La hermana de mi amigo no se toca

- Conecta ya la play, Matt. ¿Por qué estás tan pálido?

- N-no es por nada… solo que me asustaste al entrar.

- ¡Pero siempre entro así, ¿te sigues asustando?!

- Bueno… si…

Los ojos de Yamato se desviaban solos hacia el closet en donde se entreveían algunas prendas que amenazaban con caer. Al igual que la figura de dos chicos besándose, ajenos al problema que podría acarrear su descubrimiento.

- Existe gente idiota… y luego está mi hermano, pensó Yamato al imaginarse las cosas que estarían haciendo allí adentro.

Por su parte, TK y Kari sentían la necesidad de quitar la ropa… pero no la suya propia, considerando que estaban en ropa interior. Dentro de ese closet hacía mucho calor y la ropa entre la que estaban metidos no ayudaba para nada.

- Tengo calor – le susurró Kari, alejándose levemente del cuerpo de su acompañante. Después de todo, no se podían alejar mucho.

- Yo también pero no podemos… sería la muerte si salimos…

- Pero… tengo calor – volvió a murmurar la chica acompañando sus palabras con un puchero.

- Eres adorable, ¿lo sabías? – dijo Takeru, obviando el calor por un momento y aprovechando la luz que se colaba por la puerta para admirar el gesto de la chica.

- Y tu eres sexy – replicó ella, acariciando su mejilla y pasando su mano hasta el cuello para atraerlo y besarlo nuevamente.

- ¡Daa, concéntrate Matt! ¿Por qué estas mirando a cada rato hacia allá? – preguntó Taichi, enojado al no recibir la total atención de su amigo. - ¿Tienes algo de importancia en el closet?

- ¡No! No, no, claro que no, no, ¿Qué te hace pensar eso?

- No lo dejas de mirar – respondió Tai, levantando una ceja. Luego, se paró y caminó hacia él.

- ¡No, Tai!

Haciendo oídos sordos, el chico estiró la mano para abrir la puerta.

- ¡Así que aquí estaban, par de flojos!

Ambos chicos voltearon la vista hacia la puerta en donde Sora se encontraba parada sosteniendo una bolsa con refrescos.

- ¿Por qué nadie toca la puerta para entrar? – preguntó Yamato, bajando los hombros resignado.

- Hola amor. – Inmediatamente, el rumbo de las manos de Taichi cambió y fueron a parar a la cintura de Sora para abrazarla como buen novio que era. – ¿No habías dicho que vendrías más tarde?

Sora levantó los hombros.

- Kari canceló la cita del shopping así que decidí venir antes.

- ¿Canceló? ¿Por qué? – quiso saber el Yagami.

- No se, dijo que le había surgido algo importante, que la disculpara.

- Que extraño… - murmuró Tai antes de sacar su celular del bolsillo de su pantalón. - ¿A dónde se habrá metido?

Y así, Matt observó horrorizado como su mejor amigo llamaba al mismísimo apocalipsis, el cual comenzó a sonar bajo uno de los cojines de TK.

Tres pares de ojos viajaron hacia el lugar de donde provenía el sonido y esperaron, expectantes a que, por arte de magia, el cojín comenzara a hablar para explicar qué hacía el celular de Kari en ese lugar.

Pero, como esperar que un objeto inanimado hablara era mucho desear, Taichi simplemente se volteó para encarar a su mejor amigo.

- ¿Qué hace el celular de mi hermana en la habitación de tu hermano?

Sip, el mismísimo apocalipsis.

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Tan tan tannnnnn.

Hikari x Takeru