Gen Furia
Ese día que todo cambió
Un chico de cabellos azabache se encuentra acomodando en su cuarto un gran trofeo que tiene en su parte superior el símbolo de una pokeball, dejándolo arriba de un estante.
Bien, creo que ahí se ve genial ¿No crees lo mismo Pikachu? – preguntó el muchacho.
Pika pi – respondió de forma afirmativa un pequeño ratón amarillo que se encontraba en su hombro.
Ash, por favor baja a comer – se escuchó la voz de una mujer llamando desde abajo.
Ya voy mamá – dijo el muchacho que respondía al nombre Ash.
El muchacho bajó rápidamente por las escaleras acompañado de su fiel compañero en su hombro. Este al bajar se dirigió a la cocina donde tomó asiento y se preparó para comer la deliciosa comida que su madre le había preparado. Pikachu por su parte se quedó en el suelo comiendo en su plato comida pokemon que la madre de Ash le había dejado.
¿Qué tanto estabas haciendo arriba? – preguntó con curiosidad Delia la madre de Ash.
Solamente buscaba el mejor lugar para colocar el trofeo de la liga Kalos mamá – respondió Ash con una sonrisa.
Ya veo, por cierto hijo ¿Qué tienes planeado hacer ahora? – preguntó su madre con intriga.
Pues, tengo pensado entrar a la liga de campeones, aunque retar al alto mando de Kalos sería una buena razón para volver de nuevo, pero por ahora entrenare con mis pokemons un tiempo y después lo decidiré – dijo Ash con entusiasmo.
Me parece una buena idea ¡Así pasaras más tiempo con migo mi pequeño campeón! – dijo Delia mientras le daba un asfixiante abrazo a su hijo.
Mamá… no me dejas respirar – dijo Ash con una sonrisa nerviosa.
Oh, lo siento hijo, disfruta tu almuerzo, ahora tengo que ir un momento al laboratorio del profesor para hablar sobre la fiesta que vamos a realizar – dijo Delia saliendo de la cocina.
Eso haré, nos vemos luego – dijo Ash empezando a comer.
Pasó poco menos de media hora, Ash terminó su comida, dejo su plato para lavarlo. Después se dirigió al donde se encontraba el videomisor de su casa mientras Pikachu se encontraba descansando en la sala, marcó un numero y espero a ser atendido. Pasaron unos segundos y una mujer de cabello corto ondulado de color castaño le atendió.
Oh, hola Ash ¿Cómo has estado? – preguntó la señora al muchacho.
Eh estado muy bien señora, por cierto ¿Se encuentra Serena? – preguntó Ash con una sonrisa.
Si, ella está en el jardín practicando con sus pokemon, por cierto, ya te eh dicho que no me llames señora, llámame Grace – dijo la señora con una sonrisa.
De acuerdo, lo hare de ahora en adelante señora, digo Grace – dijo Ash de forma nerviosa.
Así está mejor, bueno, voy a llamar a Serena – dijo Grace saliendo de la pantalla.
Pasó cerca de un minuto y una chica de cabello corto color miel se acercó de repente a la pantalla sorprendiendo un poco al muchacho.
¡Hola Ash! ¿Cómo has estado? ¿Me extrañas? Porque yo te extraño mucho – dijo muy animada la joven.
Hola Serena, pues aquí muy bien, tan solo ha pasado un día desde que me fui de Kalos ¿No crees que estas exagerando un poco? – dijo Ash con una sonrisa nerviosa.
¡Claro que no! siempre me he preocupado por ti, y más ahora que estas tan lejos – dijo Serena poniendo una mirada triste.
Vamos, no te pongas triste, recuerda que pronto vendrás a Kanto para la fiesta que realizaremos para festejar mi victoria en la liga – dijo Ash con una tierna sonrisa.
Es cierto, la novia del campeón no puede faltar – dijo Serena recobrando el ánimo.
Cierto, además que… – estaba por decir otra cosa, pero Ash escuchó el ruido de la puerta de entrada abrirse y cerrar fuertemente.
¡ASH! ¡ASH! – se escuchaba quien parecía su madre gritándole desde la entrada.
Serena algo está pasando, luego te llamo – dijo Ash con tono preocupado.
Ash, ¿Que su…? – decía Serena pero Ash de pronto cortó la llamada.
Rápidamente Ash salió corriendo hacia la entrada de su casa y encontró a su madre sentada contra la puerta respirando agitadamente con sus ojos muy abiertos reflejando un inmenso terror.
¡Mamá! ¿Estás bien? ¿Qué es lo que sucede? – preguntó Ash preocupado mientras se arrodillaba.
El…. el laboratorio, los pokemons, sus… sus ojos se pusieron blancos y… y ellos, el profesor… – hablaba Delia aterrada y de pronto tapó su boca como si hubiera recordado algo completamente repulsivo.
Mamá por favor cálmate – dijo Ash preocupado al ver el rostro aterrado de su madre.
El profesor… él esta… muerto… – fue lo que dijo Delia mientras las lágrimas empezaban a salir de sus ojos.
Ash abrió fuertemente los ojos, empezó a sudar frió mientras sentía un escalofrío recorrer todo su cuerpo.
¿¡Mamá estás segura de lo que dices!? ¿¡Qué fue exactamente lo que paso!? – preguntó Ash muy nervioso.
Pero él no tuvo respuesta ya que su madre al parecer se encontraba en shock y solo se mantenía sentada en el suelo abrazando sus rodillas sin dejar de llorar.
Ash ayudó a su madre a levantarse e hizo que se recostara en el sofá de la sala.
Pikachu, por favor cuida de mamá, tengo que ir a ver qué es lo que está pasando – dijo Ash de forma seria.
Pika – dijo su pokemon de forma afirmativa.
¡Ash por favor quédate aquí, es muy peligroso! – dijo la madre de Ash muy alterada.
No te preocupes mamá, voy a estar bien, tu quédate tranquila – dijo Ash mientras acariciaba tiernamente la cabeza de su madre.
Ash procedió a retirarse de su casa y empezó a correr rápidamente hasta el laboratorio dejando a su madre y a Pikachu.
Ash corrió a toda prisa, pero mientras avanzaba podía escuchar muchos gritos de personas a su alrededor, quería detenerse para poder saber que sucedía, pero sentía que llegar al laboratorio era más importante. Al llegar al laboratorio entro sin siquiera golpear la puerta, lo primero que encontró fue todo el lugar desordenado con papeles tirados y varios artefactos de investigación destruidos, algunas manchas de sangre que al parecer conducían hacia la sala principal.
Al llegar allí nunca se imaginó lo que encontraría. Un cuerpo sin vida, completamente bañado en sangre, tenía la cabeza completamente desfigurada, le faltaba el brazo y la pierna derecha, tenía su estomago y espaldas abiertas como si les hubieran arrancado la piel a mordiscos. Por la bata de laboratorio y demás ropas que tenia, Ash pudo reconocer el cuerpo, efectivamente era el Profesor Oak.
Ash cayó al suelo de la impresión, sus ojos se dilataron enormemente por la impresión, empezó a sudar y tiritar por el escalofrío del terror que sentía. Ash en ese momento empieza a vomitar tirando todo lo que almorzó hace poco más de una hora.
Trato de reincorporarse y asimilar que estaba pasando.
Esto no es verdad… es solo un sueño… en cualquier momento mi Pikachu me despertara con un ataque eléctrico, jaja si eso es, en cualquier momento – se decía Ash para sí mismo forzando una sonrisa.
Pero poco a poco se fue dando cuenta de que todo esto no era un sueño, su mirada empezó a decaerse y a derramar algunas lágrimas al ver el cuerpo del profesor que él consideraba como parte de su familia.
Ash noto que en el brazo que todavía le quedaba al profesor sostenía un pequeño diario rojo con fuerza. Ash se disponía a tomarlo pero escucho un grito que provenía del rancho del profesor. El entrenador corrió rápidamente hacia donde escucho el ruido.
Lo que vio afuera lo impactó de sobre manera, sus pokemons y otros pokemons que se encontraban al cuidado del profesor se estaban atacando y comiendo unos a otros. Fue una imagen tan impactante para él que lo dejó completamente inmóvil mientras miraba ese tétrico escenario, por lo cual no prestó atención a cierto suceso que acontecía frente a él.
¡AHH, ASH! ¡POR FAVOR AYÚDAME! – gritaba aterrado una persona que estaba siendo atacada por un Infernape.
¿Eh? ¡TRACEY! – dijo Ash al darse cuenta de la situación y lanzándose a ayudar a su amigo.
En ese momento Infernape le dio un fuerte mordisco en la garganta a Tracey y fuertemente le arranco un gran pedazo de esta. Ash llega en ese momento, con todo su cuerpo choca con infernape haciendo que retroceda.
¡TRACEY! – dijo Ash preocupado mientras se arrodillaba y veía como el ayudante del profesor Oak se desangraba con sus manos en su cuello.
Aggh, ahhh – intentaba respirar Tracey pero le resultaba imposible.
Tracey aun con las manos en su cuello, de repente dejo de moverse, y se mantuvo totalmente inmóvil con sus ojos abiertos.
No… Tracey… – decía Ash completamente triste al ver a su buen amigo morir.
En ese momento el entrenador con sus manos cierra los ojos de su amigo, cambia su expresión de tristeza por una de ira dirigiendo una mirada a todos los pokemons.
¿¡Pero qué es lo que les pasa!? ¿¡Por qué hacen esto!? – les grito Ash a todos los pokemons.
Pero los pokemons ni siquiera se inmutaron al escuchar las palabras de Ash, lentamente se fueron acercando a él con las intenciones de atacarlo. En ese momento Ash pudo notar que todos ellos tenían algo en común, sus ojos estaban completamente blancos y sin vida.
De repente Infernape se abalanzó sobre el entrenador y empezó a forcejear con él mientras intentaba al parecer darle un mordisco.
¡Infernape por favor detente, soy yo Ash! – decía Ash desesperado mientras trataba de que su pokemon no lo mordiera.
Por su parte Infernape solo rugía con fuerza mientras intentaba con desespero morder a su entrenador.
Sin que Ash lo supiera, los demás pokemons se acercaban lentamente con sus miradas pérdidas y sus bocas ensangrentadas al cuerpo de Tracey. Estos empezaron a devorar salvajemente los restos que quedaban de este.
Otro grupo por su parte empezó a acercarse hacia donde estaban Ash e Infernape, con la intención de atacar también. Pero en el momento que todos se abalanzaban hacia él, lo que parecía una rayo de luz amarillo, golpeó a Infernape y lo mando a volar golpeando también a los demás pokemons.
¡Bulbasaur! – dijo Ash sorprendido viendo a su pokemon.
En ese momento Bulbasaur usó Látigo sepa sujetando a Ash y alejándolo de los demás pokemons.
Bulbasaur ¿Acaso tú no estás…? – se preguntaba Ash al ver a su pokemon que no tenía los ojos de color blanco.
FEEEERNAPEEE – se escuchó el rugido a las espaldas de Ash.
¡Vamos corre! – le dijo Ash a su pokemon y rápidamente corrieron dentro del laboratorio.
Al entrar, Ash fue directamente a un estante lleno de pokeballs. Empezó a buscar desesperadamente una en específico.
Bien aquí la tengo, ya tengo tu pokeball Bulbasaur, ahora salgamos de aquí – dijo Ash a su pokemon después de encontrar lo que buscaba.
Ash guardó a Bulbasaur en su pokeball y se dispuso a salir del laboratorio, pero algo entró rompiendo una de las ventanas del laboratorio poniéndose justo en su camino, el era un pokemon bípedo de unos dos metros y de color verde.
¡Sceptile! ¿Tú también? – dijo Ash sorprendido al ver a su pokemon con los ojos blancos.
¡EEPTAAAAAAIL! – gruñía el pokemon planta con fuerza quien se abalanzó para atacar a Ash, pero algo se interpuso en su camino, golpeándolo y haciendo que este retroceda.
¿Muk? – dijo Ash sorprendido al ver a su pokemon venenoso que tampoco tenía su mirada de color blanco.
Sceptile empezó una lucha de fuerza contra Muk, Ash rápidamente retrocedió y se dirigió nuevamente hacia el estante de las pokeballs con intensión de buscar la pokeball de Muk, pero algo le interrumpía el paso.
Bayleef… ¿Tú también? – dijo Ash con tristeza al ver su pokemon que tenía también sus ojos blancos.
Pero junto Bayleef llegaron otros dos pokemons con mirada perdida de color blanco con muchas manchas de sangre en sus bocas y extremidades se hicieron presentes.
Krookodile… Gible… no puede ser – dijo Ash muy triste al ver a sus pokemons en ese estado.
Bayleef inesperadamente se lanzó para atacar a Ash, pero este logra esquivar con mucha dificultad. Ash da media vuelta tratando de salir corriendo, pero se topa nuevamente con Sceptile quien está a punto de atacarlo pero es golpeando con una ataque de Lanza mugre por parte de Muk.
Ash aprovechó la oportunidad y se colocó detrás de su pokemon venenoso, pero Sceptile junto a los demás pokemons corrieron rápidamente con la intención de atacar pero fueron detenidos por Muk que uso su cuerpo como escudo para retener a los cuatro pokemons.
Muk… – dijo Ash sorprendido al ver a su pokemon defenderlo de los demás.
Muk muk mu – dijo su pokemon haciendo entender que quería que Ash huyera.
¡No Muk! no puedo dejarte aquí solo – dijo Ash de forma seria.
¡Muk! ¡MUUUK! – gruñó fuertemente el pokemon mientras con mucha dificultad retenía a los demás pokemons.
Ash cerró sus ojos, apretó con fuerza sus puños y dientes – Lo siento compañero… – dijo muy triste mientras corría saliendo del laboratorio dejando a su pokemon atrás.
Ash empezó a correr rápidamente hacia su casa, se escuchaban en el camino muchos gritos de personas, se veía como algunos pokemons atacaban a sus entrenadores, el sonido de lo que parecían disparos. Pero Ash no le prestó atención a nada de esto y siguió su rumbo con mucha preocupación a su casa.
Al cabo de unos minutos Ash llegó a su casa completamente agitado, cerró y trabo la puerta.
Rayos ¿Qué debería hacer ahora? – se preguntaba así mismo Ash con una evidente cara de preocupación.
Antes de hacer alguna otra cosa, Ash se dirigió a la sala para ver como estaba, pero jamás se hubiera imaginado lo que encontraría ahí.
En el piso al lado del sofá de la sala se encontraba el cuerpo de su madre con el estomago abierto, tenía la mirada desorbitada, había marcas de rasguños en el piso y ella tenía la punta de sus dedos llenos de sangre, al parecer por el inmenso dolor que había sentido empezó a rasguñar el piso sin éxito por escapar de lo que sea que la había atacado. Además de todo eso, se podía ver que Delia desprendía algunos destellos de electricidad estática, al parecer había sido paralizada. Probablemente se ella estuvo viva mientras sea lo que sea que la mato empezó a comer de sus entrañas, y lo más seguro es que muriera por un shock cardíaco debido al dolor.
Ash se arrodillo al lado de ella, estaba completamente en shock, tenía la mirada perdida, su cuerpo sentía un terrible escalofrió, las lagrimas del muchacho empezaron a salir pero aun así el no hacia ningún sonido. Cuidadosamente Ash cerró los ojos de su madre y se levantó. Ash noto que había pequeñas huellas de sangre que se dirigían hacia el jardín. Sea lo que sea que mató a su madre estaba ahí
Ash empezó a caminar y subió las escaleras, entró al cuarto que era de su madre. Buscó en uno de los armarios y encontró una caja de metal pequeña que pertenecía a su padre. Ash abrió la caja y en ella encontró un revolver. El revólver tenía en su mango gravado Smith & Wesson Model 629 y grabado en el caño .44 Magnum. Además en la caja también había una funda con cinturón de cuero marrón y seis balas.
Ash colocó las balas en su arma, luego se abrochó el cinturón con la funda y luego metió el revólver en esta, salió de la habitación, bajó las escaleras y se dirigió a donde iban las huellas.
Al llegar al jardín se encontró con lo que más temía, un pokemon con forma de ratón amarillo con manchas de sangre en sus patas se encontraba de espaldas.
Pikachu, mira lo que hiciste travieso, mataste a mamá – decía Ash con una sonrisa desquiciada y lagrimas saliendo de sus ojos.
En ese momento el pokemon da media vuelta, tenía la boca llena de sangre, entre las patas tenia lo que parecía un pedazo de intestino, sus ojos eran completamente blancos y sin vida. El pokemon se puso alerta preparándose para atacar.
¿Qué te parece si tenemos una batalla como en los viejos tiempos? – decía Ash con la expresión perturbada con la que salió al jardín.
Pikachu empezó a acercarse lentamente.
Ash desenfundó el arma – Pistola Magnum yo te elijo – dijo Ash mientras apuntaba con su arma y quitaba el seguro.
En ese momento Pikachu empezó a correr rápidamente hacia Ash y de repente salto hacia él.
Pistola Magnum usa balazo – dijo Ash jalando el gatillo.
Ash le dio un disparo en la cabeza a su Pikachu mientras este se encontraba a no más de diez centímetros del caño de su revólver. Varios pedazos de su cabeza se restregaron por todo el jardín y mucha sangre mancho el rostro y cuerpo de Ash.
Ash se quedo inmóvil por unos segundos y de pronto cayó de rodillas al suelo.
Jaja…jaja…JAJAJAJA… – empezó a reír maniáticamente Ash con su mirada perdida y una sonrisa forzada.
JAJAJA…hgmm ¡HUAAAAAAA! – empezó a llorar de repente de forma desconsolada
¿¡Por qué…!? ¿¡Por qué pasó todo esto..!? – se preguntaba Ash llorando, saliendo ya del shock que sentía y cayendo en cuenta todo lo que había pasado.
Ash miró su arma, con su mano derecha temblando la llevo hasta su cabeza, cerró sus ojos con fuerza y jaló el gatillo.
Pero justo en ese momento alguien movió el brazo de Ash haciendo que el disparo se pierda por el aire.
¿¡Pero qué demonios estabas por hacer!? – le gritaba la persona que evitó que Ash se suicidara.
¿Gary…? ¡Déjame, ya no me queda nada! Pikachu mató a mi mamá y yo… yo tuve que… – intentaba continuar de hablar pero su voz se quebraba al recordar.
¡No digas eso idiota! estoy seguro que aun tienes mucho por lo que luchar – dijo Gary de forma seria a Ash.
Ash en ese momento abre bien los ojos – Serena… tengo que volverla a ver – fueron las palabras que salieron de su boca.
Está bien, pero primero debemos salir de aquí – dijo Gary poniéndose de pie.
Ven, estar por aquí es peligroso – dijo Gary extendiendo su mano para ayudar a Ash a levantarse.
¡Ash! ¡Ash! hip, me oyes inútil – hablaba una persona con tono de estar ebrio.
En ese momento Ash sale de sus pensamientos y aparta su mirada de su vaso de whisky.
¿En qué…hip… pensando? ¿Sera que estas… hip… recordando lo que hay bajo…hip… las pantis de Serena? – preguntó Clemont de forma picara mientras sus mejillas estaban rojas debido al alcohol.
¿Otra vez te pasaste con las copas? creo que ya es hora para que te vayas a descansar – dijo Ash con una leve sonrisa.
No, déjalo un poco más, cuando se emborracha se vuelve muy gracioso – dijo Tierno con una sonrisa.
¿Quieres saber… hip…qué más es gracioso? mi vida es graciosa… hip…. mi padre era un hombre pollo que salvaba la ciudad, la única novia que tuve en mi vida, se la comen unos Salvajes a la semana que tuve valor de declararme ¿Y sabes cuál es la mejor parte? hip… yo mismo tuve que matar a los pokemons que más quería en mi equipo y también… – decía Clemont con una gran sonrisa y después empezando a llorar quedándose dormido en la mesa.
También cuando se emborracha empieza a recordar todo lo que pasó – dijo Ash a los otros dos miembros del grupo.
Bueno, a descansar – dijo Sampei levantando a Clemont para llevarlo a su cuarto.
De acuerdo, yo también me voy a dormir ¿Te quedas de guardia hoy Ash? – preguntó Tierno.
Claro, ve y descansa – dijo Ash a su compañero.
Pasaron unos minutos y Ash se quedó sentado observando su arma mientras la leve luz de una vela iluminaba su rostro.
Solo dos cosas me enseñaste en la vida papá, como lanzar una pokeball y cómo usar un arma, es increíble que a final de cuentas lo que me pareciera lo más estúpido e innecesario haya sido lo más útil en la vida – se decía Ash así mismo.
En ese momento se ve como la puerta de una de las habitaciones se abre y un pequeño niño sale de ahí.
¿Randy? ¿Qué sucede? – preguntó Ash al ver al chico.
Ash ¿Puedo hablar contigo? – dijo Randy algo decaído.
Claro, pero tendrás que beber con migo – dijo Ash con una sonrisa.
¿Eh? pero a mí no me gusta beber, además soy muy joven para eso – dijo Randy algo molesto.
Supuestamente somos muy jóvenes para andar matando y venos ahora – dijo Ash con una sonrisa picara.
Yo nunca eh matado a nadie… – dijo Randy nervioso.
¿Oh en serio? ya te tocara – dijo Ash de forma indiferente.
Yo espero que no – contestó Randy de forma triste.
Como sea, busca una botella de agua mineral para ti, el Teniente Surge me enseño que es de mala educación dejar a un hombre beber solo mientras charla – dijo Ash con una sonrisa.
De acuerdo – dijo Randy tomando dirección a lo que parecía la cocina.
Randy volvió con una botella de agua, se sentó en una caja y se colocó cerca de Ash. Tomó la botella y sirvió su contenido en un vaso.
Bien, dime de que querías hablar – dijo Ash al pequeño.
Dime ¿Los chicos te contaron lo que sucedió cuando encontramos los alimentos? – preguntó Randy desanimado.
Sí, me contaron todo lo que paso ¿Por qué? – preguntó Ash con curiosidad.
Dime Ash ¿Cómo puedo saber en quienes puedo confiar? – preguntó Randy todavía desanimado.
Bueno… – decía Ash mientras se rascaba su cabeza.
De pronto dio un suspiro y puso una mirada más seria.
Miran Randy, en este mundo es muy difícil poder confiar plenamente en alguien, lo más probables es que ni entre tus propios compañeros de grupo puedas confiar del todo – dijo Ash de forma seria.
¿Ni siquiera en ti? – preguntó Randy nervioso.
Ash dio un suspiro – mucho menos en mí – dijo con tono melancólico.
¿Pero por qué? – preguntó Randy con intriga.
En estos dos años desde ese día que todo cambió, eh tenido que hacer muchas cosas de las que no me siento orgulloso, entre ellas dejar atrás muchos amigos y camaradas, y todo por ir en busca de alguien que ahora me odia, además de que también me han traicionado varias veces en este tiempo – dijo Ash dando un trago de su vaso.
Por eso no debes confiar en mí, al primer momento que vea que es más conveniente irme, tan solo me iré – dijo Ash con un poco de color rojo en sus mejillas debido a que el alcohol estaba haciendo efecto en él.
No te creo, yo se que sigues siendo un chico genial que se preocupa por otros y que siempre… – fue detenido por un disparo de Ash que pasó muy cerca de su cabeza.
Ese chico murió hace mucho – dijo Ash de forma seria con su arma en la mano.
Al escuchar el disparo todos los miembros del grupo se despertaron y salieron armados de sus cuartos preocupados por lo que pasaba, lo único que vieron era a Ash con su arma apuntado a Randy el cual perecía estar muy asustado.
¡Maldito hijo de puta! ¿¡Acaso intentabas dispararle a Randy!? – interrogó Serena con una mirada furiosa apuntando con su arma a Ash.
Ash sin mirar a nadie del grupo bajo su arma y la colocó en su funda.
Ten más respeto a mi madre, ella también te quería mucho – dijo Ash con mirada seria mientras empezó a caminar al lugar donde dio el disparo.
Ash se agacho y sujeto algo por su cola y lo mostró al resto del grupo.
¿Un S.1? – dijo Clemont sorprendido al ver que Ash sostenia un Rattata muerto con un disparo en su lomo.
No puedo creerlo, estamos en el último piso y estas porquerías están subiendo para acá – dijo Tierno de forma molesta.
Clemont ¿Crees que haya más de ellos por aquí? – preguntó preocupada Bonnie.
No lo sé, pero debemos revisar que ese disparo no atraiga a ninguno que pueda estar allá abajo – dijo Clemont con preocupación.
Creo que tendré que cerciorarme que no haya más de ellos abajo, espérenme aquí – dijo Sampei saliendo de la gran habitación.
Ash se levantó, tiro el cuerpo del Salvaje por el hueco de una de las ventanas y dirigió su mirada a Serena quien todavía lo estaba apuntando.
Ya puedes bajar el arma sabes, le dispare a esa porquería justo cuando salto a atacar a Randy – explicó Ash de forma seria.
Serena no dijo nada y bajo su arma todavía con cara molesta.
Bonnie, Serena y Randy, ustedes vayan a dormir, nosotros nos encargamos de revisar el lugar – dijo Clemont con una sonrisa.
Está bien hermano, Serena vamos – dijo Bonnie tomando de la mano a Serena.
Claro Bonnie – dijo Serena con una sonrisa y entraron a su cuarto.
Bueno, creo que tendremos que revisar si está todo bien por aquí arriba – dijo Tierno con una sonrisa cansada.
Bien – respondieron de forma seria Ash y Clemont mientras se ponían en marcha.
Oye Ash… gracias por salvarme – dijo Randy con una sonrisa.
No tienes nada que agradecer, ahora vete a dormir – dijo Ash de forma seria
De acuerdo – dijo Randy con una sonrisa y entro a su cuarto.
Hubiera sido muy malo si perdiéramos a Randy ahora, bien hecho Ash – dijo Clemont poniendo su mano en el hombro de Ash.
Ese chico no vivirá mucho en este mundo – dijo Ash de forma seria.
¿De qué estás hablando? – preguntó Clemont con intriga.
Él no va a durar mucho si no se da cuenta que lo único que importa es sobrevivir – dijo Ash de forma seria mirando la poca luz de luna que entraba de las ventanas que estaban cubiertas por trozos de madera.
Manual del Grupo en general:
En este mundo el dinero ya no vale nada, el mundo gira en torno al intercambio y al hurto. Las cosas de valor son armamento, suministros médicos, alimentos, Capturados y combustibles en ese orden de prioridad. Los Grupos pacíficos intercambian estos objetos dependiendo de las necesidades que tengan actualmente. Por otro lado los grupos hostiles recurren al robar todos estos suministros a los demás grupos matando a sus miembros si es necesario.
Diario de la Profesora Juniper:
Han pasado seis meses desde que el virus apareció, analizando a varios pokemons que sufrían de este, hemos comprobado que el virus ataca directamente al material genético del pokemon, en otras palabras altera su genoma y le inserta un nuevo Gen que no se puede remover el cual causa un cambio en el pokemon causando que pierda todo su control de sí mismo y ataque a cualquier humano o pokemon que no sea de su especie. Nosotros los profesores pokemon hemos nombrado a este como Gen Furia.
