Disclaimer: Sailor Moon no me pertenece, si lo hiciera Serena y Seiya (mi pareja perfecta de las Ss) tendrían una hermosa hija llamada Chibi Chibi xD.


"Día dos: mitos y leyendas."

Los ojos azules del alto muchacho se posaron rápidamente en su hermana al notar que la pintura resbala con prisa por el rodillo que ésta sostenía.

-Pon un poco más de esfuerzo de otro modo la pintura se desperdiciará -le advirtió.

La pequeña de coletas suspiró apenada.

-Lo siento Haruka -se disculpó sonriendo nerviosamente.

Era domingo. Una mañana encantadoramente soleada en una ciudad que casi siempre estaba cubierta de inmensas nubes cargadas de agua. Londres era la ciudad de la lluvia. Por eso, Haruka había pensado que era el momento ideal para hacerle remodelaciones a la casa. Sentía que debía aprovechar al máximo el calor que el Sol les estaba proporcionando y, por otro lado, quería que su pequeña y atolondrada hermana dejara de suspirar como lo había estado haciendo las últimas dos semanas. Algo no andaba bien y no descansaría hasta descubrir de qué se trataba.

-No te preocupes. Más bien quisiera que me dijeras qué es lo que te sucede -le dijo al tiempo en que movía el rodillo sobre la pared dejando una franja naranja sobre la misma.

-¿Eh? -Serena le miró confundida deteniéndose por ese instante de pintar.

-Has estado con la cabeza en la luna -le explicó su hermano al ver que ella no le entendía

La rubia dejó escapar un bufido, admitiendo con ello que su hermana estaba en lo correcto.

-No te imaginas cuánto -confesó, retornando su labor pintando el muro

-¿Ah? -Haruka la miró entonces.

-Nada. Sólo una tonta pesadilla -le dijo negando con la cabeza.

El chico la estudió más detenidamente. Después de todo era su hermano y aunque a Serena no le gustara del todo, la verdad es que Haruka la conocía incluso más de lo que su hermana se conocía a sí misma. En ese momento la chica había vuelto a sonreír, pero no era la característica sonrisa alegre que era capaz de infundir calor a las personas que la rodeaban. No. Era la clásica sonrisa de alguien que intenta no darle importancia a un problema que le aquejumbra la cabeza y probablemente también el corazón.

-Sabes que puedes contarme lo que sea -le dijo, intentado que ella se asincerara.

-mmm -su hermana sólo asintió sin mirarla siquiera.

Haruka suspiró.

-Bombón, cuando quieras hablar aquí estaré.

Serena al fin se detuvo para verle de frente.

-Gracias -le dijo -entonces esto de pintar era para subirme el ánimo? -inquirió levantando el rodillo mirando cómo la pintura resbalaba de éste.

-Eso y alguien tenía que remodelar esta casa, se está cayendo en pedazos -le explicó él retomando su labor de pintar la pared.

La mirada de la chica se tornó distante.

-Igual que el resto de Londres -dijo.

-Tal vez para tí sea una broma pero hay mucha verdad en esas palabras -le advirtió él -pareciera que sin un líder en común los humanos sólo pueden estar en paz un par de décadas -explicó, haciendo mención muy por encima de que la realeza de la Luna había desaparecido.

Y llevaba algo de razón en aquéllo. Muchas naciones habían comenzado a fragmentarse de nuevo. Tampoco se podía decir que estuviese el mundo en grave peligro de desmoronarse, pero era evidente que lo que los unió en el pasado ya no existía en el presente. Serena reflexionó en ello.

-Pero, ¿no se supone que sea así? -le cuestionó, en su voz pendía el deseo y la esperanza de que su hermano no refutara aquellas palabras -En la escuela nos dicen que la Luna y la Tierra tenían que separarse

-Puede que sea cierto pero las razones eran equivocadas -le interrumpió él antes de que ella continuara con la explicación de una historia que probablemente no llevaría a ninguna parte y por ende terminaría resaltando aún más los problemas de esa era.

-Entonces, ¿Crees que la reina Rini tomó una mala decisión? -preguntó

Haruka por fin detuvo su labor en ese momento. Su semblante denotaba tristeza.

-No. -Le dijo -Creo que hizo lo que debía hacer. Es más bien mi aberración hacia los humanos lo que me tiene tan molesto -confesó juntando las cejas en un gesto enfadado.

Y eso logró el que ella volviera a sonreír.

-Hermano, creo que serías una excelente senshi -soltó una risa cantarina

-¿Pero qué dices? -se alarmó él -Nunca me ha gustado usar falda

Y después de aquéllo las dos terminaron riendo.


Al otro lado del mundo, "la gran manzana" estaba como siempre en constante movimiento. Eran las tres dela tarde en la ciudad de New York y la cantante más famosa del mundo estaba tomando un descanso en los pasillos del set de grabación. Tenía una lonchera en su regazo, llena de un montón de mini comida rápida: mini hot dogs y mini hamburguesas, algo que siempre exigía hubiera en todos los lugares a los que iba.

-Mina chan! -Le habló una joven aparentemente más grande que ella o al menos eso aparentaba con el corte de melena castaña que llevaba. Al parecer llevaba tiempo buscándola, en cuanto la alcanzó se detuvo un instante a recobrar el aliento, con sus palmas sobre sus rodillas.

Su rubia amiga lucía asombrada de verla o quizá lo que le asombraba era el ver correr en tacones a la chica.

-Katherine, ¿qué ocurre? -le pregunto con un mini hotdog en la boca, la imagen que daba era un poco sugestiva para su compañera, pero Katherine decidió desechar ese pensamiento y concentrarse en lo que realmente le preocupaba.

-Quiero saber, ¿de verdad hablabas en serio? -le cuestionó entre preocupada y molesta

Mina le miró confundida todavía sin dejar de comer.

-¿sobre qué?

-Con respecto a esos chicos -le dijo levantando la voz

-¿esos chicos? ¡Ah! te refieres a los futuros three lights -sonrió cayendo en cuenta de a quiénes se refería.

-Sí -respondió pero sin la misma sonrisa que ella -¿por qué tienes interés en hacer propaganda a otros artistas?

-Porque no he encontrado a nadie con quien quiera hacer un dueto -respondió como si fuera lo más obvio

-¿sólo por eso? -Mina se percató de que Katherine lucía decepcionada.

-Ninguno de los artistas que existen actualmente me convencen -se explicó esperando con eso su amiga pudiera entenderle -Así que me di a la tarea de buscarlos

-Pero es muy arriesgado -le advirtió -¿cuando menos los conoces?

-No -respondió poniendo la tapa sobre el toper una vez terminó de comer.

-¿qué? -La respuesta había sido tan simple que la mujer no daba crédito al descuido por parte de la rubia.

Mina se dio cuenta y agregó

-Bueno al menos no personalmente. -se puso de pie -Pero Serena me dijo que debía creerle cuando me decía que eran apuestos y solteros -le dijo animada

-¿eso era todo? -la decepción se hizo más grande.

Mina se sacudió los pantalones de lino negro que llevaba puestos, ultimamente hacía mucho calor.

-Bueno, claro que desde luego el demo era bueno y además.. -la miró directamente a los ojos y Katherine se sobresaltó, ésa era la manera de Mina de decirle que estaba hablando en serio -la disquera necesita de nuevos artistas, si ellos suben al escenario de la música yo podré darme un respiro para concentrarme en la actuación -confesó sonriendo con una expresión que decía "touché".

-Así que ése era realmente tu plan -dijo Katherine al fin entendiéndolo.

Mina soltó una risa cantarina.

-Vaya que me subestimas -le dijo.

La puerta detrás de Mina se abrió de repente, dejando ver a un joven rubio de facciones parecidas a las de Mina salir por ésta. Al parecer había escuchado los murmullos de las jóvenes del otro lado de la puerta.

-¿De qué hablan?

-Oh! Andrew -le saludó la rubia contenta haciendo un gesto con la mano.

-Hablábamos de la decisión de Mina de dar propaganda a ese nuevo grupo proveniente de Londres -le explicó Katherine cruzándose de brazos, aún no estaba convencida del todo.

Sin embargo el rostro del chico se iluminó en reconocimiento.

-Oh! Te refieres a los three lights? Son buenos -exclamó sonriendo al igual en que lo hizo Mina después

-Lo ves? Te lo dije -le dijo cantando

-Supongo que también oíste el demo -inquirió la morena. Andrew asintió.

-Sí, es difícil encontrar estos días a artistas que compongan su propia música, tengan buen estilo y buena voz desde luego.

-Aún así no me agrada la idea de que Mina baje del pedestal en el que el mundo la tiene -refutó la mujer con gesto preocupado, Mina hacía como que no la oía y algo había de eso pues la joven había guardado el toper en la mochila verde que llevaba y sacado su ipod, buscando en el al parecer una canción en específico.

-No creo que eso sucede -le dijo el chico -Conociendo a Mina ella sería la primera en evitar que eso pase, deberías confiar en ella -se rió.

-¿Lo ves Katherine? Si mi hermano confía en mí todo estará bien -volvió a intervenir la rubia que al parecer sabía de sobra cuándo le convenía hablar y cuándo no.

Sin embargo, Andrew la interrumpió antes de que la chica soltara la risa confiada de nuevo.

-Yo me preocuparía más bien por su próximo proyecto, es un tanto arriesgado salir cantando disfrazada de una de las sailor scouts -le dijo sonando verdaderamente preocupado.

Y es que Mina a veces tenía el problema de volverse un tanto impertinente aunque sin realmente quererlo. Ciertamente era mucho más madura que el resto de las chicas de su edad pero eso no significaba que de vez en vez se le botara la canica y se comportara de lo más infantil. Y tal vez éste fuera uno de esos momentos, ya que la chica saltó de inmediato ante la declaración de su hermano.

-Pero ¿por qué?, no pueden negar que Venus tiene un gran parecido conmigo -les dijo

A sus compañeros les escurrió una gota por la cabeza.

-Se dice "que tengo un parecido con Venus" recuerda que ella es la legendaria, no tú -le corrigió la morena.

Mina agitó una mano para quitarle importancia.

-Da igual, lo importante es que nos parecemos -declaró, acomodándose los audífonos en sus orejas.

-Pero tienes que pensar en que habrá gente que probablemente se lo tome a mal -trato de razonar con ella Andrew.

Para su sorpresa Mina sonrió con los dedos índice y anular formando una V de victoria.

-No te preocupes, ya pensé en eso y he decidido hacerlo como un homenaje

-¿Homenaje? -preguntaron ambos al mismo tiempo, entre sorprendidos y confundidos.

-Sí, después de todo todas mis canciones hablan del amor. -les explicó -Qué mejor manera de decirle a mi público de donde tomo mi inspiración, además ése es el nombre de mi próximo disco: Ai que en japonés significa amor -sonrió aún más sacando la caja en la que el cd con su demo Ai resaltaba en letras plateadas. Katherine suspiró.

-Sigo sin entender tu fanatismo con ese idioma

-Me produce nostalgia -respondió ella sin dejar de sonreír.

-¿nostalgia?

-Mina siempre ha sido así desde niña, a pesar de que sólo hemos vivido en Inglaterra y en América -le explicó Andrew -supongo que puedes decir que es parte de su encanto -se rió colocando sus brazos sobre su nuca.

-Además de esa forma soy internacional -declaró Mina y por fin su compañera sonrió con ella -Como sea, debo prepararme para la grabación. Los veo después chicos. -les dijo antes de oprimir el botón de su ipod y salir trotando hacia el fondo del pasillo mientras tarareaba el demo de los three lights.

Katherine volteo a ver al rubio.

-Supongo que irás con ella a Londres, ¿o no Andrew?

-Desde luego, a nuestros padres no les gustaría que sólo uno de nosotros fuera a visitarlos. -Explicó sonriendo.

Mientras Mina trotaba hacia el cuarto de grabación pensaba en lo que había hablado hace un momento. Había algo de verdad en todas las palabras que había dicho, pero no eran la verdad completa. Necesitaba, muy a su pesar, abandonar un poco el ambiente de la farándula y convertiste momentáneamente en una chica normal que pudiese pasar desapercibida con facilidad y sabía que eso no sería posible mientras estuviese debajo de las luces. No quería ceder su lugar a nadie, pero tenía que hacerlo, el deber estaba primero y siempre podría regresar una vez terminara con su misión. Los three lights no tardarían en tomar su lugar, de eso estaba segura. Aún recordaba aquella época como si hubiese sido ayer. Comenzó a correr más rápido incluso cuando topó con pared y las escaleras a su derecha. Subió por ellas. Y corrió más rápido.

La verdad era que el concierto y su disco eran como gritarle al mundo entero ¡mírenme! ¡soy la idol más famosa del mundo, Minako Aino y además la sailor senshi del amor y la belleza, la diosa del planeta Venus! Porque sabía que en realidad era así. Porque así se lo había hecho saber el alma de esa legendaria guerrera cuando se le aparecía en sueños. Y porque también sabía que nadie la tomaría en serio a menos que se transformara y quizá ni siquiera así. Y, por otro lado, sabía que mantener su identidad secreta era primordial para tener éxito en su misión. Después de todo ella era la líder de las sailor scouts y no se podía permitir el cometer errores. No ahora que sabía gracias a ella que era la reencarnación de sailor Venus.

"Tú eres yo" -le decía sailor venus en sus sueños -"Somos una misma".

Debía regresar a Londres y decírselo a Serena de inmediato. Ellas dos eran primas y desde siempre las mejores amigas. Podía contárselo a ella y sabía que guardaría su secreto. Estaba tan emocionada y a la vez centrada en la batalla que se avecinaba que era como si fuera dos personas al mismo tiempo y en cierta forma así era. Quería abrazar a su Usagi antes de lanzarse en la búsqueda de su princesa de la Luna pues temía que tal vez no volvería a ser Minako Aino en mucho tiempo.

Llegó al final de las escaleras y salió al techo de la disquera al abrir la puerta. Estaba vacío y, tras recobrar el aliento, se encaminó a uno de los bordes. Entonces gritó con fuerza saltando en el aire y abriendo los brazos.

-¡Sailor Venus ha regresado!

La sonrisa en sus labios era tan grande que nadie podía arrebatársela, de eso estaba segura.


-¡Seiya!

Se detuvo en medio de la cancha de fútbol al escuchar que le llamaban. Había estado entrenando durante toda la mañana y se dirigía rumbo a las regaderas para deshacerse de todo el sudor matutino. Pero no había remedio, siempre pasaba lo mismo cuando se trataba de sus amigos.

-Qué milagro encontrarte levantada tan temprano un domingo por la mañana Serena -le dijo divertido a su compañera de cabellos dorados en cuanto le hubo alcanzado.

La aludida le demostró su enfado por el comentario haciendo que sus labios formaran una fina línea.

-Haré como que no dijiste eso -le dijo

Seiya sólo se rió de su respuesta.

-¿Y? -le cuestionó -¿Qué es eso tan importante que te tiene tan animada de venir a una de mis prácitcas? -le cuestionó el moreno, sabía que a Serena no le gustaba nadita el fútbol americano.

-Se trata de Mina -fue la respuesta de ella esbozando una completa sonrisa.

Seiya le miró confundido.

-Perdón me dejé llevar -se disculpó, sacando la lengua mientras se daba a sí misma un coscorrón -lo que trato de decir es: Mina Aino regresará a Londres dentro de tres días, ha logrado convencer a la compañía disquera para escuchar nuestro sencillo -explicó emocionada.

Los ojos de Seiya se abrieron en asombro. Habían estado esperando tanto tiempo por una oportunidad como ésa.

-¿Estás segura? -cuestionó aún incrédulo.

-Sí, acabo de hablar con ella por teléfono y al parecer está igual de emocionada que yo -le dijo -¿qué te parece?

El chico le mostró su característica media sonrisa.

-Que lamentarás no haber aceptado ser mi novia ahora que me volveré famoso -le dijo

Serena estaba que echaba humo.

-Si serás engreído -le dijo -para tu información yo también soy parte del grupo así que no me puedes dejar afuera.

Seiya se rió. Sabía que la chica tenía razón. Desde la secundaria ella, Taiki, Yaten y él siempre habían estado juntos y el proyecto del grupo musical originalmente había sido todo idea de Serena, ella había sido realmente quien los había descubierto, después de todo Seiya siempre le cantaba desde que eran niños y ella soñaba con verlo en un escenario. No suficiente con eso era prima de Minako Aino, quien fuera la artista musical más famosa del mundo. Era algo así como su manager.

-Está bien bombón -le dijo aún con su media sonrisa -para que veas lo bueno que soy te compartiré de mi futura fama.

-¡Seiya! -le gritó molesta persiguiéndolo en un intento de pegarle en cuanto éste echó a correr riendo lejos de ella.

Y en algún momento de esa persecusión la risa de Serena se unió a la de él.


Era un sueño triste el que se apoderaba de su subconsciente en esa noche. Flashes de imágenes que eran recuerdos. Despedidas. Peleas. Muertes. Lágrimas. Esperanza...

Pero nunca un final feliz. Al menos no para ella.

No para él.

-¿Por qué será que tengo estos sueños? -murmuró para nadie en particular. Se había despertado sudando de una terrible pesadilla y ahora era incapaz de dormir.

La Luna estaba completa esa noche, brillante sobre el firmamento, su luz atravesaba los cristales de la ventana de la habitación del chico. No podía dormir esa noche, como muchas más amenazaban con perturbarle.

Seguía teniendo ese sueño que ya no era un sueño. De eso estaba seguro. Sus memorias del pasado habían vuelto a él para desvelarle la desgarradora verdad de un futuro que sin duda no tardaría en hacerse realidad.

Sentado en el marco de la ventana, su mirada estaba fija en el objeto que tenía sostenía en sus manos, aún cuando su mente hacía que sus ojos vieran algo totalmente diferente…

...

Ella yacía en el suelo. Sin vida.

Seiya entrecerró los ojos, incapaz de deshacerse de esa imagen.

La sailor scout que luchaba por el amor y la justicia. La dueña de la luz de la esperanza, el enviado del bien. Sailor Cosmos… La poseedora del brillo estelar más hermoso de todos…

Sus manos apretaron con fuerza el marco de madera que sujetaba. El vidrio de en medio hizo un pequeño "crack" al romperse, pero ni así pudo dejar de sentirse desesperado.

Ahora estaba completamente vacía. Los listones rosas, rezagos de su transformación, aún envolvían su cuerpo en el último abrazo que le darían…

-Serena… -susurró su nombre con la agonía reflejada en sus ojos.

Era ella. Sin duda. La primera soberana del antiguo Tokyo de Cristal, Neo Queen Serenity.

Y lamentablemente, el parecido que tenía con la joven de la fotografía que sostenía en sus manos... Su amiga de la infancia. Su odango… era tan perfecto que no podía ser una coincidencia.

Sailor Moon había reencarnado…

Dejó escapar un suspiro de frustración al tiempo en que se dejaba caer contra la pared de espaldas. Su mirada se clavó en el techo.

Pensó en su sueño otra vez, en esa pesadilla. Caviló en el hecho de que Sailor Moon hubiese reencarnado. Eso significaba que el resto de las sailor senshi también lo habían hecho… o lo harían... al igual que "él".

"No quiero perderla." Pensó mientras la imagen sonriente de su Odango se posaba en su mente.

-No voy a perderla. -Masculló al tiempo en que veía a Serena en brazos de Darien.

Y ese solo pensamiento consiguió que su fuerza en las manos se volviera el doble. El cristal del portaretrato se rompió por completo y miles de trozos de vidrio cayeron bailando al suelo.

-Esta vez yo llegué primero. -Declaró, como si tuviese a ése sujeto delante de él y le estuviese declarando la guerra.

Sí. Esta vez la historia era diferente. Él y Seiya se conocían desde niños y estaba seguro de que Serena le quería.

Pero, ¿sería eso suficiente?


A/N : Debo confesar que las personalidades variarán considerablemente dependiendo del contexto, más que nada porque traté de juntar todas las distintas características del manga, el anime y el live action. Por eso Mina en algunas partes será muy madura. Aunque tal vez eso cambie un poco cuando conozca a Yaten jejeje. So lovely! =)

And PLEASE live reviews! xD