Hola lectores, ¿Están disfrutando la historia hasta ahora? Espero que sí. Aquí el siguiente capítulo desde la perspectiva de Jane. Ojalá no lo odien mucho jaja

Disclaimer: The Mentalist no me pertenece.


Capítulo II

"Jane"

Era algo inédito para mí, pero no tenía idea qué le sucedía a Lisbon a la mañana siguiente. Estaba inquieta y me había estado evitando desde que había llegado al trabajo. Parecía que habíamos retrocedido a aquellos tiempos, cuando recién había regresado de Las Vegas. Aunque era algo que a mi orgullo le dolía reconocer, me decepcionaba que la sensación de haber progresado un poco la noche anterior no era más que una ilusión.

Sin embargo, conforme pasaba el día, pude notar que la actitud de Lisbon se debía a algo más serio. Todo el día se la había pasado encerrada en su oficina y las raras veces que salía de ahí, se sobresaltaba cada vez que alguien le hablaba. No la veía así desde el caso Volker y me estaba comenzando a preocupar. No obstante, sabía que no valía la pena presionarla para que me contara qué rayos le sucedía. Por ello me quedé todo el día en mi sofá, alternando entre tomar una siesta y leer por enésima vez el libro que Lisbon me había regalado. Ella decidiría cuándo quisiera que lo supiera, así que debía ser paciente, aunque para mis adentros había decidido que si para el final de la jornada nada ocurría, tendría que tomar medidas.

Afortunadamente ese no fue el caso, para cuando el resto del equipo se había marchado, ella me llamó a su oficina. Disimulé el hecho que había notado el montículo de mapas de California que había en su escritorio y la escuché atentamente mientras me explicaba que necesitaba hablar conmigo algo muy delicado.

-Claro- le dije-. Déjame ir por una taza de té y…

Soltó un bufido de fastidio y me detuvo.

-No podemos hablar de eso aquí- puntualiza en voz baja.

-¿Qué te parece O'Malleys?

Niega con la cabeza y dice que nos vemos en su departamento en dos horas.

La miré con extrañeza, pero ella había vuelto a sus mapas, dando por terminada la conversación. Sin protestar, hice lo que me ordenó y me fui a mi habitación de motel para hacer tiempo hasta la hora de nuestra reunión y tratar de dilucidar qué estaba ocurriendo.

Lisbon conocía las carreteras de California y parte de Nevada mejor que nadie, por lo que estar revisando mapas no era algo común en ella y menos mapas impresos cuando su teléfono tenía GPS. La única vez que la había visto así fue cuando tuvimos que traer a una chica a Sacramento del Programa de Protección de Testigos para que testificara. Esos tipos adoran utilizar carreteras que no aparecen en el sistema para despistar y ella quería estar al tanto. Entonces se trata del traslado de alguien en potencial riesgo. Interesante, sobre todo porque Lisbon no ha solicitado los servicios de los de Protección. Eso significaba que era algo bajo cuerda y probablemente ilegal.

En otras circunstancias, algo así me emocionaría. Adoro cuando Lisbon está dispuesta a romper las reglas y hacerme partícipe de ello. Sin embargo, su comportamiento dejaba ver que esto no sólo era por el amor a la justicia o el trabajo. Había un interés personal demasiado profundo y eso era lo que le estaba nublando el juicio de esa manera.

Miles de posibles conclusiones rondaron mi cabeza, pero sabía que no tenía caso seguir en lo mismo cuando en menos de una hora lo sabría. Por esa razón, decidí darme una ducha y ver algo en la TV para hacer la espera más soportable.


Cuando Lisbon me abrió la puerta un rato más tarde, estaba vestida con su jersey y unos pantalones deportivos. Lucía agotada y ligeramente alterada. Cada vez más me gustaba menos esto.

-¿Quieres algo?- me dice, alejándose de mí hacia la cocina

-No, gracias- respondo, pero aún así en un rato la veo volver con dos copas vacías y una botella de vino.

-Está bien ¿Qué sucede?- pregunto harto de todo este misterio.

Ella se frota los ojos y comienza a relatarme cómo Lorelai la ha contactado la noche anterior justo al llegar a casa, diciéndole que quiere hablar. Ahora todas las piezas comienzan a encajar y una parte de mí está molesta porque no me lo ha contado de inmediato, pero otra está feliz de que al fin parece que obtendré las respuestas que estoy esperando saber por una década.

-¡Fantástico!- exclamo emocionado- ¿Pero qué quiere a cambio?

-Sólo me ha pedido que la saquemos del estado sana y salva para poder comenzar una nueva vida y que Red John no la encuentre. Me ha dicho que él tiene a alguien en Protección a Testigos, así que no puede arriesgarse. Por eso me pide que sea yo quien me encargue de esto. Una vez que esté fuera de peligro, hablará.

-Ya veo, ¿pero por qué te ha contactado a ti y no a mí?- pregunto sabiendo que hay más en su historia de lo que deja ver.

-Probablemente porque soy policía y la última vez que le trataste de sonsacar información las cosas no salieron bien- responde con sarcasmo y trata de disimular su mentira con una sonrisa. Finjo que me la creo. Tengo el presentimiento que le está haciendo honor a nuestra amistad al no ocultarme algo tan grande, pero que hay algo que prefiere guardarse para sí misma por mi seguridad. No es nada más que otro de los intentos de Santa Teresa por llevarme por el buen camino, pero ambos sabemos que no tiene caso. Por eso decido seguirle la corriente y ver adónde me lleva esto. Tarde o temprano averiguaré qué sucede.

-¿Entonces cuál es el plan?

-Espera un momento, por eso quería hablar contigo antes de seguir adelante- puntualiza- ¿Cómo sabemos que esto no es nada más que una treta de Red John y Lorelai es sólo el cebo? ¿No te parece raro que de pronto quiere hablar?

-¡Oh, vamos Lisbon! No seas aguafiestas.

-¡Mierda, Jane! Por eso no quería decirte nada, cuando se trata de Red John no ves los riesgos del asunto…

Comienza a darme el sermón que muy bien ya sé. Pongo los ojos en blanco y tomo un sorbo de mi copa de vino ¿No puede ver acaso que esta es una oportunidad en un millón?

-…pareciera que no te importara que sea yo la que arriesgue el cuello llevando a una fugitiva por toda California…

-¡Un momento!- la interrumpo sin creer lo que acabo de escuchar- ¿Tú sola? ¿Entonces por qué estoy aquí?

Se queda callada, como si la hubiese pillado en algo y frunce el ceño.

-Necesito buscar la mejor manera para sacarla del estado y tú eres bueno en eso. Después de todo la sacaste de la prisión la última vez.

-Eso fue cortesía de Brett Stiles- ignoro su mirada de espanto y continuó-. Hay algo que no me estás contando, Lisbon. Si hubieses descubierto ya cómo sacarla, ni siquiera estaríamos teniendo esta conversación ¿Me equivoco?

Su silencio lo dice todo. Me pongo de pie molesto con ella y de pronto todo tiene sentido.

-No quieres que me entere de lo que Lorelai tiene para decirme ¿Es eso?- digo entre dientes- ¿Cómo puedes ser tan egoísta?

Esa es la gota que rebasa el vaso y ella se levanta de su lugar aún más enfadada

-¡¿Egoísta?! ¡¿Cómo te atreves, grandísimo hijo de…?!- se detiene, reconsidera y continúa- ¡Si estoy arriesgándome con esto es por ti para que dejes tu idiota obsesión con ese bastardo y vivas tu vida!

-¡Una vida!- digo soltando una carcajada cruel- ¿Qué vida sería esa? ¿Vivir feliz para siempre? ¿Con quién según tú? ¿Contigo?

En ese momento supe que había ido demasiado lejos y una vez más, sentía a Lisbon alejándose un millón de años luz de mí. Su rostro se había vuelto indescifrable y sólo pude darme cuenta que la había ofendido gracias a un dejo de dolor que había atravesado por sus ojos. Casi imperceptible, pero evidente.

Camino a la puerta, arrepentido, pero aún molesto, y mientras me pongo la chaqueta le digo más calmado:

-Te agradezco lo que haces, Teresa, pero no me estás haciendo ningún favor al capturarlo por mí. Tú sabes que lo que quiero no es tenerlo tras las rejas, sino más bien matarlo yo mismo. Te guste o no.

Le digo algo acerca de que vendré mañana para ver cómo sacaremos a Lorelai de California y ella asiente. Sé que esa reunión no se parecerá en nada a las que solíamos tener en O'Malleys o cualquier otra en la cual discutíamos un caso. Todo será en el plano profesional y nada más. Siento un pinchazo de tristeza, pero me digo a mí mismo que todo es por una causa más grande. Quizá si me lo repito muchas veces, puede que llegue a creérmelo.

TBC


¿Reviews? :)