I WANNA ROCK!

-Te quiero hacer el amor arriba de un amplificador - Alec murmuro en mi oído, cuando estaba casi dormida, boca abajo.
-Que?
-Quiero hacerte vibrar con un solo de guitarra.
Que?
Mas dormida que despierta, me solte riendo al imaginarme en una de esas montruocidades de bocinas o amplificadores que hay en los conciertos a ambos lados del escenario.
-Ya duerme amor, estoy muy cansada - abrace la almohada.
-Me pondré a jugar yo solo... - fue lo ultimo que escuche esa noche.
Dos días mas tarde, cuando llegue del supermercado, me recibieron los acordes de una guitarra eléctrica. Definitivamente Alec estaba loco! Reconocí la canción, era Sweet Child of Mine de Guns and Roses.
Entre con las compras a la casa y Alec me las quito de las manos y empezó a desvestirme.
-Que estas...? No... Alec espera. Al menos déjame guardar la leche... - murmure contra sus insistentes labios.
Fue lo único que me dejo hacer. No siquiera me dejo quitarme la peluca rubia, ni mucho menos los lentes de contacto verdes que me había puesto en esa ocasión.
En la habitación donde dormíamos, había cuatro bocinas cuadradas negras, dos a cada lado de la cama. De donde demonios saco eso?
Espera, donde esta mi ropa...?

Nunca había pensado en la música de Rock, como una música sensual o sexy... hasta ese día. Nunca me imagine que un solo de guitarra de Metallica o de Audioslave me llevara al cielo y hacerme vibrar de pies a cabeza, tal y como lo había dicho Alec días atrás.
Con cada estruendoso acorde, con cada golpeteo de la bateria, Alec me daba una envestida mas fuerte y salvaje. Con esa música, Alec estaba sacando su lado mas salvaje y primitivo. Esta vez no le había pedido que fuera brusco, pero tampoco lo detuve, a pesar de que sus manos y su miembro me estaban lastimando. Aun así me hizo llegar a la gloria, como siempre lo hacia.
Una vez que las convulsiones orgasmicas dejaron de estremecer mi cuerpo, sentí como me faltaban la fuerzas -a pesar de que yo no hice nada- y poco a poco me fui sumiendo en la inconsciencia.

Desperté en el mismo lugar en que que me quede dormida: justo a la mitad de la cama. Lo primero que vi, fueron los hermosos ojos azules de Alec. El remordimiento estaba dibujado en todo lo agraciado rostro.
Trate de incorporarme en la cama, pero todo el cuerpo me dolía. Me dolía como la vez, en que me caí de la escalera, por andar acomodando los libros en el estante mas alto, en la librería Cullen's.
Las piernas las sentía de goma y mi entrepierna me dolió. Me queje un poco.
-Lo siento mucho, amor - murmuro Alec casi llorando.
-Por que, en particular?
-Por esto? - deslizo la sabana y me mostró la marca de sus dientes en mi seno izquierdo.
Ahogue un grito.
Luego señalo otra mordida en mi hombro derecho.
-Pero sobre todo... por esto - levanto mi cuerpo, a modo de que quedara acostada sobre mi lado derecho.
-Que es? - trate de verme.
Acerco un espejo a mi espalda y trasero, vi unas largas y delgadas lineas rojizas. Jadee cuando comprendí que eran. Alec me había rasguñado y los cortes finos en mi piel, ardían.
Cielo santo! Tuve sexo con un guepardo?
-Supongo que ahora estamos a mano -bromee dejándome caer sobre mi espalda-. Yo también te rasguñe.
Recordé nuestra alocada primera noche juntos.
-No se comparan tus débiles manitas, a las mías - replico acariciando mi mano izquierda.
Tenia razón. Yo no deje ninguna marca en su pecho.
-Iré a la farmacia por algo para el dolor y para que no se infecten los rasguños - que exagerado, no era el fin del mundo.
Era un recuerdo del campo de batalla. Incluso era sexy.
-No es gran cosa, Alec. Sobreviviré.
-Es lo menos que puedo hacer.
La farmacia estaba a cinco minutos de la casa, caminando. No se tardo mucho, pero llego con un montón de cosas. Me pareció muy exagerado de su parte, pero me era imposible ganar una conversación con el. No era por que el tuviera muy buenos argumentos, sino por debilidad.
Antes de tomar una ducha, Alec de dio una pastilla para el dolor del cuerpo. No entendía por que estaba tan adolorida. Luego de que me bañe, mi lindo enfermero me puso una gel en mi dolorido y rasguñado trasero; acostada, desnuda y boca abajo en la cama.
La curación resulto de lo mas erótico, pero según Alec tenia que guardar reposo.
Aguafiestas!

Días mas tarde fuimos al centro comercial solo para distraernos, ademas no había señales de Jacob Black, así que estábamos a salvo. Creo. Tenia que usar la peluca rubia y los lentes de contacto azules, pero no me importaba ya. Lo único que importaba realmente, es que estaba al lado de Alec.
El quería que nos fuéramos de Boston dentro de unas semanas. Tal vez iríamos a Los Angeles o a Seattle. Pero me agradaba mas la idea de irnos a Napa, California. A mi me parecía mas bonito. Podíamos comprar un pequeño viñedo, vivir en una hermosa casita y ser felices para siempre... Lo se, vivía en un cuento de hadas. Pero me sentía como una princesa viviendo junto a mi príncipe azul.
Salimos de una tienda de ropa con unas cuantas bolsas y me dirigí a la tienda de mascotas. Me regrese para tomar a Alec del brazo y arrastrarlo al interior de la tienda.
-Mira que lindo! - murmure viendo un perro chihuahua diminuto.
-Parece una rata, Vanessa -cuando salíamos me llamaba así-. Mejor te compro un ratón blanco.
-No! Asco. Mira este otro -señale un French Poodle blanco y pequeño-. No... es... cierto.
Me dirigí al área de Tacitas de Te. Un perrito french poodle color vainilla, se acerco a la vitrina. Era lo mas adorable que había visto en mi vida y lo quería a como diera lugar.
-Mira... Paul -se me hacia tan extraño llamarlo así . Paul... cómprame -afine la voz-. Si me compras harás muy feliz a Vanessa. Y ella te compensara... Te hará cosas... sexuales... las que quieras. Cómprame - le hice ojitos a Alec.
Genial, me convertí en prostituta por una hermosa mascota.
-No va a funcionar - negó con la cabeza.
-Por favor -apoye la cabeza en su hombro haciendo un puchero-. Por favor. Si me lo compras... te quiero mas que ayer.
Nego con la cabeza.
-Por favor. Mira, es hermoso. Se parece a ti.
-Esa cosa no se parece a mi, Vane - comenzó a alejarse.
-Si se parece! Ambos son tiernos y adorables y me hará muy feliz. Se parece a ti.
-Soy tierno y adorable? -enarco una ceja-. Como esta tu rasguñado trasero - paso su brazo izquierdo por mis hombros y nos encaminamos a la salida del local.
-Eso no cuenta. Ademas fue genial. Doloroso, pero... - suspire recordando aquel día.
-Te dije que te había arruinado. Tu no eras así de depravada. Eras linda, tierna...
-Tal vez siempre fui así, pero tu eras muy cobarde como para averiguarlo. Cómprame ese perrito, por favor -insistí de nuevo.
-Es solo una bola de pelo. No puedes jugar con el en el parque, no puede ir por la pelota. No puede atrapar un frisbee.
-Pero es lindo! Y me hará compañía cuando te ausentes - contraataque.
-No me ausentare mas.
-Seguro - replique con sarcasmo.
Caballerosamente Alec abrió la puerta del auto.
-Quien me dice que no te iras de nuevo? Antes de mi cumpleaños te fuiste todo un día. Tal vez a la próxima te vas por una semana, un mes... Ya te has ido en otras ocasiones - argumente una vez que se sentó a mi lado en el auto.
-No ve voy a ir a ningún lado. Y si me voy, tu iras conmigo.
-Lo prometes? - trate de que mi voz sonara severa y no desesperada.
-Lo prometo.
Como hacíamos últimamente, sellamos la promesa con un beso. Luego me beso otra vez, hasta que las cosas se calentaron un poco.
-Sera mejor regresar a casa, Alec - murmure contra sus labios.
El centro comercial era un lugar familiar y nosotros estábamos dando un espectáculo en el estacionamiento.

Mientras Alec encendía la alarma de la casa, me quite la peluca rubia y los zapatos. Fuimos dejando un camino de ropa hasta la habitación, como las migajas de Hanzel y Gretel.
-Te amo, Renesmee. Te amo.
-Y yo a ti.
Sus labios succionaron deliciosamente la piel cerca de mi ingle. En el interior de mi muslo derecho. Jale su cabello y enrosque mis dedos en el, cuando me dio un beso francés, en mi entrepierna. Mientras sus fuertes manos, torturaban mis senos sin piedad
-Alec... detente. Por favor - suplique en susurros, cuando el placer me hizo paladear la locura.
-En verdad quieres que me detenga? - espero a que le respondiera.
-No. No te detengas.
Me dedico esa sonrisa perversa que tanto adoraba y continuo haciéndome suspirar, gemir y gritar su nombre.


SOY MALA AUTORA Y MI FIC ES MALO... PERO ES MIO Y LO AMO. Si gustan pasarse a criticarme a este foro (h)(t)(t)(p)(: )(/)(/)(m)(a)(l)(o)(s)(f)(i)(c)(s).(f)(o)(r)(o)(e)(s).(n)(e)(t)(/)(t)(1)(3)(4)(8 )(6)(-)(j)(u)(s)(q)(u)(-)(a)(-)(l)(a)(-)(f)(i)(n)(-)(p)(o)(r)(-)(v)(i)(c)(t)(o)(r)(i)(a)(-)(w)(i)(t)(t)(a)(k)(e)(r)(#)(1)(5)(6)(5)(1)(1) son mas que bienvenidas.

Saben que las amo Little Perverts.

Mother Pervert out!