Look inside yourself and see what i see

Quinn había decidido faltar los primeros días de esa semana, debido a la muerte de un familiar. Aunque no tuviera permitido asistir a los funerales.

Noah, estaba como triste, pero más que nada porque tuvo que consolar a la rubia.

"No puedo creer que haya pegado tan cerca de casa" dijo el muchacho sentándose junto a Rachel en el salón del coro. "¿Dónde está Santana?"

"Sue la llamó no sé para que." dijo Rachel

"¿Qué pasó el viernes?" preguntó el chico, recordando la sobreprotección que había hacia su amiga cuando estuvieron en su casa.

Rachel, procedió a contarle los descubrimientos de Sue y lo que pasó el domingo a la mañana. Incluyó también los descubrimientos que había realizado a causa del mensaje.

"¿Y todavía crees que no va a ir detrás tuyo?" preguntó Noah sonando preocupado.

"Si logra su objetivo, no lo va a hacer" dijo Rachel

"Rachel, sabes muy bien como yo, que por más que vos estés consciente de que la próxima víctima es su verdadero objetivo, esa mujer va a ir a buscarte."

"No creo que lo haga si ahí termina su trabajo"

"¿Crees que la inteligente policía de Lima se va a dar cuenta de que la pareja de esa víctima es realmente la asesina que están buscando? No, vas a tener que ir y hacerles entender a través de diapositivas como es que tienen que buscar a esa asesina y encima, explicarles paso a paso como es que esa asesina es la ex pareja de la última víctima. Y aún así, cuando termines de hacerles entender a quien tienen que buscar, esa mujer va a estar escondida en las sombras, esperando el momento para atacarte"

"Siento que no lo ves desde mi lado"

"Tu lado es estúpido Rachel"

"¿Perdón?"

"Sé sincera contigo misma. Sabes que lo que te estoy diciendo es la verdad. Que a pesar de que esa mujer logre su cometido va a ir detrás tuyo para asegurarse de que la policía no se va a dar cuenta de quien es en realidad. Y podrá quedarse en Lima, el resto de su vida, mientras nosotros no encontramos una sola forma de saber como vengarte"

"Noah..."

"No, no empieces con esa voz que quiere decir sabes que te estoy escuchando, pero no siento lo que me dices, porque soy mas inteligente que tu"

"Pero..."

"Rachel, saca un poco la cabeza de ese caso. Si, eres más inteligente que la policía de Lima, pero eso no te hace inmune a las malditas balas." Noah se levantó de la silla en la que estaba sentado y enfrentó a la diva. "No te hace inmune a lo que hay ahí afuera y lo sabes. No entiendo por que de pronto tienes esta seguridad de que eres todopoderosa. ¿Acaso Richard se preocupó en cuidar que no se sepa que estás ayudando en la investigación? Dime ¿qué hizo él al enterarse de que sales en los diarios y se filtra información de la comisaría?"

"Se puso a investigar..."

"¡Se puso a investigar! Que grandiosa protección. La verdad, investigar es mejor que poner a un móvil en la puerta de tu casa "

"Noah..."

"No, Rachel. Entiendo que tu vida es algo caótica ahora, pero como tu amigo, deberías ver que hay personas que se están preocupando por ti. Tu madre, Lucía y Santana viven contigo. ¿Qué sucede si una de ellas está en la casa justo cuando a ésta loca se le ocurra atacar?¿Vas a permitir que también les haga daño a ellas? Porque sabes muy bien que no es una persona que deja testigos y no creo que tenga empacho en matar a quien la vea."

"No puedes..."

"¿No puedo qué? ¿Gritarte? Me diste ese derecho cuando me convertí en tu amigo. Y lo hago porque me preocupo por tu seguridad. Y alguien tiene que hacerlo, porque veo que tú eres la que menos se está preocupando por esto. ¿Acaso quieres que te mate?¿Qué va a ser de Shelby?¿De Santana?¿De Lucía?¿De mi, Rachel? ¿Qué va a ser de todos nosotros si a vos te sucede algo? No, no dependemos de vos, pero en realidad, te queremos y te queremos demasiado como para verte herida porque nos preocupamos por vos y te queremos Rachel. Que te entre eso en tu obstinada cabeza" con eso dicho, Noah abandonó el salón del coro y Rachel, quien se estaba por largar a llorar, pudo notar a su novia en la puerta mirando con la boca abierta a su amigo.

"¿Crees que todo eso es cierto?" preguntó Rachel y Santana asintió. Sabía que quizás a Rachel le estuviera doliendo que la hubieran tratado como la trató Puck, pero ella tenía que darse cuenta de que las personas que estaban a su alrededor realmente se estaban preocupando por ella. "Lo siento, San" dijo la diva llevando sus manos a su rostro y comenzando a llorar. Igualmente no lo hizo sola, Santana corrió a abrazarla y así estuvieron hasta que un par de brazos las envolvió, y Brittany le sonrió a la latina, quien volvió a intentar consolar a Rachel. Minutos después, Puck regresó y se convirtió en la cuarta persona en ese grupo abrazado.


A la hora de la cena, Rachel les pidió perdón a Lucía y a Shelby por haber tomado su preocupación como un acoso y dijo que iba a encontrar la manera de que estuvieran todas seguras.

No se atrevió a decirle ni siquiera a Santana que lo que más temía era que a alguna de las 3 mujeres que vivían con ella les sucediera algo.

"No hay presupuesto Rachel" dijo Richard al teléfono cuando ella le planteó su preocupación. "Además, ¿desde cuándo tienes miedo?"

"¿Qué pasa si ataca a alguien que vive en esta casa, tío?" dijo Rachel

"No sé que decirte" dijo el hombre y Rachel suspiró decepcionada.

"Lo siento, pensé que podías ayudarme además de investigar quien filtró información sobre mi" dijo la diva antes de cortar el teléfono.

Minutos después, Rachel se sorprendió al ver a su teléfono anunciarle la llamada de su padre.

"Hola, pa" dijo la diva contenta al saber que iba a escuchar su voz.

"Hola princesa." dijo el hombre "Disculpa que no he llamado en estos días, estos hombres me están volviendo loco"

"Siento escuchar eso"

"Y tu tío también. ¿Me quieres explicar por qué está de pronto enojado por la gente que vive en tu casa?"

"Oh, papi...no creo que sea necesario que te lo cuente" dijo Rachel. No quería preocupar a Leroy, sabía que el hombre no dudaría ni una sola vez en dejar todo por volver a Lima si notaba que su hija estaba en peligro.

"Sé que me estás mintiendo, princesa." dijo Leroy y Rachel lo escuchó suspirar. "Escucha, ¿preparaste mi habitación?"

"Todavía no tuve demasiado tiempo"

"Entonces, si puedes, haz algo precario aunque sea. No sé una cama y después la decoramos juntos."

"¿Por qué?"

"Sé que no quieres que me preocupe, pero he hablado con Lucía y con Shelby. Y sé que en esa casa necesitan un hombre. Además de que quiero que me cuentes que es esto de tu relación con la hija de Lucía"

"¿Y la empresa?"

"Rachel, sabes bien que la empresa puede manejarse sin mi un tiempo. Y que a pesar de que este en Lima puedo manejar la empresa. Además, ejecuté muchas vacaciones que debía tomarme"

"¿Cuándo llegas?"

"Pasado mañana, princesa"

"¿En serio?" Rachel no quería sonar demasiado ilusionada. Sabía que la empresa era lo que había mantenido a su padre en pie durante los años posteriores a la muerte de Hiram y no quería que se sintiera obligado a volver.

"Si, me viene bien pasar un par de meses con mi hija" dijo Leroy

"Te quiero, pa"

"Te quiero, princesa"

Cuando terminó la conversación, Rachel corrió escaleras abajo para contarles a las otras habitantes de su casa.

"Oh, por Dios. Soy una mujer muerta" dijo Santana dándose cuenta de que iba a conocer a su suegro.


Cuando Leroy llegó a la casa dos días después, Rachel y él pasaron casi 10 minutos abrazándose y después, el procedió a hablar en privado con Shelby y después con Lucía, antes de llamar a Rachel.

Después de que Rachel lo puso al corriente de todo lo que había sucedido en su vida, él comenzó a preguntarle sobre su relación con Santana, a quien todavía le faltaba conocer.

Cuando salieron de la reunión, dicha latina estaba esperando y nerviosamente estiró su mano para presentarse al hombre.

"Santana López" dijo y Leroy sonrió al estrecharle la mano.

"Quisiera hablar contigo en privado" dijo el hombre señalando la puerta de su oficina.

"De acuerdo" dijo Santana caminando detrás de él.

"Entiendo que estás involucrada románticamente con mi hija" dijo Leroy cuando ya estaban sentados, frente a frente, con el escritorio en el medio.

"Si" respondió Santana

"Estoy seguro que las cosas están siendo controladas, ya que no solo vives con tu madre en esta casa sino también con Shelby. ¿O me equivoco?"

"No se equivoca, señor"

"Dime Leroy, Santana"

"De acuerdo, Leroy"

"Dime...¿la quieres?"

"Si. Aunque no lo crea, si"

"Sabes que si la lastimas vas a tener que enfrentar a muchas personas que no van a estar contentas con eso ¿verdad?"

"Si."

"Sabes que una de esas personas es tu madre ¿verdad?"

"Si"

"¿Y qué yo no me voy a quedar de brazos cruzados por más que me entere cuando pasaron 10 años?"

"También, Leroy."

"De acuerdo. Entonces, mientras se mantengan las cosas como están, podemos llegar a llevarnos bien"

"Estoy de acuerdo"

"Terminamos entonces" dijo el hombre sonriendo. Santana se levantó y comenzó a caminar hacia la puerta.

"¿Leroy?" preguntó antes de salir

"¿Si?"

"¿Sabe que yo creo que amo a su hija? No sé a donde nos va a llevar esta relación o como, pero realmente creo que la amo. Y voy a hacer todo lo imposible para no lastimarla."

"Gracias por tus palabras, Santana"

La latina asintió y salió de la oficina respirando tranquila.


Durante la cena, los cinco miembros de la casa Berry, más los dos perros, estuvieron riendo y charlando, mientras afuera la noche comenzaba a cerrarse.


Entre los árboles, alguien observaba a las 5 personas y se preguntaba como agarrar a la más pequeña a solas.

Miró la hora y decidió volver a su casa, a terminar de hacer el último cuchillo, a preparar el arma y a dejarse llevar una vez por sueños de gritos, dolor y súplicas.

La mujer, caminó sintiendo que quizás alguien la estaba mirando, pero al darse vuelta, se dio cuenta de que Rachel Berry no sabía que ella estaba ahí, porque aunque su mirada estaba clavada en la espesura del bosque, era un poco más a la derecha que el verdadero lugar donde ella estaba.

La vio salir por la puerta trasera, dejando los perros adentro. Y deteniendo su mirada en algún punto. La mujer supo, que ella estaba enviándole un mensaje. Un mensaje que decía: quizás no pueda detener el último asesinato, pero voy a hacer lo posible para detenerte a ti.

La mujer sabía, que aunque Rachel Berry no estuviera consciente todavía, sabía cual era en realidad su último movimiento. E incluso, que cuando comenzara a darse cuenta, no tardaría ni dos segundos en saber la identidad de la mujer que estaba asesinando sin piedad alguna.

La mujer silbó al viento y pudo ver a la pequeña morena recorrer toda la espesura del bosque con su mirada.

Le quiso decir que había entendido su mensaje. Le quiso decir que lo mejor era que se mantenga al margen. No estaba en sus planes hacerle daño.


El jueves, Rachel se enteró que se habían atrasado las exequias de Jacob Fabray ya que Noah y Quinn aparecieron en la escuela discutiendo su presencia.

"No me permiten ir, Puck. ¿Por qué eso no te entra en esa cabeza estúpida que tienes?" preguntó Quinn enojada mientras pasaban al lado de la diva, quien buscaba algo en su casillero.

"Quizás tu madre te deje hacerlo, Quinn. Si hablamos con ella..." dijo Noah suplicando.

"Mi madre no me habla desde el día que mi padre me echó de la casa. No vuelvas a tocar el tema, Puck" dijo Quinn y Rachel escuchó que caminó mucho más rápido.

"Complicado" dijo la diva mirando a su amigo quien se había acercado a ella.

"Ni te imaginas cuanto" dijo el muchacho dejándose caer contra la fila de casilleros.


Al mediodía Rachel fue convocada a la oficina de Sue Sylvester y sin muchas ganas se dirigió a ese lugar.

"Berry" dijo la mujer mirando una carpeta sobre su escritorio.

"Entrenadora" dijo la diva sentándose al frente de ella.

"¿Cómo está Quinn?" preguntó la mujer

"Podría preguntarle a ella. La verdad, ud. la conoce más que yo"

"Lo que pasa es que no sé si está al tanto"

"¿De qué? Si es de la muerte de su tío, si lo está"

"No, de su padre"

"¿Su padre?"

"Russell se fue con una amante, un poco más de un mes después de echar a Quinn" dijo Sue Sylvester.

"No creo que esté al tanto de eso"

"Entonces, ¿puedes mantener un ojo sobre ella?"

"De acuerdo"


Ese mismo día, Rachel y Santana se detuvieron en el supermercado cuando volvían de la escuela, para hacer unas compras para la cena de esa noche, donde sus amigos iban a ir y así Leroy los conocía. "No tuve muchas oportunidades de ver a tus amigos" dijo Leroy la mañana anterior, y a pesar de que Quinn no se sentía con ánimos, Rachel logró convencerla.

Por lo tanto, mientras Santana iba a buscar unos cereales, porque esa mañana se les habían acabado, ella se había quedado al frente de la góndola de lácteos, pensando si debía o no llevar leche, porque en su casa no había nadie para contestar el teléfono y no sabía si quedaba cuando dos mujeres se detuvieron a su lado.

"Y dicen que Russell llegó hace un rato" dijo una de las mujeres y Rachel se animó a mirarlas. Eran dos mujeres rubias, bien vestidas, con perlas alrededor del cuello. De esas mujeres que aparentan ser felices, pensó la diva.

"No te lo puedo creer. ¿Y dónde se va a quedar?" preguntó la otra mujer

"Dicen que en la casa. A donde fue directo. Pero Judy no está muy contenta con ésto" dijo la primer mujer.

"Me imagino que no. ¿Cómo te enteraste tan rápido?" preguntó la segunda

"Judy llamó a mi marido, que es su abogado" dijo la primera.

Las mujeres se decidieron rápido y comenzaron a irse mientras seguían hablando.

"¿Estás lista?" preguntó Santana, parándose a su lado, con sus brazos tocándose.

"Si, lo estoy" dijo Rachel caminando hacia la caja, olvidándose de la leche.


Rachel unió todos los puntos, cuando Noah, Quinn y Brittany entraron en su casa. Las dos rubias, estaban discutiendo y ella agarró una parte de la discusión.

"No, Britt. Ese cuchillo es lo único de mi abuelo que pude sacar cuando me echaron de mi casa" dijo Quinn

"Pero es muy lindo, quiero cortar cosas con él" dijo la rubia haciendo un puchero.

"Britt, ese cuchillo tiene valor sentimental." dijo Quinn suspirando. Rachel, que conocía cuando Quinn se estaba hartando de algo, porque ella había sufrido sus enojos, decidió entrometerse. No sonaba enojada.

"¿De qué cuchillo hablan?" preguntó cuando Santana aparecía en el living.

"Es uno re lindo que tiene Quinn. Tiene un mango blanco, y la hoja es dorada. Además, tiene imágenes grabadas en el mango" respondió Brittany

"Mi abuelo hacía cuchillos. Cuando nos vinimos desde Texas, nos trajimos sus cosas y los últimos cuchillos que él había hecho antes de fallecer" contó Quinn.

"¿Se trajeron las máquinas para hacer cuchillos?" preguntó Santana sentándose al lado de Rachel. Eso le había sonado extraño y pudo notar que Rachel tenía sorpresa en su mirada.

"Si, mi mamá no quería vender eso. Su padre, mi abuelo, era muy habilidoso. Ella aprendió a hacer cuchillos como él" dijo Quinn intentando que las lágrimas en sus ojos no fueran muy notorias.

Santana, miró a la diva quien estaba tensa y su labio formaba una "o".

"¿Puedo hablar contigo, Santana?" preguntó la diva levantándose de golpe y caminando hacia la puerta. La latina la siguió y no habló hasta que estuvieron afuera, al lado del auto de Rachel.

"Crees que es la madre de Quinn" dijo Santana

"No lo creo. Es la madre de Quinn. Hoy escuché ciertas cosas..." y Rachel procedió a contarle, mientras abría la puerta de su auto. "Llama a mi tío, explícale y que se vayan directamente a la casa de los Fabray. Si tengo suerte, puedo detenerla antes de que haga algo más"

"No vas a ir sola" dijo Santana

"San..."

"No, voy contigo. En el camino llamamos a tu tío."


¡Chan! Tsunami de chanes!

Es...OMG...que exagerada que soy, verdad?

Gracias por las reviews, favorites y alerts!

nini: me alegro que te haya gustado el capítulo y gracias por la review! y bueno, seguiré trabajando en la continuación.

AndruSol: si yo te mantenía en el camino Fabray, iba a ser aburrido esto para vos. Como verás, (y espero que estés leyendo esto después del capítulo y no antes) quien es la asesina. Richard es...mi bolsa de boxeo, así que le puedo llegar a pegar en cualquier momento. Jajajaja, bueno, entonces sigo trabajando con la continuación...:D gracias por la review! Besos!

Saludirijillos!

Lore