ahora es ver como haríamos para cargar las 50 bolsas de regalos hacia el auto.

-¿No creen que es mucho?- Pregunto Boro-Hoto haciendo malabares para no perder ninguna bolsa.

-Jijijiji. A Annita le gustan los regalos- Dije feliz de complacer a mi ángel.

-Estúpido gobernado- Mascullo Hao, haciendo equilibrio con las cajas de zapatos- A todo esto ¿Por qué entraste en esa tienda de bebes, Hororin?- Pregunto con recelo.

Eso me hizo detener, y girarme. Yo también lo había notado, pero pensé que tal vez se había confundido de negocio.

-Estem… Yo… Eeeh- Balbuceaba nervioso, posando su mirada en mí, y luego en mi geme, una y otra vez.

-¿Qué no estas ocultando, Horin?- Canturreo Hao, mirándolo acusadoramente.

-¿Acaso pasa algo malo, Hoto?- Pregunte dudoso.

El suspiro, tomando asiento en una banca, ubicada cerca de la salida, y del enorme árbol de navidad. Nosotros lo imitamos, tomando asiento, yo a la derecha y mi hermano a la izquierda, dejando las bolsas en piso.

-Resulta que… ¿Se acuerdan de Damuko?- Pregunto vacilante, mirándonos inseguro, y comenzando a sudar un poco por el nerviosismo.

-Si- Respondimos ambos desconfiados.

-Bueno… puede que ella este… un poco embarazada- Terminó rascándose la nuca. Gesto que siempre hacia cuando estaba nervioso y complicado.

La noticia me dejo boquiabierto. Ahora me cerraban ciertas cosas que habían pasado.

-¿Un poco embarazada? ¡¿UN POCO EMBARAZADA?!- Por el contrario, Hao se puso histérico- ¿Ren lo sabe?- Pregunto, entrecerrando los ojos.

-No- Respondio angustiado. Pobre loro-boro, si me pasara eso a mi, yo también estaría desesperado- Y, por favor, no se lo digan. Sé que es uno de tus mejores amigos, Hao, pero necesito tiempo- Mi hermano noto el tono de desesperación en su voz, por lo que inspiro profundo, y asintió, pero…

-¿Y que me vas a dar a cambio?- ¿Hao aprovechándose de las situaciones? Él jamás lo haría. Oh, no, esperen, si lo hace.

-¿Qué queres?- Pregunto Horo desconfiado.

Y la sonrisa cínica de mi otra mitad me decía que nada bueno podría llegar a pasar.

POV Jun

Me encontraba en uno de los tantos restaurantes de la ciudad de Tokio, almorzando con mis padres y hermano, hablando de la situación actual del último.

-¿Que es lo que te detiene, Ren?- Pregunto mi padre, a punto de perder la paciencia.

-¿Que te importa? Simplemente, no voy a ir a China- Dijo, frunciendo el ceño irritado, pero muy seguro de sus palabras.

-La empresa se maneja desde China, y vos sos mi sucesor. Sé que todavía estas estudiando, pero con tus buenas notas, seguro te van a poder transferir. Aparte, te necesito, Ren, no te lo pediría si yo no… Vos sabes- A papá se lo notaba irritado, mascando con más fuerza de la necesaria.

-Apuesto a que se niega, porque no quiere despegarse de Hao- Dijo mi madre con picardía.

-¡Ya te dije que yo no salgo con él!- Elevo la voz, de forma exasperada, mi hermanito.

-Y eso te lo agradecemos, pero no podes declinar en tus responsabilidades. Menos en este momento- La voz llena de autoritarismo de En daba por finalizada la conversación.

Ren bufo enfadado. Mientras observaba como se desarrollaban las cosas, me pregunte si la razón era cierto chico de pelo azul. Sonreí al recordar la situación en la que los encontré. Lo siento, padre, entiendo la situación, pero voy a apostar por Ren.

POV Nichrome

Estacione el auto frente a su casa. Maldigo la hora en que me metí con ella. Tan inocente y dulce que se veía, resulto ser una perra. Escribí un mensaje, indicándole que estaba en la puerta. Luego de unos minutos, hizo su aparición.

-Pensé que no vendrías- Dijo seria

-¿Hay algo importante que tengas que decirme? Creí que habíamos dejado todo claro- Dije bufando.

-Pienso seguir con mi plan- Dijo segura- Solo creí que te gustaría saber que quiere que me haga un análisis de sangre para saber como anda todo, pero me temo que tal vez allá algo mas-

-¿Algo mas?- Pregunte incrédulo- ¿De que me estas hablando, Damuko? No me metas en tus juegos-

-Horokeu sospecha, estoy segura- Así que era eso.

-¿Y crees que yo le dije algo?- Dije con molesta diversión

-¿Quién mas lo haría sospechar? De todos formas, no voy a dejar que sepa la verdad, así que será mejor que interfieras, si queres conocer a tu hijo, claro- Dijo amenazante

Resople con fastidio, maldiciendo una y otra vez mi mala suerte. Primero me dice que no va a permitir que la separe de su noviecito, ¿Y ahora quiere que la ayude, sino no me va a dejar conocer a mi hijo, cuando también me dijo que no quería tener nada que ver conmigo? Y, para empeorar las cosas, estoy tratando de recuperar a Anna, aunque esta me rechaza todo el tiempo, queriendo remplazarme por ese hippie de sonrisa idiota.

-Bien, te voy a ayudar, solo si vos también me ayudas- Ella me sonrió con victoria.

Concordamos en que nos reuniríamos mañana para afianzar mejor el plan. Resople con molestia cuando finalmente entre a mi auto. Lo encendí rápidamente y no recorrí ni una cuadra cuando un grito llamo mi atención. Ahí, en la esquina, una chica estaba siendo robada. Me baje rápidamente y fui en su ayuda.

-¿Estas bien?- Le pregunte, una vez que espante a ese maldito ladrón. Ella asintió, todavía asustada- ¿Cómo te llamas?- Busque inspirarle confianza

-Tamao- Dijo tímida.

Entonces, sonreí, preguntándome el por qué.

Continuara?

* Me olvide a aclarar xD: Pochoclos/rosetas de maíz/popcorn/etc.