La hermana de mi amigo no se toca
Se encontraban en el principio, en medio de la pista de baile que los había visto comenzar ese juego de seducción.
¿La diferencia? Sus manos unidas, caminando entre la gente para llegar hasta sus amigos. Al encontrarlos, se soltaron y, aún estando dentro de ese ambiente con toda esa gente apretujándolos, sintieron frío.
Matt los miró bajar su mirada y separarse para irse, cada uno, con sus respectivos mejores amigos. Miró a Sora y descubrió que ella también lo miraba, preocupada.
Los menores del grupo no se veían nada bien últimamente. Cada vez que se juntaban todos, Hikari y Takeru permanecían lejos, callados, hablando en susurros como si no quisieran que alguien se enterara de lo que decían.
Yamato frunció el ceño. Esa misma tarde había hablado con su hermano sobre su actitud y él solo le había quitado importancia. No creía que pasara algo de mucha gravedad, de lo contrario, TK se lo hubiese contado; sabía que podía contar con él cuando quisiera.
- Oye Matt – llamó la voz de su mejor amigo por encima de la música electrónica - ¿Qué les pasa a TK y Kari? Están… super tranquilos.
- Sinceramente, no sé que les ocurre. Han estado así por unos días ya… pero TK no me quiere contar, simplemente dice que no es nada.
- Bueno, yo no me conformaré con eso. Hablaré con mi hermana – comentó alejándose de él y yendo en dirección a donde la pequeña Yagami se encontraba mirando su vaso lleno de licor con speed sin ninguna expresión en el rostro.
- Ven conmigo – le ordenó, tomándola de la mano para luego arrastrarla por la pista para encontrar un lugar más tranquilo.
Takeru vio la escena y volvió la mirada interrogante a su hermano, quien levantó los hombros en señal de respuesta. Aún así, no quedó satisfecho y también desapareció de la pista. Matt consideró que también aprovecharía la situación para hablar con el rubio menor. De una vez por todas, le sacaría lo que le pasaba.
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- ¿Qué sucede? – preguntó Kari, al sentarse en los sillones que había en la sala especial del boliche.
- Eso quiero saber, ¿Qué te sucede a ti? Has estado… tan callada, tan nada… tú no eres así… ¿acaso sucedió algo malo? – Taichi pareció genuinamente preocupado. Y Kari se sintió peor. Bajó la mirada y ocultó su rostro con su cabello.
- Hey, tranquila, no voy a regañarte… - la tranquilizó su hermano.
- Claro que si – respondió ella, levantando la mirada, develando sus enormes ojos marrones llenos de lágrimas – Claro que te molestarás conmigo, como siempre lo has hecho cuando te he dicho que… - no continuó hablando, sino que calló y se secó las lágrimas.
- ¿Qué? – Apremió Tai – Nunca me he enojado contigo, si eres prácticamente perfecta…
- No lo soy, no quiero serlo – negó la chica inmediatamente, mirando a su hermano con ojos suplicantes- No sabes lo horrible que ha sido… no decirte nada… eres mi hermano, me siento tan mal…
- Kari, me estás asustando ¿Qué te pasa? – preguntó el Yagami sin entender nada.
En ese momento, TK apareció frente a ellos y ambos enfocaron su vista en él. Al ver a Hikari llorando, Takeru contrajo su rostro en una mueca de tristeza. Sin esperar a que Tai terminara de decir lo que sea que estaba diciendo, tomó el vaso la chica, lo alejó y, de un tirón, la levantó para abrazarla con ternura.
Taichi quedó boquiabierto.
Matt llegó en el preciso momento en que los adolescentes de separaban levemente y TK le secaba las lágrimas con cariño, susurrándole cosas que no oían, y la volvía a abrazar. El rubio miró inmediatamente a su amigo, quien se mantenía mirando la escena sin hacer nada. Se sentó a su lado sin despegar la mirada del acontecimiento.
- ¿Esto es…? – preguntó el moreno, tanteando el terreno.
- Sí, lo es – contestó el otro, resignado.
¿Para qué había preguntado? Seguido de eso, Kari se separó de TK y comenzó a explicarle que estaba bien, que ya se estaba calmando. Takeru asintió y tomó sus labios por un corto período de tiempo. Al separarse, dijo dos palabras que, aunque Tai y Matt se encontraban lejos, pudieron leer en sus labios:
-"Te quiero"
Kari sonrió levemente y se abrazó nuevamente a él.
- ¿Tú lo sabías? – quiso saber Tai. Matt sintió un escalofrío. Por encubrir a su hermano le había ocultado algo muy importante a su mejor amigo. ¿Qué diría cuando descubriera que él había estado enterado desde el principio?
Antes de poder contestar, los chicos se acercaron.
- Creo que tenemos que explicarte algunas cosas, Tai – dijo TK, a vista de que su chica no podía hablar.
- Me encantaría.
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Eran las 8.20. Cuatro personas se encontraban sentadas en el living de la familia Yagami. Tai aún no se hacía la idea de que fuera algo normal el hecho de que TK estuviera abrazando a su hermana de la manera en que la estaba abrazando, pero había sido el único en poder detener el llanto de la más chica, así que se lo agradecía.
- Así que… - rompió el silencio el moreno - ¿ustedes…?
- Si – respondió TK, inmediatamente, sin dejarse intimidar. – Estamos juntos. No te dijimos nada porque Kari me contó como reaccionabas siempre que ella te decía que le gustaba alguien.
Ahora tenía sentido la frase inconclusa "Claro que te molestarás conmigo, como siempre lo has hecho cuando te he dicho que…" que su hermana le había soltado anteriormente.
- Ciertamente, no te conozco demasiado TK y yo se lo que los hombres quieren de las chicas…
- TK no es así – dijo Kari, defendiendo a su chico.
- En efecto, no lo soy – replicó él, rascando su nuca. – De hecho, nunca sentí lo que siento por Kari. La quiero. Mucho. Puedes estar tranquilo de que estará bien conmigo.
Taichi intercambió miradas entre su familiar y su "novio" o pareja o… algo. Argh, su hermanita tenía una relación. No le gustaba.
- Tienes que dejarme crecer, Tai – dijo ella – Nunca me has dejado querer a alguien y he estado bien con eso, porque no quería verte enojado o triste. Pero TK es… todo lo que no pensé encontrar nunca.
El Takaishi se sonrojó ante esa descripción.
Un suspiro llenó el aire. Y Tai cruzó sus dedos para apoyar su barbilla sobre ellos.
- Matt, ¿tu ya sabías de esto?
- Lo supe desde el primer momento. Le dije que no se metiera con la hermana de mi amigo pero… como siempre, no me hizo caso – comentó levantando una ceja.
- ¿Y qué piensas sobre ello?
Ah, la respuesta a esa pregunta aún albergaba muchas dudas. Desde el principio él, y hasta Sora, habían pensado que esa relación era solo diversión, que ninguno estaba enamorándose o algo así. Había comenzado una noche de capricho por parte de Takeru pero nunca optó por la posibilidad de que, en verdad, se quisieran.
Pero al verlos en medio del boliche, con TK desesperado por calmar el llanto de Kari, le había quedado claro que sí le importaba mucho, tal y como ambos estaban diciendo.
- Me parece bien – respondió, sorprendiendo a los menores. ¿Ese era Matt? ¿El que siempre los había regañado por lo que estaban haciendo? No podían creerlo.
Tras unos segundos de silencio e incertidumbre por parte de todos, Taichi se echó hacia atrás.
- Bueno, creo que ya estás grandecita como para decidir por ti misma si un chico te conviene o si es un tremendo cretino… y TK no parece tan idiota como todos los otros.
- Dios… - murmuró Kari, regalándole una mirada de disculpa al rubio, quien solo agitó la cabeza, quitándole importancia.
- Pero… - obviamente, siempre existía un "pero" – la llegas a lastimar y yo mismo te moleré a palos, ¿entendido? – El que hubiera aceptado la relación no quería decir que dejara de ser el hermano mayor protector que siempre había sido.
Takeru asintió y sonrió.
Yamato pudo expulsar el aire que había guardado. Al parecer todo había salido bien…
- Ok, ya es tarde, mejor vayámonos a dormir, sino mañana no lograremos levantarnos ni por casualidad – comentó Tai, estirándose.
Se despidieron de los rubios y cada uno emprendió la marcha.
- Te espero en el auto, TK – dijo Matt sacando las llaves de su coche – Adiós Kari. Me alegro que todo haya salido bien, par de idiotas – rió antes de cruzar la calle y entrar al auto estacionado.
Hikari y Takeru se miraron.
- Nunca pensé que pudieras largarte a llorar de la nada – comentó el rubio con sonrisa torcida, sujetando a su chica por la cadera y acercándola en un movimiento rápido. – Eres una actriz genial…
- ¿Qué esperabas? ¿De qué otra manera Taichi no habría armado un alboroto? Efectivamente, sólo la culpa de no dejarme vivir mi vida amorosa en paz. – respondió Hikari, paseando sus manos por los fuertes brazos de TK.
- Eso no estaba en el plan…
- El plan era decirle a Tai que hay algo entre nosotros sin que se armara un quilombo bárbaro… ¡tenías que ver la cara de Matt cuando nos vio! Jajaja
- Jaja, tienes razón. Ahora nadie dudará que "nos importamos", tal y como Sora y Yamato dudaban…
Kari se encogió entre sus brazos.
- Porque nos importamos… ¿verdad?
- Claro que si, tonta – rió él – No sé de tu parte pero tu cuello es lo más importante para mi ahora… - murmuró antes de hundirse a besar y morder la delicada piel de Hikari
- Idiota – rió ella, sujetando su cabeza para que no se aleje. Se sentía demasiado bien.
Se separaron riendo.
- Pero, más allá de todo… de verdad te quiero – replicó Kari, sintiendo su rostro enrojecer. Imagen que a TK le pareció una ternura.
- Yo también te quiero. Eres mi pasatiempo favorito… - dijo sonriendo.
- Tú eres mi juguete más importante. – sonrió ella. Estaba claro que ninguno lo decía en serio pero que tampoco bromeaban con la descripción.
El claxon del auto sonó, indicando que Matt estaba harto de esperar.
- Te veo mañana, ¿sí?
- Claro. Que duermas bien – Hikari agitó sus dedos en señal de saludo y TK no pudo hacer más que sonreír. Nunca podía contra ella.
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Quedó largo, no? :)
El capitulo que viene es el final. ¿Qué significó el "Que duermas bien" de Kari? Muajajaja
Nos leemos pronto :)
Hikari x Takeru
