¡Hola! ^-^

¡Al fin me dejó publicar! He tenido problemas con Internet, y por ello no he podido subir el capitulo antes. Ya pensaba que no me dejaría en toda la noche. Pero por suerte no fue así y…

Estoy de vuelta con el último capitulo de esta historia, en la que me habéis querido acompañar hasta el final. Por ello muchas gracias.

Espero y os guste tanto o más que el anterior. Disfrutadlo

Disclaimer: Los personajes que aquí manipulo no son de mi propiedad, ni gano nada con esto. Solo lo hago como diversión y entretenimiento mío, y de mis incondicionales lectores xD

YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYY

Capítulo 04. Dilema

-"Vale Raph, piensa" –Se dice a sí mismo en voz alta- "Has probado a decirle que la aprecias mucho, la abrazaste, le susurraste que te preocupabas por ella. Que demonios, ¡hasta la besaste en la mejilla! Y no ha funcionado. ¿Qué queda?" –Se gira y mira a la joven. De pronto una idea cruza su mente- "No, eso no. Vamos, no lo creo necesario, ¿verdad?" –Sonríe- "Simplemente me mataría, pero ¿qué puedo perder? Si no funciona intentaré otra cosa, y si funciona… bueno, ya veré que hacer en tal caso".

Duda un instante.

-"¿Desde cuando has sido un cobarde?" –Murmura.

Entonces se acerca a la joven, y se sienta en el sofá. La mira un instante y luego se acerca más a ella. La joven no se mueve del lugar. Estaba mirando a la nada.

-"Espero y funcione" –Piensa Raph antes de pegarse totalmente a ella, girarse, ya que la joven miraba al frente, y besarla en los labios. Como era de esperar Mireia ni se inmutó. Cuando la tortuga se separa de la joven, maldice por lo bajo.- "Otra cosa más que no funciona" –Murmura. Se gira recostándose sobre el sofá y se levanta.

Entonces una mano le coge por la muñeca y se gira sorprendido.

-¿Por qué… por qué hiciste eso? –Pregunta la joven apenas en un susurro.

Lo primero que hace Raph es volver a sentarse y abrazarla fuertemente.

-Funcionó –Murmura-

-¿Qué pasó? – La joven está confusa.

Raph se separa.

-Max te hechizó, estabas como ida y no podía devolverte a la normalidad. Tuve que probar varias opciones.- Explica.

-Y solo con un beso funcionó –Baja la mirada.-

-Mireia yo…en el tiempo que nos conocimos mejor…creo que…te quiero –Ahora es él quien baja la mirada. Notaba los ojos de la joven clavados en él. Ya está, lo había soltado.

-Raph yo…también siento algo…muy especial por ti…desde antes de conocernos. –Desvela con algo de corte.

Entonces las miradas de ambos se cruzan. Se hace el silencio entre ambos. Segundos después poco a poco se acercan hasta estar a un palmo el uno del otro. Podían sentir hasta la respiración del otro. Luego se funden en un apasionado y pasional beso. De improviso Raph la hace de pegar la espalda contra el sofá lo que hace que la joven tiemble de pies a cabeza.

Apenas transcurre un segundo desde que se separan cuando escuchan una voz a su espalda.

-¿Qué está pasando aquí?-

Raph mira a la recién llegada y se levanta.

-¿Qué haces aquí? –Los recuerdos hacen que se ponga cada vez de peor humor.- ¿A qué viniste? ¿A volver a burlarte de mi?-

-¿Pero de qué hablas? –La chica no entiende nada.

-¿De qué hablo? ¿¡De qué hablo!?- Ruge- ¿Recuerdas a un humano alto, moreno, de ojos verdes que un día decidió hablar contigo unas cuantas palabras en el instituto?

-Oh… ¿viste eso? ¿Y por esa tontería decidiste engañarme con esta humana?-

-¡Ese humano era yo! – ¡Los Thompson me cambiaron de aspecto! ¿O acaso no te enteraste? In-intenté explicártelo, pero decidiste pasar de mí y no hacerme el menor caso. –Ve en la cara de la chica la sorpresa. ¡Hasta estuviste a punto de atacarme! ¿Y ahora vienes pidiendo explicaciones? –

-Raphael yo… lo siento mucho. No-no sabía que eras tú. –Intenta disculparse.

-Ya, claro, como no. ¿Pero sabes qué? Hace meses que lo nuestro no funciona y desde que desaparecí no has hecho otra cosa que coquetear con el estúpido de Max. ¿O crees que no me di cuenta? –Estaba furioso- Esto se acabó. Pero desde el mismo momento en que cambié a humano y me despreciaste de esa manera. Tú misma acabaste con todo. –La mira con la furia reflejada en los ojos.- Será mejor que te largues y que no vuelvas más –La espeta.

-Está bien, entiendo que ahora estés enfadado, pero si dentro de unos días lo hablamos…- Dice la chica como si pudieran seguir donde lo dejaron.

-¿Hablarlo? De eso nada. Esto no funcionará ni ahora, ni dentro de unos días. No servirían ni meses ni años. Se acabó. Para siempre. ¿Entendiste? Vuelve con tu "amado Max", si quieres, o si no, con quien te dé la real gana, pero olvídate de mí. Haz como si no me conocieras. ¡¿De acuerdo?!- Grita y la joven tiembla.

Hasta Mireia no puede evitar temblar también. Nunca le había visto tan enfadado. En ese momento entran sus hermanos.

-¿Qué pasa? –Leo es el primero en entrar.

-Niurca ya se iba. –Habla Raph con voz fría.-

La joven abandona la sala con los ojos brillantes. Estaba a punto de llorar.

-¿Qué ha ocurrido? –Donnie

-Simplemente terminé con ella. Me despreció siendo humano y le vi en una ocasión coqueteando con Max. ¡Max! Y no se lo pienso perdonar.

Raph tapaba a Mireia y por eso los demás no se habían dado cuenta de que ella estaba normal otra vez.

-Bueno será mejor que yo me vaya… -Se levanta.

-¡Mireia! –Mikey se acerca corriendo y la abraza con cariño. Luego se aparta- ¡Te echamos mucho de menos! Pero… ¿cómo lograste que volviera a ser ella? –Interroga a su hermano-

-Ella ahora es mi novia, con lo que deja de manosearla, ¿vale? –Se acerca y separa a su hermano de la joven.- Sueles ser muy empalagoso, y eso a veces resulta molesto.- Se cruza de brazos.

-¿Celoso hermano? –Pregunta Mikey y todos ríen.-

-Bienvenida Mireia –Dicen Donnie y Leo al mismo tiempo.

-No te preocupes hermano, no tienes porqué –Le dice Mikey a su hermano y luego se dirige a Mireia- Nos alegramos que hayas vuelto a la normalidad, aunque ahora estés con este cabezota que tengo por hermano, es mucho mejor que Max, ¿no? –Raph le da un empujón, pero luego sonríe.

Después de todo lo que habían pasado, una cosa habían aprendido: con astucia y maña puedes derribar cualquier obstáculo que se te ponga enfrente, por muy difícil que éste sea. Y también que la esperanza es algo que nunca tienes que perder, y aunque creas que los sueños son imposibles y lejanos, a veces el destino ayuda dándote un empujoncito en el momento que menos esperas.

FIN

YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYY

Bueno pues aquí termina esta historia.

Mireia, ya sabes lo que me costó escribirla, y aunque tardé un poco más de lo esperado en acabarla, espero y te haya gustado mucho.

A mi me ha encantado escribirla, y poder compartirla con todos vosotros ^-^

De momento seguiré con mi otra historia: Nueva oportunidad, en la cual también me gustaría veros.

¡Hasta pronto!