-¡WOOOOOO! Eso estuvo genial- saltó de su asiento una vez que el juego se había detenido.
-Ri…Rit… ¡ugh!- por su parte Mio no se sentía nada bien.
-Mugi-chan mira, mira- Yui jalaba el hombro de Mugi.
-¿Qué sucede Yui-chan?- ambas ya habían bajado del juego y se dirigían a reunirse con sus amigas -Jejeje Mio-chan ¿estás bien?-preguntó viendo el color que tenía el rostro de su amiga.
-Solo un poco… buegh-se agachó de repente – mareada…-.
-Oye oye ¿que te parece si vamos a tomar un poco de aire fresco?- sugirió Ritsu que estaba un poco preocupada.
-¡Estoy bien!- Mio se enderezó y comenzó a caminar pero a los pocos metros volvió a sentir nauseas.
-¡¿Y quieres que te crea así?- Ritsu se acercó corriendo.
-Mio-chan Mio-chan toma – Yui se acachó a la altura de la morena para ofrecerle un bocadillo.
-¿Uh? ¡Ugh!- cayó de rodillas al suelo, sus nauseas empeoraron.
-Bueno si no lo quieres, Mugi-chan Mugi-chan ¿quieres un poco?- ahora se acercó a la otra quien felizmente aceptó la invitación.
-¡Oye oye te olvidas de mi!- dijo Ritsu ayudando a Mio a ponerse de pie.
-Pero tú estás con Mio-chan así que no puedo-.
-¡¿Qué?- se quejó -¿pero por qué no puedo?-.
-Mira- Yui acercó el bocadillo a la baterista y en cuanto Mio lo vio…
-¡Ugh!- volvió a sentir nauseas.
-¡No se valeeeee!- gritó Ritsu mientras veía que Mugi y Yui selo terminaban.
-Rit-chan estuvo delicioso-.
-No me digas… -dijo con lágrima en los ojos.
Pista 3
-¡Ah! Mira-.
-¿Qué cosa?-volteó a done su amiga señalaba.
-¡Un tiro al blanco, hay que ir, hay que ir!-dijo Ritsu con emoción.
-Ni siquiera tienes puntería, sería un desperdicio-comentó Mio sin interés.
-¡No importa, quiero jugar! Además tú tampoco tienes buena puntería Mio-chaaan- diciendo esto último con voz burlona.
-¡Por supuesto que no! ¡Y ni creas que voy a caer en tu juego de persuasión!- cruzó los brazos y continuó caminando – Ouch – hasta que chocó con alguien.
-¡Oh! Mio-sempai – Azusa se sobaba la cabeza mientras veía con quién había chocado.
-¡Aaazu-ny… ¡AAAAAH! ¡¿A-Azusa-chan?- Yui se detuvo justo cuando estaba a punto de abrazar a la chica de coletas.
-Oh, hola Yui-sempai- saludó cortésmente.
-Ma ma ma ma ma ma, parece que todas estamos reuniéndonos- comentó Mugi emocionada dando pequeños aplausos.
x-x-x
-Ya veo, entonces no tiene mucho que llegaron, y ya se han subido a un juego, nosotras recién acabamos de llegar ¿verdad Azu-nya?- Ui bromeó con el apodo de la mencionada.
-No me llames así, me hace sentir… um… extraña- dijo Azusa mirando hacia otro lado que no fuera donde se encontraba Ui.
-Pero Mio-chan y Rit-chan siguen discutiendo sobre un juego de tiro al blanco que vimos hace rato- dijo Yui un poco aburrida.
-Ah ¿se refiere al que estaba por donde nos encontramos con ustedes? – preguntó Azusa.
-¡S-sí!- respondió la guitarrista perdiendo toda huella de aburrimiento y mostrando ahora total temor.
-Onee-chan no te preocupes, ya verás que Azusa-chan te perdonará, después de todo es tu adorada kouhai ¿verda?- sonrió a la que le sujetaba de la mano.
-¡¿Co-como pre-preguntas eeeso? – dijo Azusa exaltada y totalmente roja mientras apretaba la mano de Ui.
-¿Te da miedo perder?- la potente voz de la baterista así como su risa llamaron la atención de las demás.
"Justo en el blanco" pensó Ritsu viendo que Mio estaba molesta.
-¡¿Quieres probar?- dicho esto Mio jaló a Ritsu hasta el lugar donde jugarían.
-¡Yahooo! – Mugi-chan, Ui, Azu-nyan hay que ir también, ¡yo también quiero jugar!- Yui siguió al par que iba más adelante.
-Mio-sempai sigue siendo muy fácil de convencer-dio Azusa con una sonrisa.
-Jejeje, pero Ritsu-sempai es la única que la convence de hacer eso-complementó Ui.
-Ah… es verdad, el otro día reté a Mio-sempai a ver quien tocaba con mayor velocidad su instrumento y me dijo que no, pero en cuanto Ritsu-sempai le dijo que seguramente tenía miedo de perder…-
-Jejeje Azusa-chan ¿por qué no pruebas con onee-chan? Ella aceptaría jugar -.
-No… - volteó a ver a Yui – definitivamente paso con esa idea-.
-Jejejeje – Ui sonrió mientras soltaba la mano de Azusa – ¿notaste que te llamó Azu-nyan? Jejeje – comenzó a correr para alcanzar a las demás.
-¡Oye!- Azusa enrojeció nuevamente y también comenzó a correr.
-¡Azu-nya te reto!- dijo Ui en la carrera.
-¡Dime cual es el trato!- preguntó.
-¡Si gano, tendrás que aclarar las cosas con onee-chan pronto!-.
-¡No perderé!- dicho esto Azusa corrió con más fuerza hasta alcanzar a Ui y tomar su mano nuevamente- ¡pero si yo gano tú tendrás que esperar a que yo esté lista!-.
-Jejeje ¡está bien!- continuaron corriendo.
-Ah, Ui-chan, Azusa-chan – Mugi fue la única en notar el momento en que las dos menores habían llegado.
-Onee-chan te cuidado…- Ui miraba cada cosa que hacía su hermana - ¡Ah cuidado onee-chan!-.
"Ui te preocupas demasiado" pensó Azusa.
-¿Y qué hay de Mio-sempai y Ritsu-sempai? – preguntó viendo que ambas chicas estaban totalmente absortas en el juego.
-Bueno, el señor del juego les dijo que hay un gran premio para la persona que anote en el blanco tres veces- sonrió con preocupación.
-¡Una más por favor!- pidió Ritsu extendiendo el dinero al dueño del puesto.
-¡Otra para mí!- Mio hizo lo mismo.
-No me diga que han enloquecido, ¿Cuántas veces van con esta?-.
-E… cuatro veces- dijo Mugi ahora más preocupada por la reacción de la menor.
-¡¿Qué? ¡Pero si recién acabamos de llegar!- dijo con incredulidad.
-¡Tenemos un ganador!-.
-¡YEEEEEEI!- exclamó Ritsu con toda emoción.
-No puede ser… perdí- dijo Mio con decepción.
-¡Y aquí tienen su premio!- anunció el dueño sacando algo del interior de una cajita.
-E… perdone – llamó Ritsu al señor que se encontraba contando su ganancias - ¿Qué es esto?- señaló lo que había en la barra del puesto.
-Su premio, felicidades y vuelvan a jugar pronto- respondió con alegría.
-¡¿Quéeeeee?- la baterista quedó hecha piedra.
-Mira Ui gané un cupón canjeable por un caramelo- Yui estaba emocionada con su premio de consolación.
-Mio…- Ritsu volteó a ver a su miga quien al parecer no salía de su depresión por la derrota.
-¡Ritsu es lindísimo!- dijo Mio encantada.
-¿Qué…?-.
-Déjeme contarle señorita, que esta pieza- el señor se acercó nuevamente a la ganadora- es muy especial, se dice que durante las fechas de navidad usted puede pedir un deseo y este será cumplido – ahora sacaba una pequeña hoja ue le extendió a la de la diadema – mire, este es el instructivo – sonrió.
-¡¿Es una broma? – estalló.
-Cálmese por favor, si no lo quiere tenemos cupones canjeables por algún producto de los que vendemos aquí- ahora sacaba su paquete de cupones.
-¡Ri-Ritsu!- Mio jaló la blusa de su amiga.
-¿M? ¿Qué sucede Mio?- miró a su amiga quien seguía viendo la figura.
-¿Crees que yo… si tú no lo quieres… yo… podría….?-.
-Ah, ya entendí, señor – dijo firme – rechazo su oferta de cambiar esta cosa por el cupón – dicho esto tomó la figura y se la entregó a la morena.
-Gracias – sonrió muy conenta.
-Señorita no olvide su instructivo-dijo el señor cansado de tener el papel en su mano.
-Ah, gracias- tomó el papel y comenzó a leer –¿"Muñeco de nieve 8000"?- tanto ella como Ritsu miraron al señor.
-Ah, es que es una producción en masa, ustedes saben jejeje-.
K-ON!
CANCIÓN DE AMOR
-¡¿Ho? ¡Mio mira! –.
-¿Qué sucede?, ¿Algo interesante?-preguntó viendo entre sus manos la figurita.
-¡Aquí te leen el futuro!-señaló una casita muy extraña que momentos atrás, cuando pasaron por ahí por primera vez, no habían notado.
-No creerás en esas cosas ¿verdad?- llamó mientras jugaba con su nueva adquisición - ¿Ritsu?-se giró para encontrar que su amiga había desaparecido.
-¡Mio anda, date prisa!-se asomó por la cortina desde el interior del lugar.
"¡¿Ya estás dentro?" Pensó sorprendida.
-¡Ri…. Ritsu espera!-corrió a alcanzarla.
Un momento atrás ellas se habían despedido de Azusa y Ui mientras que Yui y Mugi habían ido a comprar algo de beber.
-Bienvenidas señoritas, sabía que vendrían- una mujer de atuendo sospechoso se presentó ante ellas.
"Seguro que le dice eso a todas las personas que entran" pensó Mio.
-WOOOOW ¿escuchaste eso Mio? Sabía que vendríamos – por su parte la baterista estaba totalmente emocionada.
-Muy bien, tomen asiento-ofreció la mujer – ¿a quien le leeré su futuro primero?-.
-¡A mi!- Yui puso su mano frente a la mujer misteriosa.
-¡¿YUI?- preguntaron Ritsu y Mio al mismo tiempo.
-A jaja gomen gomen - entró Tsumugi disculpándose.
-Ah, no te preocupes, sabía que esto pasaría-dijo la mujer.
-WOOOOW ¿escuchaste eso Mugi-chan?- ahora hablaba Yui.
-Otra como Ritsu… - pensaron Mugi y Mio.
-Mhhh puedo ver que el amor llama a tu puerta incesantemente-dijo la mujer llamando la atención de las cuatro.
-¡¿Q-qué?- dijeron Mio, Yui y Ritsu al mismo tiempo, sólo Mugi parecía divertirse con la situación.
-Ah vaya, y esto de aquí dice que esa persona y tú se verían aquí el día de hoy- la mujer tomó una mano de Mio lo cual sorprendió a todas, menos a Mugi.
-A…- Mio e sonrojó.
-Mmmm oh, esa persona y tú se encontrarán en día de hoy ¿quieres saber en qué momento y donde? Aunque claro eso te costará más-dijo la mujer haciendo extraños ademanes.
-¡SÍ! –dijeron Yui y Ritsu con total interés, sacando dinero de sus bolsillos, mientras que la afectada solo estaba en shock.
-Su encuentro predestinado será hoy, a las nueve veintisiete de la noche, frente a la rueda de la fortuna, junto a la casa de los espejos, detrás de la entrada al parque y los fuegos artificiales les harán saber que están ahí, esa persona se dará cuenta de que estás ahí porque tú la llamarás-.
-Ooooh – dijeron Yui y Ritsu.
x-x-x
-Eso ha sido bastante detallado ¿verdad Mio?- dijo Ritsu mientras caminaba con los brazos cruzados detrás de su espalda.
-No puede ser…- Mio chocaba su rostro contra cada poste que se encontraba en el camino y ya a poco tiempo comenzó a temblar, ¿tal vez era alegría o miedo? ¿Era eso bueno o malo? ¿O tal vez porque sabía que era Sawako disfrazada de adivina? ¿O a caso era porque sospechaba que Tsumugi tenía algo que ver en todo ello? – quiero desaparecer….-.
-Ma ma ma ma ma ma Mio-chan, felicidades – Mugi posó su mano sobre la cabeza de Mio, todavía hundida en el último poste del camino.
Las horas pasaron, las seis, las siete, las ocho, hora en que decidieron por fin comer algo, y finalmente las nueve.
-¡WOOOOW mira Mio mira! –Ritsu jaló a su amiga.
-¿M?- la morena volteó.
-Están colocando los fuegos pirotécnicos-señaló a un grupo de personas que apenas se podían distinguir.
-¡A ver! ¡Quiero ver!- dijo Yui igualmente emocionada- se acercó al par.
-¡Date prisa!-dijo Ritsu poniéndose de pie.
Ritsu y Yui comenzaron a correr en dirección hacia la montaña rusa, era el lugar donde mejor se veían los fuegos al ser lanzados.
-Mio-chan, ¿vamos?- preguntó Mugi poniéndose de pie con toda calma.
-M… sí- Mio no quería enfrentar otro teatro hecho por la alocada maestra y su cómplice la dulce y extraña tecladista, pero tampoco quería quedarse sola así que accedió a la propuesta y comenzaron a caminar.
-Mio-chan-ya estaban cerca de la rueda de la fortuna.
-Mande-.
-¿Qué piensas de lo que te dijo esa adivina?-.
Para Mio era obvio de quien se trataba y seguro sabía que Mugi lo había notado.
-Oye Mugi… ¿no se te hizo conocida?-.
-¡Oh mira!- Kotobuki señaló hacia el cielo. El primer fuego pirotécnico de la noche había silo lanzado.
-… - Mio miró fijamente ese cielo cubierto de estrellas artificiales, realmente los fuegos pirotécnicos eran hermosos, como alcanzar las estrellas… o mejor aún, como si las estrellas mismas bajaran hasta ti y pudieras ser capaz de tocarlas.
Mugi se adelantó mientras Mio caminaba a paso lento, no podía creer lo hermoso que era el espectáculo de luces, las personas comenzaron a acercarse al lugar por donde se encontraba Mio, todos iban en dirección del lugar con mejor vista… Pero ¿Dónde estaban sus amigas?
-¿Mugi?- dejó de caminar.
x-x-x
-¡Mugiiii! ¡Por aquí, por aquí!- Gritó Yui desde una barda donde se encontraba sentada con Ritsu.
-Ah, Yui-chan, Ritsu-chan – se acercó a sus dos amigas.
-¿M?, ¿no venía Mio contigo?-.
-Mio-chan estaba viendo los fuegos artificiales y al parecer se ha quedado-.
-¡¿Qué?- gritó Ritsu.
-¿Eh, Rit-chan por qué te sorprendes?- preguntó Yui.
-A Mio le da miedo estar rodeada de extraños…- claramente se podía ver la preocupación en su rostro.
-¡¿Mio-chan es una miedosa?- exclamó Yui con sorpresa.
-¿Apenas te das cuenta?- dijeron Mugi y Ritsu.
-E jejeje-.
Ritsu saltó de su asiento -Como sea, tengo que ir a buscarla- acto seguido corrió en dirección a la rueda de la fortuna, lugar por el que habían pasado para llegar a la montaña rusa y punto que Mugi le dijo que había visto por ultima vez con Mio.
-¡Ritsu-chan te acompaño!- dijo Mugi alcanzando a su amiga.
-Yo también voy- dijo Yui corriendo tras ellas.
x-x-x
-¿Qué… qué hago?- Mio comenzó a temblar, el viento jugaba con su cabello y las personas no dejaban de pasar – Ri… Ritsu…- sus ojos comenzaron a lagrimear-sálvame…-.
Por su parte -¡MIIIIIIIOOOO!- los gritos de Ritsu hacían que las personas voltearan a verla.
-¡Mio-chaaaaan!- Tsumugi también gritaba, aunque por su condición física comenzaba a quedarse un poco atrás.
-Mi…o- ni hablar de Yui.
-Sálvame… Rit… su- el temblor de sus piernas ocasionado por el miedo hizo que Mio ya no pudiera moverse. -Auxilio…-murmuró- alguien…-.
Ritsu y Mugi corrieron hasta la rueda de la fortuna, lugar por donde Mugi dijo que Mio se habría detenido, el reloj de la torre del parque marcaba las nueve veintiséis y Mio se encontraba frente a la rueda de la fortuna, detrás de la entrada al parque…
-¿Akiyama-san?-.
-¿Hu?- Mio miró frente a ella, los largos cabellos claros que el viento movía, la sonrisa suave que preguntaba ¿estás bien?, el pañuelo en la mano que era ofrecido por ver sus ojos llenos de lágrimas y una voz que recordaba muy bien.
-¡Mio! – y por primera vez en el cuento de hadas el príncipe llegaba tarde al punto de encuentro.
-¿Sokabe-sempai?- Mio miró con confusión y con miedo, por un momento no reaccionó - ¡Sokabe-sempai! – no importaba quien, solo quería encontrar a alguien, aunque no fuera la persona que siempre había estado ahí… para ella, la abrazó.
-¡¿Qué? – gritó Ritsu con incredulidad.
-¡Ah!- incluso Mugi se sorprendió de ver ahí a alguien más, sus manos automáticamente se posaron sobre sus labios, eso era tan inesperado, incluso para ella.
… Junto a la casa del terror.
Del otro lado la casa de los espejos.
-¡Mio!- a la de la diadema no le importó y se acercó a su amiga, que todavía abrazaba a ¿alguien más?... de repente algo le incomodó –Mio que bueno que te encontré- puso su mano sobre el hombro de la morena quien volteó para encontrarse con esos ojos que mostraban preocupación.
-Ritsu…- Mio podía ver a su amiga agitada, seguramente había corrido en su búsqueda.
El reloj de la torre marcaba las nueve veintisiete de la noche, los fuegos pirotécnicos estaban llegando a su punto más impresionante y con una dulce sonrisa mientras abrazaba a su amiga, Ritsu, frente a la rueda de la fortuna, detrás de la entrada al parque, junto a la casa de los espejos descubrió algo…
"Entonces no era yo…"
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X
MIS NOTITAS:
Hola hola a todo el mundo, que tal, pues yo pasando aquí a dejar mi cuarta entrega de esta historia.
TT^TT por fin… agradezco a quienes siguen mi fic (aunque ya haya tardado siglos en subirlo jajaja) espero sea del agrado de los lectores.
Me da risa que sufrí mi bloqueo de imaginación XD volvía mi etapa cuadrada jajaja, bueno bueno finalmente podré avanzar otro poquito EEEE :D, quejas, comentarios y sugerencias los acepto con todo el gusto.
-Aclárenme la duda por favor como se escribe kouhai o.o que no tengo ánimos de buscar y responderme mi duda =.=, lo que se avísenme y lo modifico y sorry por mis faltas y etc. etc.
Y por fin vemos algo que no esperábamos de Ritsu, ni yo XD. Jajaja ahora sí, ¿me pregunto qué escribiré para la otra? Porque Pobrecita Ritsu la haré sufrir un poco, ¡claro! Si no, no es divertido.
Bueno me despido, saludos y que tengan un buen día.
