Buenas!

¿Cómo dicen que les va?

Espero que bien!

Vamos a seguir con estos capítulos que a mi me sirven para continuar la historia, pero ni idea de como quedan más allá de mi propia cabeza.

Gracias por los favorites, reviews y follows.

Gaby2307: jajajajaa no sé ni que decir, porque siendo sincera, solo me acuerdo algunos detalles del capítulo anterior. No demasiados. El resto, los tengo todos acomodados en la mente, en cajones, pero si, Santana y Lucía pasaron mucho tiempo solas, entonces uno obtiene pequeñas cosas de la otra persona. Gracias por la review!

AndruSol: es rápida y a la vez no, la cosa. Digamos, si, se besan, si tienen algún tipo de "relación" entre ellas, pero por ejemplo, en este capítulo hablan de ese tema, pero no hablan de los sentimientos. La relación no va a ser tan rápida en cuanto a sentimientos. Van a haber besos, pero nada más por ahora, porque considero que las dos tienen que pensar que es realmente lo que sienten. Digamos, son amigas desde un domingo de nuevo y se besaron un martes. No sé como se desarrollará el resto de la historia. Si voy a tener que tratar de acordarme de cerrar todo lo que planteé al comienzo. Gracias por la review! Besos!

Y como siento que se me escapa la originalidad de las manos, me despido humildemente.

Espero que les guste este capítulo.

Nos vemos en el próximo!

Saludos!

Lore.


Show me the reason to the truth in your heart

Las preguntas de Rachel no parecían nada raro, pensó Santana mientras estaban sentadas al frente de Alexander Summers, el novio de la primer víctima. Ella, había recibido la orden de hablar solo, y solo si, era necesario o le parecía que debería hacerle algún tipo de pregunta.

"¿Sr. Summers, Fernanda cambió en algo en los últimos días antes de su muerte?" preguntó Rachel y el hombre la miró, con los ojos llenos de dolor.

"No podría decirle con seguridad. Yo había estado atareado de trabajo y la verdad, la vi muy poco." respondió él.

Santana mientras tanto, pensaba que seguramente el hombre debía tener algún defecto, porque físicamente era perfecto. Un cuerpo trabajado en gimnasio, arduamente, unos ojos azules que brillaban de distintas formas de acuerdo a la luz, una cabellera corta y negra.

"Aunque..." dijo él como recordando algo "había comenzado a frecuentar ese lugar, que queda en Columbus..."

"¿Qué lugar?" preguntó Rachel

"Es un pub o algo así. Yo no iba con ella porque la verdad no me atraía mucho la perspectiva, pero...es un lugar nuevo...creo que se llama...Monogamy o algo así" dijo Alexander pensativamente

"¿Qué era lo que no le atraía?" preguntó Rachel

"Es un lugar para personas que tienen pareja y no quieren engañar a la suya. Una vez fui con ella, la verdad, nos hicieron separarnos en la entrada y nos pidieron que intentáramos hablar con otras personas. La idea del pub es hacer que cada pareja forme amistades verdadera fuera de su propia burbuja, sin engañar, sin enamorarse, etc. Fernanda quiso ir, porque una amiga de ella que es psicóloga le comentó que es una buena forma de poner a prueba la fidelidad" explicó Alexander

"¿Y ud. no es fiel?" preguntó Santana, logrando ganarse una mirada casi asesina de la diva.

"No...yo si fui fiel. Siempre" dijo Alexander, no mostraba ni siquiera enojo por la pregunta.

"¿Entonces?" preguntó Rachel poniendo una mano en la rodilla de Santana para que no hablara.

"Pero ella...yo sabía de sus relaciones anteriores y sabía que la fidelidad no era una de sus virtudes" dijo el hombre, mostrando por primera vez un poco de emoción en su voz.

"Entonces, ud. tenía miedo de que a pesar de todo ella estuviera engañándolo con alguien que conoció en ese pub." dijo Rachel y el hombre asintió.

La diva, se quedó pensando en algo y se levantó y agradeció el tiempo que Alexander les había prestado.

"¿Eso es todo?" preguntó Santana cuando ya estaban fuera de la casa, y rumbo a la de la diva.

"Si" dijo Rachel y la latina no podía creerlo. Habían pasado casi una hora haciendo preguntas, tiempo en el cual la primera media hora se la pasaron escuchando como hablaba ese hombre de su pareja asesinada.

"No preguntaste nada relacionado a mi teoría"

"A veces, es mejor escuchar lo que quieren decir"

"¿Qué quieres decir?"

"Quiero decir, que solo pregunté esas cosas simplemente porque no quiero entrar demasiado en la intimidad de la pareja, de la víctima o de él. Además, estoy segura que él no sabe nada del asesinato"

"¿Por qué?"

"'¿Te quedarías a esperar que se resuelva la investigación?"

"Si soy un loco que contrató a alguien para matar a mi novia, si. Así parezco inocente"

"Si, es cierto" dijo Rachel. "Pero a la vez, si todas las pruebas me dan que soy inocente, podría irme ya que no soporto la idea de que mi pareja estaba preparando una cena con otra persona en el momento en que fue asesinada"

"¿Vas a estar bien con Quinn en la cena?" preguntó Santana. Ya veía la entrada de autos de la casa de la diva y recordó lo que iban a hacer en ese momento.

"No creo que sea de gravedad" dijo la diva quien sonó intentando convencerse a sí misma y a Santana.

"Eso espero" dijo la latina.


A pesar de todo, cuando entraron en la casa, Quinn y Brittany seguían sin aparecer.

"Las dejé en la casa de Britt cuando salimos de la escuela" dijo Puck ante la pregunta de Santana.

La latina asintió y se sentó en la mesa, en donde el muchacho estaba leyendo el diario (la sección de deportes, pero por lo menos significaba que sabía leer) y Rachel anotaba unas cosas en una pequeña libretita negra que había aparecido mágicamente en sus manos.

"¿Me quieren decir uds. dos como voy a hacer para que la comida que compro dure más de un día y la que hago dure más de una comida?" preguntó Lucía y los tres adolescentes.

"Empieza a cobrar por los platos que hagas para gente que no sea Rachel o Santana" dijo Puck y se encontró con las nombradas mirándolo con una ceja levantada.

"¿Te das cuenta de que tú vas a tener que pagar con eso, también?" preguntó la latina haciendo que el muchacho empiece a insultar por lo bajo mientras Lucía se le reía señalándolo por la sugerencia.

El timbre de la casa, anunció que las otras dos personas que faltaban habían llegado y los perros ladraron en el patio trasero.

"Quinn se va a hacer pis encima si esos dos se le aparecen por detrás" dijo Santana sintiendo que los ladridos estaban ahora en uno de los costados de la casa.

"Mis perros no son tan malos" dijo Rachel mientras caminaba hacia la puerta.

"Pero lo parecen" dijo Santana

"Totalmente" dijo Puck riendo.


"Podría acostumbrarme a esto" dijo Quinn. Desde que había llegado junto a Brittany, salvo por los saludos, había mantenido su boca cerrada. A los demás, no les molestó demasiado, pero la rubia en sí, se había dedicado a mirar con detalle todo lo que estaba sucediendo a su alrededor. Pudo notar la extraña relación entre Santana, Rachel y Lucía, o la relación entre Puck y Rachel. Ésto último, era lo que más le llamaba la atención.

Puckerman, era uno de esos chicos que intentaban acostarse constantemente con toda mujer que conocía, pero con Rachel se comportaba como si ninguno de los dos tuvieran un sexo definido o no tuvieran las hormonas de la adolescencia corrían por sus cuerpos.

"¿A qué?" preguntó Brittany cuando escuchó a Quinn, y mientras todos los demás trataban de entender a que se refería la rubia, ella decidió preguntarle. Pensar después de comer era algo complicado.

"A este ambiente" dijo Quinn señalando con una mano todo el lugar

"¿Estás segura?" preguntó Puck. No, no le iba a responder de mala manera. Sabía de donde venía el chico, por Dios, estaba viviendo con él.

"Si, es divertido. Son todos más relajados" dijo Quinn. Por un momento, pensó que había sonado como Finn intentado entender como se hacía la letra "F" en primer grado.

"Me alegro que te guste pasar tiempo con nosotros, Quinn" dijo Rachel, aunque sonó más como un me alegro que te guste pasar tiempo en mis cercanías.

"No eres tan mala después de lo que vi hoy en glee" dijo la rubia y todos la miraron sorprendida.

"Es que no podía quedarme a escuchar una de sus canciones." dijo la diva. "Si comienza así, cuando lleguemos a las seccionales no vamos a estar para nada preparados, solo porque estuvimos escuchando a Finn cantar. Y, aunque yo no cante el solo en las seccionales, me parece que merecemos, como coro, estar todos listos"

"Estoy de acuerdo con Rachel" dijo Puck. "Finn puede llegar a convertirse en un pedante que nos haga dejar el coro y no nos podemos dar ese lujo"

"Kurt sabe que nos fuimos a propósito" dijo Brittany y todos la miraron

"¿Se fueron a propósito?" preguntó Lucía mirando a su hija.

"Verás...querida madre" dijo Santana aclarándose la garganta "resulta..."

"Resulta que Finn Hudson cree que es muy lindo y se puso a cantar una serenata en glee y seamos sinceros, no canta tan bien" dijo Rachel interrumpiendo a la latina quien la miró agradecidamente.

"Exacto" dijo Puck y Brittany asentía.

"Ella tiene razón" dijo Quinn

"No me voy a hacer cargo de uds. 5. Por mi bien, si uds. tres quieren dar una vuelta al mundo, fantástico." dijo Lucía señalando a las dos rubias y a Puck. "Pero estas dos idiotas son mi responsabilidad, así que quiero que me expliquen lo que ha sucedido"

"Finn comenzó a cantar una serenata para mi, y realmente no tenía ganas de escucharlo, entonces inventamos una historia para salir antes de glee" dijo la diva y Lucía asintió.

"Espero que todos hayan traído sus cosas de la escuela, así hacen los deberes" fue la respuesta de Lucía y no cayó en las quejas de los cinco adolescentes.


Cuando los invitados se fueron, ya habían terminado todas las tareas de esa semana y habían logrado pasar una velada agradable.

"¿Qué tal la pasaste con Quinn?" preguntó Santana cuando se quedaron solas con Rachel. La rubia en cuestión, había sido mucho más amable durante esa noche.

"Extrañamente bien" dijo la diva mientras caminaba hacia la cocina. Pero Santana, le agarró la mano y le hizo girar, para pasar después, sus manos por la cintura de la diva cuando ya estaba junto a ella.

"De acuerdo" dijo la latina antes de comenzar a besar a Rachel.

"Ejem, ejem" alguien se aclaró la garganta unos minutos después. "Dejen eso, pueden continuarlo mañana" dijo Lucía con los brazos cruzados mirándolas fijamente.

"Pero mamá..." gimió Santana y Rachel reía entre sus brazos

"Nada de peros. Mañana" dijo Lucía acercándose a ellas y separándolas.

"Rachel, sería mejor que dejes de reírte, le estás dando razones para que ella siga haciendo estas cosas" dijo Santana haciendo un puchero.

"Awwww, San" dijo Rachel estirando una mano para acariciar la mejilla de la joven latina, que fue alejada por la madre de la misma. "¡Lucía!" se quejó Rachel aunque no pudo disimular la sonrisa divertida que tenía.

"No me importa" dijo la mujer. "Acomoden la cocina, y a la cama. Nada de besos"


Finn esperaba atento la llegada de Rachel a la escuela. Suponía que llegaría justo a tiempo.

"¿Qué haces?" le preguntó uno de sus compañeros de football al pasar a su lado, el timbre ya había sonado y llegaba tarde.

"Espero a alguien" dijo Finn

"Pues espera adentro, en clases" dijo Sue Sylvester apareciendo en la puerta. "Ya es hora de la primer clase y realmente verte dentro de esa cosa me esta dando alergia y ganas de vomitar"

"Pero quiero que acepte salir conmigo" dijo Finn

"¿Yo? Ni que estuviera siendo secuestrada por dos extraterres de una pulgada de alto y estuvieran mostrándome fotos de William Schuester desnudo para torturarme" dijo la entrenadora de las Cheerios.

"No, ud. no" dijo Finn

"Entonces ve a clase maldito simio pre evolutivo" dijo Sue.


Para la hora del almuerzo, Rachel caminó hacia el salón del coro esperando encontrarlo vacío, como siempre. Se llevó una agradable sorpresa, al ver a Santana, Quinn, Brittany y Noah esperándola. Riendo.

"¿Qué sucede?" preguntó la diva sentándose al lado de la latina y llamando la atención sobre su presencia.

"¿No me digas que no lo sabes?" preguntó Quinn

"¿Saber qué?" preguntó Rachel sacando su almuerzo y el de Santana de su mochila.

"¿No has visto a Finn?" preguntó Brittany estirándose para ver en que consistía el almuerzo de las morenas.

"No, cada vez que vi aparecer su cabeza, me deslicé hacia la otra punta del colegio" dijo la diva

"¿En serio no viste qué tiene puesto?" preguntó Quinn

"No" dijo la diva seriamente

"¡Dios, Rach!" dijo Noah agarrándose el estómago mientras seguía riendo

"¿Qué me perdí?" dijo Rachel, notándose en su voz un poco de desesperación

"Finn está intentando invitar a alguien a una cita." dijo Quinn mirando a Rachel. A pesar de la noche pasada, ella seguía con sus sentimientos encontrados con respecto a la diva y sabía que algo en el pasado la había llevado a interesarse por Finn Hudson.

"Diganme que no soy yo" suplicó Rachel mostrando una clara irritación en su rostro.

"Lamentablemente, si lo eres" dijo Santana

"Pero se vino vestido para llamar tu atención" dijo Noah intentando controlar su risa.

"En un traje rojo fuerte" dijo Brittany y todos volvieron a estallar en carcajadas.

"Ohh, me lo perdí" dijo la diva "Podría ser una buena forma de reírme un rato."

"Bueno, ya lo vas a ver en el blog de JewFro" dijo Noah mirando su celular. Le había llegado un mensaje. "Acaban de bañarlo en granizados"

"Ohhhh" dijo Rachel sonando sinceramente triste por haberse perdido el show.

"Y salió corriendo hacia la casa, gritando mami, mami" siguió diciendo Noah, y logrando que todos estallen nuevamente en carcajadas.

Extrañamente, para las dos morenas, el resto del día pasó tranquilo, sin ningún Finn Hudson buscándolas en un traje rojo fuerte.


Esa noche, Santana entró en el cuarto de Rachel, mientras ella se estaba bañando para decirle que su madre le había enviado un mensaje diciendo que no iba a poder llegar a cenar, así que ellas tenían la opción de decidir si pedían algo o se hacían algo. Santana sabía que quería pedir algo, pero no tenía mucho dinero encima y no quería que la diva le pagara, por lo tanto había decidido cocinar después de ver que era lo que había en la heladera.

Mientras escuchaba el correr del agua en el cuarto de baño adyacente, se puso a observar con atención el escritorio que tenía la diva ahí.

En una foto, estaba con un hombre afroamericano, disfrazada con una boina, una pipa y un gran tapado a cuadros. En otra, estaba sola leyendo contra un hermoso mar azul. Había una, sin embargo, que decidió agarrar y sentarse en la cama a observarla.

La foto, consistía de dos niñas morenas, de 8 años, sentadas hombro con hombro mirando cada una los ojos de la otra, mientras en sus manos yacían dos libros abiertos, y un pequeño pájaro revoloteaba alrededor. Los sentimientos de esas dos niñas fluían en sus miradas, dolor por un lado, alegría por la persona que tenía en frente, diversión junto a la persona que tenía en frente.

"Esa es la foto favorita de ese tiempo que pasaste en esta casa" dijo Rachel saliendo del baño. No estaba desnuda (para decepción de Santana), no tenía una pequeña toalla alrededor de su cuerpo (nuevamente para decepción de Santana) estaba vestida con un pantalón de gimnasia y una remera uno o dos talles más grande del correspondiente. El pelo, se lo había acomodado debajo de una vincha. "Al comienzo, si recuerdas, no nos hablábamos mucho, solo nos sentábamos a mirarnos."

"A veces, cuando lo recuerdo, pienso que pasé más de un mes en este lugar" dijo Santana acariciando la imagen. "Esta foto es hermosa"

"Papá tenía como hobbie la fotografía antes...bueno...antes de lo que sucedió con Hiram." dijo Rachel sentándose a su lado. Habló con un poco de tristeza, pero ya hacía mucho que hablar de su otro padre no le hacía doler, demasiado. "Y ese verano, se lo pasó sacándonos fotos"

"Hablas de ese verano como si hubieran sido los 3 meses, mamá siempre dice que es uno" dijo Santana.

"Creo que quisieron siempre que creyéramos que era solo uno" dijo Rachel

"¿Por qué?" preguntó Santana

"Para que doliera menos lo que estaba pasando después. No sé. Habría que preguntarle a ellos después" dijo Rachel suspirando. "A veces, las memorias son muchas. Había noches, cuando empezamos en la secundaria y sobre todo en la escuela media que pasaba noches y noches soñando con esos días. Y siempre me pregunté si solo habían sido 30."

"¿Crees que fueron más?" preguntó Santana sorprendida. Quizás la diva tenía razón, quizás habían sido más de 30 días que habían pasado juntas. Primero tuvieron que superar de a poco los dolores propios que tenían como niñas. Cada una por la ausencia de uno de sus padres, aunque de distintas maneras. Por otro lado, tenían que aprender a conocerse.

"¿Es posible conocer a alguien a quien quieres para que pase el resto de tu vida a tu lado, de una u otra forma, en un mes?" preguntó Santana ausentemente. Habían entrado dudas en su cabeza y no sabía como iba a quitarlas de ella si no encontraba las respuestas.

"Puede ser, quizás. No lo sé" dijo Rachel levantándose.

"¿Crees que lo que pasa entre nosotras...?" comenzó a decir Santana para cerrar la boca.

"Sea lo que sea podemos descubrir que es juntas, San. Saber que no estamos solas es mucho mejor que decidir encontrar la respuesta a esa pregunta cada una por su lado" dijo Rachel mirándola.

"Quizás fuimos muy rápido, quizás..." dijo Santana levantándose también y dejando la foto en el escritorio, en el lugar donde estaba. "Pero no me arrepiento, no lo hubiera querido de otra forma. No hubiera querido que nuestra amistad siguiera creciendo y esta atracción que sentimos entre nosotras comenzara a confundirse." Cuando terminó de hablar, Santana miraba a Rachel ahora, a los ojos, segura de lo que estaba hablando.

"Creo que si, solo el sábado seguíamos siendo casi extrañas con un pasado juntas. Y el martes ya nos estábamos besando. Pero yo estoy de acuerdo en que si nuestra amistad se seguía desarrollando podría llegar a causar confusiones y problemas entre nosotras por no admitir esta atracción que nos hace orbitar constantemente alrededor de la otra"

"Aún cuando parecía que nos odiábamos."

"Aún entonces"

"Bien, me alegro que estemos de acuerdo en algo"

"Si fue un mes o fueron tres, Santana. No creo que cause mucha diferencia entre nosotras"

"Es cierto." dijo la latina estirando la mano para agarrar la de la diva. "Ahora vamos, cambiemos de tema, que te voy a cocinar"

"Oh, Dios. ¿Dejo marcado el 911 por las dudas de que sufra una intoxicación?"

"Berry, no tienes ni idea de lo buena que soy cocinando"

"Voy a creerte." dijo Rachel caminando detrás de la latina rumbo a la cocina.


Mientras Rachel y Santana reían en la cocina preparando la cena, una mujer llegaba a Lima y tomaba un taxi rumbo a un hotel. Iba a luchar por reencontrarse con su hija, cueste lo que cueste.


Mientras esa mujer viajaba hacia su hotel, una persona estaba clavando sin detenerse, un cuchillo de manteca en el cuerpo de una persona con un rostro de satisfacción reclamando venganza con cada palabra que decía.

La persona, que ahora yacía muerta frente a a su asesino, no había entendido el porque había terminado así.

Solo el asesino o la asesina lo sabía.

Quizás algún día cumpliría la venganza.

Pero no había sido hoy.


Cuando Lucía volvió a la casa, más tarde de lo planeado, se encontró con Rachel y Santana durmiendo en el sofá mientras la televisión funcionaba como única luz.

Pensó que quizás, éstas dos habían tomado un poco más lejos su relación, pero solo al acercarse se dio cuenta que solo estaban durmiendo.

"Lo único que quiero es que ninguna de las dos termine lastimada, y comienzo a sospechar que ya no puedo controlarlas." dijo en voz alta tapándolas con una manta. Iba a prepararse para acostarse y después iba a volver a despertarlas.