ACOMPAÑANTE
El postre era Mousse de fresa adornado con una enorme fresa y hojitas de menta, servido en unas elegantes copas de cristal cortado. Parecía un platillo de un exclusivo restaurante. Lo comimos ahí mismo en el comedor.
-Puedo retirarme? - pregunte en un susurro, cuando me termine el malditamente delicioso postre.
-No quieres conocer el resto de la casa? - Jacob pregunto con voz suave.
-Prefiero subir a la habitación - replique en voz baja, evitando sus ojos negros.
Jacob hizo un gesto despectivo con la mano, dándome permiso para retirarme.
Trate de encontrar el elevador y largarme de ahí, pero Leah me intercepto en mi tercer intento de encontrar la salida.
-Yo que usted no lo haría, señorita.
-Déjeme ir, por favor. Nadie se va a enterar de que usted me dejo ir - tome sus manos suaves suplicándole con un nudo en la garganta.
-No puedo -me tomo del brazo con suavidad y me encamino a las escaleras-. Debería de aprovechar su estancia aquí. El lugar es precioso, la vista es como pocas.
Para cuando entre a la habitación ya estaba llorando. Otra vez. Debía de tener fe, Alec no me dejaría aquí, no me dejaría morir a manos de Jacob, o si?
Debía tener pensamientos positivos, todo iba a salir bien. En menos de seis semanas estaría de nuevo con Alec. Ahora si huiríamos lo mas lejos posible, dejaríamos esta pesadilla en el pasado.
Todo va a estar bien - me dije una y otra vez, hecha bolita en el suelo alfombrado.
Los planes de Jacob de cenar fuera, fueron cancelados por mi culpa. No podía aparecer en publico con la nariz amoratada.
Mi custodia me llevo la cena a las siete treinta y se despidió de mi una hora mas tarde. Igual que la noche anterior cerro la puerta con llave.
Cuando desperté en la mañana -gracias a Leah- no tenia ni idea de que me había pasado. Me dormí casi de inmediato cuando ella se despidió.
Sospeche que le habían puesto algo a la cena o a la bebida, para que no gritara histericamente como la noche anterior.
Después de que me bañe, Leah me esperaba con otro vestido. Era color tabaco, sin mangas y con una especie de bufanda pegada al cuello y un elegante cinturón de satin. Era muy hermoso. Me acerque a el y vi que era Alexander McQueen. Solté de inmediato la prenda por temor a arruinarla. En su caja, me observaban silenciosos unos hermosas sandalias destalonadas y despuntadas, café oscuro, nada mas y nada menos que YSL.
De nuevo Leah me arreglo.
-Debe verse muy bonita el día de hoy - murmuro poniéndome una fría pulsera de piedra que combinaba con todo el atuendo.
-Por que hace esto, Leah? Cuantas veces lo ha hecho? Parece toda una experta arreglando chicas como yo. Cuantas mas ha habido?
-No debo hablar de eso - murmuro dándome un anillo de ámbar escarpado.
-Son muchas?
-No, para nada. Usted no se preocupe.
Oh claro! Eso es tan fácil de hacer!
Por lo menos la ropa era hermosa, pero me hacia recordar constantemente y de la peor manera en donde estaba.
Desayune con los Black en silencio.
-Dormiste bien? - cuestiono Jacob.
-Si, gracias. Y tu? - malditos modales tan arraigados que yo tenia!
-Como un bebe.
-Te despertaste cada tres horas para comer y hacer pupu? - mis modales se fueron a un poso.
Sam se atraganto con el jugo de naranja, recién exprimido y sin pulpa.
-Que?
-Los bebes se despiertan cada tres horas, Jacob.
-Bueno, no dormí como un bebe, entonces!
-Que vas a hacer hoy, Renesmee? -pregunto Sam con burla.
Cortarte la garganta, beber tu sangre, arrancarte la piel, asar tu cadáver y bailar alrededor de la hoguera.
-Mmm no se. Tal vez cobrar venganza a uno de mis ex-sirvientes y arruinarle la vida a su novia, teniéndola en una cárcel-museo. Todo por que no pude conseguir los garabatos de Monet - me encogí de hombros.
-Muy graciosa -replico Jacob, enojado-. Hoy viene al mediodía un hombre muy importante con el que voy a cerrar un negocio. Quiero que estés presente en la reunión. Te comportaras y sonreirás. Seras amable y atenta.
-Que no puedes contratar a una acompañante de lujo para que lo haga?
-Harás lo que yo digo! - golpeo la mesa con el puño.
-Golpeame de nuevo! No te desquites con la mesa! Ella que te ha hecho? Ella no tiene nada que ver, lo único que hizo fue amar sin medir las consecuencias! - enojada me levante de la mesa.
-A donde crees que vas, melodramática?!
-A arreglarme para cuando venga tu estúpido amigo! Perdón, me equivoque... Alguien como tu no tiene amigos.
Wow! De donde me salio el valor de decir eso?!
Jacob Black sacaba lo peor de mi.
A las doce en punto, estaba de pie frente al ventanal de la sala, viendo los rascacielos, con una expresión nostálgica, que se reflejaba en el vidrio.
Jacob estaba sentado en el sofá, hablado no se que cosa en italiano, con alguien en el teléfono.
-Podrías cambiar la expresión? Parece que vas a saltar por la ventana -murmuro a mi lado, molesto-. Es muy importante el hombre que esta por entrar.
-Por que haría algo por ti?
-Por que si no el pequeño y dulce Alec tocara el arpa con los angelitos.
Mi corazón latió contra mis costillas y me dieron nauseas.
-Te odio - masculle con la mandíbula apretada, mirándolo directamente a los ojos.
-No eres la primera que me lo dice. Como te dije ayer: no eres tan especial - me toco la punta de la nariz con el dedo indice y una sonrisa aterradora se poso en su rostro.
Le di un manotazo, alejando su mano de mi.
-Compórtate como la dama que aparentas ser - me retorció el brazo, mirando mi lujoso atuendo de arriba a abajo.
-Y tu compórtate como el caballero que pretendes ser.
Leah se aclaro la garganta y Jacob me soltó en un instante.
-El señor Nakamura - anuncio la ama de llaves y le dio el pase a un elegante japones, que no pasaba de los cincuenta años. O tal vez era mas grande, los asiáticos no aparentan mucho su edad.
De nuevo el instinto de supervivencia me salvo, o tal vez mis arraigados modales y sonreí con amabilidad. Mire a Leah y me asintió. Estaba haciendo un buen trabajo fingiendo mi sonrisa.
Jacob se acerco al hombre y le hizo una reverencia. Hablaron algo en japones y se dieron la mano. Black me señalo con la mano y me acerque al señor Nakamura.
-Has una reverencia - susurro mi secuestrador.
Hice lo que me ordeno. El japones me tendió la mano para que la estrechara. Dijo algo que no entendí, por supuesto, y Jacob sonrió de sobremanera.
-Que dijo?
-Que eres muy bonita, que en un descuido mio y te lleva para casarte con su hijo. Sonríe y dale las gracias.
-No hablo japones. Gracias -dije en su dirección haciendo una mini reverencia-. Que bien, soy un objeto entre los millonarios. Dile que en donde firmo, seria su esclava con tal de no estar a tu lado.
-Que graciosa estas hoy.
El japones nos miro con recelo, quería saber de que estábamos hablando.
Jacob le dijo no se que y su futuro socio soltó a reír.
-Que le dijiste?
-No es de tu incumbencia. Ve y siéntate en aquel sillón - señalo con la barbilla el otro lado de la habitación.
En verdad Jacob me odiaba. Fue de lo mas aburrido oírlo hablar en japones por mas de hora y media. Ya se reían, discutían, se miraban enfurruñados... Me dio miedo cuando Jacob comenzó a hablar con amabilidad, con cierto trasfondo amenazante. Era una mala señal para mi. Se rieron un poco mas, vieron unos papeles, le cambiaron unas palabras al contrato...
Al final se dieron la mano e hicieron la reverencia del principio. El señor Nakamura hizo otra reverencia en mi dirección y se dirigieron a la puerta. Jacob me hizo señas de que me levantara.
Los seguí hasta el elevador.
Quise correr con el señor Nakamura y pedirle que me ayudara. Tal vez Jacob me leyó la mente, por que me abrazo pasando su brazo derecho por mi cintura.
Las puertas del ascensor se cerraron y me zafe de su abrazo.
-Listo. Ya cumplí. Puedo irme a mi habitación?
-Si, ve por tu bolso. Saldremos a comer.
Puse los ojos en blanco y me encamine a las escaleras. Ahora ya me sabia el camino.
En serio, que clase de secuestrador es este? Salir a comer? Ropa de diseñador?
Leah me esperaba al pie de las escaleras con una gran sonrisa un tanto escalofriante y me acompaño a la habitación.
SOY MALA AUTORA Y MI FIC ES MALO... PERO ES MIO Y LO AMO. Si gustan pasarse a criticarme a este foro (h)(t)(t)(p)(: )(/)(/)(m)(a)(l)(o)(s)(f)(i)(c)(s).(f)(o)(r)(o)(e)(s).(n)(e)(t)(/)(t)(1)(3)(4)(8 )(6)(-)(j)(u)(s)(q)(u)(-)(a)(-)(l)(a)(-)(f)(i)(n)(-)(p)(o)(r)(-)(v)(i)(c)(t)(o)(r)(i)(a)(-)(w)(i)(t)(t)(a)(k)(e)(r)(#)(1)(5)(6)(5)(1)(1) son mas que bienvenidas.
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