Rachel's POV
Tenía que tomar el metro, como lo tuve que hacer estos últimos días. No es la primera vez que tengo tal bajón, estos últimos diez años han sido un sube y baja para mi. No estaba estable, un mes podía estar saltando sobre el hermoso parque, lanzando flechas a una cantidad de gente, y al otro, tener que arrastrarme para poder salir, o ni siquiera podía moverme. Estos días tuve suerte, solo no podía volar. Me pondré mejor, como dije, ya me ha pasado. Cuando llegué a la estación de metro, no había nada inusual; estaba casi vacío. Debía tomar el metro que me llevaría a la calle principal, donde había todo tipo de discotecas... bueno, tengo que hacer mi trabajo, y no disfruto mucho entre tanta gente que dice: "esto es una coincidencia, no amor" y aunque seguramente se crea que estoy acostumbrada a esa frase, cada vez que la escucho es como que pierdo algo. Así que me apresuró a hacer lo que tengo que hacer y salir cuanto antes, sin escuchar nada más. Llegó el metro y me subí, solo se bajaron un par de personas, así que me apresuré. Cuando me subí, solo vi dos personas, un chico y una chica, compartiendo el mismo asiento. No se conocían, pero había algo que tenían en común, algo que los dos amaban: les gustaban los Beatles, mucho. Quizá una flecha de bronce no les vendría mal. A los dos les gustaba de la misma forma,eso para mí sería razón suficiente. Saqué de mi carcaj una flecha de bronce, y apunté al chico, que estaba mirando hacia otro lado. Cuando disparé pasó lo que siempre pasa, la flecha se desintegra cuando encuentran a la persona indicada. La chica estaba distraída mirando por la ventana, con sus enormes auriculares puestos y escuchando "Ticket to ride" y hacia playback. El chico (después de que se le hubiera clavado mi flecha) se inclinó junto a la chica, para escuchar lo que ella escuchaba.
-Me gustan los Beatles... -Dijo él.
-¿Disculpa? -Dijo la chica sacándose los auriculares.
-Me gustan los Beatles.
Ellos siguieron hablando, esta noche empezaba bien. Y por ese flechazo, acabo de recibir algo de energía, pero no la suficiente para volar. Los chicos se bajaron juntos en la otra parada, a mi todavía me faltaban algunas. Se sentía bien hacer me trabajo como se supone que debería hacer. Tampoco es "dar y recibir", no con todos los flechazos que doy recuperó poder; si no, estaría en este momento dando mil y un vueltas en el aire, y desde esa altura dispararía, pero estoy en un metro, llendo a pie hacia mi destino. Llegó mi parada y me bajé. Cuando salí de la estación, vi a Sandy en la calle.
-Hola... de vuelta...-Lo saludé.
El hizo aparecer una especie de nube de arena dorada frente a mí.
-Gracias. -Murmuré, y me subí. Se sentía como flotar, no había incomodidad, ni nada malo, solo... flotabas.
Me recosté en la nube, había algo de trayecto hasta llegar a mi destino. Sandy se acercó a mí y me miró felizmente.
-¿Cómo has estado? ¿Y tus sueños? -Yo miré a mi alrededor, a las estelas de arena dorada, él levantó el pulgar y me apuntó a mí- He estado peleándola, como siempre. Sabes que esto para mí no es nada fácil. Yo me encargo de todas las edades, y es horrible tener que encargarse de gente que no cree en nada ni en nadie. Por eso estoy así. No hablemos de eso, -Corté bruscamente al ver la cara de preocupación de Sandy.- y bueno, ¿Los otros Guardianes? El Conejo, Norte, a Tooth no la veo hace un tiempo... al igual que Jack.
Sandy hizo que un puñado de arena en frente de mí se hiciera un copo de nieve, después otro puñado de arena un corazón, y los junto a los dos, fusionándolos en un copo de nieve con forma de corazón.
-Eso quisieras, pero te he dicho hace cuanto tiempo no lo veo... Fue el primero que vi, pero después se desapareció. ¿Sigue causando problemas? -Sandy hizo un gesto con la cabeza de "mas o menos"- no se lo puede mantener quieto. Aquí me bajo. -Me bajé y me acomodé el carcaj, antes de entrar a la primera discoteca, me giré hacia Sandy y le dije: - ¡Gracias!
Después entré. Bueno, empieza mi pesadilla. Estuve unos cinco minutos entre toda la multitud bailante, hasta que casi todo se prendió como una luz brillante. Ahora tenía que calcular bien los pasos de cada pareja, no fuera que errara. A mi me da igual si las parejas son chico-chica, chica-chica o chico-chico, mientras estén felices, yo estaré feliz. Además, a esas parejas casi siempre les tiro flechas de plata, y si, he lanzado otras de oro. Pero eso no pasa casi nunca; ya lo he dicho: no juego con los sentimientos, y antes de que sufran para toda una vida, mejor que sea algo corto y queden lindos recuerdos. Bueno... aquí vamos, los movimientos se parecían al ritmo de la canción, cuando una pareja se encendía (por que yo lo veo como las veces que cuando juegas al solitario y pones "ayuda" y se prenden dos cartas), era una parte de la canción... aquí vamos... "nana... nana... give me... ¡Ahora!" clavé una flecha de bronce en la espalda de un chico, con la mano, no había espacio para el arco. Saqué otra, de plata y esperé, di unas vueltitas, y llegué hasta una chica, le clavé la flecha en el hombro. Y así pasé toda la noche, entre flecha y flecha y entre muchas parejas. Cuando salí, no faltaba mucho para que amaneciera. Pero hubo algo que me sorprendió: estaba nevando. Extendí mis manos hacia los copos de nieve, ese frío me recordó a Jack, nunca había pensado en él tanto en una sola noche. Debe ser por que doy amor y no o recibo como lo doy. "¿Ya qué?," me puse a pensar "¡a seguir adelante! La vida sigue y seguirá por muchos siglos, y si el Hombre en la Luna dice que debo dar amor siendo una solitaria... espera... yo..." dejé de pensar y me fui a mi casa. Pero de pronto sentí un terrible bajón, mi energía flaqueaba; y veía como las plumas de mis alas caían lentamente, como los copos de nieve. Mis piernas me pesaban, y mi casa estaba demasiado lejos. Aún podía caminar, despacio pero podía. Caminé unas cuatro cuadras, lentamente, hasta que mis piernas no me aguantaron. Caí sobre el colchón de nieve, mis alas me taparon y yo hice un esfuerzo por seguir caminando; no era justo, nadie ni siquiera me había visto. Sentí una fuerza entrar en mí, como que me revivía. Y tuve la energía para ponerme de pie, y volver a caminar lentamente. Fue una larga caminata, a la que sobreviví, también sobreviví el viaje en metro. Y cuando estaba cerca de mi casa, disparé a otra pareja; esta ya se concía hace tiempo, eran amigos y creo que lo saqué de la Friend-zone. Gracias por creer en el amor, y de nada por sacarte de la Friend-Zone. Estaba por entrar, cuando veo como una escarcha se formaba en la ventana de la planta baja. Pensé en que podía ser él, devuelta, miré hacia arriba, hacia mi casa. Nada. Con una enorme desilusión, subí. Cuando llegué arriba, lancé mi carcaj y mi arco, estaba destrozada. Me lancé al colchón, y desde mi posición miraba por la ventana. Se formó una escarcha en forma de corazón. Me puse de pie rápidamente, y abrí la ventana, no había nadie. Me di vuelta dejando la ventana abierta, con un dolor en el pecho. Sentí el viento frío tocar mi espalda, y vi una sombra en el suelo, por debajo de mi alas.
-Gracias por abrirme la ventana.
-¿Jack?... -Me volteé.
Era él, lo veía, su cabeza esta hacia abajo asomándose por mi ventana.
-Has cambiado. -Dijo él, entrando por la ventana- te recordaba más alegre, con más energía...
-Mi fuerza se acaba mientras pasan los días. Con suerte estoy en pie. -Acorté rápidamente los pasos que nos separaban y lo abracé.- ¿Dónde has estado?
Él me devolvió el abrazo.
-¿Tú siempre has estado aquí?
-Todo el tiempo...
