Buenas!
El último capítulo por unos días. Si puedo, supongo que publicaré alguno, pero no creo que hasta el otro domingo o lunes pueda. E incluso continuaré así con Error.
No sé como quedó este, todavía ando medio enferma, así que la fiebre fue y vino. Eso si, si es pleno verano, traten de que no les agarre fiebre, porque es lo peor!
Gracias por las reviews, favorites y alerts!
HarukaIs: creo que no la quería ni podía dejar afuera! Gracias por la review! Saludos.
BelleBerryD: Finn no va a ser tan desesperante, porque no lo voy a meter demasiado. Y si lo llego a meter, va a ser para que tenga un golpe de conciencia y deje de molestar a Rachel. Creo. Si no, lo pongo de víctima del asesino este que anda suelto y listo...jajajaja no, no creo. Demasiado fácil. Gracias por la review! Besos.
Andreastorm4: tienen bastante cosas en la cabeza...o por lo menos una de ellas, así que no sé cuando se darán cuenta. Gracias por la review! Saludos.
Shunreibell: no sé bien que papel tendrá Quinn. Si voy a evitar a toda costa que en esta historia Quinn se enamore de Rachel y/o Santana como en las otras historias que escribí. Pero en este capítulo aparece. Gracias por la review! Saludos.
AndruSol: es bueno que hayas clickeado mal en mi perfil y hayas visto que tenía la nueva historia. Jajaja. Me alegro que te guste. Quien será el asesino? Mmm, no sé, tengo un par de ideas que me están dando vueltas en la cabeza, pero vamos a ver cuando nos acerquemos. Gracias por las reviews! Las leí todas, pero no tuve tiempo de responderlas. Besos!
Espero que tengan un buen fin de semana!
Saludos.
Lore
Capítulo 6: Extracting my memories, and share them with you
"Quiero ir" dijo Santana doblando por el pequeño camino que todavía seguía marcado. Sabía que Puck y Brittany estaban acosando a su madre en la cocina. Pero, mientras volvían de pasear a los perros, quiso ir al lugar donde jugaban cuando eran pequeñas.
"Esta bien" fue el suspiro de Rachel quien le silbó a los canes y éstos comenzaron a seguirla.
"No entiendo porque no nos metimos ayer" dijo la latina, mientras comenzaba a perder de vista la huella marcada.
"Dame eso" dijo Rachel agarrando la mano de la latina, y siguiendo un camino que, obviamente, ella solo conocía.
Terminaron en un pequeño arroyo, que corría paralelo al camino principal, y los perros se pusieron inmediatamente a tomar agua.
"Pensé que era más grande" dijo Santana mirando hacia alrededor. El lugar, tenía una pequeña pileta natural, muy poca arena y una playa hecha de pasto, ya un poco crecido.
"Es que creciste, mujer inteligente" dijo Rachel dándose cuenta que todavía tenía la mano de Santana entre la suya y soltándola con suavidad.
"¿Alguna vez volviste?" preguntó la latina caminando hacia el tronco de un árbol que tenía parte de sus raíces en el agua.
"Siempre" dijo Rachel "Cuando comenzaron a ser peores conmigo en la escuela, o en la calle, terminaba acá"
"Lo siento" dijo la latina deteniéndose. Ella había sido parte de ese mundo.
"No lo sientas. Muchas veces ayudaste a mantenerme cuerda" dijo Rachel con una sonrisa triste en el rostro.
"Mira" dijo Santana señalando el tronco. "Lo escribí antes de irme. Nunca supe si lo llegaste a ver"
"No, la verdad no me acerqué demasiado al tronco" dijo Rachel
"Mira" volvió a señalar Santana "Todavía está"
Rachel, caminó hacia el lugar que Santana señalaba y observó, que había algo en el tronco tallado. Era una S, un corazón y una R.
"¿Sabías que eso lastima al árbol?" fue la pregunta de la diva alejándose del tronco. Estaba colorada y Santana, quien se había olvidado por un tiempo que decía su mensaje, también lo estaba.
"No me arrepiento. Además, se ve que no lo lastimó mucho, ya que sigue tan verde y lleno de resina como antes" dijo la latina mostrándole la mano llena de la salvia que el árbol largaba. "Ahora...¿cómo me lo saco?"
"Solo es salvia, Santana" dijo Rachel, pero volvió hacia ella y la guío hacia el arroyo, en donde ayudó a sacar la resina de la mano de la latina.
"Gracias" dijo Santana, quien se había concentrado en la mano de Rachel limpiando la suya.
"De nada" dijo la diva dándole un beso en la mejilla a Santana y levantándose. "¿Vamos?" le preguntó e inmediatamente los dos perros estaban a su lado, moviendo la cola, con la lengua afuera, mostrando su desesperación.
Santana, quien se había quedado mirando a su amiga sorprendida por el gesto suspiró y se dio cuenta de que podía llegar a hacer algo ella. ¿Por qué? Iba a analizar a su cabeza mucho más tarde.
"Gracias, de nuevo" dijo levantándose y dándole un beso, supuestamente en la mejilla, pero que terminó en la comisura del labio de la diva.
Caminó de vuelta hacia el camino principal, moviendo las caderas un poco más de lo normal, pero no tan sensual como de costumbre. No quería parecer...bueno, ni siquiera sabía que era lo que quería hacer.
Lucía, estaba otra vez como el día anterior, mirándolas volver parada en la puerta, mientras detrás de ella, dos adolescentes recibían órdenes de como hacer las cosas. Las miraba concentrada en la interacción que su hija podía llegar a tener con Rachel. Sacudió la cabeza al verlas aparecer, y ver que las dos venían hablando y riendo como el día anterior. Pero supo, al notar como se miraban, que no faltaba mucho para empezar el drama. O faltaba demasiado para comenzar con la calma.
"Veo que mi casa todavía está en pie" dijo Rachel sonriéndole a Lucía quien asintió.
"Estos dos solo necesitan una mano dura que les diga que hacer y los detenga de hacer estupideces, y voilá, son los mejores ayudantes que un cocinero puede pedir." dijo la mujer y vio que Santana miraba hacia adentro con una pequeña sonrisa. "Sabes bien, que no importa qué, te amo hija" le dijo Lucía antes de volver a entrar en la casa, dejando a su hija concentrada en algo. Pero cuando escuchó la risa de Rachel adentro, sacudió la cabeza y se unió al grupo.
Después de cenar, Puck se ofreció a llevar a Brittany y dejó a las López y a Rachel solas en la casa.
Mientras Rachel hablaba por teléfono con Leroy, Santana ayudó a su madre a levantar y limpiar la mesa.
"Fuimos al arroyo" dijo Santana mientras levantaba los platos.
"¿A ese lugar donde siempre se escondían pensando que nadie las iba a encontrar?" preguntó Lucía
"Si, y ahí estaba el mensaje que le había dejado antes de irme aquella vez"
"¿Mensaje?"
"Si, había tallado en un árbol S, corazón, R"
"Críptico"
"No, Santana ama a Rachel" dijo la latina, contenta y orgullosa. Lucía suspiró, se temía esto más de lo que su hija se temía. No porque fuera Rachel la receptora del amor de Santana, sino porque ella había visto como habían tratado a los Berry antes de que Hiram falleciera.
"Santana..." comenzó a decir, aunque no sabía bien que decir, ¿cómo decirle a su hija que no le importaba a quien amaba sino que tuvieran cuidado?
"Rachel ni siquiera lo había visto. Me dijo que todos estos años, fue ahí cuando las cosas se ponían feas en la escuela. Y yo, siendo siempre tan...yo"
"Tienes que dejar de pensar así" dijo Rachel entrando en la cocina, sobresaltando a las López.
"¿Qué dice tu padre niña?" preguntó Lucía, tratando de sacar de su cabeza las palabras que no podían formar.
"Dice que esta feliz de que uds. estén viviendo aquí conmigo, y espera que el seguro de tu casa no de tantas vueltas. Ah, y que pienses bien para ver que vas a hacer con el terreno una vez que cobres el cheque" dijo Rachel sentándose para levantarse inmediatamente. "¿Hay palomitas? Hay un documental que quiero ver..."
"¿Crees que queda algo de comida después de que tuvimos a Garganta Profund en esta casa?" preguntó Lucía y Rachel la miró pestañeando. "Y hablé con el seguro esta mañana. Me dijeron que es grande la indemnización por el incendio, y que se ofrecen a construir lo que yo quiera. Dicen que es preferible que a darme el dinero. Tienen miedo de que me lo gaste"
"Podríamos construir un edificio de departamentos. Sabemos bien que es necesario en Adyacents." dijo Santana
Rachel, quien sospechaba que la conversación iba a tomar direcciones que implicaba solo a las dos mujeres de la familia López, escapó despacio de la cocina, justo cuando Lucía respondía que "era una buena idea, pero había que ver si lo que pagaba la empresa aseguradora era lo suficiente como para construir algo así"
Por lo tanto, la pequeña diva se acomodó en el sofá del living, estirándose lo más que podía y se puso a mirar la televisión. Pensando además, en lo que su padre le había dicho con respecto a su madre.
Suspiró, mientras seguía escuchando palabras ir y venir de la cocina. No iba a poder concentrarse en tantas cosas. El caso, del cual su tío todavía no le había dado más información, su madre, la escuela, y Santana López viviendo con ella. Lo último, quizás, era lo más difícil de entender para la mente lógica de Rachel. Lógica en su propio sentido, por supuesto, ya que su orden era puramente personal y muchas veces, ni siquiera ella entendía porque tenía ese orden. Santana y el pasado que habían compartido años atrás, para cambiar debido a la presión social, era algo que su pequeño corazón luchaba por entender, mientras su mente entendía.
El timbre, perturbó los pensamientos de la diva, quien fue la primera en llegar a la puerta, junto a Hermes que movía su cola anunciando que era una visita conocida y no dañina la que estaba del otro lado.
"¿Quien es?" preguntó la diva, evitando mirar por la mirilla, porque simplemente no tenía muchas ganas de ponerse en puntas de pie.
"Si miraras por la mirilla, te darías cuenta que es tu tío preferido" dijo la voz de Richard del otro lado y Hermes contestó con un ladrido.
"Si, si, lo sé. Seguramente trae bacon en sus bolsillos para darte" dijo Rachel hablándole al perro, mientras giraba la llave de la puerta.
"No, no traigo nada para él" dijo Richard, abrazando a su sobrina. Estaba vestido informalmente.
"Veo que dejaste el traje en tu casa" dijo la diva corriéndose para dejarlo entrar y observando que había utilizado la motocicleta para ir a su casa, en vez de su auto.
"Si, me dieron la tarde libre" dijo su tío pasando directamente hacia la cocina, en donde se quedó parado en la puerta. "¿Tienes visitas?"
"No, Lucía y Santana están viviendo acá" dijo Rachel acercándose a él, mientras Hermes le lamía la mano a la diva mientras caminaban.
"Ah, el incendio. Ahora recuerdo" dijo el hombre.
Santana y Lucía lo miraban, y saludaron después de escuchar la conversación que tío y sobrina habían tenido respecto a ellas.
"Si viniste directo hasta acá, supongo que quieres café" dijo Rachel pasando a su lado.
"Como me conoces" dijo su tío entrando en la cocina y sentándose. Fue ahí, que la diva notó el maletín que Richard tenía.
"Oh, van a hablar de esas cosas" dijo Lucía. "Por lo tanto, ni siquiera me ofrezco yo a hacerte el café, Richard. Me despido y voy a ir a la cama"
"Supongo, Lucía, que encontrarás una buena película en la televisión" dijo Richard sonriendo.
"Si o puedo continuar con algún libro" dijo la mujer dándole un beso a la diva y a Santana.
"Después te voy a traer unos muy interesantes" dijo el hombre y Lucía asintió, antes de despedirse.
Rachel, mientras tanto, se había puesto a hacer el café, y Santana se sentó en la mesa mirando a Richard.
"¿Por qué me miras?" preguntó el hombre y la latina levantó los hombros. "Ya śe, no puedes creer que un hombre tan apuesto solo sea el tío de esta niña"
"Tío" dijo Rachel como reprimiendo al hombre mientras le ponía la taza de café.
"¿Hablaste con tu padre?" preguntó él mientras se servía el azúcar.
"Si" dijo Rachel sentándose, al lado de Santana
"¿Qué opinas?" preguntó Richard mirándola fijamente
"Nada importante, ahora, no analicé mucho todavía" dijo la diva y su tíó asintió.
"Bien, traje las fotos de la primer escena del crimen, y después de hablar contigo hoy al mediodía, llamé a Sammy para preguntarle si tenía idea de la dirección de las heridas" dijo Richard. "Ni que decir, que no le hizo mucha gracia, pero sabía bien. Igualmente, me parece que vamos a tener que reconstruir ambos asesinatos."
"Esa es una buena idea, tío" dijo Rachel
"¿Quiénes serían las víctimas?" preguntó Santana. Tenía una idea de quien podía llegar a cumplir el papel de la segunda.
"Los muñecos de gelatina." dijo Richard y Santana lo miró sorprendida.
"¿Qué es eso?" preguntó
"Son unos muñecos que se hacen, de un gel, pero le dicen de gelatina. Se los puede hacer imitando la contextura física de la víctima" explicó Rachel
"Y si los hacemos, podemos ver si la teoría de Rachel es correcta" dijo Richard abriendo el maletín. "Pero hasta ahora lo es. Las heridas causadas en Fernanda, son de una persona diestra, que mide aproximadamente entre 1.60 y 1.70. Como la víctima también tenía una altura parecida, las heridas tienen un mínimo ángulo de entrada desde abajo hacia arriba. Distinto el caso de Charles, la segunda víctima. Cuyas heridas tienen un ángulo casi de 90 grados, de arriba hacia abajo. Sosteniendo así que estaba sentado cuando lo comenzó a acuchillar"
"Pero no cuando terminó" dijo Rachel
"No, la herida mortal fue la octava. Directo al corazón." dijo Richard, "después de eso, parece que lo desató"
"¿Se sospecha de alguien?" preguntó Santana
"Hasta ahora de un hombre pequeño o de una mujer. Lo cual, puede ser cualquiera" dijo Richard suspirando.
"Odio lo siguiente" dijo Rachel
"Si, vas a tener que meterte en la vida de las víctimas e investigar a fondo, para ver si tienen algo en común. Intentamos encontrar alguna conexión entre ellas, pero hasta ahora nada." dijo Richard.
"Bueno, la segunda víctima la encontraron recién ayer" dijo Santana
"Si, pero es que no sabemos el motivo." dijo Richard. "¿Por qué los mata?¿Qué fue lo que hizo que ésta persona comience a asesinar?¿Cuántas muertes más vamos a ver hasta que sepamos todo y podamos detenerlo o detenerla?"
"¿El cuchillo?" preguntó Rachel mientras miraba una de las carpetas que su tío había sacado del maletín.
"Está hecho a mano. Es todo lo que sabemos hasta ahora" dijo Richard.
"O sea que tenemos que buscar a alguien que tenga un taller lo suficientemente bien equipado como para hacer cuchillos" dijo la diva.
"¿Tenemos? No, no, no voy a arriesgarte por más que ahora vivas con Lucía y Santana" dijo Richard, levantándose. "Tú solo ayúdame a encontrar el asesino sin que se sepa que ayudaste"
"Sería muy injusto si no se sabe que yo ayudé" dijo la diva haciendo un puchero.
"No me importa. Lo que me importa es que continúes con vida" dijo Richard, dándole un beso en la frente y dejando la casa.
"En eso estoy de acuerdo con él" dijo Santana y Rachel la miró entornando los ojos.
"Vamos a dejar ese tema de lado, mejor" dijo la diva "siento que si me voy a dormir con ese caso en la cabeza voy a soñar con un asesino al que le voy a poner cara, y solo voy a buscar a esa persona, aunque sea alguien completamente diferente"
"¿Sabías que Quinn está viviendo con Puck?" preguntó Santana mientras se levantaba, esperando a Rachel quien seguramente iba a ir a la parte de arriba.
"No, imaginé que Finn la había echado de su casa" dijo la diva. "Oh, por Dios. Mañana va a ser un infierno para mi la escuela, ¿verdad?"
"¿Por qué?" preguntó Santana
"Noah tiene la costumbre de contarle a su mamá con quien estuvo. Si Quinn escucha mañana voy a sufrir consecuencias"
"Estoy yo para protegerte"
"No todo el tiempo, San" dijo Rachel antes de verificar que todo estuviera cerrado en la casa y subir hacia su cuarto para darse un baño antes de acostarse.
Como había previsto la diva, Santana no iba a poder estar para protegerla, menos si el ataque venía justo cuando se estaban terminando los entrenamientos de las Cheerios y el (la) atacante era una ex Cheerio que sabía a la perfección los horarios de la misma.
"¡Diablos!" se escuchó en el pasillo después de que Quinn vaciara sobre la diva dos granizados.
"Me fui de acá" dijo la rubia viendo que del otro lado del pasillo, Santana apuraba el paso para ir a ayudar a la pequeña morena quien se había quedado con los ojos cerrados intentando entender que había sucedido.
"¿Qué rayos?" preguntó Santana parándose al lado de Rachel, quien seguía sin abrir los ojos. "¡Fabray, que tengas un engendro del demonio en tu vientre no significa que puedes salirte con la tuya!" gritó antes de girar hacia la diva. "¿Tienes un kit para granizados?" preguntó despacio. Rachel, asintió suavemente y esperó. "Tienes cerrado el casillero, ¿me puedes dar la clave?"
"Es tu cumpleaños" fue la respuesta de la diva, y Santana se quedó observándola unos segundos antes de sonreír y abrir el casillero. "Es el bolso rosa"
Santana lo sacó y agarró una de las manos de Rachel después de asegurarse que el casillero estuviera bien cerrado.
"¿Puedes abrir los ojos?" preguntó Santana antes de empezar a caminar
"Me arden, me entró granizado" dijo Rachel
"Entonces confía en mi" dijo la latina y comenzó a guiarla hacia el baño. "¿Por qué rayos hizo eso?" dijo Santana en voz baja, mientras llegaban hasta la puerta del baño y abría, poniendo la mano q sostenía la de Rachel, en la espalda baja de la diva para guiarla hacia adentro. Por suerte, ya no había nadie ahí, se dijo a sí misma.
"Ahh, me lo dijo" dijo Rachel mientras se quedaba quieta esperando más indicaciones. "Esto es un horror, me pican demasiado y si me rasco, va a aumentar tanto la picazón como el ardor"
"¿Qué te dijo?" preguntó la latina, mientras hacía correr el agua en una de las piletas, rogando que funcionara el tapón que tenía, así podía meter toda la cara de Rachel adentro.
"No vas a meter toda mi cara ahí, va a quedar granizado en el agua" dijo la diva presintiendo el plan de la latina.
"Eres muy poco divertida" dijo Santana "¿Cómo quieres que te limpie?"
"Dentro del bolso hay unas toallas húmedas, ayúdame a quitarme primero el granizado, después meto la cabeza ahí" dijo la diva y Santana asintió aunque sabía que no pudiera verla.
Sacó las toallas húmedas y comenzó a limpiarla de un lado, mientras Rachel se limpiaba el otro de la cara.
"¿Qué te dijo?" preguntó Santana volviendo a ese lado de la conversación.
"Que era porque no podía entrometerme en el funcionamiento de The Unholy Trinity y hacer una cena con el padre de su hijo sin invitarla a ella. Que estaba cansada de que yo buscara acostarme con sus sobras" dijo Rachel.
"¿Eso dijo?"
"Si, lo que no entiendo es de donde saca eso. Si, lo admito, tuve un lapso de locura cuando besé a Finn, pero inmediatamente me arrepentí. Dios, si eso es besar, no quiero volver a hacerlo el resto de mi vida. Por suerte después, estuve con Noah y me di cuenta que besar a alguien es placentero. No entiendo como ella podía besar voluntariamente a Finn. Si me lo preguntan, besa muy mal. Y me di cuenta siendo mi primera...bueno, no primera, segunda vez besando a alguien. Estoy segura que recordarás con quien tuve mi primera vez"
"Respira Rach" dijo Santana agradeciendo el hecho de que la diva no podía ver, porque cuando dijo primera vez, Santana se había puesto furiosa y sabía muy bien que se le iba a notar en la cara.
"¿El primer beso de Rachel fue contigo, San?" preguntó Brittany, quien había seguido a las morenas hasta el interior del baño, pero como la latina estaba muy concentrada en la diva, ni siquiera se había dado cuenta.
"Acabo de tener un mini infarto" dijo Rachel llevándose una mano a su pecho, para tratar de calmarse. "Además que abrí los ojos y arden terriblemente"
"Ohh, las ayudo" dijo Brittany sacando una toalla húmeda y continuando con la limpieza del rostro de la diva. "Sigue hablando"
Santana, miraba a su amiga con los ojos abiertos, en los que se podía ver un poco de furia. Brittany, le sonrió y le sacó la lengua.
"Bueno, por lo tanto. Finn no vale la pena ser besado. Así que si algún día digo que quiero besar a Finn, ¿podrían pegarme?" dijo Rachel causando que Brittany riera y Santana dijera "si" muy convencida de que eso iba a hacer.
"Vamos a tener que hacer algo con Quinn" dijo Brittany. El rostro de Rachel ya estaba casi libre de granizado y ahora podía lavarse la cara con agua y así ayudar a quitar el granizado de los ojos.
"¿Por qué?" preguntó Santana guiando a la diva hasta la pileta, ahora llena de agua y ayudándola a inclinarse.
"La escuché decir que no iba a detenerse" dijo la rubia.
"Esa maldita obsesión que tiene con Rachel" dijo la latina sacudiendo la cabeza
"Por fin puedo abrir un poco los ojos" dijo la diva sacando la cabeza del agua y con los ojos abiertos. "ohhh, mi pelo, mi ropa" agregó mirándose al espejo y haciendo puchero.
"No es gran pérdida lo de tu ropa" dijo la latina
"Lo sé, pero ahora tengo que ir a comprar mas de esta ropa barata. Y me cansa no poder usar lo que me gusta" dijo la diva mojándose el cabello para sacar el granizado que había ahí.
"Tendrías que ver el armario de Rachel, Britt. Tiene un monton de ropa hermosa, que estoy segura que si te entrara la usarías" dijo Santana sacando del bolso de la diva una toalla para que se seque el cabello.
"En realidad, lo que me gustaría es saber la historia de su primer beso. Ahora entiendo porque nunca me la contaste" dijo Brittany
"No hay mucho para decir" dijo Rachel después de secarse el cabello y agarrar el bolso para meterse en un cubículo y cambiarse la ropa.
"¿Cómo qué no?" dijo Santana
"En realidad lo dije porque pensé que si nunca se la contaste, es que no quieres hacerlo" dijo Rachel despacio desde adentro del cubículo.
Santana, lo pensó unos segundos y giró hacia su amiga que esperaba con una sonrisa divertida en la cara.
"Estábamos en el arroyo, un lugar al que volvimos ayer. Teníamos 8 años. Ella me estaba contando sobre una película que había visto la noche anterior mientras yo dormía. Me contaba como los protagonistas se habían besado y como yo le dije que no entendía, ella puso sus manos en mi rostro y sus labios sobre los míos." contó Santana poniéndose colorada al sentir, nuevamente en su cuerpo, lo que sintió aquella vez. Calor y cariño recorriendo cada vena.
Rachel salió del baño y miró a la latina.
"No entiendo como fue" dijo Brittany
Santana giró los ojos, porque sabía muy bien que Brittany entendía como había sido. Pero Rachel, quien todavía no conocía mucho a la rubia, miró a Santana y levantó los hombros antes de decir: "Así"
Agarró entonces el rostro de Santana, y puso sus labios sobre los de la latina. Por un momento, pensó que Santana iba a alejarse, pero se había quedado quieta, cerrando los ojos ante el contacto. Igual que ella. Pero, por alguna razón, esto le estaba gustando y comenzó a mover los labios, buscando más y más conocer como besaba Santana 8 años después. Cuando sintió, de pronto, la lengua de Santana rozando sus labios, los separó un poco y gimió cuando sintió el contacto de ambas lenguas. Fue ahí, cuando las dos volvieron a abrir los ojos y se separaron.
"¿Vieron? No era tan difícil mostrarme como había sucedido" dijo la rubia guiñándoles el ojo antes de salir del baño, agregando "aunque la verdad, guuaaau, es muy sexy verlas hacer eso"
