Naty's POV

Me gusta Oceanía. No era la favorita de mis plantas, pero ni tanto de mis animales ahora... antes lo era. Ahora, simplemente me alegro de que al menos unos pocos humanos se preocupen por mantenerlos donde pertenecen. Pero, los niños de este lugar... en casi todas partes piden lo mínimo, cuando merecen mucho más. De esa forma, este lugar es hermoso. No hacía mucho habíamos terminado de repartir con Conejo.

-¡Naty! -Me distrajo la voz de Conejo, que estaba a mi lado- ¿Una carrera hasta el Polo?

Yo no vuelo, ni tengo túneles ni nada demasiado complicado: yo corro, con una velocidad sobrehumana, obviamente, además de tener la fuerza para saltar de árbol en árbol, balancearme entre las ramas y obviamente trepar. Me puse en posición para la carrera y así poder salir disparada.

-En sus marcas, listos... -Salí corriendo, pero un par de pasos después dije:- ¡Ya!

Escuché un "¡Tramposa!" medio perdido en el aire, y seguí mi camino. Ya unos cuantos kilómetros más adelante, cerca de alguna ciudad, unos pozos empezaron a aparecer debajo de mis pies. Si, era plena isla, con algún que otro bosque, aunque eso no importara y saltaba todos los pozos, muy divertido de parte de Conejo. Pero cuando salté uno de los pozos, otro apareció debajo de mis pies sin poder darme tiempo de hacer una pirueta para esquivarlo, y caí dentro. Por reflejo grité, y la caída seguía. Cuando por fin dejé e caer fue una caída seca, y rodé hasta alguna parte. Me puse de pie, me dolió un poco la caída, pero empecé a sacarme las manchas de polvo.

-Ja, ja, Conejo, que... -Empecé a decir yo, hasta que noté donde estaba parada- ... divertido.

Levanté mi cabeza, estaba en la guarida de Hit y Pitch. Mi primera reacción fue ocultarme, pero cuando vi que definitivamente era la única en ese lugar, examiné el lugar. Algo llamó poderosamente mi atención cerca de la réplica del Globo que ellos tenían: el cayado de Jack. Miré hacia el techo y al rededor del lugar, mirando hacia dónde saltar mientras tomaba impulso. Vi una gran saliente no muy lejos... o lo que se considere "no muy lejos" para mí y salté hasta allí. Ahora solo me quedaba saltar hasta el gran lugar donde estaba el Globo, me puse en el borde más alejado, tomé carrera y salté. En el aire fueron necesarias dos piruetas (que en realidad son simples giros con los que tomo impulso, como si fuera otro salto), y entonces me encontraba a unos metros del Globo. Caminé lentamente, mirando hacia todas partes y alerta, por si aparecía Hit. Cuando estaba a un par de pasos, di esos pasos rápidamente, tomé el cayado y volví unos pasos atrás, esperando una trampa. Nada ocurrió. Pero cuando tomé el cayado, un frío recorrió mi cuerpo. Tenía que entregarlo rápido. Me volteé, y una voz sonó a mis espaldas.

-Naty, tanto tiempo sin verte... -Me quedé petrificada y giré mi cabeza, seguida por el resto de mi cuerpo. En una especie de espejo de humo, estaba la imagen de Pitch, que definitivamente me hablaba a mí.

Lo único que pude hacer, petrificada como estaba, fue dar unos pasos hacia atrás. Y caí en otro pozo, pero este parecía más un túnel de Conejo. Agarré con fuerza el cayado de Jack, y dejé que el túnel me llevara, esperando que me llevara al Polo.

Volviendo a algún lugar de América Latina.

Sin POV

Jack y Rachel estaban sentados en el tejado de una casa, algo distanciados, mientras veían como unas pocas personas locas seguían lanzando fuegos artificiales. El cabello de Rachel seguía mojado, aún el calor del lugar no secaba su cabello. Una mujer en la casa de enfrente salió por la ventana gritando que dejaran de tirar fuegos artificiales, que era tal hora de la madrugada, bla, bla, bla. Jack estaba recostado contra la chimenea de su casa, pero Rachel estaba mirando en otra dirección, y abrazando sus piernas. Se giró a mirar a Jack, hacía tiempo no decía nada. Lo encontró como había estado cuando se sentaron: con una de sus piernas flexionadas y uno de sus brazos sobre ella. Pero su cabeza estaba echada hacia atrás con los ojos cerrados.

-Jack... ¿Estás bien? -Murmuró Rachel acercándose a él.

No tuvo respuesta. Asustada se acercó más a él, y tomó su cabeza, intentando hacer que la mirara. Pero se llevó una sorpresa: su piel no estaba tan fría como antes.

-Jack... ¡Jack! ¿Me escuchas? -Le dijo ella, esperando una respuesta.

-Rachel... -Jack le respondió en un leve susurro, eso hizo que Rachel respirara un poco. Pero no acababa ahí.

-Tenemos que llevarte al Polo. Rápido.

Cómo pudo, Rachel puso un brazo de Jack sobre sus hombros, y pasó su brazo por su cintura. Sin dudar, comenzó a volar, dirigiéndose hacia el Polo. El viaje fue más largo de lo que los dos esperaban, Jack se desvanecía cada vez más, y eso desesperaba a Rachel, que intentaba ir cada vez más rápido. Cuando llegó, estaba agotada. Al entrar estaban Norte, Tooth y Conejo. Se quedaron mirando un segundo cuando ambos entraron, pero cuando Rachel cayó de rodillas por el cansancio, fueron a ayudarlos.

-¿Qué le pasó a Jack? -Preguntó Tooth.

-Está débil. -Respondió Rachel, jadeando.

-Rachel, ¿Porqué tu cabello está tan mojado? -Le preguntó Norte.

-Es una larga historia. -Respondió ella, y se acercó a Jack, que había caído de sus brazos como una bolsa de papas. Pasó su mano por su mejilla.- Jack... Jack, ¿Me escuchas?

En ese momento, un agujero enorme apareció en el piso, y segundos después, apareció Naty disparada, que cayó con su trasero en el piso. Conejo fue el primero en girarse, y sorprenderse al ver lo que Naty llevaba en sus manos. Ayudó a Naty a ponerse de pie.

-¿De dónde sacaste eso? -Le preguntó.

-Es algo extraño de explicar... -Le respondió poniéndose de pie.- ¿Y aquí que pasó?

-Llegas justo a tiempo.

Naty caminó hacia dónde estaba Jack, y Rachel giró su cabeza hacia ella y Naty le tendió el cayado de Jack. Rachel lo tomó, y lo puso en la mano de Jack. Todos miraban atentamente, esperando una reacción de Jack. Fueron los cinco segundos más largos para todos, hasta que Jack abrió los ojos y respiró profundamente, tomando con fuerza el cayado.

-Jack, ¿Qué pasó? -Le preguntó Norte

Rachel ayudó a Jack a incorporarse, y se puso de pie apoyado en su cayado.

-No lo sé... -Dijo él- Sólo recuerdo... -miró a Rachel con una media sonrisa, dejando bien claro lo que recordaba. Ella se cruzó de brazos y lo miró de forma amenazadora.- que estábamos sentados en un tejado, y me empezaba sentir cada vez peor. -Rachel bajó sus brazos, pero con su mirada le dijo: "No creas que así de fácil te libras de esta".

En la Guarida de Hit y Pitch

Hit ya se había enterado de que habían entrado para robarle el cayado de Jack. Y la reacción de Hit no fue precisamente agradable: gritaba, daba mil vueltas enloquecida por su enojo, lanzaba cosas e incluso hacia que el lugar temblara hasta sus cimientos... si tenían.

-¡Tú viste cuando vino! -Gritó ella hacia Pitch, agitando sus brazos. Pitch la miraba con total indiferencia a través del espejo.

-¿Ahora quién supera a quién, querida? -Le dijo con excesiva tranquilidad.

Hit lanzó un grito de ira, alzó sus manos y cuando las bajó en puños, ondas de humo negro que salieron de ella, hicieron temblar el lugar. La imagen de Pitch miró hacia arriba, como si estuviera viendo el techo del lugar, después la miró a ella.

-Será mejor que te calmes un poco, ¿No crees? Destruirás este lugar, cielo.

"Cielo". Esa fue la gota que derramó el vaso de Hit, quién con su cara en una horrible mueca de odio dio cuatro zancadas y tomó el espejo en ambas manos y lo alzó.

-¡ESTOY SEGURA DE QUE QUIERES SALIR DE ESE LUGAR! -Gritó ella a Pitch- ¡ASÍ QUE MEJOR ERES TÚ EL QUE CIERRA SU MALDITA BOCA!

Lo lanzó hacia un lado con toda su fuerza, pero el espejo quedó flotando, de todos modos, no era su intención romperlo. Pitch esperó esa reacción de parte de Hit, ella se dejaba llevar mucho. Le dio la espalda, puso sus manos en su espalda, cerradas en puños tan fuertemente que sus nudillos eran blanquísimos, y se dejaba notar en su piel grisácea.

-¿Has terminado? -Pitch amaba hacerle eso.

La cara que lo miró no parecía de Hit, era mucho más... bien, era como te podrías imaginar a una mujer mucho más que enfadada de cabellos negros y opacos con una textura como el humo, piel gris, ojos amarillos, labios negros y cejas finas.

-Oh, ya entiendo... -Dijo Hit, un poco más calmada- ya sé quién fue. Pero nunca entenderé por que la cubres tanto.

-No es asunto tuyo. -Ahora era Pitch el que levantaba la voz.

-¿Quién tiene que calmarse ahora, cielo? -El tono que usó en la última palabra era puramente irónico. Ella volvió a su estado de loca-llena-de-odio, le dio un fuerte manotazo al espejo, y dio unos pasos hacia adelante.

-¿A dónde crees que vas? -Demandó Pitch.

-¡A saldar una cuenta! ¡Nadie se mete con mis planes! -Y diciendo eso desapareció.

En el Polo Norte.

Todos notaron la gigante estela de humo que cruzó el lugar, pero apenas les dio tiempo para reaccionar cuando vieron que se había dirigido directamente hacia Naty y la había levantado por el cuello. Ella solo había lanzado un pequeño grito cuando sus pies flotaban, y llevó sus manos a la mano que la sostenían del cuello para poder liberarse.

-¡Tú...! ¡Maldita! ¡¿Cómo te atreves a interferir en mis planes?! -Después de gritarle, la lanzó fuertemente hacia una pared.

Naty chocó contra la pared y cayó pesadamente al piso, parecía inconsciente. Hit se lanzaba de nuevo hacia ella, en pleno vuelo, Jack hizo que el humo que iba detrás de ella se congelara, pero ella llegó a tiempo para agarrarla por el cuello, totalmente inmóvil, menos por el brazo que había alcanzado a Naty y la había vuelto a levantar por los aires. El boomerang de Conejo la golpeó en el brazo, haciendo que Naty callera otra vez al piso. Hit no se daba por vencida, y una rápida estela de humo con forma de mano se dirigía hacia Naty, pero no llegó muy lejos cuando una flecha de plomo de Rachel la estampó contra el piso. Antes de poder pensarlo, un golpe de Tooth le cortó el aire a Hit. Conejo ayudó a Naty a ponerse de pie.

-Estoy bien. -Dijo ella llevándose una mano al cuello.

-Esto... ¡No acabará aquí! -Gritó Hit y desapareció.

-Creo que se enfadó por que le quité el cayado de Jack. -Dijo Naty.

-Quizá solo esté un poco enfadada... -Le dijo Jack poniendo su cayado en su hombro.

-No creo que sea de las mejores ideas que vuelvas a hacer algo parecido. -Le dijo Rachel sacando su flecha del piso con cuidado para no estropearla.

-Por ahora, pienso que la mejor idea es salir de este tema. -Les dijo Naty.

-¿A qué te refieres? -Le preguntó Tooth preocupada.

-No quiero parecer cobarde... pero, la verdad, no se qué más pueda hacer aquí más que traer problemas. Así que creo que la mejor decisión es que vuelva a donde estaba.

Nadie la cuestionó. En cierto modo, ella tenía razón, además, esa batalla no era totalmente de ella.

-¿Al Amazonas? -Le preguntó Conejo.

-Si. -Respondió Naty. Ella chifló y todas sus hadas-flores volvieron a su lugar- Ha sido un placer, Guardianes -dijo en el borde del pozo que Conejo le había abierto.- ¡Ah, casi lo olvido! -Dijo sacando una bolsita de tela marrón y lanzándosela a Rachel, quien la atrapó con ambas manos y la abrió. La bolsita contenía pequeños cristales en un tono entre violáceo y rosado. Estaban en forma triangular y afilado, listos para ser colocados en la punta de una flecha- Necesitarás más que una flecha de platino, Rachel. Te ahorré el trabajo de que las tuvieras que tallar y afilar. Ahora sí, me voy.

-Espero que la próxima vez que te veamos sea por que te eligió el Hombre en la Luna como Guardiana. -Le dijo Norte. Ella sonrió.

-Yo también espero que así sea. -Ella saltó hacia el pozo, que la dirigiría hacia el Amazonas.