ya he vuelto, los parciales acaban este mismo lunes (por fin! cunco semanas de parciales son demasiado), y puedo volver a publicar semanalmente. mis disculas a aquellos que se hayan podido sentir decepcionados por la espera.
como siempre:
Esta historia no me pertenece, es una traducción de la obra Evening Sun de rianterren. En mi perfil se pueden encontrar enlaces a la obra y al perfil de la autora.
Capítulo 12:
Finalmente dividimos la comida mientras Gale repasa una y otra vez el plan. Rue y yo encenderemos tres hogueras dándole a Gale el tiempo justo para volar la comida. Parece simple pero todos estamos de los nervios.
Rue da saltitos sobre la punta de los pies, Gale hace crujir los nudillos múltiples veces, y yo cuento y recuento la comida, asegurándome de que todos tenemos provisiones por si nos separamos.
—Vale, —comienza Gale mirándonos, — nos encontraremos aquí cuando todo acabe. — Rue y yo asentimos con acuerdo.
Rue lo abraza fuertemente y Gale se tensa incómodamente antes de sonreír un poco y devolver el gesto. Ella le suelta y entonces me abraza. Enrollo mis brazos a su alrededor de su espalda antes de que me suelto y trepe a un árbol.
—Buena Suerte. — me dice Gale y asiento con la cabeza.
—apunta bien. — le contesto y sonríe un poquito.
Me giro para seguir a Rue pero Gale me coge por la cintura y me gira para encararle. Su cara esta increíblemente cera de la mía y sus manos me apartan el pelo antes de que sus labios se presionen con los míos. Permanezco en el beso unos momentos antes de apartarme confusa.
— ¿qué? — digo entre jadeos.
—tenía que hacerlo por lo menos una vez. — susurra y entonces me suelta. Asiento estúpidamente y me sonrojo antes de girarme y seguir a Rue.
Me toco los labios suavemente hasta que choco con la primera higuera. Rue ya está ahí esperándome pacientemente antes de prender los arbustos verdes en llamas. Añado algunas hojas mas haciendo que el humo negro crezca y se eleve en el aire en espirales. Asiento hacia Rue y ella sonríe antes de volver al árbol y encaminarse a la siguiente hoguera.
Corro rápidamente atraves del bosque siguiendo a Rue mientras salta de árbol en árbol. Encontramos el segundo punto y empezamos a preparar la hoguera. No lo hacemos tan rápido como la anterior, y sé que nos estamos quedando sin tiempo.
—tenemos que darnos prisa. — le digo a Rue y ella asiente, tirando otra rama al montón.
—Madge, — dice, y la miro mientras se tensa. Sus ojos están enfocados en el bosque — Madge.
— ¿qué? — digo girándome y dejando caer la mandíbula ente la vista de Clove y Marvel.
—no sois muy buenas cubriendo vuestro rastro. — dice y lanza su cuchillo.
Ruedo hacia un lado esquivándolo y me levanto. — ¿dónde está el resto de la manada? — pregunto, intentando conseguirle a Gale algo más de tiempo.
—justo aquí. — gruñe cato a mi espalda. — te he echado de menos, Madge.
Instintivamente empujo a Rue tras de mí para protegerla. Retrocedemos lentamente mientras los Profesionales se acercan rodeándonos.
— ¡corre Rue! — digo en cuento hay una apertura y la empujo hacia el bosque.
—id tras ella. — dice Cato y Clove y Marvel se van persiguiéndola. Viro con pánico pero Rue se eleva en un árbol con los otros dos siguiéndola de cerca en el duelo.
—así que ¿Qué tenemos aquí? — dice tirando del final de mi pelo.
—Cato, — digo con un asentimiento de cabeza. Mis ojos estudiando los alrededores, tratando de encontrar una ruta de escape.
Cato se ríe, — no te vas a escapar de nuevo— me coge por los brazos y me estampa contra un árbol.
Mi cabeza cruje contra la corteza y Cato me deja caer hasta el suelo. El mundo parece dar vueltas y no tengo tiempo de reponerme antes de que las botas de Cato hagan contacto con el lateral de mi cabeza. Doy en quejido por el dolor e intento levantarme pero Cato patea mis brazos.
—estoy realmente cansado del Distrito 12. — gruñe cogiendo el cuchillo de Clove.
Me gira y mis ojos se enfocan. Sigo respirando profundo, intentando calmarme para poder escapar cuando se dé la oportunidad. El limpia el filo del cuchillo y mi mano va hasta el bolsillo donde está el mío.
— ¿Dónde está tu compañero de Distrito? — Pregunta buscando a Gale en los alrededores, — pensaba que erais aliados.
—está cerca. — gruño y Cato se tensa mirando los alrededores de nuevo.
Como ha ocurido en los últimos días Gale me salva de nuevo. Aunque esta vez no es intencionado porque no sabe que estoy en problemas, pero el sonido y el temblor de la explosión me da el tiempo justo para sacar el cuchillo y llevarlo a un lado de su rodilla.
Cato grita con agonía mientras me retuerzo y saco el cuchillo. Me levanto con las rodillas temblorosas y corro a ciegas por el bosque, lejos de Cato. Me dirijo a un área desconocida, lejos de la dirección que tomó Rue y lejos de nuestra cueva.
Reduzco el ritmo cuando llego a un área más oscura y cubierta con enredaderas. Me muerdo el labio decidiendo encontrar un sitio en el que pasar la noche porque se está haciendo oscuro. Silbo la melodía de cuatro notas de Rue y dejo que los sinsajos lleven la señal hasta Rue y Gale. Espero que estén a salvo. Suena un cañón y abrocha la chaqueta apretadamente, me imagino que lo averiguaré esta noche.
Solo la foto de Ian aparece en el cielo. Lloro un poco pero por lo menos se que Gale y Rue están a salvo.
Hace frio esta noche y mi chaqueta no hace absolutamente nada para evitar que me cale en los huesos. Tiemblo violentamente y considero encender un fuego. De que es un deseo suicida pero hace tanto frio… decido no hacerlo y aprieto los dientes; solo tengo que pasar esta noche, solo esta noche.
Me remuevo y doy vueltas toda la noche. Cada sonido me despierta de golpe, no me había dado cuenta de lo agradable que era tener a Gale y Rue cerca como oídos extra. El viento silba golpeando la punta de mi nariz hasta que mi cara se me entumece por el frio. Daría lo que fuese por una manta y un tazón de sopa caliente.
…
La mañana llega rápidamente, con el sonido de la melodía de cuatro notas llenando mis orejas. Me levanto de un salto y empiezo a hacer mi camino de vuelta. El bosque esta siniestramente tranquilo y me asusta ser encontrada por los lobos o los profesionales.
Respondo al silbido y continúo caminando a través del bosque manteniendo los ojos atentos a cualquier pista de Gale o Rue. Tienen que estar cerca si el silbido llega hasta mí.
Camino sin ánimo durante horas intentando encontrar algo que parezca familiar. Cuando finalmente alcanzo el riachuelo me relajo un poco y me dirijo a la segunda hoguera para seguir la pista de Rue.
Mis dedos agarran el cuchillo por si la herida que le hice a Cato le dejo inmóvil y sigue merodeando por aquí cerca. Silbo de nuevo cuando llego al lugar en el que Rue trepó.
— ¡Gale! —Grita una voz — ¡Madge! —es Rue.
Corro hacia la voz— ¡Rue! —grito, esperando que continúe chillando para que pueda seguir su voz.
— ¡Madge! — grita de nuevo y corro a toda velocidad hacia la voz, no me importa si es una trampa o no, ella me necesita y no voy a abandonarla.
Corro tan rápido que me duelen las piernas y el corazón me late en las orejas. Finalmente llego al claro y suspiro cuando encuentro a Rue enredada bajo una red de cuerda. Ni un Profesional a la vista.
—saco el cuchillo para desatarla. Esta llorando mucho y la envuelvo con los brazos protectoramente intentando consolarla. Estoy de rodillas para quedar a su altura. Le abrocho la chaqueta y susurro cosas tranquilizadoras para ella.
De pronto sus grandes ojos marrones de ensanchan y me empuja fuertemente contra el suelo. Veo con horror como una lanza golpea su estomago y emite un ruido seco el perforarla.
— ¡Rue! — grito mientras cae en la suave hierva del prado.
Marvel ya está sobre mi cuando me giro para enfrentarle, su cuchillo se desliza por mi cara, de mi ojo hasta la nariz. Grito de dolor. Marvel me levanta y gira mi cara para que le mire.
—no se perque Cato no ha podido matarte aún. Eres débil, patética como el resto de tributos del 12. La única razón por la que estas viva es tu compañero, pero también le hemos cogido. — dice y escupo la sangre que se había acumulado en mi boca hacia él.
El gruñe algo inteligible y lleva el cuchillo a mi cuello, — es tan triste, realmente eres hermosa. No hay duda de porque Cato esta tan interesado en ti. — sonríe algo y eleva las cejas hacia mí.
Cierro los ojos y hago una silenciosa plegaria por Rue y por mí. No he rezado en años, no desde que mi madre empezó a tomar morfina, cuando yo tenía siete años. Aunque ahora parece el momento perfecto, para acepar la muerte.
Un ruido sordo llega a mis orejas y abro el ojo bueno para encontrar a Marvel con una flecha atravesando su cuello. Gale está de pie en el inicio del claro. A Marvel le queda suficiente vida para sacarse la flecha, haciendo que su sangre salpique y se mezcle con la del corre que atraviesa mi cara. Cae al suelo entre convulsiones y entonces llega el silencio.
Cuando su cañón suena proceso todo lo que ha ocurrido y caigo al suelo. Cuando finalmente abro los ojos Gale está al lado de Rue cogiéndole la mano y susurrándole, intentando que se relaje. Sé que ser atravesado por el estomago es una muerte lenta y dolorosa y dejo salir un pequeño grito porque Rue tenga que pasar por ello.
Gale levanta la vista y me hace señas para que vaya. Su oreja esta ensangrentada y tiene un corte profundo en el lateral de la cabeza. Su cara esta terriblemente magullada. Me apoyo en él, no parece que vaya a poder ver correctamente de nuevo.
Los ojos de Rue están fijos en nosotros y cojo su mano, acariciando la parte trasera en pequeños círculos. Le tarareo, sabiendo le mucho que ama la música. Ella nos sonríe, sus enormes ojos pierden lentamente ese brillo infantil.
—tened cuidado. — me susurra y asiento, viendo como sus ojos se cierran lentamente.
Su cañón sueña y dejo salir pequeños sollozos de angustia. Perder a Rue es como Perder una hermana. No me había dado cuenta de lo mucho que había llegado a querer a la pequeña niña del Distrito 11. El brazo de Gale me rodea, me apoyo en el llorando mientras mis lagrimas se mezclan con la sangre y manchan su chaqueta todavía más.
—tenemos que irnos Madge. — Dice Gale moviéndose para que podamos levantarnos, — ella va a casa ahora.
Asiento y cojo una flor amarilla del prado colocándola tras su oreja. Las cejas de Gale se fruncen y entonces levanta los tres dedos y le da la señal de despedida a la pequeña Rue. Gale me ayuda y nos apoyamos el uno en el otro de vuelta a la cueva.
Los dos estamos heridos y maltrechos, dañados física y emocionalmente. Paramos en el riachuelo y tomamos turnos para lavar los cortes del otro.
Gale corta una parte limpia de su camiseta y la sumerge en el agua limpia antes de limpiar mi ensangrentada cara. El tajo es profundo y ese ojo no volverá a ver nunca más. Sus cejas se fruncen fuertemente antes de que ate la tira de tela alrededor del tajo. Su mano se desliza contra el chichón en la parte trasera de mi cabeza y doy un quejido de dolor.
—Lo siento, — murmura y entonces pasa el dedo por el moratón en mi sien, — Jesús, Madge, estoy sorprendido de que te hayas podido levantar esta mañana.
— ¿Qué te ha pasado? — digo ignorando su comentario y empezando a limpiar su pelo apelmazado por la sangre teniendo especial cuidado cerca de la cuchillada.
—Clove y Marvel me encontraron. — Dice haciendo una mueca cuando la tela fría roza su herida, —fui capaz de escaparme después de que Cato llegase. Alguien le había acuchillado, pero todavía tenía suficiente energía para matar ese chico del 3.
— Yo le acuchille— digo frotando su cara, —los profesionales nos alcanzaron en la segunda hoguera. — digo, con una imagen de Rue corriendo que llega a mi mente.
—esa hoguera estaba mucho más cera de su campamento de lo que nos maginábamos. — dice mordiéndose el labio, — el distrito 12 no tiene muy buen aspecto.
Le sonrío un poco, — el Distrito 12 va a tener un vencedor, esto es solo un contratiempo menor. Recuerda, todavía tenemos a Haymitch.
—Hablando de Haymitch, — dice inclinando la cabeza hacia el cielo— algunas vendas de verdad no estarían mal.
El paracaídas plateado cae unos momentos más tarde. Gale lo coge y abre al paquete leyendo la nota que hay dentro. Se muerde el labio momentáneamente antes de arrugar la nota y tirarla al riachuelo.
— ¿qué decía? — digo algo molesta por no haber podido leerla.
—nada importante, solo manteneos vivos. — dice Gale sacando las vendas y revistiendo mis cortes con la tela limpia.
Hago lo mismo con Gale y esta vez se queda más cera de mí. Cuando gira la cabeza para mirarme sus labios se quedan a milímetros de los míos antes de robar otro pequeño beso antes de que tenga tiempo de reaccionar.
