Rachel's POV
Norte me encontró la historia del Centro de un Guardián con una mamushka, admito que odio esas muñecas... y ver a Norte dibujado en ellas, no me ayuda tantos como piensan. Después de decirme lo "importante que era encontrar mi centro para proteger a los niños... y el resto de las personas", salí a caminar por el lugar.
Estaba caminando por los pasillos. Encontré a Jack sentado en el alféizar de una de las tantas ventanas que había. Me acerqué a él, silenciosamente, abrazándome a mi misma. Asomé mi cabeza junto a la de él, tenía su capucha puesta y miraba hacia la ventana. Yo le susurré:
-¿Te interrumpo?
Él giró rápidamente su cabeza, no me había escuchado acercarme a él.
-No. -Respondió Jack.
Caminé hacia el otro lado de la ventana y me recosté en el marco. Miré hacia afuera, había una tormenta de nieve, como era de esperarse. Fijé mi vista en algo que encontré en el vidrio de la ventana a la altura de donde estaba la mano de Jack: una delicada escarcha en forma de corazón.
-Estás en las mismas que yo, ¿verdad? -Dijo él cortando el silencio.
-¿Estuviste tan perdido que no sabías que hacer, y ni tu centro te podía ayudar por que no sabías cuál era?
-Exactamente. -Él no apartaba su vista de la ventana.
-Me senté en el alféizar en frente de él, abrazando mis piernas.
-¿Cómo llegaste a ser Rachel Love? -Preguntó girando su cabeza hacia mí. Yo suspiré.
-Sufrí y después salvé a mi hermana.
-¿Tenías hermanas? -Parecía algo sorprendido.
-Si, ella tenía seis años.
-¿Y tú?
-También, una hermana menor.
-¿Y cómo llegaste a ser Jack Frost? -Pregunté devolviendo su pregunta. Una leve sonrisa de dibujó en su cara, volvió a mirar hacia la ventana.
-Salvando a mi hermana... ¿Cómo sufriste?
Me miraba seriamente. No quería repetir esa historia.
-¿Me das un corazón de hielo? -Jack hizo lo que le pedí, tomé el corazón y lo estrellé fuertemente contra el piso, el corazón se hizo añicos.
-Así sufrí.
-Perdón... -Él sonaba bastante apenado por habermelo hecho acordar.
-No es nada.
Me bajé del alféizar, y seguí por el pasillo. Di un par de pasos cuando alguien tomó mi mano.
-Espera. -Era Jack.
-¿Qué quieres? -Respondí yo, no quería sonar agresiva.
Yo me giré hacia él, Jack se acercó más a mí y tomó mi cintura. Yo acerqué mi cabeza a la suya, nuestros labios estaban a centímetros. Llevé mis manos a su cuello. Nos mirábamos a los ojos.
Con una de sus manos tomó mi cara y me acercó a la suya, nuestros labios se juntaron al mismo tiempo que cerrábamos nuestros ojos. Fue un largo y suave beso. Recuperaba todas mis fuerzas, me sentía como solamente me había sentido hace más trescientos años. Nos seguíamos besando por un largo rato, cuando alguien carraspeando hizo que ambos nos separaramos.
-¿Terminaron?
Cuando ambos nos giramos, vimos a Conejo, que estaba cruzado de brazos y mirándonos expectante.

Horas después...
Escapé sin que nadie me viera, ¡si aún tengo trabajo por hacer! Me encontraba en la ciudad, dando algunas vueltas y disparando algunas flechas. Horas después escuché algo: una suave y cantarina risa de niña. Solo había escuchado una sonrisa así hace muchos años. Perseguí esa voz, me llevó a las afueras de la ciudad. Me adentré en el bosque, de donde salía esa risa. Por suerte ahora podía volar, por lo tanto esto era fácil. La risa se oía cada vez más cercana. Me puse de pie en un tronco caído, escuchando atentamente la voz. Era claramente la risa de una niña pequeña, si, definitivamente esa risa era de... Michelle. Volé para esconderme detrás de un árbol, y la vi. En un claro bañado en nieve, estaba ella. Con su vestido marrón y una capa roja se movía entre los copos intentando agarrarlos con la lengua.
-Rachel, -Dijo Michelle corriendo hacia el árbol en el que yo me ocultaba, como si nada tomó mi mano y me arrastró con ella- Vamos, hermana, ¡vamos a jugar!
Yo me dejé llevar por mi hermana, quién tiraba con fuerza de mí. Ella me soltó y siguió entre los copos de nieve. De pronto se detuvo y apuntó hacia algún punto detrás de mí.
-¡Mira! -Dijo emocionada- ¡Un conejo!
¿Era una broma? ¿Un conejo en invierno? Me giré y allí estaba, resguardado contra un árbol un conejo con la piel blanca como la nieve. Michelle corrió hacia él riendo. Se estaba adentrando en el bosque cuando analicé la situación: Michelle, con seis años aún después de trescientos cincuenta años, un conejo blanco en la mitad del invierno...
-¡Michelle! ¡Espera! -Grité yo mientras la perseguía.
La perseguí hasta que se adentró en el bosque, dando vueltas y persiguiendo al conejo. Michelle hacía esto desde que era muy pequeña, espero que no se le halla hecho un hábito. Cuándo ya no sabía ni donde estaba parada, ella se volteó hacia mí y me indicó con su brazo para que la siguiera.
-¡Vamos, Rachel!
Siguió corriendo hasta que la perdí de vista.
-¿Michelle? -La llamé.
-¡Estoy aquí! -Respondió arrodillada frente a un arbusto, gateando se adentró en el arbusto; y yo fui detrás de ella.
Pero no había nada después de ese arbusto, solo un enorme pozo. Me asomé a él, y algo me empujó y me hizo caer. Lancé un grito, hasta que recordé que volaba y antes de estrellarme comencé a volar. Era un túnel oscuro.
-¿Michelle? -La llamé yo.
No tuve respuesta, y llegué a un oscuro lugar, parecía una cueva subterránea, y había un Globo parecido al que tenía yo y al que había en el Polo Norte. Había un hilo colgado en el centro del lugar, tenía atado un frasco grande y dentro estaba... ¿Grim? Pensé que estaba en algún lugar más difícil. Volé rápidamente hacia el frasco, Grim me vio y se mostró muy feliz.
-Tranquila, -susurré,- ya te sacaré de aquí.
-Que fácil ha sido engañarte, Rachel Love.
Esa voz era de Hit, me volteé y allí estaba ella; con Michelle a su lado sosteniendo el conejo blanco entre sus brazos. Iba a tomar a Michelle, pero desapareció como él humo negro que la había creado. Miré con los ojos bien abiertos a Hit.
-Deberías ver tu cara... -Dijo ella burlonamente pasando junto a mí- Pensé que siendo elegida como Guardiana sería un verdadero desafío, pero claro, el amor muchas veces es ciego e idiota.
Me giré hacia ella, miré al rededor del lugar, tenía una salida cercana y el frasco que contenía a Grim enfrente de mí. Calculé mis movimientos, y en un segundo arranqué el frasco y volé hacia la salida. Pero cuando estaba por llegar, la salida se tapó y me estrellé. Busqué otra e intente salir por ahí, pero pasó lo mismo.
-Espera aquí... -Dijo Hit, desapareciendo lentamente- ya veremos que pasará luego.


N/A: FELIZ NAVIDAAAAAAAAD! que la pasen bien, y que Norte les traiga los regalos que quieren xD y este es mi regalo para ud. un capítulo, aunque probablemente no pase nada interesante espero que les guste.

Besos y Feliz Navidad, Luana ;)