Esta historia no me pertenece, es una traducción de la obra Evening Sun de rianterren. En mi perfil se pueden encontrar enlaces a la obra y al perfil de la autora.
·lo siento por los que habéis leído el capitulo antes de esta actualización, era horrible la cantidad de errores que había, de verdad lo siento. pero al menos me ha servido para aprender una valiosa lección: no se escribe con el móvil, por muchas ganas que tenga de aprovechar las dos horas de trayecto en metro. Prometo que la próxima vez releeré el capitulo antes de colgarlo.
Capítulo 7:
— una pensaría que alguien de tu estatus sabría como caminar con tacones— se queja Effie mientras corrige mi postura por lo que parece la centésima vez en lo que va de sesión. —de nuevo Madge, hombros atrás, cabeza alta, pecho fuera y camina.
Doy un paso insegura y me tambaleo un poco. Effie tiene razón, sería de esperar que la hija del alcalde supiese andar en tacones, pero no sé hacerlo porque nunca lo he necesitado. Encuentro que los tacones son innecesarios y simplemente ridículos. ¿Por qué iba a querer más alta?
Me pongo recta de nuevo y doy otro paso, esta vez alargando la zancada y moviendo ligeramente las caderas. Effie asiente para que continúe y aplaude cuando finalmente le pillo el truco a los tacones altos.
— ¿qué tal ha estado? — pregunto mientras me siento para aliviar la presión en mis pies.
—no ha estado mal. Pero cuando te sientes en una silla cruza los tobillos, no las piernas. Mantén los hombros atrás y la cabeza alta. Sonríe y se lo más refinada posible.
Asiento y me siento en la silla como lo haría en una de las cenas de gala de mi familia. Effie frunce los labios y golpea mis tobillos. Suspiro, cruzar los tobillos con tacones en tacones es incomodo, pero Effie los golpea de nuevo y reticentemente los cruzo tan refinadamente como puedo. Effie asiente con la cabeza y continúa con sus clases de modales. Como tengo que pronunciar, sonreír, y ser tan educada como sea posible. Habla tanto que desearía estar con Haymitch. Seguro que no iba a ser placentero, pero él sabe cuando callarse.
….
— ¿así que quieres que actúe dulce e inocente? — le pregunto a Haymitch mientras toma otro trago del alcohol de su petaca —bastante fácil.
—mas te vale. — Gruñe —vamos a practicar. Bueno señorita Undersee dígame que le gusta hacer en su tiempo libre.
—oh, bueno, ya sabe señor Abernathy, adoro tocar el piano. —Dejo salir una risita — he estado tocándolo desde que era una niña pequeña, simplemente amo su sonido. La música es de lejos una de las cosas as importantes de mi vida. — le doy una pequeña sonrisa y me giro como si estuviese mirando a la multitud.
—bien. Mucho mejor que Hawthorne. Ni siquiera hemos podido sacar un enfoque para él. — hago una mueca, el enfoque de Gale seria simplemente indiferente y algo misterioso. El capitolio adorará eso de él.
Después de unos minutos de silencio Haymitch me mira y yo sonrío un poco, sabiendo que cuando me mira ve a Maysilee, como mi madre. Eso solía molestarme porque quería ser Madge, simplemente Madge. Pero ahora estoy orgullosa de que la gente vea a Maysilee en mí porque parece un buen ejemplo a seguir. Maysilee, Madge, realmente no somos tan diferentes como pensaba que éramos. Las dos vamos a tener el mismo final en la arena. Me pregunto si ella lo aceptaba como yo.
….
Mantén la cabeza alta, endereza la espalda, y recuerda sonreír. Me repito esas palabras en la cabeza mientras formamos una fila para las entrevistas. Se confiado y actúa normalmente y el capitolio te amará. Cierro los ojos y tomo aliento. Siento la mano de Gale rozarse con la mía y después cogerla rápidamente. La aprieta tranquilizadoramente y luego la suelta. El gesto ha sido bonito pero no he ha relajado.
—voy a por algo de agua. —digo, Gale asiente y me mira atentamente. —volveré enseguida, ¿vale?
Sientor los ojos de Gale puestos en mí mientras me alejo por el brillante pasillo. Giro la esquina rápidamente y paro ante la fuente de agua plateada. Sorbo el agua fría y suspiro agradecida cuando tranquiliza mis nervios. Ya no tiemblo tanto, pero sigo aterrorizada de lo que está por venir. No son las entrevistas, sino el hecho de que los juegos empiezan mañana. Y quien sabe si será o no mi último día. Quien sabe que tributo me matará. Siempre me he imaginado que sería un profesional, pero puede ser cualquiera. Puede ser Gale o la niñita del 11. no. una voz en mi cabeza me dice, no serán ellos, ellos no te harán daño. No sea Gale, el no podría hacerte eso. Casi me creo a mí misma, pero nunca he sido una buena mentirosa, ni siquiera ante mí.
—vaya, ¿que tenemos aquí?— una voz se burla tras de mí y mi sangre corre fría como el hielo.
— ¿no deberías estar en la cola de las entrevistas, Cato? debería empezar pronto. — digo, y le doy la espalda a la fuente de agua para enfrentarle. Sus ojos serpentean por mi cuerpo y mi vestido rojo, y desearía que Cinna no me hubiese puesto algo que realzase mi figura.
—acaban de empezar con la entrevista ge Glimmer. Así que quedan sobre nueve minutos antes de que tenga que volver. — dice Cato y me muerdo el labio. No pedo dejar de mirar sus grandes músculos marcarse en su traje. No me siento atraída por él, estoy mortalmente asustada.
— bueno, voy a volver ya— digo, y Cato me mira. Empiezo a andar pero sus brazos me bloquean miel camino, a ambos lados, estoy pegada a la pared.
— ¿porque tanta prisa, Madge?— pregunta tranquilamente y se inclina hacia mí. Me muerdo el labio e inclino la cabeza, intentando que las lágrimas no caigan de mis ojos. — mírame. — gruñe, pero me niego a volver la cabeza. Así que lo hace el mismo, me coge por la barbilla y me obliga a girar la cabeza.
— ¿Qué quieres?— bufo y hace una mueca ante mi súbito estallido. Sus dedos se deslizan suavemente por mi mentón y mandan escalofríos por todo mi cuerpo. El contacto indeseado.
—Te veré pronto, Madge. — Dice Cato con una risa oscura, —te veré en los juegos. — baja los brazos y corro por el pasillo para tomar mi sitio frente e Gale.
Mi aliento es irregular y estoy incluso más nerviosa que antes. Cato pasa por nuestro lado y siento como Gale se mueve a mi lado hinchando al pecho protectoramente.
Cato se ríe de nuevo y siento pinchazos de miedo por todo mi cuerpo. Está planeando algo, y dudo que sea mi rápida muerte en la arena. Gale gruñe algo pero no oigo lo que dice. Me giro para ver como desfilan por el escenario tributo tras tributo. No oigo lo que dicen porque mi cabeza sigue ocupado con el pensamiento de Cato y todas las cosas terribles que podía hacerme.
Antes de que me dé cuenta estoy sentada junto a Cesar Flickerman en el escenario, mis ojos se ensanchan porque no recuerdo haber cruzado el escenario. Cesar me sonríe, enseñándome casi todos sus dientes de un brillante blanco. Extiende el brazo y aprieto su mano con una pequeña sonrisa en la cara.
—Madge Undersee del Distrito 12, — dice y sonrío de nuevo, saludando a la gente en las gradas, —cuéntame algo de Casa, Madge. He oído que tu padre es el alcalde.
—oh si— digo con un pequeño asentimiento. —en un gran privilegio ser la hija del alcalde. Vivimos en una enorme casa blanca con grandes habitaciones. La mejor parte es servir al Capitolio lo mejor que podemos. — digo, y capto un destello de mi misma en la gran pantalla. Mis ojos azules están abiertos y mis ojos reflejan sobrecogimiento.
—Estoy seguro de que lo es— dice Cesar con una risa — ahora cuéntame, Madge, una chica guapa como tú con tan alto estatus debe tener un muchacho especial esperando en casa.
—oh no, — digo con las mejillas sonrojadas. Alargo el sonido de la 'O' y hago contacto visual con Haymitch, el levanta el pulgar. —no tengo demasiado tiempo para chicos. Estoy bastante ocupada ayudando a mi padre con el Distrito.
—eres muy modesta Madge, pero tiene que haber un chico especial, ¿tal vez un cuelgue?— presiona Cesar y mis mejillas se sonrojan de nuevo. Oh, había un cuelgue. Siempre sentiré algo por el chico que me traía fresas, pero no voy a admitirlo frente al capitolio y Panem. Esto es algo que mantendré para mí misma.
—tengo sentimientos por cierto chico, pero no voy a desvelar mi secreto en la televisión nacional. — sigo con una pequeña risa y Cesar se encoge de hombros ante la multitud.
—Vale, entonces ¿qué piensas del capitolio?— pregunta Cesar y sonrío porque estaba esperando esa pregunta.
— ¡lo adoro! — Grito — solo deseo poder quedarme más tiempo. Todavía queda mucho que no he visto y gente importante a la que no he conocido. Es tan triste que mi tiempo aquí sea tan corto, una parte de mí siempre deseó ser ciudadana del Capitolio. —digo y la multitud suspira de pena. Me los he ganado.
Suena la alarma y sonrió estrechando la mano de Cesar de nuevo y bajando del escenario. Gale entra con la mandíbula apretada y los hombros atrás. Sonrío ante sus ojos llameantes y rio cuando un par de mujeres del Capitolio gritan entusiasmadas lo atractivo que es.
—así que señor Hawthorne cuénteme como el primer voluntario del Distrito 12 consigue una puntuación de 11. — dice Cesar y deja salir un silbido bajo.
—vas a tener que esperar a la arena. — dice Gale y la multitud gime y empieza a rogarle que lo cuente. Sus ojos grises se encuentran con los míos en la multitud y sonrío tranquilizadora. —no, todos vosotros vais a tener que esperar a mañana.
—vale, vale. —dice Cesar con una risa. — entonces vamos a hablar de tu familia. Te presentaste voluntario en lugar de tu hermano Rory, ¿por qué?, ¿Por qué tomar su lugar en los juegos?, ¿querías quitarle este honor?
—No, — contesta Gale, sus ojos arden. —me ofrecí porque es mi hermano pequeño y no quería verle morir en televisión. He dedicado mi vida a proteger a mi familia y eso es lo que voy a hacer.
— ¿así que planeas ganar? — pregunta Cesar y yo me inclino hacia adelante anticipando su respuesta.
—planeo luchar. — contesta y sonrío con suficiencia porque ese es el Gale Hawthorne que conozco. El llameante e indiferente con la determinación para ganar.
—ese es el espíritu de los juegos. Alguna otra razón por la que quieras ir a casa, ¿quizá una chica?
—hay una chica, —Gale hace una mueca y sé que está pensando en Katniss. — pero no es asunto vuestro.
—Oh vamos Gale, — Casar dice con una sonrisa pero Gale sacude la cabeza y me rio mientras la sonrisa de Cesar flaquea. Gale no se lo está poniendo fácil.
—Vale, bueno, eh… — balbucea Cesar pero el timbre suena y veo como su cara se relaja. Gale se aleja el escenario incluso antes de que Cesar pueda despedirse.
Sacudo la cabeza y sigo al resto de tributos de vuelta a nuestros mentores y acompañantes. Haymitch ya está hablando con Gale y no sabría decir si le esta regañando o no. Effie sonríe cuando me ve y sus manos me agarran la cara mientras me besa ambas mejillas.
—has estado simplemente adorable. Una de las tributos mas encantadoras ahí arriba, ¿no es cierto, Haymitch? — pregunta y me envuelve con un brazo a modo de abrazo.
—sí, has hecho un buen trabajo. — dice Haymitch y palmea el hombro de Gale — y tú has hecho un buen trabajo haciendo sufrir a Cesar. — Gale se ríe y los cuatro volvemos a nuestro piso.
Voy a mi habitación a cambiarme rápidamente antes de la repetición de las entrevistas. Me recojo el pelo en un moño desarreglado y estiro la espalda. Gale y los demás ya están sentados en el sofá y él se aparta para hacerme sitio. Me acurruco contra al brazo del sofá, confortada por el calor que irradia el cuerpo de Gale.
Veo como cada tributo pisa el escenario. Intento adivinar el enfoque de cada uno, algunos son mejores que otros enseñando su personaje. Cuando aparezco en pantalla mis mejillas están rojas y escondo la cara entre los brazos mientas me escucho hablar con Cesar. Parezco estúpida y superficial pero Effie me asegura que estuve magnifica.
Es Gale quien realmente impresiona. Su voz es profunda y parece aburrido de estar ahí sentado. Incluso bosteza en un momento e inclino la cabeza preguntándome como me he podido perder eso. Es cuando dice las palabras "planeo luchar" que los escalofríos sacuden mi cuerpo. El Capitolio aplaude esas palabras y ya sé que estarán haciendo cola para ayudarle a ganar.
….
Cinna me obliga a comer un plato de comida entes de que me envíen a la arena. Protesto al principio pero sus ojos se estrechan y finalmente me acabo toda la comida. Cuando termino de comer me muerdo el labio y me sacudo. Cinna me cepilla el pelo ligeramente con los dedos para atarlo en una coleta apretada. El tararea suavemente y encuentro la música tranquilizadora.
—recuerda lo que te ha dicho Haymitch. Encuentra una fuente de agua y mantente alejada de la cornucopia— Cinna dice mientras abrocha el broche dorado a mi chaqueta. —esta ropa está hecha para mantenerte caliente, así que prepárate para noches heladas.
Asiento y termino abrazándole porque necesito que me tranquilicen. Estoy aterrorizada y ya me siento derrotada. Cinna descansa su barbilla en mi frente y empieza a tararear de nuevo. Cierro los ojos y me imagino el piano y lo fácilmente que mis dedos se deslizarían sobre las teclas de marfil. Este es el tipo de confort que necesitaba.
—un minuto. — dice la voz electrónica en la silencios sala de espera y doy un salto. Un minuto hasta mi probable muerte.
—vamos Madge. — Dice Cinna, —se valiente, no dejes que te alcancen. — asiento y me recompongo. Cinna me sonríe y me abrocha la chaqueta.
—treinta segundos. — la voz llama de nuevo y el tubo de cristal se abre. Me toqueteo distraídamente el punto donde se encuentra insertado el localizador y entro en el tubo.
—buena suerte. — dice Cinna y el tubo se cierra. Empiezo a sentir claustrofobia y entrar en pánico mientras la plataforma se eleva.
Cierro los ojos y me apoyo en el cristal. Empiezo a elevarme en el aire y me sostengo con mis propios pies porque no quiero caer y ser volada en pedacitos. El segundo en el que mi cabeza alcanza la arena me quedo boquiabierta por lo que veo.
Estamos rodeados por un bosque muy parecido al que rodea el distrito 12. Sonrío un poco sabiendo que esto le dará ventaja a Gale. Los segundos pasan lentamente mientras observo los alrededores. Gale esta frente a mí y me asusto cando veo sus ojos grises fijos en el arco. El no me mira y no puedo gritarle que no vaya tras él.
—tres, dos, uno. — la voz resuena y veo como Gale salta de su plataforma y se dirige directamente a por el arco y el carcaj de flechas.
—estúpido. — murmuro cuando llega a la cornucopia a la vez que el chico del 1. Gale no le ataca, simplemente sigue corriendo hasta que sus manos alcanzan el arco y las flechas.
Se gira a mirarme y me asiente para que empiece a correr, no puedo creer que haya desperdiciado un minuto parada en la plataforma. Bajo y corro directa al bosque. Hace rato que Gale se ha ido y estoy aliviada de que no tenga que verme masacrada por mi estúpido error. Por lo menos tiene el arco.
Soy capaz de llegar a los primeros arboles cuando alguien me tira al suelo. Grito y mi atacante se me sube encima. Es la chica del 1, cualquiera que sea su nombre; recuerdo a Cato llamarla algo con G la noche de las entrevistas. Menos mal que solo fue anoche.
—pobre 12. — dice con una risa y me sacudo intentando sacármela de encima. El cuchillo se apoya en mi cuello y cierro los ojos, esperando que lo haga rápido.
La presión que provoca en mi pecho desaparece de repente y abro los ojos para verla rodar por el suelo lejos de mí. Ella me dice algo a mi salvador y levanto la vista esperando ver a Gale, pero no es el. Es Cato.
