SI EL SE APROVECHA... YO TAMBIÉN
En el parque vi pasar niños jugando, personas trotando con sus mascotas, indigentes, parejas de enamorados de todas las combinaciones imaginables, familias...
Jacob me había dejado sola en el parque, luego de su propuesta. Aun no me decidía. No sabia que decir realmente. Una parte de mi me decía: hazlo, es por Alec. Y la otra me decía: no lo hagas... y si lo haces... que Alec no se entere nunca!
Me levante de la banca cuando el sol comenzó a ponerse, no me había movido ni un centímetro. Me preguntaba como es que Jacob me había dejado ahí. Como sabia el que no huiría? Camine hacia Park Avenue y vi al chófer de Jacob esperándome fuera del auto. Desde donde el estaba podía verme perfectamente. Me había tenido vigilada toda la tarde.
Camine hacia Seth y abrió la puerta trasera para que yo subiera. Durante el corto camino al edificio Masen, Seth me miro por el espejo retrovisor en varias ocasiones, tenia pintado en el rostro una preocupación perturbadora.
Yo ya había tomado una decisión. Había tomado la única opción viable. Ya había decidido y no había vuelta atrás..
Esa noche cene en mi habitación y a la mañana siguiente al bajar a desayunar, Jacob me miro con la misma burla que cuando me hizo su extraña oferta.
-Y bien? -pregunto al sentarme en mi lugar habitual a su izquierda-. Cual es tu respuesta? Espero que todas aquellas horas en el parque hayan sido fructuosas.
-Tengo una condición.
Jacob alzo una ceja divertido.
-Condiciones? Te escucho.
-Sera... solamente... sexo.
-Si.
-Alec no tiene por que enterarse -susurre sin mirarlo-. Nunca!
-De acuerdo - asintió levemente.
-Entonces... Cuando...? Hoy o...?
-No, hoy no. Pienso sacarle todo el provecho posible a la situación, Renesmee. No tiene por que ser tan... desagradable. El ballet se presentara este viernes, te comprare un vestido bonito, iremos a la función y después a cenar. Digamos que esas son mis condiciones.
-Para que tanto preámbulo? Solo es sexo a cambio de que no toques a Alec- masculle entre dientes.
-Que acaso no me escuchaste? Voy a aprovechar tu decisión y le voy a sacar todo el jugo posible. Soy un hombre de negocios y siempre hago buenas inversiones. Tengo el presentimiento de que nos vamos a llevar muy bien - me miro de arriba a abajo.
-No es una cita, Jacob! No tienes que hacer... méritos para llevarme a la cama.
-No hagas esto mas difícil de lo que ya es para ti, Nessie-se levanto de la mesa-. Seth te llevara de compras hoy, puedes llevarte a Leah.
No lo mire durante su ultimo comentario, estaba que echaba chispas. No se como es que no lo advertí antes? Como es que no supe que el se aprovecharía de esa manera? Había pensado que nos iríamos de inmediato a su habitación y terminaríamos con eso de una buena vez. Pero no, a parte de tener sexo con Jacob me iba a torturar llevándome al ballet.
La actitud de Leah cambio drasticamente, de nuevo. Seguía siendo aquella mujer amorosa y atenta. Me acompaño a cada tienda a la que fuimos y me daba su opinión experta sobre cada cosa que me medí. Al principio yo había escogido un vestido muy sencillo rosa viejo, estilo griego; era muy bonito y me hacia una figura estilizada y grácil. Me veía alta e incluso espigada, pero Leah dijo que no era un vestido apropiado para el ballet y mucho menos para ir del brazo de Jacob Black.
-Los Black han sido los principales benefactores de la compañía, su madre siempre los llevaba a la apertura y al cierre de temporada. Los chicos dejaron de ir cuando su madre enfermo. De pequeños solían ir los cuatro juntos, murió el señor William e iban los tres, luego solo los dos chicos y el año anterior solo fue el joven Jacob y solo a la apertura. Así que ahora va a esa presentación tan especial y acompañado por alguien como usted, tiene que llevar un vestido digno para la ocasión y ese que trae puesto no lo es. Que le parece si mejor vamos a Alice Brandon? Si hace los mejores vestidos de novia como cree que hará uno de alta costura?
Me quede parada como idiota asimilando aquella información que me dio Leah con tanta rapidez.
-Vamos! - me animo con las manos señalando el probador a mis espaldas.
Me cambie de nuevo y salimos de la tienda. Seth nos recibió con una sonrisa resignada, habíamos estado una hora en la tienda y salimos con las manos vacías como siempre.
En el auto Leah llamo a la boutique de la avenida Madison diciendo que íbamos en camino. La mire extrañada, que les importaba en la tienda que nosotras fuéramos en camino?
Al llegar a Alice Brandon, nos recibieron con demasiada amabilidad y una de las trabajadoras saludo a Leah como si fueran viejas amigas. Pronto entendí que ella solía acompañar a Sarah Black cuando iba de compras y en la tienda ya la conocían. Mientras miraba los modelos exhibidos me llevaron una copa de champan.
Leah con ayuda de una chica me mostraron varios vestidos, pero me parecían muy exagerados. Eran hermosos, pero es lo que uno solo ve en la alfombra roja de los Oscares o en las escaleras del Met Gala.
-Este quedara perfecto con su piel - murmuro una suave voz a mi espalda mientras me veía en el espejo.
Me di la vuelta con un gran y pomposo vestido de encaje dorado suave y casi escupo el trago de champan.
Era nada mas y nada menos que Alice Brandon en persona, en sus manos traía un vestido morado de un solo hombro, con vuelos de chifon que lo hacían ver pomposo pero de manera suave y elegante.
Fue amor a primera vista.
-Es... Wow.
-Puebatelo. Te quedara perfecto, es de tu talla - murmuro la señora Brandon con una sonrisa.
Su cabello negro y corto apuntaba en todas direcciones. Se veía aun mas pequeña de estatura que al final de sus desfiles en la semana de la moda, cuando salia a recibir una calurosa ovación.
Casi me desmallo frente a ella. Cuando en mi vida había siquiera imaginado comprarme un vestido suyo?
Al verme en aquel hermoso vestido purpura, de chifon tan suave como la seda... me sentí igual de hermosa que la prenda.
Leah me aplaudió cuando me vio al salir del probador, Alice sonrió ampliamente. Me sentí como una princesa e hice algo que siempre se ve en las películas cursis y cuando la protagonista va de compras: gire frente a los espejos con una sonrisa amplia y algo idiota.
Pague el vestido, los zapatos y el bolso con la tarjeta de crédito que Jacob me había dejado con Leah. No compramos ninguna joya o accesorio, ya que mi acompañante dijo que me los proporcionaría con gusto.
Le pedí a Seth que nos llevara al Saint-Pierre, el restaurante donde los Black siempre tienen una mesa para ellos, a todas horas. Leah se negó infinidad de veces a entrar al lugar, pero ella merecía comer en un lugar como ese. No creía que Jacob se fuera a enojar, se veía que apreciaba a Leah. Llevar a comer a Leah es algo que hubiera hecho con mi madre después de un largo, emocionante y sorprendente día de compras, aunque ella no es muy fanática de las compras.
En el restaurante me recibieron como si fuera una Black, se me revolvieron las entrañas de solo pensarlo. Nos dieron la mesa de siempre he hice que Leah y Seth -también lo invite a comer- ordenaran lo mas caro del menú. Los tres comimos langosta, a la cual tuvimos el privilegio de elegir nosotros mismos. Me dio pena por el pobre animal... pero sabia delicioso.
De postre ordenamos Soufflé de chocolate, lo cual le agrego otro cero a la cuenta.
Si Jacob se iba a aprovechar de mi, prácticamente. Por que yo no hacer lo mismo? Gaste miles de dolares en Alice Brandon, gaste otros tantos en el Saint-Pierre, y todavía me faltaban dos días para el viernes. Me iría a un SPA con Leah y gastaría mas dinero, al fin y al cabo todos esos miles eran centavos para Jacob...
