COBARDES DESPEDIDAS

A partir del día en que Jake me presentó a Sarah, el y yo comimos en el tercer piso del penthouse junto a ella, en una mesa pequeña que el había mandado poner, junto a la gran ventana. Era redonda y tenia toda la parafernalia del la mesa del comedor, que incluía copas de todos los tamaños, infinidad de cubiertos, manteles y servilletas de lino color rosa viejo y rosa pálido respectivamente y un centro de mesa a veces hecho de flores y otras de frutas cítricas. Siempre rodeados de arte, en un ambiente cálido y lleno de amor y suave música clásica totalmente desconocida para mi.

Dos semanas después de conocer a la adorable madre de Jacob, estábamos solos el y yo en su biblioteca acurrucados en un cómodo sofá de cuero, haciendo... nada. Solo estábamos escuchando el nuevo material de Kings of Leon; ellos y las películas de super héroes es lo único que teníamos en común realmente.
Tuve que levantarme de su cómodo y cálido cuerpo para que se levantara a contestar el insistente teléfono del escritorio. Tomé el control del sofisticado sistema de reproducción y pulsé el botón del pausa.
Quien estaría llamando?
-Que? - contestó enfadado por haber interrumpido nuestro lindo momento de ociosidad-. Que?! Aquí? Quien? Bien, subanlo.
-Ocurre algo? - traté de recomponerme un poco.
-No... Si... Es... Alec.
Mi corazón se detuvo.
-Alec? Aquí? - ni siquiera pude hablar. Solo pude articular con los labios.
Que?! Alec había venido? Alec había llamado? El había regresado por mi! El venia a rescatarme... Pero... quería ser rescatada? La respuesta era no y si...
Amaba a Alec, pero tenia un pequeño problema: ahora amaba a Jacob también.
No se por que ya me había hecho a la idea de que Alec no regresaría, o mas bien yo me había hecho ilusiones de que el no regresaría, que tal vez me quedaría en el lugar donde me encontraba. Se suponía que debía estar feliz, pero no lo estaba... Por que rayos no lo estaba?! Alec era a quien yo amaba, con quien yo quería estar, con quien había imaginado mi vida entera a su lado. No?
-Vamos? - Jacob me extendió su mano derecha y la tomé un tanto dudosa.
Saldría a ver a Alec tomada de la mano de Jacob? Eso no estaba bien.
Mis altos zapatos hicieron eco en el penthouse en penumbra, ya eran pasadas las once de la noche; no había sirvientes ni nadie mas por los alrededores.
Al dar vuelta a la esquina entramos al vestíbulo y la campanilla del ascensor nos alertó que Alec ya estaba ahí Solté mi mano derecha de la de Jake, no sabia ni que iba a decirle a Alec.
Iba a ver a Alec, el estaba ahí al fin... El había arriesgado su vida para rescatarme, pero sinceramente no quería irme con el. Que estaba mal conmigo?
Las puertas se abrieron y no era Alec a quien vimos, era Eleazar con una gran caja blanca de madera, era ligera y delgada ya que la cargaba con ambas manos.
Era... solo Eleazar, no era Alec...
Que...? Como es que...?
-Buenas noches señor Black, señorita Cullen - asintió saliendo del ascensor-. Aquí tiene, también me entregaron este sobre para la señorita - le entregó la caja a Jake y a mi el sobre que sacó del interior de su saco gris.
-Para mi? - pregunté como idiota.
Que estaba pasando? Jake dijo que era Alec, pero solo... solo había enviado el Degas y una carta para mi? Donde estaba el? Estaba bien? Quien había llevado el cuadro y el sobre? Fue Alec o envió a alguien? Tal vez a Aro...
Miré el sobre blanco, con el corazón hecho una bola.
-Gracias, Eleazar - lo despachó Jake.
-Espere, quien trajo esto? - le pregunté acercándome al elevador, impidiendo que las puertas se cerraran.
-Un mensajero, señorita - sonrió amablemente, pero con la duda en sus ojos.
-Mensajero? Oh... bueno... eh... Gracias - me alejé de las puertas doradas y me marché a mi habitación ignorando a Jake completamente.
Cerré la puerta con seguro, corrí hacia el pequeño escritorio de la habitación y casi apuñalé el sobre blanco con el abrecartas.

Mi amada Renesmee...

Lo siento...
Yo te dije que no era bueno para ti, no lo soy y nunca lo seré.
Tus cosas aun están en el departamento numero cinco, espero que lo recuerdes.

Te amo y lo siento mucho...

A.

Eso era todo?! Una carta?! Alec había terminado conmigo en una carta?! Bueno esa cosa ni a carta llega, solo es una nota. Una nota...
Y ahora que?
Alec había cumplido con el trato que hizo con Jacob, yo había cumplido con el trato que hice con Jacob... Ahora que? Me quedaba? Me iba? Me pediría Jacob que me quedara de nuevo? Y de ser así... yo que respondería?

Miré las palabras de la nota escritas con el puño y letra de Alec, así como la llave del departamento numero cinco, durante mucho tiempo. Las palabras eran simples, concisas, cortas, hirientes...
Una nota...
No soy quien para pedir explicaciones, puesto que en esas semanas me enamoré de Jake... pero... creo que me merezco algo mas que una simple nota, no?
-Estas bien? - el susurro de Jacob justo detrás de mi, me hizo saltar del susto.
-Esta bien que sea tu casa, pero al menos toca la puerta cuando yo la he cerrado - murmuré enfadada guardando la nota y la llave en el sobre.
-Te hice una pregunta, Renesmee.
-Si. Estoy bien, entrometido - me levanté bruscamente y me dirigí al baño para desmaquillarme.
-Pues no lo pareces - se recargó en el marco de la puerta del cuarto de baño cruzándose de brazos.
-Me puedo ir mañana? Alec ya te dio el Degas, ya cumplió con... - suspiré apoyando mis manos en el lavamanos. Me estaba costando razonar, hablar, respirar...
-Por que te quieres ir? Por lo que leí en la nota...
-Que? Leíste la nota...? - pregunté horrorizada de que hubiera leído sobre mi hombro.
Jacob leyó la nota! De seguro se estaba divirtiendo de lo lindo al saber que en realidad yo no era tan importante para Alec.
-Llamé a la puerta, Renesmee, no contestaste. Entré, te hablé y aun así no reaccionaste, estabas como en... trance viendo un pedazo de papel. Me preocupe al verte así no sabia que es lo que te tenia de esa manera, fue lo único que se me ocurrió y lo vi. Pero te juro por mi madre que si toqué la puerta, fui y desperté a Leah para que me prestara su llave maestra... No encuentro la mía - sonrió tímidamente, deslumbrandome por supuesto.
Toco la puerta? Bueno, no lo escuché. Le debía disculpas, pero eso podía esperar...
-Me puedo ir o no, Jacob? - pregunté con cansancio, apretando el puente de mi nariz con el dedo indice y pulgar.
Ya comenzaba a sentir un monumental dolor de cabeza.
-De que puedes, puedes... Pero no quiero que te vayas - su voz sonó como un débil murmullo impregnado de suplica.
Suspiré profundamente con el corazón a toda marcha. Inevitablemente levanté la vista hacia el.
El no quería que me fuera! Pero... yo si quería irme... desesperadamente. Quería irme de ese lugar como nunca antes lo quise...
-Tengo que irme, Jacob. La verdad es que no se por que quieres que me quede.
-Creí que era... obvio... Te pedí que te quedaras semanas atrás, no quiero que te vayas, Nessie...
-Por favor, déjame ir.
-No te vayas... yo... Yo te amo, Renesmee.
Jadeé al escucharlo decir esas palabras.
Oh. Mi. Dios!
Jacob Black... me ama!
Me ama!
Jacob Black me ama! Y yo lo amo. Por primera vez en mi vida estoy en sintonia con alguien, pero no es lo correcto. Nahuel me amaba cuando yo solo lo quería Alec me amaba y yo a el, pero nunca confesamos nuestro amor. Ahora, Jacob me amaba tal vez tanto como yo a el.
Pero tengo que irme de ahí. Tengo que alejarme de el.
-Por que me llamas así? - preferí resolver aquella pequeña e insignificante duda que responderle un yo también te amo y lanzarme a sus brazos.
-Nessie? Tu nombre es... no te ofendas, pero es bastante... digamosle rarito.
-Siempre lo he pensado, pero a mamá le gusta así que... - me encogí de hombros.
-Lo imaginé.
Nos miramos durante un minuto, ambos en silencio. Solo se escuchaba nuestras respiraciones. Después, suspiró bajando la mirada, viéndose... enfadado.
-Te dejaré un momento a solas, creo que aun estas alterada. Cualquier cosa que necesites, estoy en mi habitación - asentí un tanto temblorosa y lo vi marcharse.
En el segundo que escuché como se cerró la puerta de mi habitación, giré para vomitar con violencia en el inodoro.

Por la mañana realicé la misma rutina: despertar, bañarme vestirme, arreglarme, desayunar. Solo que esta vez desayuné sola. Jacob se había ido temprano, lo cual fue un indicio mas de que iba a hacer lo correcto.
Por la noche había decidido dejar a Jacob. Era lo mejor.
Inspirada por la patética nota que Alec me dejó con Eleazar, decidí escribirle una a Jacob también.

Jacob:
Antes que nada, quiero decirte que también te amo. No es lógico ni correcto, pero te amo... y aun así debo alejarme de ti. No somos buenos el uno para el otro.

Tengo que alejarme de toda esta locura que me ha envuelto desde el día en que decidí huir con Alec. Tengo que pensar a solas, lejos de todo y de todos. Necesito recuperarme a mi misma, encontrarme de nuevo, por que sinceramente no se ni quien soy, desde que estoy a tu lado.

El que te ame, no significa que debamos estar juntos. No puedo empezar una relación en las cenizas de otra. Yo no puedo estar con alguien que me 'secuestró' por unos cuantos cuadros, ni tu puedes estar con alguien que se enamoró de ti, aun amando a otro. No es justo ni correcto para ninguno de los dos y lo sabes.

Lamento también ser una cobarde y no decirte esto a la cara, por que se que no me negaré si me pides de nuevo que me quede a tu lado.

Pero quiero que sepas que te perdono y espero que tu también me perdones...

Nessie.

Pd: no culpes a Seth...

Respiré profundo y cerré el sobre, luego me escabullí a la habitación de Jacob y lo dejé sobre su cama. Después rebusqué entre sus cosas, buscando mi collar de esmeraldas; no se por que pero siempre he sospechado que el lo tiene.
Para mi mala suerte, no lo encontré. Luego de dejar todo en su lugar correspondiente, regresé a mi habitación.
Mi collar no estaba entre sus cosas, pero tal vez lo estaba en la caja fuerte, pero no tengo idea de donde esta y no creo que Leah quiera decírmelo Bueno, da igual. De todas formas ese collar era un regalo de Alec y no quiero un recordatorio suyo. Así que tomé la nota que recibí la noche anterior y la hice pedazos, solo guardando la llave en el bolso blanco con un gran patrón negro y beige que combinaba con mi atuendo del día y salí a buscar a Leah.
En uno de los espejos del pasillo, miré mi ultimo atuendo seleccionado por Leah: pantalón negro de piernas amplias con una caída muy alargadora; blusa blanca sin mangas y con un cinto beige adornado con una gran flor; zapatos blancos con correas negras, pendientes largos de oro.
Oh, Leah! Voy a extrañar tu impecable gusto para la moda, tu maquillaje que me hace lucir muy linda, tus sonrisas que me levantaban el animo... Oh, Leah, realmente te voy a extrañar.
-Leah, crees que Seth me pueda llevar a ver a Jacob? - le pregunté entrando a la cocina, fingiendo una sonrisa.
Ella y la cocinera estaban organizando el menú de la semana siguiente y haciendo la lista de los ingredientes que tendrían que comprar en el supermercado.
-Por supuesto, deje lo llamo - respondió con una sonrisa igual a la mía, levantándose del banco de la barra sin sospechar mis planes de huida.
Cinco minutos mas tarde estaba subiendo al auto negro frente al edificio.
-Seth, crees que me puedas llevar a Bergdorf's Goodman? Quiero comprar algo para Jacob...
-Señorita... - comenzó a negar con la cabeza, mirándome por el espejo retrovisor.
-Vamos, Seth. Quiero hacerle un regalo -hice un puchero-. Sera rápido.
-El señor solo me ha dicho que puedo llevarla a la oficina, no de compras. Para eso tiene a Leah.
-Por favor, Seth -junté mis manos a modo de suplica-. Anda vamos, a ti también te compraré algo lindo.
-Siquiera trae dinero? - como demonios sabe el eso?
-No te pediría que me llevaras de compras, sino trajera dinero - respondí como si fuera algo evidente.
-De acuerdo - sonrió ampliamente y encendió el auto para incorporarse al trafico de la mañana.

Escaparme de Seth fue mas fácil de lo que imaginé. Lo senté en un cómodo sillón y comencé a llevarle ropa que según yo me mediría Luego le llevé corbatas y camisas que me gustaban para Jacob. Después tomé la ropa de mujer que pretendí ir a medirme en los probadores, la cual aventé al suelo de uno de los cubículos y salí corriendo entre las compradoras, ganándome unas cuantas miradas de desaprobación Con el corazón en la garganta, tomé un taxi justo en la puerta y le pedí al conductor que me llevara a Brooklyn.
Durante el trayecto al departamento numero cinco me recosté en el asiento, sintiéndome miserable. Le había hecho a Jacob lo mismo que Alec a mi. Le estaba haciendo daño. Pero el también me lo hizo a mi y aun así lo amo con toda mi alma. Pero tal y como se lo dije a el... tengo que alejarme de todo y pensar, aclarar mi mente. Pero mas que nada, lo que necesito en este momento es a Isabella, necesito sus abrazos, sus concejos, su cariño. La extraño. La necesito.

El chófer me esperó fuera del edificio mientras yo iba por mis maletas.
Realmente no se que esperaba encontrar en aquel departamento en el cual pase el día con Alec, pero se me encogió el corazón y solté a llorar al solo ver mis maletas hechas y un maletín plateado, muy cerca de la puerta.
Alec!
Por que me dejó de esa manera?! Por que me hizo esto?! Yo siempre lo amé, aun lo amo... Como pudo dejarme así sin mas? Por que no fue por mi? Al menos me merecía eso... Merecía que fuera por mi... me lo debía. El me lo debe...
Sollozando, abrir mis maletas encontré toda mi ropa, incluido -gracias a Dios- mi tarjeta de crédito. La necesitaba para poder salir de la ciudad.
Intrigada, abrí el maletín plateado que no era mio, era de Alec. Aun recordaba lo que me dijo cuando lo tomé al dejar su departamento frió e impersonal en Boston: Algo que nos hará falta y algo que necesitaras.
Al abrirlo encontré dinero -mucho dinero- y pasajes dobles y abiertos a Boston en tren, avión y autobús así como documentos falsos. Los pasajes estaban a mi nombre real y a nombre de Vanessa Swan.
Algo que necesitaras...
Alec!
El sabia desde un principio que me dejaría? El sabia que en algún momento yo debía de regresar sola a Boston?
Me arrastré hasta el colchón donde habíamos dormido en aquella casita en Boston y donde habíamos pasado el día entero haciendo el amor, y lloré. Lloré por Alec, por la manera en que me envolvió en esto, por la estúpida nota con la que me dejó y por el dinero del maletín plateado. Creía que con unos cuantos miles yo me quedaría contenta y feliz? Creía que con eso me compensaría de alguna manera?
También lloré por Jacob... Lloré por que lo amaba sin razón ni lógica y por su ausencia -mi huida- que estaba comenzando a calarme hasta los huesos.
Jacob!
Seth de seguro ya le ha de haber dicho que me escapé... Si en verdad le importo y puso a trabajar esa hermosa cabecita suya, ya sabe donde estoy.
Me levanté del colchón y tomé los documentos así como un fajo de billetes y los metí al bolso. Quisiera o no los necesitaba para irme de ahí a refugiarme a mi pequeña madriguera. Ya tendría tiempo de llorar en casa, en mi habitación, en mi propia cama.
Como pude, bajé mi equipaje por las escaleras y el conductor me ayudó a subirlas al porta equipaje. Subí de nuevo y miré el maletín plateado que había dejado en el suelo, justo donde lo había encontrado. Lo miré y me odié cerrarlo y tomarlo con fuerza entre mis brazos. Después, lancé la llave al piso y cerré la puerta del departamento numero cinco...


Yeka Gelvs
Maria Paula Sinning Sinning
Jazmin Atamari
Jeenniifeer Ibarra
Nay Molina
Mari Pau Chacon
Lizy López Flores
Paola Alvarez - Te dije que me ibas a odiar...
Verito Miranda -Ya descargaste lo que te envié por facebook?
Areli Carreon
Dalia Azucena Aranda Guerrero
Romy Rodriguez - También a ti te dije que me ibas a odiar...
Alejandra Espinoza
Valeria Valero Cordova
Soledad Aguero
Camy Castillo
Sofii Galeano

Que haría yo sin ustedes?! Las amo, lo sabían?!