Buenas!
Capítulo especial! Por lo largo más que nada. Voy a resumirles un poco de lo que va a suceder, punto 1, en algún punto la historia con Finn se va a terminar, así que va a dejar de molestar a Rachel. Lo que muchas deseábamos...No Finchel. Dos, voy a tratar de poner en claro un poco el tema de los asesinatos. Punto 3, aparece Shelby.
En realidad, a esta altura, decidí ver que era lo que yo quería leer y fue lo que puse. Espero que haya salido bien.
Espero que les guste! Gracias por las reviews, favorites y alerts.
Saludos!
Lore!
R&R!
Pd: como el cap termina como lo hace no resuelvo lo de Finn, si en el proximo. solo les cuento que desvia su atencion hacia otra persona. Besos! Lore
Overthinking, overload and your arms are relaxation.
Viernes, por fin. Se dijo Rachel mientras caminaba por los pasillos de la escuela, pensando en como ubicar ciertas cosas en el resto del día. Por lo menos, mantenía la costumbre de salir a caminar con sus perros, quienes siempre fueron su compañía.
Viernes, y se cumplía una semana desde el último día en que estuvo sola, o con Noah, más precisamente.
"Princesa" dijo una voz a su derecha mientras la empujaba hacia uno de los armarios del conserje.
"Noah, ¿qué estás haciendo?" preguntó la diva mirando a su amigo, quien observaba a su alrededor. "Ya intentamos estar juntos, no me parece que, además, esta sea la forma en que te acerques a mi."
"Hubo otro asesinato" dijo el muchacho y la diva lo miró sorprendida.
"¿Cómo no me enteré?" preguntó en voz baja mientras sacaba su celular de la bolsa y miraba unas 15 llamadas de su tío.
"Por tu manía de ponerlo en silencio." dijo Noah señalando el aparato.
"¿Cómo te enteraste?" preguntó Rachel
"Acabo de ver entrar a tu tío en la escuela. Sabes muy bien que él no vendría a la escuela a no ser que fuera algo importante."
"Y lo único importante que hay últimamente son esos asesinatos" dijo la diva abriendo la puerta del armario para salir.
"Por cierto, le había enviado un mensaje a Santana diciéndole que iba a meterte en uno de los armarios para hablar contigo así no me asesinaba"
"Creo que es muy extremo si lo hace"
"No me sorprendería si lo hace" dijo Noah dejando a su amiga sola en el pasillo.
Comenzó a caminar hacia la oficina de Figgins cuando por los parlantes se pudo escuchar que el mismo director solicitaba su presencia por un asunto policial. Y la de Santana López, después de discutir con alguien si ésto era necesario o no, en el micrófono.
Mientras sacudía la cabeza, pudo ver a su tío esperándola en la puerta de la oficina y supo que Noah tenía razón, al ver las grandes ojeras debajo de los ojos y sus pelos desaliñados.
"¿Otro?" preguntó ella mientras abrazaba al hombre, que había confesado un par de veces que un abrazo de la diva lo ayudaba a pensar con claridad.
"Si, otra mujer" dijo él separándose. "Tuve que pasar por tu casa antes para pedirle permiso a Lucía de dejar salir a Santana. Debo decir que esa mujer está cada vez más loca. Comenzó a gritarme de que por mi culpa su hija está pensando. A lo cual le respondí que no sabía que pensar estaba mal y se quedó callada. Después me sonrío dulcemente y me agradeció."
"Está preocupada y pierde la razón de vez en cuando" dijo Rachel mientras escuchaba los pasos apresurados a sus espaldas. Cuando se dio vuelta, Santana caminaba ya con la mochila en el hombro y una sonrisa satisfactoria.
"No hay mejor cosa que salir antes de clase. Es media mañana" dijo frenándose al frente de tío y sobrina quienes la miraban divertidos.
"Igual vamos a volver para glee" dijo Rachel y la latina pateó el piso pero no sacó la sonrisa de la cara.
"Vamos pequeños detectives" dijo Richard sonriendo también y dirigiéndose a la salida de la escuela.
La escena era casi la misma que la del domingo anterior, salvo porque la casa era otra y la víctima era una mujer.
Sammy, la forense, estaba completamente seria y mientras miraba el cuerpo tirado en el piso. Cuando vio a Rachel entrar, se levantó y la sacó del alcance de oídos curiosos.
"Es igual que el primero" dijo "y el segundo. Pude descubrir heridas en el ano de la víctima masculina"
Rachel solo asintió y se quedó mirando la escena desde lejos mientras el resto de la gente se movía alrededor.
"¿Estaba esperando a alguien para cenar?" preguntó acercándose a la mesa de la cocina, preparada para dos.
"Si, igualmente no era a su pareja" dijo Richard mientras acomodaba una de las sillas. "No hay marcas de ataduras, pero ya no sabemos que pensar, Rach."
Su tío había sonado desesperado y Rachel entendía muy bien el porque. Después de que durante el casi siglo de existencia de Lima, solo habían existido pocos asesinatos. No tan crueles, con un motivo y asesino claros en el momento siguiente al descubrimiento de los cadáveres. Ahora, Lima tenía a alguien que estaba dispuesto a matar, al parecer sin pudor alguno. Aunque Rachel estaba segura que tenían el motivo frente a frente pero no podían verlo.
"¿Quién la encontró?" preguntó la diva dando media vuelta y mirando el cuerpo, que ahora estaba siendo estudiado por Santana.
"El novio. Esta mañana. Volvió de su trabajo y ahí estaba ella." dijo Richard
"¿Viven juntos?" preguntó la diva.
"Si, pero el trabaja en una disco en el pueblo vecino durante la noche" dijo su tío y Rachel asintió.
La diva, revisó el resto de la casa, anunciando el descubrimiento del baño lleno de sangre en el cuarto principal, como la vez anterior.
Su tío suspiró y ella, a su vez, se llevó una mano a la cabeza.
"¿Te sientes bien?" preguntó Richard mirando a su sobrina preocupado.
"Solo me duele la cabeza" dijo Rachel saliendo de la casa a esperar a Santana.
Cuando la latina salió, sorprendida porque solo estaba buscando a Rachel adentro, la vio reclinada sobre el auto de su tío, con los ojos cerrados.
"¿Estás bien?" preguntó cuando se encontró a su lado
"Si, solo me duele la cabeza" dijo la diva.
"Vamos, las llevo a comer mientras hablamos de esto" dijo Richard apareciendo junto a ellas.
Habían viajado hasta fuera de Lima, a un restaurante carretero en donde se sentaron los tres en una de las esquinas. Mientras esperaban la comida, los tres se habían sumido en sus propios pensamientos.
Cuando la comida les fue depositada en la mesa, Richard comenzó a hablar.
"No veo nada claro en esto, Rachel. Nada." confesó mientras miraba a su sobrina, quien ya demostraba su dolor de cabeza con cada palabra o ruido que era dicho más arriba del volumen normal, para ella.
"Yo tampoco" opinó Santana.
"Yo lo único que veo en claro es que las tres víctimas estaban esperando a otra persona en el momento del asesinato. Eso quiere decir que obviamente estaban teniendo una relación, o eso esperaban, fuera de la que ya tenían. Además, de que obviamente lo estaban haciendo en momentos en que sus parejas se encontraban fuera de la casa e incluso de Lima. Más allá de eso, la falta de cerraduras forzadas en las tres escenas del crimen me indican que el asesino o asesina era la persona a quien las víctimas estaban esperando." dijo Rachel. La voz era pausada y tranquila. Santana, notó esto y buscó en su mochila, donde sabía que tenía aspirinas.
"¿No puede ser que el asesino haya logrado entrar en las casas con alguna artimaña?" preguntó Richard.
"Me parece que no. Si lo hubiera sido...gracias Santana..."dijo la diva antes de tomar la pastilla que la latina le había entregado con un gran trago de agua "si hubiera entrado en la casa con alguna artimaña, en alguno de estos tres asesinatos tendríamos que tener a la persona que las víctimas estaban esperando como, aunque sea testigos, y nadié llegó a esas casas durante el momento del asesinato. Y no lo encierres en que puede ser un hombre. En este caso me parece que también tendríamos que considerar a una mujer" dijo la diva.
"Quizás si hubo testigos" dijo Richard "Y tienen miedo de hablar"
"Eventualmente le hubieran contado a alguien y ese alguien le hubiera recomendado asistir a la policía a dar declaración" dijo la diva
"Pero si el asesino es alguien importante, quizás tienen mucho miedo" dijo Santana
"Eso implicaría que es alguien a quien todo Lima conoce" dijo la diva
Terminaron de comer en silencio y pidieron café para los tres, mientras cada uno seguía pensando.
"Entonces...¿qué es lo que tienes en claro?" preguntó Richard. A veces, en un robo, hacerle esa pregunta a Rachel significaba ayudarla a seguir su propia línea de pensamiento y encontrar la solución.
"¿Puedo empezar por lo qué no tengo en claro?" preguntó la diva y Richard y Santana asintieron. El dolor de cabeza le seguía, pero no tan fuerte, por lo menos. "No tengo en claro si es un hombre o una mujer, el asesino. Y antes de que me digan que las estadísticas señalan más a un hombre, en este caso estoy segura de que hasta que no estemos completamente seguros, no podemos decidir que sexo es el del asesino"
"¿No te confundiste con solo decir eso?" preguntó Santana mientras repetía las palabras en su cabeza. Sabía que la diva no iba a estar muy contenta con la interrupción pero necesita ella misma, pensar y analizar lo dicho.
"La cuestión es que, ató a la segunda víctima. Si fuera un hombre, no hubiera necesitado que las ataduras fueran tan fuertes, pero lo eran y por eso, a pesar de que supongo que lo tuvo muy poco tiempo atado, quedó marcado mientras intentaba salir de esa prisión que se había convertido su silla. Quizás, si es un hombre muy pequeño y muy flaco, se justifica el hecho de que lo hubiera atado. Eso es lo que me confunde en cuanto al sexo del asesino." dijo Rachel
"Pero puede ser un hombre pequeño, ¿verdad?" preguntó Richard
"Si, pero eso no descarta que pueda ser una mujer. Además, la pasión con que los apuñala. Es más pasión de mujer, fogosa, fuerte, obsesiva. Son como crimines pasionales, pero cometidos por alguien quien no puede controlar su pasión. Es extraño, porque presta atención en los detalles. El cuchillo, lo que hace para demostrar su ira hacia sus víctimas. Saber que tiene que atar a quien puede ser más fuerte que él. Pero a su vez, parece que en el momento en que empieza a apuñalar, toda racionalización sale de su cabeza y su ira logra controlar su cuerpo." explicó la diva.
Santana y Richard asintieron como respuesta.
"Otra cosa que no tengo en claro es el motivo. O donde elige sus víctimas. Es obvio que algo tienen que tener en común. Eso me lleva a preguntarme: ¿Qué tienen en común las víctimas?¿Eso qué tienen en común nos va a llevar al lugar en donde conocen a su asesino o asesina? Sin esas respuestas, no estoy segura de muchas otras cosas."
"Es cierto, pero hasta ahora no hemos conseguido nada en común, y eso que hemos estado buscando. El problema, son las tarjetas de créditos y celulares, hay que superar mucha burocracia hasta poder obtener los registros" dijo Richard
"¿Averiguaron algo sobre ese lugar...Monogamy?" preguntó Santana
"No, hasta ahora solo sabemos de la primer víctima. No nos hemos podido comunicar con la novia de la segunda víctima. Está internada con un ataque nervioso en el hospital" dijo Richard. "Y el novio de la más reciente todavía está en shock. Vomitaba cada diez minutos. No entiendo como hizo para llamarnos"
"Si resulta que las tres víctimas fueron a ese lugar, podemos tener en claro que el asesino o asesina los conoce ahí. Después de eso, podemos buscar de que forma se acerca, y, sobre todo, quien es" dijo Rachel. "Otra cosa que estoy segura, es de que la misma persona que comete esos asesinatos es la persona que ha creado esos cuchillos"
"Si, la diferencia es mínima entre los de las dos primeras víctimas, pero está claro que han sido creados manualmente." dijo Richard. "El problema, es que se analizaron todos los materiales y la mayoría se consiguen en cualquier ferretería del país. Salvo lo del mango, es un extraño marfil falso que no se produce hace muchos años. Por lo tanto, es probable que tiene en su poder ese material."
"¿No es posible que lo haya comprado al por mayor?" preguntó Santana
"Averiguamos y nos enteramos que ese material se vende en solo dos comercios en todo el país, y esos dos comercios no tienen registro de haber vendido cantidad ni siquiera mínima" dijo Richard.
"O sea, que hay que buscar a alguien que sepa hacer cuchillos y que tenga en su poder una gran cantidad de un falso marfil" dijo Santana "Estamos en buen camino"
Richard logró hacer una pequeña sonrisa ante el escepticismo de la latina, mientras que Rachel se llevó nuevamente la mano a la cabeza. El dolor le había vuelto y con fuerza.
"¿Por qué no las dejó en el colegio y tú, Rach, te vas a casa a descansar?" dijo Richard pagando la cuenta y levantándose.
La diva solo asintió y Santana siguió en silencio a tío y sobrina hasta el auto.
"Vamos a casa" dijo Santana cuando estaban en la playa de estacionamiento de McKinley.
"No puedo faltar" dijo Rachel
"Te estás sintiendo fatal, se te ve en la cara. Incluso esas ojeras parecen más grandes que la altura de Hudson, y como todavía no sé manejar, voy a necesitar que nos lleves a la casa" dijo la latina empujando a la diva hasta su auto.
"Sannn" se quejó Rachel pero no fue demasiado quejosa. Al contrario, estaba agradecida de que la latina insistiera.
Cuando ya estaban llegando a su casa, Rachel dijo: "Sabes que ahora puedo culparte por si me retan por haber faltado, ¿verdad?"
"¡Maldición! Sabía que había sido muy fácil" dijo Santana sonriendo.
Ya en la casa, Santana se hizo cargo de todo. Le dio la orden a la diva de que se diera una ducha (no supo porque pero le pareció lo correcto), le envió un mensaje a Puck con lo que estaba pasando así podía ir para sacar a los perros a caminar, preparó una jarra con agua y unas aspirinas en una bandeja y subió hasta la habitación de Rachel. Quien ahora se encontraba con su pijama sentada en la cama.
"Pensé que habías ganado conciencia y habías regresado a la escuela" dijo la diva, tratando de demostrar que no le dolía tanto, aunque Santana se dio cuenta de que no era así. Una mano de Rachel constantemente iba a la cabeza, mientras sus ojos podían reflejar el dolor cual reflectores.
"A ver que ayudo a que te acuestes" dijo la latina dejando la bandeja sobre la mesa de noche y recordándose que debía enviarle un mensaje a su madre para decirle lo que estaba pasando.
Se acercó a Rachel y pasando una mano por la cintura ayudó a que se pusiera de pie. Corrió las colchas de la cama y la acostó despacio, para después taparla y darle un beso en la nariz.
Rachel, no aceptó esto último y mientras el rostro de Santana se retiraba, ella lo encerró entre sus dos manos y besó la boca de la latina antes de suspirar y decirle gracias.
Santana asintió y le dio dos aspirinas en vez de una, ante lo que Rachel le dijo que no y le señaló un cajón en donde había unas pastillas amarillas que eran más fuertes que aspirinas. Santana las buscó y se las dió y se acostó a su lado sobre las colchas por si era necesario levantarse a ir a buscar algo.
"Puck dice que va a venir a la tarde para sacar a los perros, aunque conociéndote ya vas a estar mejor" dijo Santana mientras leía los mensajes que le habían llegado.
"No es la primera vez que me duele, pero si tan fuerte, pero generalmente hablar de otras cosas me ayuda. Tengo muchas cosas en la cabeza. Aunque esa conversación con Richard ayudó muy poco a ordenar todo el embrollo" dijo la diva.
Santana le dio un beso en los labios antes de seguir leyendo.
"Mi madre dice que si no te hubiera visto en estos momentos, pensaría que las dos estamos mintiendo y que nos escapamos de la escuela para tener sexo, drogarnos y fugarnos con una banda lésbica de rock" dijo la latina sacudiendo la cabeza.
Rachel fue ésta vez quien le dio un beso en la boca antes de hablar.
"Tu madre, tiene un claro concepto muy por debajo de la verdad de nosotras dos" dijo Rachel y Santana, leyó el último mensaje antes de dejar el celular en la mesa de noche. Después pasó sus manos por la cintura de la diva.
"Y Quinn está preguntado porque no estamos en la escuela y si vamos a hacer otra de esas cenas" dijo hundiendo su rostro en el cuello de la diva, quien también había pasado sus brazos alrededor de Santana.
"¿Qué le sucede a Quinn? Entiendo que esté embarazada y con muchas hormonas en la superficie, sobre todo porque el bebé es de Noah y debe ser una bomba andante de hormonas solo con el adn de ese chico"
"Pensé que era tu mejor amigo"
"Oh, lo es. Lo adoro. Pero no puedo negar la verdad. Lo que no entiendo es ¿Qué le pasa?"
"No sé...bah...si sé. Quiere tener amigas"
"Pensé que era la chica más popular de McKinley"
"Si, pero la mayoría de las personas que la seguían, solo lo hicieron para no entrar en su lado malo, sino les sucedía lo que te sucedía a vos"
"Ahh"
"No eran sus amigas porque tuviera una personalidad atrapante. Incluso, muchas veces, era la menos solicitada fuera de la escuela. Solo hablaba con Britt y conmigo."
"Entonces ahora se encuentra en un problema social en el que debe aprender a desarrollarse normalmente para poder entablar relaciones con chicos de su edad"
"¿Se te pasó un poco el dolor?"
"Si"
"Entonces duerme"
"Pero estamos hablando"
"No, intenta dormir algo. No hablo más" y Santana cumplió su promesa, besando de nuevo a la diva con profundidad. Cuando se separaron, Rachel hizo un puchero pero se acomodó mejor para poder dormir pegada a Santana.
Las dos lograron dormirse por unas cuantas horas.
La primera en despertarse fue Santana, quien antes de registrar que los perros ladraban a lo lejos, se quedó observando el rostro de la diva que había quedado a centímetros del suyo. Acarició las facciones con cariño y salió de la cama con la mayor suavidad posible después de dejar un beso en la frente de la diva.
Abajo, ya en la cocina, se encontró con Puckerman poniendo agua en los enormes recipientes que utilizaban los perros, mientras les hablaba como si fuera de él.
Santana se aclaró la garganta, y el chico levantó la vista y sonrió.
"Oh, hey, San. Ya los llevé a caminar como me dijiste" dijo él levantándose y sentándose en la mesa de la cocina.
"Gracias." dijo la latina. "¿No tendrías que estar en glee?" preguntó ella señalando la hora.
"Si y no. Schuester, comenzó a decir que somos todos unos maleducados por habernos ido antes el otro día sin una excusa válida." dijo él levantando los hombros. "Quinn entonces le dijo que como, según él, sabía que no era una excusa válida. Entonces él dijo que Kurt le dijo que tu papá se había marchado. Y Quinn le preguntó: ¿ud. sabe Schuester si Kurt ahora está en conocimientos de que el padre de Santana puede haber regresado a Lima?. Ante Kurt y su negación, Schuester estaba por seguir la clase así nomás, cuando Quinn se levantó y me hizo levantar y a Britt también, y dijo: ud. echa culpas muy fácilmente, pero veo que le cuesta el doble pedir perdón. Tiene unos cuantos días para hacerlo antes de las seccionales, sino se queda sin varios miembros menos. Y así como si nada, salimos los tres del aula"
"Cuando ella se entere no va a estar muy contenta."
"¿De la escala del 1 al 10 que tan grande es el dolor de cabeza, para vos?" preguntó Puck mirando la puerta de la cocina. Él conocía la historia de Rachel y esos dolores, y estaba preocupado. Tan preocupado que se notó en su voz.
"Yo diría que un 8 cuando tomó esa pastilla extraña. Dijo que era más fuerte" dijo Santana mirándolo. "¿Qué sabes de eso?"
"Esa es una de las razones por las cuales intenté frenar los granizados, infructuosamente. Tiene esos terribles dolores de cabeza. Ya no hay que preocuparse, vio a un médico y le dio ciertas cosas para hacer cuando los tiene. Supongo que hoy se sobrepasó pensando, porque sé que hay algo que no me está contando además de los asesinatos"
"¿Es grave?" preguntó Santana temiendo por dentro. Era la primera vez que escuchaba de un médico.
"No, solo tiene que mantenerse ocupada. Aunque un exceso le produce esos dolores. Supongo que cuando despierte, va a estar mejor"
"Y no estás equivocado, Noah" dijo Rachel entrando en la cocina. Había escuchado parte de la conversación, y como si nada, caminó hasta donde todavía estaba Santana intentando razonar lo que había escuchado y le dio un beso en la boca. Noah aplaudió por la intención, sabía que en el fondo también lo estaba haciendo por él.
"¿Estás mejor?" preguntó Santana agarrando con una mano la cintura de la diva, quien no se había movido de su lado.
"Bastante mejor, gracias" dijo Rachel sonriéndole a la latina.
"Me alegro." dijo Santana y dejó otro beso en la frente de la diva. "¿Nos hago algo para comer?"
"Si cocinas el 10% de lo que cocina tu madre, acepto" dijo Puck acomodándose en la mesa.
"Baja los pies de la mesa, Noah. ¿No tendrías que estar en glee?" preguntó Rachel quien comenzó a escuchar la explicación del muchacho con una mano tocando la espalda de Santana.
"Sientate" dijo Lucía señalando la mesa y mirando a Rachel. Había llegado hacía unos 10 minutos y demoró en convencer a Puckerman de que se fuera. El muchacho quería realizar una fiesta, pero Rachel obviamente dijo que después del dolor de cabeza que había tenido era mejor no asistir. Santana, por alguna razón, tampoco quiso asistir.
"¿Yo qué hice?" preguntó Rachel mientras cumplía órdenes.
"¿Qué te dijo el doctor cuando fuiste, por última vez, hace tres meses?" preguntó la mujer enojada. Santana observaba como Rachel jugaba con sus manos.
"Que ocupara mi mente en cosas para que no sufriera tantos dolores"
"¿Y por qué rayos me encuentro hoy con un mensaje de esta idiota diciéndome que faltaron a las últimas horas de clases porque tenías un gran dolor de cabeza?" cuando dijo idiota, señaló a Santana quien abrió los ojos y estaba por empezar a responder, cuando Rachel lo hizo por ella.
"Porque me agarró por pensar de más" dijo la diva despacio.
Lucía suspiró y pasando una mano por su frente, se levantó.
"¿Cuántas de esas pastillas tomaste?"
"Solo una" dijo Rachel y la mujer miró a su propia hija para ver si era verdad.
"Por lo menos me está diciendo la verdad." dijo Lucía dando media vuelta y caminando hacia el horno, para quedarse mirando lo que sucedía adentro.
"¿Cómo fue que terminaste trabajando con la policía?" preguntó Santana. Estaban las tres sentadas en la mesa y esa pregunta le había dado vueltas por la cabeza hacía muchos días.
Rachel la miró y Lucía giró los ojos. La mujer había estado durante los momentos en que la diva comenzó a desaparecer junto a su tío y no le había gustado entonces, no quería decir que le gustara ahora.
"Siempre me gustó leer. Y sobre todas novelas de detectives, suspenso. Agatha Christie, Henning Mankell, Sir Arthur Conan Doyle..." comenzó a decir Rachel hasta que vio la cara de la latina que no entendía demasiado de lo que estaba hablando.
"Pareciera que nunca hubieras agarrado un libro, Santana" dijo Lucía al ver la cara de su hija. "Te he dado cientos de libros para que leas, ¿qué hiciste con ellos?¿las pirámides de las porristas?"
Santana no respondió, solo se puso colorada y esperó que Rachel siguiera.
"Este tipo de escritores tiene detectives, ya sea policías o no, que forman parte de una extensa colección de libros, o no, pero de historias cargadas de deducciones, crimenes, etc. Agatha Christie tiene a Hercule Poirot y a Miss Marple, aunque me gusta mucho más el primero. Henning Mankell tiene a Kurt Wallander y Sir Arthur Conan Doyle tiene al más famoso, que es Sherlock Holmes" explicó Rachel.
"En serio, no sé donde has tenido la cabeza en estos años. Voy a ir a hablar con Sue Sylvester para ver si te enseña a leer" dijo Lucía
"Creo que sabe leer, Lucía" dijo la diva y la mujer se calló la boca. "Bueno, como pasaba mucho tiempo sola en la casa, bueno, no sola en si, con los perros, mi tío solía venir a cenar casi todas las noches. Hace un tiempo atrás, hubo una serie de robos, que daba a entender que todos eran del mismo autor y lo estaba volviendo loco. Yo justo estaba releyendo uno de estos autores cuando él entro en la casa cansado y me vio. Se quedó callado unas cuantas horas, hasta que decidió contarme lo que sucedía. Yo le planteé una teoría y resultó ser la correcta. El resto es historia."
"Guau" dijo Santana
"Eso sucede cuando aislan de la sociedad que se crea en la escuela a una persona. Busca relaciones con personas fuera de la misma y se pone en peligro, para poder sentir contacto humano" dijo Lucía.
"Me haces sonar como que estaba desesperada" dijo la diva
"Lo estabas, estuviste saliendo con Puckerman" dijo la mujer
"Una semana" gimió Rachel
"La peor semana desde que estoy trabajando en esta casa. Lo peor, es que ese chico sigue viniendo a este lugar" dijo la mujer levantándose.
"Deja de quejarte, si te encanta" dijo Rachel y Santana pudo ver a su madre sonriendo.
En otro lado de Lima, dos rubias estaban vistiendo a alguien para que se pareciera a Rachel Berry. Cuando terminaron con su cometido, las dos sonrieron y se dieron la mano. La otra chica se miraba fascinada en el espejo.
"¿Creen que va a funcionar?" les preguntó
"Conociendo a Finn y a su pequeña neurona, estoy segura que si" dijo una rubia.
La morocha sonrió y las tres personas salieron rumbo a la fiesta.
Rachel se había sentado en el pasto. Su patio trasero de noche era hermoso y podía ver todas las estrellas. Sus perros dormían a su costado, a veces ladrando despacio porque estaban soñando. Esos dos animales siempre le sacaban una sonrisa.
Y la latina que ahora estaba caminando hacia ella también.
"¿Qué haces?" preguntó parándose al frente de ella
"Miro el cielo" dijo Rachel y Santana giró para observar lo que ella decía y se sentó a su lado. Por alguna razón, pasó una de sus manos por la cintura de Rachel, atrayéndola a su lado. A veces, se preguntaba porque había tardado demasiado en volver a acercarse a su amiga. Rachel encajaba perfectamente con cada curva de su cuerpo.
"¿Cómo es el dolor de cabeza?" preguntó Santana, enseguida sintió a Rachel moverse a su lado, quedando casi de frente a ella.
Rachel, llevó sus dedos a ambas sienes de Santana.
"¿Nunca tuviste dolores de cabeza?" preguntó la diva mientras acariciaba las sienes de Santana con la punta de sus dedos.
"Si, pero lo que tuviste hoy parecían muy fuertes" dijo Santana tratando de no cerrar los ojos. Los dedos de Rachel, a pesar de que no estaban haciendo nada más que pasar de arriba hacia abajo en sus sienes estaban relajándola.
"Si, pero se pasan. A veces tardan días en desaparecer. Pero ya no tanto, desde que tengo esas pastillas" dijo la diva y comenzó a hacer un poco de presión en las sienes de la latina, moviendo sus dedos en contra de las manecillas del reloj.
Rachel sonrió al ver que Santana había cerrado definitivamente los ojos y su boca había quedado entre abierta. Moviéndose, entonces, lentamente se acercó a su rostro y pasó su lengua despacio por los labios de Santana quien no se atrevió a abrir los ojos.
"Rach" fue el pedido de Santana quien solo ahora quería sentir los labios de la diva sobre los suyos. Pero estaba sin poder. Ella no tenía el poder en esta situación y se estaba relajando cada vez más con los masajes en las sienes que Rachel le estaba proporcionando. Por un segundo, en su cabeza, se escuchó que tendría que ser al revés, pero se estaba sintiendo demasiado bien.
La diva, mientras tanto, dejó de masajear las sienes de Santana y con sus dedos, recorrió todo el rostro de la latina, despacio. Deteniéndose a marcar el contorno de los ojos, sintiendo si Santana los iba a abrir o no.
La noche estaba silenciosa, y Rachel decidió que ya podía seguir descendiendo. Volvió su mirada a los labios de Santana y comenzó a acariciarlos con sus dedos.
La latina se dejaba hacer, se había rendido ante Rachel Berry y no sentía vergüenza alguna.
Cuando sintió entonces, los labios de Rachel sobre los suyos, contuvo un gemido de placer y abrió un poco su boca para dejar pasar a la lengua de ella. Era una invitación que Rachel aceptó contenta.
Ninguna de las dos se movió durante un tiempo. Se separaron pocas veces y solo para recuperar el aire, pero sus bocas siempre encontraban el camino de estar nuevamente juntas.
"Hace media hora que están en esa extraña transmisión de saliva y me aburro sola adentro" dijo Lucía interrumpiendo el momento de las morenas.
A ninguna de las dos le importó, se separaron después de un par de besos maś y siguieron a Lucía al interior de la casa.
La mujer, quería saber como encender el reproductor de dvd y que ellas se quedaran a ver una película.
Finn Hudson, era un chico feliz ese sábado a la mañana. Lo primero que sintió cuando despertó es que estaba desnudo y que junto a él yacía una mujer desnuda. Sonrió pensando que era Rachel, entre la borrachera que había agarrado la noche anterior, creyó que la había visto en la fiesta. Aunque, si ya estaba desnudo, quería decir que a la otra persona no le había importado demasiado y en un extremo momento en que su mente logró pensar, se dijo que quizás Rachel no había terminado en una cama desnuda con él.
Por ahí si. El cabello que estaba mirando era moreno, casi como el de Rachel, pero la diferencia de color la atribuyó a la nubosidad que tenía en su mirada a causa del alcohol.
Cuando la mujer giró hacia él, pudo notar que no, no era Rachel. Pero, ya no le importaba. Sobre todo cuando esos ojos marrones lo notaron despierto y una de las manos de ella bajó hacia su entrepierna para seguir con lo que habían hecho la noche anterior. O eso esperaba él.
"De acuerdo. Ya llevamos viviendo en esta casa hace una semana. Y no establecí ninguna regla" dijo Lucía ese sábado al mediodía.
"¿Regla?" preguntó Rachel levantando una ceja.
"Soy la persona adulta en este lugar" dijo la mujer
"Igualmente no deberías..." comenzó a decir la diva pero Lucía levantó una mano haciéndola callar.
"Hablé con tu padre en estos días. Él me dio visto bueno para que establezca reglas de convivencia." dijo Lucía
"Maldito" dijo Rachel y la mujer le tiró de la oreja como regaño.
"Tú no sonrías tanto, Santana, que también te afectan" dijo mirando a su hija.
"¡Mamá!" gimió la latina más joven de la casa.
"Regla 1: debo saber a donde están cuando se los pregunte o si se van a algún lugar después de la escuela, también debo saberlo." dijo Lucía
"Eso puede hacerse" dijo Rachel, Santana mientras tanto, las miró a las dos horrorizada. "Lo vengo haciendo hace tiempo." agregó la diva levantando los hombros.
"Regla 2: Las tareas las quiero hechas el mismo día que se las dan. No quiero después los fines de semana verlas vegetar en la casa y después desesperadas porque no llegan a presentar las cosas. Quiero que algún día las dos se vayan lejos a la universidad" continúo la mujer
"¿Quieres que vayamos a la universidad o deshacerte de nosotras?" preguntó Santana
"Las dos cosas" dijo Lucía "Regla 3: si una de uds. va a una fiesta de alguno de los chicos de la escuela lleva a la otra y vuelve con la otra. Nada de quedarse durmiendo por ahí. Nada de dormir con chicos borrachas"
"¿Te das cuenta que tu hija y yo tenemos algo así como una relación?" preguntó la diva
"Si, me doy cuenta. Nada de dormir entre uds. por primera vez borrachas" dijo Lucía.
"¿Alguna regla más?" preguntó Santana
"No, pero ahora voy a decir algo con respecto a su relación y me voy a guardar el derecho de ir añadiendo reglas." dijo Lucía y se sentó al frente de la pareja de morenas. "No quiero que por nada del mundo se lastimen. Si alguna de las dos siente cosas por otra persona por favor, hablénlo entre uds. porque una guerra campal en esta convivencia no nos va a hacer bien a ninguna."
"¿Además?" preguntó la diva
"Además de que considero que han ido muy rápido" dijo Lucía
"Eso lo hablamos entre nosotros el otro día, mamá" dijo Santana
"No quiero saber lo que hablan uds. de su relación. Yo quiero mantenerme fuera de la misma. Uds. dos son las personas que más quiero en este mundo y no me gustaría ver a alguna de las dos lastimadas por la otra. Más allá de que en alguna parte de mi mente considere esto como incesto a pesar de que no tienen ningún tipo de relación sanguínea entre uds." dijo Lucía
"Esa es una imagen que era mejor no compartir con nosotras" dijo la diva y la mujer sonrió.
Después de almorzar, Rachel llevó a Santana a un camino de tierra, poco transitado para seguir con las clases de manejo.
Tres horas después, Santana ya estaba bastante familiarizada con su propio auto para manejar tranquila hasta la casa de la diva, quien iba a su lado, dándole pocas indicaciones a esta altura.
Entraron riendo de algo, pero se frenaron de golpe en el living, cuando vieron a Lucía hablar con alguien.
Era una mujer, demasiado parecida a Rachel como para negar su parentesco.
Cuando la mujer notó que las dos adolescentes estaban paradas en el umbral de la puerta, dejó de prestar atención a lo que la otra mujer decía y se levantó con la fija clavada en la menor de las chicas.
"Por Dios, eres su clon" dijo Santana y se animó a mirar a la diva, quien a esta altura tenía los ojos brillantes de lágrimas porque sabía quien era esta mujer.
Lucía, se adelantó y se acercó a ellas para decir algo antes de dejar la habitación junto a Santana.
"Llegó hace dos horas, estuvimos hablando. Creo que ahora tienen que hablar a solas" dijo agarrando a su hija y dejando a Rachel con la mujer solas.
"Hola Rachel, soy Shelby Corcoran. Tu madre" dijo cuando estuvo frente a la diva. Pero, si algo caracterizaba a estas mujeres que eran casi iguales físicamente eran los sentimientos que podían verse reflejados en sus ojos, y las dos se abalanzaron una sobre la otra en el momento en que el silencio volvió a apoderarse de la habitación.
"No entiendo porque no puedo estar presente en esa conversación" dijo Santana y recibió un nuevo golpe en la nuca por parte de su madre.
"Es algo que tienen que hablar entre ellas" dijo Lucía.
"¿Crees que esa mujer quiera ser parte de la vida de Rachel?" preguntó Santana preocupada.
"Creo que si" dijo Lucía "Estuvimos hablando estas dos horas, San. Esa mujer está realmente ilusionada de poder conocer a su hija, aún cuando ya sabe que tiene todo una vida formada, que no es la bebé que le dio a una pareja homosexual hace 16 años"
"¿Crees que quiera quedarse alrededor de Rachel?"
"¿Estás realmente preocupada por ella?"
"Por supuesto que lo estoy. Esa mujer estuvo fuera de la vida de Rachel durante 16 años" dijo Santana levantando su voz que no era más que un susurro.
"Creo que si, Santana. Está desde antes de anoche en Lima, ayer se presentó a un trabajo y lo consiguió. Quiere quedarse y crear una relación con Rachel."
"Más le vale no lastimar al hobbit" dijo Santana y se sentó a esperar que la conversación entre Rachel y Shelby terminara.
