K-ON! No me pertenece,…, etc.

"pensamientos"

Todo lo demás normal XD

Y al final Ritsu volvió a enfermarse y Mio la fue a visitar, por suerte era sábado y salían temprano de clases.

-¿Ritsu?- llamó Mio al otro lado de la puerta pero no hubo respuesta.

-¿Rit…?- abrió la puerta suavemente, encontrando que Ritsu estaba durmiendo en su cama.

Se acercó hasta estar frente a ella y la miró por un momento, en verdad no se veía tan enérgica como siempre, se le veía… ¿preocupada?, ¿cansada?, ¿triste? –Hm…- suspiró mientras tomaba asiento al lado de su amiga y removió un poco el flequillo que estorbaba, al contacto notó cómo Ritsu sonreía, ¿Por qué sonreía? –mh, Vaya- sonrió para si misma, no siempre veía eso en su amiga, era linda esa expresión. - Deberías recuperarte pronto, sin ti no hay ruido ni diversión… - agachó la mirada sintiendo algo extraño al pensar en ella, su ceño estaba fruncido, lo viera como fuera había sido Ritsu quien había actuado equívocamente, y aún así Mio se sentía mal consigo misma. Agitó su cabeza un poco para despejar su mente, después volteó a ver la pequeña mesa que estaba junto a ellas, había revistas de música, las baquetas de su amiga, una botella de agua con un vaso encima y un traste con agua. Al momento recordó, Ritsu no tenía en su frente el dichoso trapo que siempre les ponen cuando tienen temperatura ¿Dónde estaba?, giró su rostro hacia la cama de su amiga buscando con la mirada tal tela, al no encontrarla se puso de pie y se inclinó un poco hacia su amiga, separándola lentamente de la sábana. Porque se inclinó demasiado sin haberlo notado su mano se recargó sobre algo que se sentía húmedo, notó que era el trapo, sonrió para si por haberlo encontrado por fin pero justo cuando volteó el rostro hacia su amiga esperando no haberla despertado se encontró con esos ojos color miel entreabiertos.

La situación no pintaba bien, no era el modo en que ella hubiera querido estar… sobre su amiga, y que ésta despertara¸ su mano izquierda sujetaba el trapo aún recargado en la cama junto a la cabeza de Ritsu, por otro lado la mano derecha se encontraba cerca del cuello descubierto y por último la rodilla izquierda de Mio estaba ligeramente rozando la mano de la otra. Mio tomó el rojo más fuerte que jamás hubiera tomado (hasta ahora), su largo cabello, en ese momento, hubiera deseado tenerlo en una coleta, casi podía tocar el rostro de su amiga, podía sentir sus brazos temblar y no solo sus brazos, todo su cuerpo temblaba ¿por qué sentía eso, tal vez su propio peso? Sí, eso debía ser, tenía que ser eso -…- su voz se había desvanecido, su cuerpo no reaccionaba y su amiga seguía con esa mirada adormilada.

-Mi…- alcanzó a decir la que estaba recostada, señal de que todavía se sentía mal y estaba aún demasiado cansada. Por suerte para Mio, Ritsu volvió a cerrar los ojos pero su mano junto a la rodilla se levantó perezosamente hasta acariciar el rostro de la morena, acto seguido Mio quedó estática y juraría que en ese momento podía escuchar su corazón latir fuertemente tanto que temía que Ritsu despertara por el ruido.

-Rit…- Tragó saliva, ¿en serio estaba durmiendo o solo estaba jugándole una broma? –Rit…su- permaneció en la misma posición largo rato hasta que vio que la otra había vuelto a quedar dormida-No aguanto más…- susurró, mientras se levantaba con cuidado, sus músculos estaban adoloridos, casi media hora sin moverse, eso era una exageración pero vaya susto que le había dado.

Por fin incorporada humedeció el trapo con el agua que había en el traste y lo colocó sobre la frente de su amiga. –Listo- dijo levantándose, sacó de sus jeans una liga para el pelo y recogió su larga cabellera en una coleta.

-Mi…o- escuchar esa voz la dejó helada nuevamente. Volteó a ver a su amiga y descubrió que seguía durmiendo, hubiera estado todo bien si no fuera porque Ritsu parecía asustada, aunque era notorio que estaba soñando- Mi…o-.

-¿Sí, Ritsu?- se acercó y gentilmente tomó la mano de quien la llamaba logrando con esto que su amiga dejara de llamarla, de alguna forma estar así con ella se sentía bien…

Inconscientemente se inclinó hasta estar a su altura y la observó, su suave respiración, sus mejillas ruborizadas por la temperatura…

" ¡¿Qué? ¿qué… estoy pensando…?"

Mio se levantó de golpe.

-Te… qui…-Ritsu la interrumpió dejándola helada, por suerte para Mio su amiga seguía hablando en su sueño, vaya que Tainaka tenía sueño pesado ¿verdad Mio?

-Te qui…¿?- Mio se agachó quedando a la atura del rostro de Ritsu, la miró por un buen rato esperando que dijera algo, en todo ese rato lo único que notó fue el sinnúmero de veces que su mano fue presionada con temblor – bueno, será mejor que me retire-dijo suspirando mientras se ponía de pie, -sabes que haces falta en el grupo así que mejórate pronto- abrió la puerta- -Te veo en la escuela- dijo antes de salir del cuarto.

A unas cuadras de la casa de los Tainaka una figura conocida para Mio se visualizó -Megumi-san buenos días- saludó con ánimo.

-Mio-san buenos días- respondió alegre como siempre-¿Cómo te fue?-.

-E…- Mio se sonrojó – estaba durmiendo y no despertó en todo el rato – decía mientras miraba la acera- creo que estará bien-.

-Mh… ya veo- sonrió pícaramente, Mio no estaba diciendo todo, eso era seguro -bueno, tenemos una cita pendiente ¿podemos ir entonces?-.

-E… sí- avanzó al lado de Megumi.

Pista 6

El domingo por la mañana Ritsu despertó encontrándose que ya se sentía mejor, se levantó, se dio una ducha y se cambió de ropas, bajó a la cocina donde se escuchaba ruido, seguro su mamá estaba cocinando. En el pequeño camino a la cocina escuchó risas y voces, parecía que había diversión ahí y en efecto al asomarse encontró a su mamá y…

-Tainaka-san buen día- La cabeza de Megumi se asomó por la entrada a la cocina – escuché pasos en los escalones-.

-¿Sokabe?- debido a la sorpresa Ritsu se tambaleó al pisar mal un escalón.

-Ah, Ritsu, que bien, ya te sientes mejor- ahora Mio aparecía detrás de Megumi, se le veía contenta.

-Mio…- su corazón se aceleró, entró a la cocina y vio que su mamá preparaba el almuerzo.

-Hija, ¿qué te parece? Tenemos visitas- dijo ahora la señora con un tono de voz que mostraba claramente su emoción.

-¿Cuánto tiene que están aquí?- preguntó viendo que eran las nueve del día.

-M… no mucho ¿verdad Mio-san?- volvió a su labor de cortar verduras.

-Jeje sí…-ayudaba en la misma acción.

-Están aquí desde las ocho de la mañana y se quedarán al almuerzo, ¿no te recuerda a cuando eran pequeñas y Mio-chan se quedaba en casa?, Jajajaja Megumi-chan deberías ver unas fotos que tengo de ellas haciendo campamentos en su cuarto, jajajaja ah qué tiempos aquellos-.

"Y eh aquí por qué no dejo que Yui venga a casa, me mataría cono todo eso…" -.-

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-Gracias por los alimentos- se escuchó a coro en el comedor.

Todas habían terminado sus alimentos y ahora se encontraban retirando las cosas de la mesa, Mio ayudaba a la mamá mientras sokabe y Ritsu fueron a la cocina a lavar los trastes.

-Ahh, recuerdo cuando Ritsu un día quiso hacer galletas para regalárselas a Mio-chan- dijo la señora Tainaka entrando a la cocina con más platos para lavar.

-¡M…Mamá! ¡Deja de hablar de eso!- exigió Ritsu mientras su piel tomaba un color rojo muy notorio para Megumi.

-Jajaja pero hija fue tan divertido, aquella fue la pimera vez que vi a mi pequeña tan interesada en aprender a cocinar-.

-¿Y qué fue lo que Tainaka-san cocinó?-.

-M… unas galletas para celebrar el cumpleaños de Mio-chan-.

-Mamá en serio ya córtale al tema…- Ritsu ya sudaba frio.

-¿Wow unas galletas?, Preguntó Mio haciendo acto de presencia con más platos sucios – estos son los últimos Megumi-

-Ah, gracias Mio-san-.

-Ese día Mi niña pasó por muchos problemas pero por fin logró hacer las galletas, se le veía muy contenta, toda llena de harina-.

-Jejeje cuando me dijo que ella las hizo no le creí, Gracias Ritsu y disculpa por no creerte, pero ese día no te lo dije ahora que recuerdo-.

-¿M? ¿Qué cosa?- preguntó Ritsu volteando a ver a Mio.

-Sabían muy dulces- sonrió de una forma tan feliz que hizo que a Ritsu se le erizara la piel, mas cuando sintió la cálida mano de Mio frotar su cabeza.

-¡Oye no soy tu perrito!- alejó la mano de Mio.

-Tengo unas fotos de eso ¿Quieres verlas Mio-chan?-

-Claro-.

Una vez estando solas Ritsu y Megumi el ambiente para Ritsu se puso tenso.

-Por fin solas ¿verdad?-

-¿A qué viene ese comentario?-.

-¿Te gustaría salir a dar un paseo en cuanto terminemos esto?, hay algo importante de lo que quiero hablar contigo-.

-¿Qué hay de Mio?-.

-No hay problema, ella está viendo ese álbum de fotos y se ve contenta pasando el tiempo aquí- señaló por la puerta, Mio sonreía mientras veía esas vergonzosas fotos de la Infancia de Ritsu y ella.

-Qué remedio-.

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-Es un buen día para salir a caminar ¿no crees?-. Megumi y Ritsu tomaron asiento en un pequeño parque cerca de la casa.

-Sí, es un día refrescante-.

-Tú y tu madre no se parecen mucho en su forma de ser, aunque son muy agradables, es muy alegre-.

-Disculpa pero ¿De qué quieres hablar?- mientras más pronto le decía más pronto regresaría.

-Hm… seré directa-.

-¿Cuándo no eres directa?- Se recargó hacia atrás, viendo a los niños jugar en los columpios, las resbaladillas y otros juegos.

"Aquí solíamos jugar"

-Jajajajajaja me atrapaste, quiero hablarte sobre algo de gran importancia-.

-¿Le sucede algo a Mio?, aunque creo que contigo nada le falta-.

-Bueno ahora que lo mencionas, es verdad que ella es importante para mi y que siempre procuro por su bienestar pero quien me preocupa eres tú-.

-¿Yo? ¿Entonces fuiste tú quien sugirió venir a visitarme?- arqueó una ceja.

-No, fue el deseo de Mio-san, canceló nuestra cita para venir a ver cómo estabas y bueno henos aquí-.

-¿Qué quieres saber?-.

-Es urgente que solucionemos esto antes de que algo malo suceda-.

-E… ¿Qué?- por el modo en que Megumi habló parecía de verdad importante, Ritsu ahora se recargó hacia el frente.

-¿Estás enamorada, verdad?- la repentina pregunta sí que tomó por sorpresa a la baterista.

-¿Y-yo? Jajajajaja no, creo que no-.

-Jejeje sé lo que se siente querer a alguien y no poder estar con esa persona-.

-¿De qué hablas?- Ritsu se comenzó alterar, primero Yui y ahora Megumi.

-Ah espera- acomodó un mechón de Ritsu que no encajaba en la diadema.

-M… gracias-.

-¿De qué?-

-Has tratado muy bien a Mio todo este tiempo y la veo muy contenta y relajada, por eso gracias-.

-De nada, pero como dije venía por ti, dime ¿Qué sientes cuando ves a Mio-san conmigo?-.

-Seré sincera… siento que duele algo pero no sé qué es… arde mi pecho y me molesto por ese ardor, siento miedo… m… no sé por qué- miró el cielo despejado.

-¿Cómo sería la persona que te guste?- miró el mismo cielo.

-Solo quiero que esa persona me quiera como soy y quererla como es, cuidarla siempre, demostrarle que cuenta conmigo… ¡AAh! ¿Y por qué tengo que decirte estas cosas vergonzosas?- Cubrió su rostro en cuanto sintió la mirada pícara de la mayor.

-Hm, Tainaka-san, eres la mejor amiga de Mio-san y tengo que decirte algo- Se puso de pie.

-Dime- la siguió con la mirada.

- Este año el grupo "The Who" dará un concierto en un distrito cercano, cuando eso suceda, te daré una entrada para asistir a ese concierto en primera fila, pero esto no significa que yo me haya dado por vencida- le guiñó un ojo y le indicó que ya se retiraban.

Ritsu se puso de pie -¿Qué quiere decir eso?-.

-¿Olvidó nuestra apuesta señorita Tainaka?- Volteó a verla, la sonrisa en su rostro era de alegría y emoción.

-¿Cuál apuesta?- Ritsu la siguió.

-Jeje creo que ya es hora de que volvamos a casa, Mio-san debe estar comenzando a preocuparse- volvió la vista al camino dejando a Ritsu confundida hasta que un recuerdo le vino a la mente.

"Si me rechaza, te regalaré un boleto para ver al grupo "the who""

No podía ser verdad, se les veía tan unidas -E… E-espera ¡O-Oye! No me digas que tú y Mio no... ¡¿Sokabe?- corrió a alcanzarla.

K-ON!

CANCIÓN DE AMOR

-Ah, Ritsu, Megumi, ya volvieron- recibío Mio en la entrada a las recién llegadas.

-Mi-Mio…- murmuró Ritsu viendo como Sokabe se acercaba a la morena y le acariciaba el rostro, ambas sonreían.

-Creo que pronto podremos ser buenas amigas ¿No es así, Tainaka-san?- volteó y sonrió a la mencionada, y al no haber respuesta buscó con la mirada el objeto que hizo que Ritsu dejara de reaccionar, en efecto era Mio y al notarlo Megumi sonrió victoriosa – Pensándolo mejor, tal vez deba darle dos pases-.

Se sonrojó -¡GAAAAA!- y salió corriendo de casa.

Corrió lo Más que pudo hasta que sintiera que se le iba el aliento, las personas le veían con extrañeza, ni siquiera se fijaba en los semáforos, solo quería que esa extraña e incómoda sensación desapareciera.

-¿Ritsu-chan?-.

Una melena rubia no pasó desapercibida para la castaña, detuvo su carrera y al voltear se encontró con la tecladista.

-Ah…. Ah… Mu-Mugi hola… gulp ah… - se dejó caer en la acera.

-¡Oye Ritsu-chan!- se acercó a su amiga inclinándose para estar a su altura - ¿te encuentras bien? Te ves… bueno, no te ves como en otros días-.

-¡Maldición, Sokabe!-.

-¿Megumi-chan?- preguntó confundida.

Luego de que Ritsu recuperara un poco el aliento y se reincorporara Mugi la invitó a tomar asiento en uno de los puestos de comidas que había por el lugar e inmediatamente le pidió explicaciones del ¿por qué? de su frenética carrera.

-¿Entonces Megumi-chan te dijo eso?, vaya… - pasó su mano por la mejilla. -Ritsu-chan ¿Recuerdas que hace unos días te dije que teníamos que hablar de algo importante?-.

-Mas o menos, pero creo que no hablamos de nada-.

-Haaa- suspiró – Megumi-chan está interesada en Mio-chan y es en serio – sentenció.

-¿Y… qué hice yo?-.

-Ritsu-chan, le gustas a Mio-chan-.

-…- se sonrojó, lo normal en Ritsu habría sido explotar por una broma así, pero estaba sonrojada y en sus ojos se veía algo parecido a felicidad.

-Era broma jejeje-

-¡Gaaaaaaa! ¡Mugiiiiiii! ¡No juegues así conmigo! –

-Muy bien ¿Qué tal esto? – carraspeó y tomó su mejor expresión de seriedad, tomó las manos de Ritsu entre las suyas y…- Ritsu-chan, desde el día que me invitaron a unirme al club de música no dejo de pensar que eres una persona increíble y hasta hace unos meses descubrí lo que me pasaba, Ritsu-chan tú… - Ritsu quedó expectante y confundida, Mugi se estaba acercando peligrosamente a su rostro, y esta escena parecía dejavu – tú… me gustas- Mugi quedó a escasos centímetros de Ritsu con su mirada fija en esos ojos miel- Woow, eso de las declaraciones sí que es difícil- soltó una de las manos de Ritsu y sacó un paño de su bolso, acto seguido limpió el sudor que había en el rostro de su amiga.

-Ritsu-chan, no la pierdas- sonrió con gentileza como siempre lo hacía.

-¿Todo eso fue para animarme?- Ritsu salió del trance.

-Jejeje, Ritsu-chan, te gusta Mio-chan-.

-M… voy a quedar traumada con eso (-.-) pero ¿Sabes? Te confesaré algo, no sé si será o no pero sea lo que sea me rindo-.

-¿Qué?-

-Lo que oíste, me rindo, no tomaré acciones en este juego, así que puedes irle diciendo a Sawa-chan que ya le pare a su bromita-.

-Ritsu-chan…-

-N…no estoy molesta contigo ¿sí?, pero esto parece sacado de la mete de Sawa-chan y solo de pensar eso me molesta más-.

-Te equivocas, Sawako-sensei no tiene que ver en esto-.

-o.o… ¿No?-.

-Ritsu-chan, Sawako-sensei nunca se metería con los sentimientos de otros, no en estas situaciones- verdad a medias.

-Entonces… yo… a Mio… la… q… - señalaba con sus índices formas extrañas en el aire. Tsumugi solo sonreía. -¡Espera!, si se trata de mi ¿Cómo puedes decir algo así con esa facilidad?, quiero decir ¿No debería haberme dado cuenta yo misma?, e… bueno, si ese hubiera sido el caso pero yo no… yo… yo no… yo ya… no… ¡GAAAAAAAH! ¡Mugi te odioooo!- dejó caer su rostro contra la mesa, cubrió su cabeza con los brazos y unos pequeños sollozos se hicieron presentes.

-Ritsu-chan ¿ya te habías dado cuenta?- La actitud que estaba tomando Ritsu tomó por sorpresa a la tecladista.

-Siempre creí que Mio era una persona excepcional, jeje y nada excepcional ni increíble puede ocurrirle a una persona que se ha rendido desde el comienzo-.

-¿Ritsu-chan?-.

-Siempre… ella siempre… ha brillado así en mi corazón… - enderezó el rostro y limpió sus lágrimas pero éstas no dejaban de salir – jeje snif Mugi, por favor no digas de esto a nadie, ni a Sawa-chan, ella me mataría de la vergüenza- sonrió con tristeza.

-Hum – Mugi cambió de una expresión preocupada a una enojada – Ritsu-chan, por intentarlo no se pierde nada, estoy segura que…- antes de que dijera algo más, recordó la conversación que había tenido con Megumi – m… solo pienso que deberías intentarlo y no rendirte, lo siento Ritsu-chan, me tengo que ir- se puso de pie y comenzó a caminar en dirección a un auto gris que la esperaba.

"Mio-san no sabe nada del amor, tampoco lo puede ver, no importa si ella lo busca, solo es amistad ante sus ojos y no cambiará; Tainaka-san es un polo totalmente opuesto, es gracioso como son las cosas, Tsumugi-san por favor dejemos que Mio-san decida, ya sabemos quien va a perder, pero ha sido divertido estar con ella este tiempo y no me rendiré hasta que ella se de cuenta de este amor".

-Y me dejó con un montón de más dudas, gracias Mugi – se puso de pie, guardó las manos en los bolsillos de su short y comenzó caminar de regreso a casa.

-Ey, corazón, tengo una pequeña queja contra ti, jejeje, me has estado causando problemas, te dije que no hicieras ruido y que tampoco molestaras a cambio yo te dejaría estar con ella, teníamos un trato y mira, acabas de sentenciarte- caminada sumida en su tristeza.

"Se suponía que lo iba a olvidar, se suponía que lo había olvidado entonces ¿Me quieres matar de un susto?"

-Pero no…- limpió unas lágrimas que amenazaban con salir.

"me rindo"

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Lunes por la tarde:

-Oye Mio, Mugi dijo que ya tenían la letra de la nueva canción, ¿puedes mostrármela?- dijo Ritsu dando golpecitos a uno de los platillos

-Ah, es verdad no estuviste ese día- Mio se levantó del asiento y fue a buscar su libreta de canciones.

Ritsu se puso de pie y se acercó a su amiga.

-Sí, sí, a ver…- tomó la libreta apenas vio que Mio había encontrado la canción y comenzó a leer-¡wah!- nada mas leyendo el primer verso quedó hecha piedra.

-¿Y bien? ¿Qué tal está?- preguntó la bajista ansiosa de escuchar una buena crítica para su creación.

-¡Es una romántica!- Reclamó Ritsu golpeando la cabeza de Mio con la libreta.

-Síp-dijo sin molestia y, por el contrario, con una gran sonrisa- jeje, aunque dije que no planeaba escribir una así al final cuando me di cuenta ya estaba escrito y me gustó, además Mugi y Yui están de acuerdo-dijo quitando la libreta de sus manos antes de que se le ocurriera golpearla nuevamente.

-¡¿Cómo voy a tocar bien esto si me dará comezón en todo el concierto? – comenzó a hacer expresiones de enojo, derrota, temor, todo combinado.

La puerta se abrió dejando entrar a las otras dos integrantes, sorprendiéndose de encontrar a la baterista.

-Ah, RIt-chaaaaan, ¿ya viste la nueva canción?- preguntó Yui emocionada de verla.

-Sí, es muy romántica- complementó Mugi, guardando un papel en uno de los bolsillos de su saco – espero que ahora que ya estás aquí podamos practicar ahora todas juntas.

-¡¿Eh?-Ritsu se sorprendió - ¿Ya habían practicado?-.

-Claro – dijo Mio con orgullo – solo faltaba el sonido de la batería pero como ya estás aquí ahora sí se escuchará mucho mejor-.

-Ne, ne, Mio chan ¿Por qué no la cantas para que Rit-chan la escuche? – dijo Yui alcanzándole el bajo.

-Sería buena idea, estoy segura de que incluso Ritsu-chan quedará conmovida una vez que la escuche- continuó Tsumugi acercándose a su teclado.

-Un momento, ¿Mio será quien la cante?- preguntó confundida.

-Síp, Mugi-chan dijo que con la voz de Mio-chan el sentimiento llega más – dijo Yui con un puchero- además Azu-nya dijo lo mismo- volvió a hacer otro puchero.

-Oh, Azusa ya se lleva bien con Yui, jajaja ¿Me perdí de mucho en tres días?-comentó rascándose la nuca.

-Muy bien Rit-chan toma asiento para que escuches la canción- dijo Yui llevando a Ritsu a donde se encontraba el sofá.

-De acuerdo, de acuerdo - tomó asiento, una suave sonrisa se dibujada en sus labios, eso de hacer las paces con sus sentimientos había sido algo bueno, eso de haber recibido la visita de Mio y Sokabe aquel día había sido algo bueno, ya todo estaba bien en su mente así como en su corazón – me rindo- cerró los ojos mientras la música comenzaba a sonar.

La Voz de Mio hizo acto de presencia, entonces Ritsu abrió los ojos como platos, todo era diferente de repente, el salón de música se comenzaba a inundar de un sentimiento inigualable, conforme avanzaba la canción Ritsu sentía más y más emociones. En su mente comenzaron a pasar imágenes de su infancia y en cada una de ellas estaba Mio, y ahora la veía frente a ella cantando como si en esa canción estuviera impresa su vida, su amor, su corazón… frente a ella no estaba esa niña miedosa, no, era una nueva Mio, y de algún modo una que se veía muy lejana. Todo se comenzaba a ver borroso, las lágrimas comenzaron a caer y Ritsu lo notó sintiendo un dolor en el pecho aún más fuerte que aquel día.

"Dije que me rendía"

La música terminó y Ritsu cubrió sus ojos con el brazo derecho mientras su mano izquierda, hecha un puño, se recargaba sobre su pierna.

-¡Wah! ¡Rit-chan está llorando! ¡Mio-chan hiciste llorar a Rit-chan! – Yui regaño a Mio.

-O-oye no era mi intención, hasta a mi me sorprende…- reprochó Mio preocupada.

-¿Ritsu-chan, qué te pareció?- preguntó Mugi.

-¡Quien está llorando! –Reclamó Ritsu poniéndose de pie – solo… me entró una basura, eso es todo – murmuró.

-¿Sabes Ritsu?- se acercó la bajista llevándole un pañuelo, el cual la otra lo tomó sin dudarlo.

-¿Qué cosa?- preguntó sonándose la nariz.

-Ya quiero escucharla tocando todas juntas, te extrañé- dicho esto, puso su mano izquierda sobre la cabeza de la baterista y la frotó como muestra de afecto.

-¡WAAAAH! – gritó Yui llamando la atención de todas.

-¿Qué sucede Yui-chan?- preguntó Mugi, Mio seguía con su mano sobre la cabeza de Ritsu.

-Rit… Rit-chan… ¡se sonrojó! – señaló a la mencionada como si esta hubiera hecho algo terrible.

-¡¿QUÉ?- Mugi y Mio voltearon a ver a la acusada, era verdad sus mejillas se veían sonrojadas.

-¡NO ME VEAN!- se cubrió el rostro estrepitosamente, retrocediendo hasta chocar con la pared.

-Terrible… - dijo Kotobuki en tono angustiante.

-¿RItsu?- Mio llamó acercándose y agitando a su amiga por los hombros.

Ritsu quedó hecha piedra nuevamente, reaccionando al ver abrirse la puerta.

-Ah, veo que todas están aquí – la voz de una mujer hizo que a Ritsu se le helara la sangre.

-¡Sawa-chan Sawa-chan algo increíble acaba de pasar! – dijo Yui con mucha emoción.

-¿Un ovni? ¿Una vaca voladora? ¿Mio en traje de baño?- preguntó en burla.

-¡Mooou, deje de molestarme con eso!- se quejó la morena.

-Ah, hola Ritsu, veo que te sientes mejor- avanzó hacia ella.

-Sawa-chan…- dijo Yui con un tono misterioso – Rit-chan… - se acercó a Sawako – ella hace un momento se… -.

-¡YUI! – tan veloz como pudo Ritsu le cubrió la boca a la mencionada.

-¿Qué le pasó a Ritsu?- preguntó.

-Ritsu-chan lloró con la canción de Mio-chan-.

-Oh… eso es extraño, veo que a ti también te llegó- dijo tomando asiento.

Ritsu se resignó y soltó a Yui del agarre, total Sawako ya se iba a enterar por voz de alguien más.

"¿Y así se supone que me rendí?"

-Y también se sonrojó - susurró Mugi en el oído a la profesora.

-¡¿QUEEEEEEEEE?- escupió el té que estaba tomando.

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Sale, realmente me preguntaba por qué hago que Megumi sea la "mala de la historia" pero me gusta eso.

Megumi: bueno, qué me queda, solo quiero ese mega poster de Mio-tan, además Kotobuki me ha prometido un año completo de postres gratis y un calendario prohibido de "Mio-uncensored".

Autor: ¿qué tipo de calendario es ese? ¡No permitiré perversiones en esta historia!

Mugi: Maa maa maa maa maa maa es solo un calendario hecho con las fotos que a Mio-chan no le gustaron, como la que Ritsu-chan le tomó durmiendo en el entrenamiento en la playa.

Autor: M… oh, creo que también me gustaría uno… °¬°

Mio: ¡Ya dejen de jugar!

Autor: No importa, luego le pediré a Ritsu la colección completa jajaja.

Ritsu: (viendo su colección de fotos) aaaatchuuuu! Snif ¿me iré a enfermar? Y apenas me recuperé….. Estúpido autor…

Agradecimientos a los lectores, "GRACIAS", listo ya está, ya me puedo ir con calma.