La hermana de mi amigo no se toca
- Oye… ¿te dijeron algo?
Sora volvió a ver a Matt con un signo de interrogación pintado en su rostro. Dos segundos después, entendió de qué se trataba la pregunta.
- Ustedes, par de idiotas, entraron en el momento exacto en que me estaban contestando – le susurró para que Tai, desde su posición frente a la mesada, destapando las cervezas, no los oyera.
- ¿Y yo que iba a saber? – respondió el otro, desviando la mirada y posándola en la habitación de su hermano menor, en donde TK y Kari se encontraban "mirando una película de terror".
¿Qué se traerían entre manos?
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- Sabes que Sora no dejará las cosas así, ¿verdad? – comentó Kari, como al pasar, mientras tomaba palomitas de maíz del bol ubicado entre sus cuerpos recostados sobre la cama, frente al televisor.
- Claro que no. Vivió toda su niñez como amiga de nuestros hermanos, algo de su testarudez tiene que habersele pegado. – dijo TK. Y aunque ambos trataran el tema con total naturalidad, ninguno de los dos se había animado a hablar de ello seriamente. Y con "ello" se referían a su relación.
Sí, salían, se divertían, ambos aceptaban que el otro besaba como los dioses y no negaban que cada vez que se encontraban se formaba un aura de complicidad que hasta la persona más idiota del mundo notaría. Pero, tanto TK como Kari, recordaban que habían comenzado ese juego en el baño de un local bailable, en medio de un intento de burlar al Yagami mayor y al dueto de Yamato y su frase "la hermana de mi amigo no se toca".
La pregunta era ¿seguía siendo un juego o, para alguno de los jugadores, habían cambiado las reglas de la travesura?
Porque tanto Hikari como Takeru tenían que aclarar algunas cosas…
- Me molesta que otras chicas te miren – soltó Kari, de la nada.
Takeru la miró por unos segundos y levantó los hombros.
- A mi me molesta que los bastardos se te acerquen para hablar en el boliche.
- ¿Qué significa esto? – intentó aclarar ella.
El rubio se rascó la frente y suspiró.
- ¿Qué la existencia del otro ya no es irrelevante?
- Retrasado mental, eso fue obvio desde el primer día – Kari lo golpeó en el hombro riendo.
- Lo se jaja me refiero a que… bueno, a que… no es como antes que no importaba… viste, el… Ah, no se cómo decirlo… pero ¿me entiendes?
La chica lo miraba como si le hubiese salido otra cabeza y ésta estuviera hablando en otro idioma.
- Estúpidamente, creo entender lo que estás diciendo. Pero tienes que ser más claro al hablar.
- ¿Para qué hablar? – inquirió el chico, corriendo el bol de palomitas y posicionándose sobre Kari con esa sonrisa que lograba hacer que todo desapareciera de su mente. Ella rió y le pasó los brazos por los hombros.
- Tienes razón…
Más tarde terminarían de definir lo que significaba su existencia para el otro. Aunque, pensándolo bien, con el simple hecho de estar en esa posición, en medio del beso más dulce que podrían haber experimentado alguna vez en su vida… los dos pensaron que no había absolutamente nada que definir. Ya estaba muy claro.
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Dos capítulos más :)
Hikari x Takeru
