Buenas!
Volví!
No va a haber actualizaciones diarias, pero voy a hacer todo lo imposible para que sean seguidas. :D
Espero que les guste este capítulo!
Gracias por las reviews, favorites y alerts!
Vichyta: en que forma te meto como premio de Britt? Muchas gracias, me siento realmente honrada de ser una de las pocas que sigues. Espero no decaer. Gracias por la review! Besos!
AndruSol: que poca fé al Pezberry! Si, son pareja, pero vamos a ir light desde acá hasta no sé donde. Van a durar, por lo menos en lo que veo en esta , probablemente se me de un Quitt, no lo niego. Shelby...veremos, ahora hay que investigar el caso un poco más. Gracias a vos por leerme. Besos!
Vanzinha: muchas gracias por dejarme la review. Lucía es más madre de lo que pensamos...gracias por leerme de nuevo! Besos!
Saludos!
Lore
pd: espero que les guste!
Stop me, and leave me regain my reason
Las horas pasaban, alrededor de la casa de los Berry, el silencio era insoportable. Parecía que había demasiado ruido entre los árboles. Santana recordaba palabra a palabra lo que había escuchado hablar a Rachel y a su tío y se preguntaba de que se trataría. Aunque obviamente, con un poco de lógica, se dio cuenta de que se trataba de la madre de la diva. ¿Por qué su novia no había intentado hablar con ella? Bueno, no podía culparla por eso tampoco, era demasiado reciente su relación (no llevaba ni un día) y su amistad reencontrada (no llevaba ni una semana). Igualmente, quería saber que pasaba. Había visto cosas que no había visto en los ojos de la diva en la charla con su madre esa misma tarde. Preocupación, miedo, desconocimiento. Esas eran las palabras que se le venían a la cabeza mientras pensaba en lo que había visto en la diva esa tarde.
Se levantó de la cama, rogando quedarse dormida aunque sea mientras caminaba hacia la ventana, pero se llevó una nueva sorpresa. En el patio trasero de la casa, iluminada por los pequeños faroles bien ubicados, se encontraba Rachel en una reposera, junto a la piscina. Y sus dos enormes perros al lado, echados.
Salió de su cuarto, decidida a enfrentar la situación. Quería saber de que se trataba lo de Rachel y su madre. Quería saber como enfrentar la situación con Quinn. Quería tener todas las respuestas del mundo.
"Pero no podemos tener todas las respuestas del mundo" dijo la voz de Lucía junto a la puerta que daba al patio trasero.
"¡Santa Madre de Dios Santísimo en su Santa Santidad!" gritó Santana dando un salto. Afuera, los dos perros comenzaron a ladrar en dirección a la casa.
"Genial, ahora le hiciste notar que estábamos acá" dijo Lucía
"¡No puedes asustarme así, mamá!¿Estás loca?¿Quieres que tu hija muera de un paro cardíaco a la dulce edad de 16 años a causa del susto que le diste?"
"No seas exagerada Santana." dijo Lucía encendiendo la luz de la cocina. "Además, nunca fuiste dulce"
"¿Qué rayos estás haciendo acá?" preguntó la joven latina mirando a su madre.
"Estoy mirando a Rachel y pensando en como sentarme a su lado para hacerle las preguntas que quiero hacerle. Estoy segura de que la conversación con Richard no fue lo que esperaba"
"Tuvo que ver con la madre"
"¡Por Dios! ¿Cuántas veces te dije que no escuches las conversaciones ajenas? Aunque, no tengo porque enojarme demasiado si me cuentas que escuchaste" dijo la mujer acercándose a Santana.
"Mi madre quiere conocerme. Vive en Carmel. Habló directamente con Leroy y acordaron que podían obviar la cláusula del contrato. Leroy cree que es lo mejor para mi, hace años que vengo con una figura paterna abajo. Igualmente, cree que mi adolescencia también tiene que ser algo que mi madre pueda presenciar. Además, de que le parece que es bueno que tenga una mujer como modelo a seguir. En eso, le dije que ya te tenía a vos, Lucía. Pero él insiste. Tiene, de repente, un miedo de que le pase algo y quiere estar seguro si va a poder dejarme en manos de mi madre o en las tuyas" dijo Rachel. Ella había llegado a la puerta cuando Lucía encendió la luz. Se había preocupado al escuchar el grito de Santana y sus propios perros ladrando, por lo tanto decidió ir a ver. Escuchó entonces la conversación entre madre e hija y por un instante, en su cabeza, pasó la pregunta sobre si algún día podría llegar a tener una relación con su madre.
"¿Y tú qué quieres?" preguntó Lucía.
"Quiero saber que opina papá de ella." dijo Rachel "Me ha hablado muy bien, pero no me dijo que opina él de ella. Me dijo lo que quiere él, lo que desea él. Pero no me dijo que opina él de ella"
"Quizás no la conozca tanto como para opinar" dijo Lucía y Santana intentó acercarse a la diva.
"Exacto. Si él no la conoce tanto como para opinar sobre ella. ¿Por qué tengo que conocerla yo sola?¿Por qué no puede estar él presente?" preguntó Rachel y cuando se dio cuenta, una mano había agarrado una de las suyas. Levantó la mirada y pudo ver a la latina mirándola con cariño.
"¿Por qué no esperas hasta que él vuelva?" Preguntó entonces Lucía. "Y además, quiero que me expliquen que está pasando entre uds. dos"
Ante estas últimas palabras, Santana soltó a la diva e hizo cuatro pasos hacia atrás, antes de decir "Nada"
"Sienténse las dos." dijo Lucía con autoridad en la voz. Santana miró a la diva, quien asintió, asustada porque nunca había escuchado a la mujer hablando con ese tono. Por lo tanto, después de cerrar la puerta y activar la alarma, se sentó en la mesa de la cocina. Al frente de Santana, quien pensaba en que iban a decir. Aunque, no pudiera comunicarle a la diva sus palabras.
Lucía, preparó unas tazas de té, y después de servirlas se sentó y esperó. Observando con más profundidad a su hija, pensando en que quizás iba a quebrarse más rápido. Pero, cinco minutos después, eso no había sucedido.
"Debe ser importante para que cinco minutos después de mi mirada profunda no hayas hablado" dijo Lucía relajándose en la silla. "Y antes de que empiecen a inventar excusas, quiero la verdad. No me importa cual sea. Quiero la verdad. Hoy noté algo extraño y ahora, ante el silencio sé que es importante"
"Mamá..." comenzó a decir firme Santana. Sabía que quizás a Lucía no le gustara lo que iba a decirle. Y quizás Rachel se enojara con ella por no esperar un tiempo más. "Rachel y yo no somos solo...amigas"
"Me lo imaginé" dijo Lucía y las dos adolescentes la miraron sorprendidas. "No soy una vieja idiota y basta con escuchar las cosas que Santana ha dicho en estos días, para darme cuenta que lo que a ella le estaba pasando era más profundo que solo reencontrarse con una amiga. O las cosas que dice Brittany, que fue dejando una pista por acá, otra por allá."
"Brittany está en todos lados. Nuestro primer beso tiene que ver con ella" dijo Santana, mucho más relajada de lo que estaba, y por lo tanto, como se trataba de su madre, mucho más confiada al hablar.
"¿Y cuándo sucedió éste primer beso?" preguntó Lucía, quien ahora miraba a Rachel, silenciosa y quieta en una silla, con la cara y sus ojos dirigidos hacia Santana, con emoción en la mirada.
"Esta mañana, en la escuela" respondió Santana.
"Bien." dijo Lucía. Tenía ahora, que terminar de hablar del otro tema de Rachel. Sabía que la diva no manejaba muy bien una gran cantidad de emociones, y mucho menos un gran flujo de pensamientos en su cabeza, que generan conversaciones. Rachel estaba acostumbrada a resolver todos sus problemas ella sola. "Rachel" agregó, estirando una mano para sacar de a la diva del lugar en donde estaba. "¿Quieres que sigamos con el otro tema?"
"No, gracias" dijo la diva.
"¿En serio?" preguntó Lucía y Santana observaba como pensando que la habían dejado sin contar un montón de cosas emocionantes, que involucraban la boca de Rachel Berry y la suya.
"Quiero esto." dijo Rachel señalando a las latinas. "Quiero una madre con la cual poder hablar. No creo que se aleje porque le dio su hija a una pareja de homosexuales, no creo que me rechace por eso. Pero...¿si me rechaza por cualquier otra cosa?¿Qué puede hacer a una madre rechazar a su hija? Quiero poder sentarme con ella y hablar de las cosas que puedan llegar a pasar con Santana de ahora en más. Quiero una madre."
"Espero que no te toque una madre completamente loca como la mía" dijo Santana y se ganó una patada por debajo de la mesa por parte de Lucía.
"Entonces, ¿por qué no esperas hasta que él vuelva y la van a conocer juntos?" preguntó Lucía.
"¿Crees que eso sería bueno?" preguntó Rachel y Lucía la miró como cuando era niña. Como el día que Leroy le pidió que le explicara porque Hiram no iba a estar más por la casa. Porque tenían que ir al cementerio.
"Creo que sería lo óptimo" dijo Lucía
Santana, se había guardado sus opiniones, porque inmediatamente sintió una oleada de celos al pensar que una mujer podría venir a quitarle a su novia, hasta que recordó que estaban hablando de la madre de dicha diva.
"Entonces eso haré. Gracias." dijo Rachel levantándose de la mesa y caminando hacia su cuarto.
"¿A dónde crees que vas?" preguntó la mujer y la diva se detuvo a mirarla.
"A mi cuarto, a dormir" dijo la diva como si nada
"Nada de eso. Ahora, vuelve a sentarte" dijo Lucía señalando la silla que Rachel había desocupado. Cuando la diva lo hizo, decidió continuar. "Y quiero saber todo lo referente a su relación"
"Pensé que te habías olvidado" confesó Rachel
"Puedo ocuparme de varios temas a la vez" dijo Lucía
"Eso descubro" dijo Rachel
"Bien, entonces el beso fue esta mañana en la escuela¿A raíz de qué?¿Perdieron clases?" preguntó Lucía y Rachel suspiró.
"Fue a raíz de que me tiraron un granizado. Santana se enojó y me acompañó al baño a limpiarme. Mientras estábamos ahí, surgió el tema de los besos y no nos dimos cuenta de que Brittany había entrado..." Rachel, pasó unos minutos contando como habían llegado al primer beso, mientras su pierna acariciaba la de Santana por debajo de la mesa.
"Ah, que romántico. Bien, ¿Qué sucedió con Quinn? No creo que le dieras su merecido, porque estuvo después en esta casa" dijo Lucía mirando a su hija.
"Ella dijo que se sintió mal porque no la habíamos invitado anoche a la cena. Sonó bastante sincera, por lo tanto decidí perdonarla y no romperle la cara a golpes" dijo Santana
"Bastante maduro de tu parte. Sabes que no estoy a favor de la violencia" dijo Rachel y la latina sonrió, aunque se pudo notar que nuevamente se había puesto colorada.
"Bien" dijo Lucía. "Esto lo vamos a tener que hablar con tu padre cuando vuelva. Mientras tanto, ya que estamos viviendo acá, me gustaría poner algunas reglas en cuanto a su relación dentro de la casa y que me pueda llegar a afectar"
"¿Ahora?" preguntó Santana
"No, mañana cuando vuelvan de la escuela. Así que a dormir, en cuartos separados, las dos" dijo Lucía y pudo ver como ambas adolescentes, después de desearle las buenas noches, caminaban de la mano hacia el piso superior.
El sueño era terrible, a la mañana siguiente, para las dos morenas. Una, bostezaba ampliamente en los entrenamientos y la otra en el salón del coro. Cuando la escuela se comenzó a llenar de alumnos, las dos caminaron por el pasillo, en dirección a sus casilleros, intentando mantener los ojos abiertos.
Para la hora del almuerzo, momento en que se reunieron a solas en el salón del coro, para compartir unos besos y el almuerzo, las dos solo querían saltearse las clases siguientes y glee para poder ir a dormir.
"Tu madre nos mata si se entera" dijo Rachel acariciando la mano de la latina
"Es culpa de ella por mantenernos despiertas" dijo la latina, corriendo un mechón de cabello del rostro de la diva y pasando la punta del dedo índice por su cuello.
"Yo me hubiera mantenido despierta hasta esa hora si no hubiera sabido que hacer o hubiera encontrado la manera de dejar de pensar en mi madre"
"¿Cómo estás con eso?"
"Sigo pensando, creo que ya inconscientemente. Creo que toda mujer soltera que veo va a ser ella."
"¿Quieres conocerla?"
"Temo hacerlo"
"¿Cómo es eso?"
"Tengo miedo. No me gustan esos cambios tan bruscos. Estamos hablando de la mujer que me dio a luz, pero de la que ni siquiera sé su nombre"
"Rach, pero...¿quieres conocerla?"
"No sé"
"¿No sabes qué?" preguntó Puck entrando en el salón del coro. "Advierto que Quinn las está buscando. No sé para qué"
"Y seguramente te siguió hasta acá, idiota" dijo Santana
"Y yo también" dijo Brittany apareciendo detrás del muchacho. "Además, que estoy segura de que Rach trajo mucha más comida que la que realmente ella y Santana iban a comer"
"Esa es una buena forma de pensar que me gusta" dijo Puck sentándose al lado de la diva y sacando la comida del bolso de la misma.
"¿Sabías que esto podía llegar a pasar?" preguntó Santana
"Puede ser muy posible" dijo la diva.
"Pensé que Berry era más habladora, pero solo escucho sonidos de mandíbulas comiendo" dijo Quinn entrando también a donde estaban las morenas y sus amigos.
"Q." dijo la latina como modo de saludo, Rachel solo asintió con su cabeza.
La rubia, quien se sorprendió por este gesto, se sentó en el piso al frente de la diva y la observó fijamente.
"¿Qué diablos pasa en tu cabeza bañada en agua oxigenada?" preguntó Santana cuando se cansó de que Quinn mirara a su novia.
"Estoy sorprendida por la falta de saludo de Berry" dijo Quinn
"Movió la cabeza en forma de reconocimiento. Soportalo" dijo Puck sonando enojado.
"Oh, lo siento. ¿Ofendí a tu querida amiga?" preguntó Quinn
"No, no creo que lo hayas hecho, porque creo que ella no te está prestando atención" dijo el muchacho y todos miraron nuevamente a Rachel que estaba concentrada en su teléfono.
"¿Rachel?" preguntó Santana
La diva, levantó la mirada y se encontró con que todos la estaban viendo.
"Oh, lo siento. Un mensaje de mi tío" dijo.
"¿Tienes un tío?" preguntó Quinn.
"No es de tu incumbencia" dijo la diva y la rubia se quedó sorprendida por su respuesta.
"Mira, Berry..." comenzó a decir Quinn
"Mira, Berry, nada, Quinn" dijo Brittany y la otra rubia asintió.
El resto de la hora del almuerzo, mientras Santana, Brittany y Puck compartían historias, Quinn se mantuvo callada intentado "abrir más la mente para descubrir que Rachel Berry no era tan mala persona" y Rachel pensando en el mensaje que su tío le había enviado.
El resto del día fluyó tranquilo. Hasta, la hora de glee. Cuando Brittany, Santana, Puck y Rachel vieron las claras intenciones de lo que estaba por pasar, se dieron cuenta de que algo se les había olvidado.
"Finn Hudson" dijo Rachel sacudiendo la cabeza y en voz baja, haciendo que solo Noah pudiera escucharla. "La piedra en el zapato que no puedo encontrar y sigue y sigue molestándome"
"Pensé que te gustaba Finn" dijo una voz detrás de la diva, quien inmediatamente se dio cuenta de que se había olvidado de alguien más. Quinn.
"Fue un momento corto, gracias al cielo, de locura. Quinn. Lamento haberme interpuesto en su relación" dijo la diva sin girarse a mirarla.
"No hay problema. Ahora pienso si no tendría que haberlo dejado antes" dijo la rubia, sorprendiendo a la diva por la sinceridad de sus palabras y la persona a la que se las estaba diciendo.
"Mi baby mama tiene razón, Rach" dijo Noah, logrando que Quinn le pegara en la nuca. "Como soy todo un caballero, voy a ignorar el reciente golpe y la denuncia contra la violencia de género que iba a hacer en contra tuya, Quinn" agregó.
"Gracias Puck" dijo Quinn revoleando los ojos, mientras veía como Rachel sonreía ampliamente.
"A todo esto, de tanto hablar, te estas perdiendo la canción del inepto poste" dijo Santana en el oído de la diva.
"Es que es muy aburrido...¡Ya sé!" dijo la diva y sacó su celular del bolso, y puso rostro de preocupación mientras lo miraba. "¡No! ¿En serio?" preguntó en voz alta, logrando llamar la atención del resto de los miembros del coro quienes, comenzaron a mirarla, olvidándose todos del co capitán que estaba cantando. "Voy enseguida para allá. Si...si...llevo a alguien conmigo. No, no voy a poder pensar en otra cosa"
El sr. Schuester, miró a su pequeña co capitana preocupado mientras Noah entendía que era lo que su amiga estaba haciendo y puso una mano en su hombro con cara de preocupación. Santana, quien no entendía nada, miró a su amigo y vio que éste le guiñaba uno de los ojos.
Rachel, entonces hizo que cortaba el teléfono y suspiró, tan sonoramente como la conversación que acababa de tener.
"Rachel, te noto preocupada. ¿Está todo bien?" preguntó el sr. Schuester acercándose a ella, pasando por delante de Finn quien seguía cantando en el medio del salón, sin darse cuenta de lo que estaba pasando.
La diva, solo sacudió un poco la cabeza, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
"Disculpe sr. S. Voy a responder por ella, porque obviamente no está nada bien. Estoy seguro que tiene que ver con su abuelita, que está muy enferma" dijo Puck
Santana quien se dio cuenta ya que sabía que Rachel carecía de abuelas, una por rechazar a su hijo por ser homosexual y la otra por no conocerla, entendió perfectamente ahí lo que estaba sucediendo e imitó a Puckerman.
"Tiene razón, señor S. Mi padre, quien trabaja en el hospital, me comentó lo que estaba sucediendo." dijo la latina, enviándoles así un mensaje a Quinn y a Brittany para que se dieran cuenta de lo que estaba pasando.
"No creo que vaya a poder quedarse, sr. S" dijo Noah mirando a Rachel quien ahora había comenzado a llorar mucho más notoriamente, con lágrimas cayendo por sus mejillas, y sollozando palabras en voz baja.
"Esta bien, Rachel puede retirarse" dijo el profesor, abriendo los ojos inmediatamente al ver que no solo se levantaba quien él había nombrado, sino también Puckerman, Santana, Brittany y Quinn. "¿Qué hacen?" preguntó
"Yo soy su mejor amigo y su abuelita me cae muy bien" dijo Noah pasando todo un brazo por los hombros de Rachel, quien ahora había comenzado a incluir sonidos en su llanto, y caminando hacia fuera del aula.
"Nosotras sentimos que ella merece compañía y como vemos que el resto de uds. sigue muy concentrado en el cacareo de Finn..." dijo Santana dejando que el profesor terminara la frase en su cabeza y siguiendo a Rachel y a Puckerman, siendo seguida por las dos rubias.
Cuando el quinteto llegó a la puerta de la escuela, y notando que no eran seguidos por nadie del club, comenzó a reírse a carcajadas de lo que habían hecho. Solo habían estado 10 minutos en glee.
"Eres genial, Berry" dijo Quinn palmeando una sola vez el hombro de la diva, quien sonreía con la cara manchada de rimmel por las lágrimas.
"Gracias. Esperaba sinceramente que se dieran cuenta que era una estrategia para poder salir de ahí" dijo la diva, mientras Brittany la abrazaba llorando.
"Siento mucho lo de tu abuelita" dijo la rubia y todos los demás intentaron durante unos minutos hacerle entender que había sido todo un plan para poder salir de glee.
"Ohhh...bueno." dijo Brittany cuando entendió.
"¿Quieren ir a comer a mi casa esta noche?" preguntó la diva y después de que todos aceptaron y arreglaron la hora a la que iban a llegar a la casa Berry, cada uno se fue por su lado. O con su transporte.
"¿Sr. Schuester?" dijo Kurt levantando la mano tentativamente. No habían pasado 10 minutos desde que habían quedado solo 7 miembros en el salón del coro y el profesor, quien hablaba preocupado por la situación personal de una de sus alumnos.
"¿Si, Kurt?" preguntó el profesor.
"Creo que debería ponerse más firme con respecto a nosotros" dijo el muchacho de ojos verdes.
"¿Por qué?" preguntó el profesor
"Porque sé muy bien que el padre de Santana la abandonó hace años" dijo el muchacho, quien se levantó y salió del salón del coro junto a Mercedes y Tina.
"No entiendo" confesó Schuester a los alumnos que se habían quedado con él. Artie miró a Tina, sacudiendo la cabeza, antes de empezar a rodar hasta la puerta y agregar:
"Lo que Kurt quiso decir, Sr. Schue, es que nos jugaron una broma con tal de no escuchar a Finn cantarle a Rachel. Y eso que es la primera vez que lo hace."
"Sigo sin entender" dijo Schuester
"Lo que quisieron decirle, Sr. Schuester." dijo Matt mientras se levantaba junto a Mike para salir "Es que se estaban aburriendo tanto de escuchar a Finn cantar, que prefirieron mentirle y mentirnos en la cara antes que seguir escuchándolo."
"Ohhh" dijo Schuester y miró a Finn enojado. "No vas a cantar más serenatas" agregó antes de salir él mismo detrás de sus alumnos.
"¿Qué te dijo Richard?" preguntó Santana mientras volvían a la casa. Deseaba que fuera viernes, o sábado. Seguir con las clases de manejo, lo cual implicaría más tiempo a solas con la diva.
"Cosas del caso" dijo Rachel
"Si, supuse, pero desde entonces estás callada" dijo la latina.
"Lo sé" dijo Rachel "Quiere que vayamos esta noche a entrevistar al novio de la primera víctima."
"¿Vayamos?"
"Si, vos y yo"
"¿Por qué él no? Es un posible sospechoso si me lo dices a mi." dijo la latina mirando por la ventana.
"¿Posible sospechoso?" preguntó Rachel
"Si, digamos, la mujer obviamente estaba preparando una cena romántica para dos y él no estaba invitado. Igual que en el segundo caso. Primero habría que averiguar si las parejas de las víctimas se conocían entre si. Quizás hicieron algún tipo de trato para deshacerse de sus parejas." dijo Santana
"Es interesante esa teoría, San" dijo la diva.
Continuaron en silencio hasta estar dentro de la casa, en donde Santana se deshizo del uniforme de las porristas en su cuarto, y bajó con un pantalón de gimnasia y una remera. Al no encontrar a la diva en la cocina o en el living, se dirigió al patio trasero en donde alguien la atacó por detrás y comenzó a besarla ansiosamente.
"¿Me extrañaste?" preguntó Santana cuando se separaron por aire.
"En realidad extrañé tus labios" dijo la diva antes de volver a atacar a la latina.
Santana, estaba un poco incómoda, ya que estaban paradas en el medio del parque. Logrando detener a Rachel un segundo, caminó hacia la galería que cubría la entrada trasera de la casa de la diva, y se sentó en los escalones. Rachel se sentó a su lado e inmediatamente volvieron a besarse. Pocos minutos después, Rachel estaba acostada sobre las maderas del piso con medio cuerpo de Santana encima de ella.
"Esto es genial" dijo la latina separando sus labios de los de Rachel y besando su barbilla.
"No tan genial para mi" dijo Lucía, asustando a las morenas y haciendo que se separen.
"Para mi si" dijo Puck, parado al lado de Lucía, levantando las cejas.
"Oh, Dios" dijo Santana. Sabía que si Puck tenía pleno conocimiento de lo que sucedía entre ellas, iban a comenzar a sentirse completamente acosadas con gran cantidad de innuendos por parte del muchacho.
"Noah, preferiría que esto se mantuviera entre nosotros" dijo Rachel, juntando la voluntad suficiente para quitar su mente de los labios de Santana y los pensamientos que le habían hecho obtener, para poder pensar un poco más lógicamente.
"¿Cómo es eso que tengo una cena con Quinn, Brittany, Puck y uds. dos?" preguntó Lucía.
"Es que..." comenzó a decir Santana antes de que Rachel se levantara rápidamente del suelo.
"Antes tenemos que ir a entrevistar a alguien" dijo la diva recordando y Santana asintió. "No creo que tardemos más de dos horas, y por eso les dije que vinieran a las 8"
"Si, pero este ya llegó" dijo Lucía señalando al chico que sonreía de forma idiota.
"Podría venir con nosotras" dijo Rachel y Santana sacudió la cabeza negativamente. "Oh...puede llevar a caminar a los perros"
"Esa es una mejor expectativa de vida para mi" dijo Noah sonriendo. Las morenas fueron a buscar sus bolsos y salieron rumbo a la casa del novio de la primer víctima.
