Esta historia no me pertenece, es una traducción de la obra Evening Sun de rianterren. En mi perfil se pueden encontrar enlaces a la obra y al perfil de la autora.

Capitulo 4:

Ardiendo, esa es la única forma en la que puedo explicar cómo es la depilación. Venia tira del parche de pelo de mi cuerpo y aprieto los dientes porque esa piel es sensible. Sus dedos se clavan y pellizcan, dejándome en base de belleza cero, lo que sea que eso signifique.

— ¡Creo que es el momento de llamar a Cinna!—grita Octavia y me muerdo el labio aterrorizada. Tengo el presentimiento de que vamos a ir desnudos para la ceremonia de inicio este año.

—los tres desfilan hacia fuera y me miro a mi misma al espejo. Nunca he estado tan limpia, mi piel casi resplandece bajo las luces del techo. La puerta se abre y me sonrojo cuando entra Cinna porque nunca he tenido tanta gente mirando mi cuerpo desnudo, especialmente hombres adultos.

Viendo mi rubor Cinna me da una bata y le sonrío en agradecimiento. Cinna es sorprendentemente normal y le sonrío de nuevo porque parece simpático y amigable. Sé que es nuevo porque nunca le he visto antes. Debe de odiar ser asignado al pero Distrito en los juegos.

—Hola Madge— dice y sonrió otra vez incapaz de encontrar mi voz. — ¿puedo decir lo muy valiente que eres?

— ¿a qué te refieres? — pregunto inclinando la cabeza y levantando una ceja.

—no lloraste ante la cámara y durante la reposición te mantuviste fría. Eso fue muy valiente por tu parte. —dice dirigiéndome hacia un diván.

—bueno, no me viste entre escenas. —digo, recordando cómo me derrumbé en el Edificio de Justicia y en el tren. Cinna sonríe y saca un plato de comida para que coma.

—Haymitch me ha contado que no has estado comiendo mucho. Me han pedido que me asegure de que te terminas el plato. —dice pasándome una servilleta. Muerdo el pollo y arrugo la nariz porque la comida no sabrá bien nunca más.

—no tengo hambre. — dijo y alejo el plato de comida.

—normalmente los tributos de tu Distrito se mueren por toda esta comida. —contesta y de repente me siento culpable porque este plato podría alimentar a toda una familia en la Veta.

Intento comer de nuevo y esta vez solo me trago la comida porque es cierto que necesito comer mucho antes de los juegos. La comida es muy lujosa y instantáneamente me da dolor de barriga.

—como de despreciable debe de parecerte el Capitolio. — dice Cinna, no quiero decir nada que pueda ofenderle así que en su lugar sigo comiendo y cuidadosamente escojo mis palabras.

—no, solo es diferente. Eso es todo. —digo y Cinna sonríe y da una palmadita en mi rodilla. — ¿Qué voy a llevar esta noche? —pregunto mientras imagino mi cuerpo desnudo manchado de polvo de carbón o pintado de negro.

—buen, Portia y yo realmente queríamos representar al Distrito Doce—comienza y gimo porque seguro que me pondrán algún estúpido traje con un pico.

—el Distrito Doce es un distrito minero. Así que asumo que estaré desnuda, pintada o un enorme mono de minero. —digo y muerdo un panecito, de repente me siento mucho menos alicaída ahora que tengo comida en el estomago.

—No exactamente— dice Cinna y levanto las cejas porque trama algo. — ¿Qué hacemos con el carbón, Madge?

—lo quemamos. — digo lentamente y Cinna asiente satisfecho. —oh no. — murmuro

— ¿le temes al fuego, Madge? —pregunta sacudo la cabeza con incredulidad. Mi estilista está loco.

….

Sigo a Cinna en mi ajustado mono negro mientras me guía a la carroza del Distrito Doce. Puedo ver a Gale inmediatamente y me relajo un poco cuando veo que va vestido con el mismo traje que yo. Nuestro ojos se encuentran unos momentos pero desvío la mirada y miro mis pies en las pesadas botas negras.

Me choco con algo y caigo de espaldas. La enorme figura ríe y levanto la mirada para ver al enorme chico del Distrito Dos, su compañera de distrito ríe por lo bajo y pisa increíblemente cerca de mi mano.

— ¿no es guapa la chica del Distrito Doce este año? —pregunta a su compañera y ella arruga la nariz con molestia.

—Por favor, —dice — es tan guapa como un pedazo de carbón. — arruga la nariz otra vez y el chico se ríe fuertemente también.

—Déjame ayudarte Doce— dice el chico extendiendo la mano, pero no la cojo. En su lugar me muevo para levantarme por mí misma, pero la chica con cara de diablillo patea mi pie para desequilibrarme de nuevo. —vamos Doce, no seas tan orgullosa.

Entro en pánico un Segundo antes de recodar que no pueden dañarme. Está en contra en las reglas; los Vigilantes los castigarían incluso antes de poner un pie en la arena. Entonces las palabras de Haymitch me vienen a la mente no si no lo pillan. Miro alrededor y veo que todos parecen ocupados con algo. Haymitch discutiendo con Effie, Cinna y Portia están inclinados sobre un extintor y ni siquiera puedo encontrar a Gale. El chico extiende la mano de nuevo, es dos veces más grande que la mía. Mis ojos se ensanchan con miedo.

— ¿Qué estáis haciendo? —gruñe una voz familiar y veo como una mano obliga al chico a alejarse.

—no creo que sea asunto tuyo. — contesta el chico con aire desdeñoso y mira a Gale. Gale no retrocede, ni siquiera parece intimidado, en cambio su mandíbula se tensa y sus músculos se flexionan.

—lo es cuando os metéis con ella. —dice Gale señalándome. —levanta Madge. — dice y recuerdo que sigo en el suelo. Me levanto y voy a su lado; sorprendentemente soy más alta que la chica, lo que me hace sentir mejor.

—no puedes protegerla para siempre. — Dice el chico y me estremezco cuando sus ojos recorren mi cuerpo —nos vemos en los juegos, Madge. — los dos del Dos se ríen por lo bajo y trago saliva temerosa, de pronto imagino todas la formas en que pueden matarme.

—vamos. — dice Gale poniendo un mano gentilmente en mi hombro y empujándome a donde nuestro equipo espera.

—oh, os estáis hacienda amigos. ¡Qué bonito! —grita Effie y Gale bufa mientras sube al carro. Le da una mirada a Haymitch y veo como los dos miran hacia los Profesionales.

— ¿estás bien princesa? — Pregunta Haymitch, yo asiento mientras me ayuda a subir al carro.

—estaré bien Haymitch. —Digo —solo necesito encontrar una forma de protegerme a mí misma.

—Nos las apañaremos, Maysilee lo hizo. — asiento y espero ser realmente como ella ya que todos parecen creer que lo soy.

— ¿preparada? —pregunta Cinna, asiento mientras enciende la antorcha. —recuerda que es una llama sintética. —asiento y me limpio los puños cuando la antorcha me prende fuego.

La primera carroza de tributos sale y la gente empieza a chillar. Soy un salto, pero me relajo cuando me doy cuenta de que no chillan porque estoy en llamas. Apenas puedo sentir el calor. Portia enciende a Gale y veo como el brillo del sudor aparece en su cara.

Frunzo el ceño pero me doy cuente de que debe estar asustado del fuego por las minas. Katniss me contó que sus padres murieron en el mismo accidente minero, o se prendieron fuego o explotaron en pedacitos. Nadie lo sabrá realmente.

Nuestro carro se mueve hacia las puertas y me tambaleo, casi me caigo pero afortunadamente soy capaz de estabilizarme. Miro a Gale y veo que ya no parece asustado, simplemente está indiferente de nuevo.

—Gracias por ayudarme antes— digo suficientemente alto para que pueda oírme sobre el rugido de la multitud.

—no te preocupes por eso Undersee—dice Gale y nos acercamos a la puerta. Nuestras llamas brillan contra las paredes y el suelo provocando una extraña iluminación. —Y no esperes que pase en la arena.

—No lo hacía. — contesto bruscamente, no me gusta el tono que ha usado. —solo te estaba dando las gracias. —digo y de alguna forma me alejo de él.

No nos decimos nada más pero oigo llamar mi nombre y veo a Cinna intentando llamar mi atención. Hace movimientos con las manos y le miro confusa. Entonces coge la mano de Haymitch, que perece completamente paralizado por ello. Me rio por ello y se lo señalo a Gale que hace una mueca al verlo.

— ¿qué crees que quieren? — pregunta y Cinna coge la mano de Portia ahora. Me muerdo el labio con entendimiento y sacudo la cabeza girándome.

—No te va a gustar cuando te lo diga— le digo cuando el carro del Distrito 10 sale. — quiete que nos cojamos de las manos.

Gale aprieta la mandíbula y entonces vuelve a mirar a Haymitch y Cinna. Suspira y me coge la mano acercándome a él para que nuestras llamas se combinen. —recuerda que Haymitch nos dijo que nos aguantáramos. — asiento y miro como la carro del Distrito 11 sale.

— ¿preparado? — pregunto y miro el cielo fuera de las gradas. Aquí no se ven las estrellas.

—Estoy listo para superarlo— dice Gale y suelta mi mano. Frunzo el ceño pero el solo se limpia la palma en la pierna y me coge la mano justo cuando nuestro carro se mueve.

Los gritos de la multitud alcanzan un nuevo nivel. Empiezan a gritar nuestros nombres, me rio y les saludo. Le lanzo besos y cojo flores que nos tiran. Nos veo en la pantalla y sonrío cuando veo lo alucinantes que estamos. Estamos unidos por las manos y la mezcla de nuestras llamas ardiendo juntas. Parezco hermosa y efervescente mientras que Gale parece atractivo y oscuro, una mezcla perfecta. Llegamos a la plaza y veo a los tributos del Distrito 2 mirándonos. Arqueo una ceja y les sonrío con aire de suficiencia. Gale hace una mueca y me da un empujoncito con el hombro, me giro de vuelta al Presidente Snow.

Sus ojos de serpiente nos miran, me muerdo el labio apretando fuertemente la mano de Gale. El no me ignora sino que me acerca un poco más, haciendo que nuestras llamas crezcan incluso más. El calor se intensifica y me pregunto si viene de las llamas sintéticas o del sonrojo que esta trepando a mi cara.

—y que la suerte esté siempre de vuestra parte. — dice y sus ojos caen en Gale y en mi. Nos mira hasta que nuestro carro nos aleja.

Cinna y Portia nos apagan instantáneamente y Gale salta del carro, se gira y me ayuda a bajar. Flexiona la mano que le estaba cogiendo y arquea las cejas hacia mí.

—Tienes un buen agarre, —dice con una pequeña risa. Me muerdo el labio avergonzada.

—lo siento— le digo con una risa incomoda. Encoge los hombros y se acerca a Haymitch y Effie.

—eso fue asombroso. Me maree solo con miraros, ¡estoy completamente anonadada! — dice en un chillido, y entonces me empuja a un aplastante abrazo. Su perfume es fuerte y he inalado demasiado de él.

—a vuestros nuevos amigos también parece haberles gustado. —dice Haymitch y mis ojos van al grupo de profesionales. Los seis nos están mirando, yo miro a Gale quien les hace una mueca de superioridad. La chica diablillo está mirando lo que me hace sonreír.

—lo les provoquéis— dice Haymitch bruscamente y me giro para mirarle, encogiéndome algo. —vamos, necesitamos hablar de la estrategia de entrenamiento.

Asiento y sigo a Gale y Haymitch hacia el ascensor de cristal. Subimos al nivel doce en un instante y un pequeño gritillo se escapa de mis labios. Gale me mira y las esquinas de su boca se curvan. Dios, me gustaría que simplemente sonriera.

Paramos asombrados mientras miramos la gran habitación. Gale craspea y sacudo la cabeza porque no se parece en nada a casa. Effie nos señala las habitaciones pero Haymitch quiere que comamos primero, así que nos situamos alrededor de la mesa. De verdad como esta vez porque mi estomago gruñe y refunfuña por la pobre comida que le he dado.

Una Avox pelirroja me da una copa de vino y la rechazo instantáneamente. Gale la mira fijamente y veo que en sus ojos brilla el reconocimiento antes de que bajen a su plato. Estudio a la Avox pero no se me ocurre como puede serle familiar a Gale; es obvio que es del Capitolio. Gale le da un trago a una copa de vino.

—Así que mañana, —dice y le miro instantáneamente, olvidándome de la Avox. —quédate lejos de los arcos. Aprende algo que no sepas y gana algunas habilidades de supervivencia. —dice señalando a Gale y el asiente mordiendo un bollo de pan.

—Y tú, Maysilee— dice Haymitch, yo me atraganto con la comida pero no parece haberse dado cuenta de que me ha llamado por el nombre equivocado. —aprende tanto como puedas. Quédate Hawthorne y no dejéis el lado del otro. Pareced un equipo, actuad como amigos. — yo asiento pero Gale parece enfadado.

—su nombre es Madge, es la segunda vez que lo haces. — Gale dice y le doy una patada por debajo de la mesa.

—no te preocupes por eso Hawthorne— digo, aparto mi plato y bebo algo de leche.

— ¿que he dicho sobre ser amigos? — me regaña Haymitch ignorando el comentario del nombre. De miro mal pero todo lo que hace es arquear la ceja.

—lo siento. No te preocupes por eso Gale. — digo, y e muerdo el labio. —si me perdonáis estoy realmente cansada. — digo y Effie sonríe ante mis modales.

—por supuesto cariño, la reposición de la ceremonia de apertura no es importante. — Effie dice despidiéndome, asiento y recorro en pasillo hacia mi dormitorio.

Voy directa al baño y me desvisto saltando a la ducha directamente. Me quito todo el maquillaje y dejo que la ducha deshaga los enredos de mi pelo salgo y me seco mientras vuelvo a mi habitación para cambiarme a algo más cómodo. Alguien llama a la puerta y gruño porque no estoy de humor para compañía.

Abro la puerta y encuentro a Gale. Arqueo las cejas e inclino la cabeza. Tiene algo en las manos y está jugueteando con él, es pequeño y dorado.

—toma. — dice pasándome mi broche del sinsajo. —Cinna lo trajo cuando estabas en la ducha. Lo encontraron en el tren y se imaginaron que era tu insignia. —asiento agradecida, queriéndome golpear por haberlo olvidado.

—Gracias. —digo poniéndome el broche en la camisa. — ¿Cuál es tu insignia? — pregunto porque no le he visto con nada.

—oh, uh —se arremanga la camisa y me enseña una pulsera tejida. —Posy me la hizo.

—Te quiere mucho— digo recordando a su hermana pequeña cuando vino a repartirme fresas con él.

—Si, lo hace— permanecemos incómodos un momento y Gale abre la boca para volver a cerrarla, como si estuviese en apuros.

— ¿Qué pasa Gale? — pregunto en un suspiro porque ya sé que va a preguntar.

— ¿Quién es Maysilee? — pregunta, me muerdo el labio preguntándome si debería decírselo. —se que me dijiste que no me preocupase pero no puedo evitar la curiosidad. — asiento con entendimiento y abro la puerta invitándolo a entrar.

Entra y se apoya contra el aparador mientras que yo me siento en la cama, buscando las palabras perfectas para describir a Tía Maysilee. Solo sé lo que la gente me ha contado pero no puedo evitar sentir que hay algo más que eso.

—Maysilee es la hermana de mi madre. Se podría decir que ella y Haymitch eran amigos. —Gale asiente y no me presiona para que hable más rápido, solo se acomoda y escucha. —participó en los en el segundo vasallaje a los veinticinco y llegó a los cinco últimos. La mataron los mutos.

—oh, no lo sabía. Nadie habla sobre los 50 juegos del hambre. — dice y yo asiento porque es raro que no se repita un Vasallaje.

—se supone que me parezco tanto a ella que Haymitch y mi madre siempre me llaman Maysilee. Sé que es difícil para ellos porque Haymitch está siempre borracho y mi madre bajo la morfina, creo que solo están confundidos. —Digo encogiéndome de hombros— Maysilee fue realmente una gran luchadora, así que espero parecerme a ella en más de una forma.

—estoy seguro de que podemos encontrar algo que se te de bien. Tenemos una semana para descubrir tus puntos fuertes. —dice Gale y arqueo las cejas mientras sale.

— ¿por qué me estas ayudando? — pregunto mientras me detengo en la puerta y veo como abre la que está al otro lado del pasillo

—Haymitch quiere que actuemos como amigos y si vamos a ser inseparables durante esta semana podría ayudarte. — asiento y veo como para y me mira a los ojos. —después de todo eres de mi distrito y estoy seguro de que me ayudarías si pudieses. Cierra la puerta antes de que pueda decir nada y asiento en la oscuridad.

Cierro la puerta y camino hasta la cama intentando procesar las palabras de Gale. Tiene razón, le ayudaría si pudiese, pero no se me ocurre por qué quiere ayudarme. Lo de compañeros de distrito era mentira porque no ha podido mirarme a los ojos cuando lo ha dicho. Así que no puedo evitar pensar que es una estrategia en la que está trabajando por su cuenta, puede que esté pensando en matarme. Aparto el pensamiento, tiene que haber más que eso. Simplemente tiene que haberlo.