Rachel's POV
No quería levantarme, se sentía bien estar en sus brazos. No me importaba que fuera frío al tacto, él era cálido para mí. Creo que después de unos minutos me quedé dormida, no es que duerma una cantidad, no es una necesidad, pero para pasar el tiempo...
Después desperté y Jack no estaba conmigo. Me puse de pie. Recordaba ese lugar, hace doscientos años estuve aquí. Abandoné el lugar, y entré en la sala principal, donde estaba el Globo. Todos los Guardianes estaban ahí. Los miraba alternativamente a todos: al Hada de los Dientes, Sandman, Santa Claus, el Conejo de Pascua... y finalmente Jack Frost, que fue el primero en mirarme e incorporarse de la pared en la que estaba recostado cuando entré.
-¿Estás mejor, Rachel? -Se apresuró a preguntar él, haciendo que todos se giraran a verme.
-Si... -Respondí yo llevándome la mano a la cabeza, me empezaba a doler un poco.
-Bueno... ¿Por qué estoy aquí? No hice nada... no volví a entrar aquí para llevarme oro, plata y bronce... lo juro. -Dije tapándome la cara con las manos, pero separando dos dedos para ver con un ojo.-¡No he entrado desde hace doscientos años!
-¿Lograste entrar? -Dijo Jack, algo confundido- ¿Cómo pasate los yetis?
-Fue cocer y cantar, una flecha de metal hace que alguien te guste por... una semana o cuatro meses. Hablando de flechas... ¿mis cosas?
-Ahora no las necesitas, no en este preciso momento -Interrumpió Norte- Rachel... ¡Felicitaciones! ¡Eres una Guardiana!
Me quedé sin decir nada... ¡Por fin sería Guardiana! Pero había un pequeño problema... ¿eso implicaba dar la vuelta al mundo... cada catorce de febrero? Además, ¿cuántos creen en mí? Ya es son bastante pocos, y bastante tenía que preocuparme por que las parejas salieran bien últimamente.
-Norte, ¿Has visto cuantas personas creen en mí? -Dije yo con la voz baja y algo apenada por desilusionarlos- Con suerte estoy de pie ahora. Últimamente... mi trabajo es un infierno. Nada sale bien, y... alguien contra arresta mi poder. Hace que nada salga como debería ser. Más de medio mundo me odia; y he escuchado mil y un veces a la gente decir: "El amor apesta"... ¿Por qué debería ser Guardiana? para muchos les arruino la vida.
-Cupido, ese algo que contra arresta tu poder, va a atacar el mundo como pasó hace cien años...
Así que eso era... lo que pasó hace cien años, la razón por la que apenas podía moverme en ese tiempo; y después respiré de nuevo.
-¿Volverá? ¿Era Pitch? -Dije yo algo más segura- Si era él, lamento informarles que se ha vuelto más fuerte en los últimos cincuenta años, tiempo después de mi alta "inactividad".
-Esta vez no es Pitch, -Dijo un poco enfurecido- es alguien más; que seguramente liberará a Pitch, comparten los mismo intereses.
-¿Tengo otra opción? Sabes que así habrán todavía más probabilidad de que desaparezca... Y si es verdad lo que dices, y este enemigo es el que está arruinando mi poder; entonces prepárense para algo fuerte. Es casi imposible contra arrestar mi fuerza... o lo era. Ahora incluso hasta cortan mis hilos rojos.
-Bien, ¿Quieres ser Guardiana para vencer a lo que contra arreste tu poder?
-Supongo que sí. -Dije, resuelta, moviendo mis brazos en mis costados.
-¡Perfecto! ¡traigan el Libro! ¡Tendremos una nueva Guardiana! -Dijo Norte con felicidad hacia los elfos.
Un par de elfos se acercaron cargando el libro y se lo entregaron, él lo abrió y buscó una página.
-Bien... Dime, Rachel Love -Comenzó a recitar Norte- ¿juras cuidar a los niños... -él me miró dudando- y personas de las demás edades del mundo? ¿Y cuidar con tu vida, sus esperanzas, sueños y deseos porque ellos son lo único que tenemos, todo lo que somos y todo lo que siempre seremos?
-Si vivo lo suficiente, claro que... -No sentí ni mis piernas, ni mi cabeza, no sentía nada... caí en el piso pesadamente, como lo hacía cada vez que la fuerza que perdía era demasiada.
Jack's POV
-... claro que... -Rachel cayó como una piedra en el piso.
Me lancé hacia ella, igual que todos ¿Perdía su fuerza otra vez? Hace un par de segundos estaba bien, ¿Enserio eran tan repentinas sus pérdidas de energía? Tomé su cabeza, abría los ojos lentamente. Intenté incorporarla, y recuperó el control de su cuerpo, pero no podía levantarse, estaba de rodillas y yo a su lado. Iba a ayudarla a levantarse, pero sus piernas se tambaleaban y ella caía.
-Que lindo verlos a todos juntos... -Dijo una macabra voz de mujer que nunca había escuchado antes.
Todos se pusieron de pie, incluso yo, pero Rachel seguía en el piso. Frente a nosotros apareció una sombra negra, que fue tomando forma en una "mujer" con piel grisácea como el humo, cabello negro y con la misma textura, ojos perforantes y amarillos, se parecía mucho a Pitch. Ella se acercó a Rachel, y yo en un intento por defenderla, amenacé a la otra.
-A un lado, Frost, esto no es contigo.
Tenía demasiada fuerza, me envió hacia la otra punta de la sala de un empujón. Se acercó a Rachel, la tomó de la barbilla y le levantó la cabeza, que miraba al piso, para que sus hermosos ojos violetas miraran a esos torturantes y amarillos.
-¿Dónde está tu amor ahora, Rachel? -Le hablaba como una madre habla a su hija- Te estoy ganando, cariño. -Me puse de pie con algo de dificultad.
Rachel me miró por el rabillo del ojo, pidiendo ayuda.
-Oh, tranquila, querida, -La otra hizo que la volviera a mirar, dándole un fuerte tirón a su cabeza- nadie saldrá lastimado por ahora... ¿Sabes quién soy?
Rachel negó rápidamente.
-Soy tu querida enemiga... y te recomiendo que dejes de hacerle frente al nuevo poder, no podrás hacer nada. -Dejó a Rachel bruscamente, y se volteó.
Yo corrí hacia Rachel, y me puse a su lado, de vuelta.
-¿Estás bien? -Le susurré, ella asintió levemente.
-Apropósito, -la otra había dado unos pasos, y se encontraba frente al Globo, se giró- Soy Hit, Pitch fue mi mentor... y había venido a decirles que mejor vayan escondiéndose, pudieron contra uno solo... ¿Pero contra dos? Mírenla, -Extendió su brazo hacia Rachel- si apenas tiene fuerza. Nunca encontrarán lo necesario para que siga con vida, y el reloj hace tic-toc. Guardianes, Rachel Love...
Un boomerang de Conejo atravesó la figura de Hit, quedando clavado en una pared; Hit se hizo humo negro y desapareció.
-Ella es mi "peor enemiga" como dijo... -Susurró débilmente Rachel. Yo la ayudé a ponerse de pie. Aún tambaleaba, pero yo la agarraba por la cintura, asegurándome de que no se cayera.- ... ella es el odio.
