Por si no lo adivinaron, el padre de Serena y Haruka es nada más y nada menos que Ojo de Tigre. Su mamá tendrán que adivinarla xD una pista, es una de las hermanas que estaban al mando de Rubeus =P

Disclaimer: Sailor Moon pertenece a Naoko Takeuchi, quien goza de hacernos sufrir al separar a Seiya de Serena =(


"Día seis: verdades a medias."

En la casa reinaba el silencio. En cierta forma cubierta en penumbras y en cierta forma iluminada por la luz de la luna. La figura sobre el sofá principal de la sala bebía tranquilamente una copa de borbón, mientras alejaba la mente en memorias de vidas pasadas. A pesar de la calma, dentro de él todo se revolvía como si de un huracán se tratase. Y, aún así, fue capaz de descubrir la presencia de su compañera.

-¿Kala? -le llamó, la sonrisa aún en su rostro.

La mujer estaba de pie cerca del hermoso piano de cola negro, aquél que sus hijos tocaban constantemente, en especial Haruka. Tenía el mismo semblante angustiado que su esposo, pero contrario a éste, no había sonrisa en sus labios.

-¿Cuándo piensas decírselos? -cuestionó al fin, y su voz sonó lejana para él.

-Hmm -rió -cuando ella acepte despertar.

-¿Y si ya lo ha hecho? -insistió ella.

-No funciona igual Kala -respondió sonriendo de medio lado, su mirada fija en el líquido ámbar de su vaso. -Ella tiene que desear ser quien es.

El semblante de ella se frunció y él soltó una carcajada antes de invitarla a sentarse con él.

-Ven aquí -le extendió los brazos, ella dudó un segundo -tranquila, soy ojo de tigre no garra de tigre -se burló.

Las cejas de ella se juntaron en un gesto molesto pero igual accedió a sentarse en el regazo de él.

Se abrazaron el uno al otro, cada uno pensando en la posible trama de esta nueva historia, deseando fervientemente que su "sueño" no terminara desapareciendo frente a sus ojos.


La transformación se llevó a cabo en apenas unos cuantos segundos acompañada por la música que en ese momento llenaba los recovecos del lugar. Al finalizar, Sailor Uranus se encontraba de pie en la antesala.

"Recorded butterflies"

Mars y Neptune miraban asombradas a su nueva compañera de batalla.

-Sailor Uranus –murmuró Mars al comprobar que su hermano había estado en lo cierto todo ese tiempo.

"in the twilight Sneak out the closet"

Pero no eran las únicas con el asombro escrito en su rostro, Haruka se miraba las manos, se tocaba el rostro y había algo de desesperación en sus ojos.

-Vaya, así que eras mujer –inquirió la maligna que en ese momento se había recuperado, tenía una sonrisa burlona en los labios.

Pero Haruka seguía absorta en la admiración de su nuevo cuerpo y en la sensación que le provocaba el sentir tanto poder brillar desde su centro hasta cubrirla como un manto.

"kioku wa yasashisugite zankoku"

-No importa, igual te destruiré –Concluyó la maligna.

Y esas palabras rompieron al fin la fascinación que la senshi del aire sentía en ese momento. Su mirada se clavó en su oponente y una determinación resplandecía en sus ojos.

Mujer u hombre, sabía lo que tenía que hacer.


"Quietly stealing the magic from my view"

-Una nueva sailor ha aparecido –declaró Amy al sentir la palpitación que despedía la insignia de Mercurio en su frente.

-¿Cómo dices! –Lita tuvo que despegar la vista temporalmente del escenario para dirigirla a su compañera, sintiéndose momentáneamente culpable por haberse perdido en el show.

La peliazul había cerrado los ojos intentando descifrar el calor de aquella estrella.

-No hay duda, esta energía pertenece a sólo una de las outers senshi.

"samenai yume alone"

Lita hizo lo mismo que su compañera y su insignia de Júpiter comenzó a brillar en su frente también.

-Yo también puedo sentirla –murmuró con los ojos cerrados -se trata de…

…Para después terminar abriéndolos al tiempo que Amy y ambas exclamaron al unísono:

-¡Sailor Uranus!


¡Cuidado!

"Stay with me tonight"

Una bola enorme de fuego había sido lanzada hacia Sailor Uranus, era de nuevo una ilusión, pero demasiado real como para ignorarla. Y a pesar de la preocupación de Neptune, su compañera sabía lo que tenía que hacer.

"kono namida sora de kagayakeru you ni"

-¡Tierra, tiembla! –gritó lanzando su ataque y lo mantuvo en contra de la maligna hasta hacerla retroceder.

Consiguiendo liberar a sus compañeras.

-Nos liberó –exclamó Mars al sentirse libre

"Stay with me tonight"

-¡Maldición! –masculló la maligna al ver como su ataque retrocedía hasta desvanecerse.

El poder de Uranus la alcanzó y la eliminó en un instante. Mars miraba atónita la escena en frente de ella.

"furisosogu DAIYA no shizuku Reflect my eyes"

-La… destruyó por completo.

-Sin duda es, una de las sailors más fuertes del Sistema Solar –inquirió Michiru con una leve sonrisa asomando a sus labios.


En el interior el concierto seguía su curso, envolviendo la sala con luces de colores que parpadeaban al ritmo de la música. Un pequeño solo antes de continuar con la canción. Mina seguía el ritmo de la misma mientras intentada identificar las energías que había sentido un poco antes de subir al escenario.

'Sé que he sentido esta energía antes' –pensaba Mina para sí –'si no me equivoco juraría que el Negaverso ha renacido de alguna manera, ¿pero cómo? Se supone que lo eliminamos –fue su último pensamiento antes de volver a tomar el micrófono en sus manos y seguir cantando.

"I bury it in my back garden"

-La maligna desapareció –declaró Amy sacando de nuevo su mini lap para analizar los residuos de energía.

-También lo sentí –asintió Lita, mirando cómo parpadeaba la pantalla -¿Será que todo terminó tan rápido?

"Cover it with sticks and leaves"

Una luz intermitente en tono rojo comenzó a parpadear con un sonido de alarma, Amy se horrorizó al leer la lectura de su laptop.

-No. ¡Hay una nueva energía en el lugar!

-¡Imposible!


"kakushita"

-¿Están bien? –Uranus corrió al lado de sus compañeras intentando ver su condición.

-Sí. Gracias a ti –le respondió Neptune al tiempo en que aceptaba la mano de Uranus para levantarse.

"itami no koe afurete"

-Aunque duele un poco –murmuró Mars sonriendo débilmente, poniéndose de pie al igual que sus compañeras.

-¡Y dolerá aún más!

"Pink avalanches crash down"

Todas giraron en dirección a la voz masculina que había sonado en esos momentos. De pie en el borde de uno de los enormes ventanales se encontraba la figura de un viejo enemigo.

-Ése es… -Mars recordó entonces la primera batalla que luchó en su primera vida como terrícola.

Cabello rubio y ojos azul hielo…

-Jedaite… -concluyó atónita.

"And seal my eyelids"

-Hm –se rió –es bueno ver que me recuerdes Mars. Podremos ahorrarnos las presentaciones.

-¿Jedaite? –cuestionó Neptune a su compañera, pero Mars estaba demasiado consternada con la mirada fija en su oponente y aún así no pareciera que tuviese ganas de combatirle.

"kogoeta mama"

Pero nadie estaba tan atónita como Uranus lo estaba en ese momento. Le veía reconociendo en él a un antiguo familiar perdido…

"kono my heart"

-Hermano –susurró.

-¡¿Qué? –exclamaron sus compañeras.

"Stay with me tonight"

-¿Ése es tu hermano? –cuestionó incrédula Neptune

"nagareru hoshi atsuku yami wo suberu"

Jedaite sonrió con sorna y en su mano se empezó a formar una energía. Uranus cambió su expresión entonces concentrándose en invocar su talismán.

Atacaron al mismo tiempo.

-¡Espada de Urano!

Pero Jedaite logró desvanecer el ataque de la espada con sólo la energía que tenía acumulada. Las sailors le miraban incrédulas mientras él se reía.

-En otro tiempo tal vez hubiera sido vulnerable a ti. Pero no ahora –Le dijo a la Sailor del Aire, quien sintió el enojo llenarle las venas. –Ahora es mi turno.

"Stay with me tonight"

-¡Sailor Uranus!

Un ataque eléctrico hirió de frente a dicha sailor, que cayó al suelo con un estrepitoso golpe. Su cuerpo soltaba humo como si la hubiesen quemado.

"hikari uke omoidasasete"

Al ver aquello Neptune no pudo contenerse más, se giró de golpe y lanzó su ataque directo a Jedaite, aprovechando la distracción del mismo

-¡Maremoto de Neptuno!

El ataque le llegó directo, sin embargo, al igual que el de Uranus, acabó por desvanecerse revelando a un Jedaite ileso.

-¡No le hizo daño!

-Ya se los dije, no son rivales para mí –les gritó al tiempo en que las atacaba a las tres al mismo tiempo.

"Hold me"


-No puede ser posible, la energía de las Sailors está siendo reducida –declaró Amy con extrema preocupación

-Quieres decir que este nuevo enemigo está por derrotarlas, ¿verdad? –inquirió Lita con el mismo pendiente en su rostro.

-Me temo que sí –declaró con angustia.

-¡Amy tenemos que salir! –le apremió Lita presionándola por los hombros.

-Lo sé pero…

Su mirada se perdió en la multitud que las rodeaba y la pena de ella pasó al rostro de Lita. Les sería imposible salir de allí sin ser vistas y la cantidad de gente era demasiado grande como para arriesgarlas a todas.


-¿Qué rayos es esto? –se quejó Neptune.

Habían sido atrapadas en una especie de esfera transparente, cuyo espacio era reducido.

-Está drenando nuestra energía –murmuró Mars entre dientes.

-Maldición –gruñó Uranus sintiéndose incapaz de poder mover su cuerpo.

-La energía de las Sailors Scouts es mejor que la de los humanos, con esto completaré mi misión –declaró Jedaite juntando toda la energía en su mano.

-Me temo que no.

-¡! La energía se dispersó de golpe volviendo a sus respectivas dueñas, los ojos del maligno se abrieron en asombro.

Algo lo había herido en su mano y la esfera que rodeaba a las Sailors desapareció al instante.

-¿Qué?

"Stay with me tonight"

'Una rosa' –pensó Mars al ver la flor clavada en el suelo, como muchas veces antes en otra vida la había visto.

E inmediatamente después, víctima de un hechizo, elevó la vista hacia la figura masculina que se encontraba de pie en el ventanal frente a Jedaite. La capa negra ondeaba en el aire, elegante como siempre lo había sido.

"anata to nara ame ni mo utareyou"

-Pero si es... –inquirió el maligno con un gruñido mientras se sobaba la mano herida.

Mas fue Mars quien reveló su nombre.

-Tuxedo... Mask –susurró atónita.

"Stay with me tonight!"

El estaba ahí luciendo, sino el mismo, un traje parecido al que usaba para sus batallas. El bastón negro descansaba en sus manos.

"kono namida sora de kagayakeru you ni"

Saltó en dirección a Jedaite y le atacó directamente. El rubio logró saltar fuera de su alcance y ambos cayeron al suelo, de pie frente a las Sailors.

"Stay with me tonight!"

-Debí imaginar que vendrías a Londres, Master –inquirió Jedaite con desprecio en su voz

"furisosogu DAIYA no shizuku"

-Acabemos con esto Jedaite –le retó su contrincante.


"Reflect my eyes"

-¡No puede ser! –declaró Amy incrédula.

-Lo sé, ésa energía es del Rey–declaró Lita con la misma consternación en su rostro.

Habían estado decididas a arriesgarse a ser descubiertas con tal de poder ayudar a sus compañeras, cuando la energía de aquella presencia había terminado clavando sus cuerpos al suelo. Atónitas ante la facilidad de aquella aparición.

"Stay with me tonight!"

-¿Podemos confiar en que ahora todo estará bien? -cuestionó Lita, considerando el desistir el intentar salir de la sala.

-Por nuestro bien espero que sí. -Concluyó Amy, adoptando la misma postura que su compañera.

"nagareru hoshi atsuku yami wo suberu"

'Ésta energía.' Mientras tanto Mina, que no había perdido su fachada ni un solo instante, no perdía tampoco detalle de lo que ocurría a su alrededor. 'No hay duda', pensaba. 'Es el resplandor del cristal dorado. El Rey Endymion despertó también.' -Concluyó.


Los dos hombres seguían de pie frente al otro. Un semblante estaba calmado mientras que el otro estaba furioso. Jedaite apretó las manos en puños, escupiendo cada una de las palabras que le dirigió a su oponente.

-Siempre queriendo acabar con las cosas lo más pronto posible sin pensar en nada más que en ti mismo, ¿o no Master?

Tuxedo Mask nos respondió, le miraba con ese mismo aire de indiferencia y eso sólo terminó por molestar aún más a Jedaite.

-Ya lo sabía -gruñó -sabía que no tenías la más mínima lealtad hacia tu gente. ¡Nos abandonaste a todos!

Los ojos del rey de la Tierra se entrecerraron en molestia antes de saltar al ataque sin aviso. El rubio logró esquivas el primer golpe, pero no tuvo tanta suerte como para evitar el choque de energía que provino del bastón de su oponente. Sin duda el cristal dorado se encontraba oculto en èl.

Apenas y se mantuvo en pie, trastabillando. Las sailors les veían combatir de sus posiciones todavía en el suelo, aquella escena las había aturdido más de lo que ellas mismas estaban conscientes, incapaces de desviar la vista de los hombres.

Jedaite se limpió la sangre de la boca y mantuvo el dorso sobre esta al tiempo en que una sonrisa burlona hacia aparición en ella. Tuxedo Mask mantenía su postura de defensa.

-¿Vas a destruirme, sin piedad, igual que como intentaste hacerlo con Zoisite? -cuestionó aún sonriendo, sus ojos ocultos tras los mechones de su pelo, pero la siguiente frase reveló la mirada furiosa hacia su oponente -Incluso cuando él no te atacó...?!

La sonrisa había desaparecido.

Y aunque no debía hacerlo en ese momento. No pudo por más que recordar aquél día, hacía ya un mes atrás.

*Flashback*

Estaba descansando en el sofá. Acababa de regresar de una batalla, no era la primera vez que peleaba, así como también sabía que no sería la última. Sin embargo, esta vez había sido diferente, su oponente jamás buscó lastimarlo aún cuando él había intentado destruírlo.

"Quiero que recuerdes. Hace mucho tiempo tú eras llamado Endymion."

Èsas habían sido las palabras de aquél hombre, justo antes de que él intentara atacarle.

-Ciertamente, ese hombre, Zoisite, lo sabe. -se dijo a sí mismo -Puedo sentirlo.

Cerró los ojos y su energía comenzó a envolverle. Aquél resplandor dorado que rodeaba sólo a la realeza de la Tierra, de la cual solamente quedaba él con vida.

-Endymion. ¿Ése era mi nombre? -volvió a cuestionar, esta vez para nadie en concreto.

"Nuestro príncipe de la Tierra"

Le había dicho antes de desaparecer frente a él, llevándose la herida que le había hecho en aquél unilateral combate. Y sí, se había sentido culpable. Porque apesar de recordarle como un enemigo, no se había comportado como tal.

-Pero... ¿qué debo hacer ahora? -Murmuró frustrado -Ya todo está decidido. -Mientras fijaba la mirada en el boleto de avión que descansa sobre la mesita central de la sala.

-Darien

La puerta se abrió entonces, revelando a una joven de piel morena que sonreía animadamente.

-¡Setsuna!

-¿qué sucede?, te ves terriblemente asustado -dijo divertida al tiempo en que se sentaba frente a él en la mesita.

-No te imaginas cuánto -fue la respuesta de él, desviando la vista con cansancio.

Eso la alertó.

-No me digas que...

-Sí, ayer tuve otro enfrentamiento. -Concluyó por ella.

El enojo en ésta no se hizo esperar.

-¿Cuánto tiempo más piensas seguir con esto? -le reclamó poniéndose de nueva cuenta de pie. -¿Hasta cuándo renunciarás al pasado?

Él hizo una mueca, con la misma molestia que ella.

-Tú debes saberlo, tú eres la sailor del tiempo después de todo.

-ERA la sailor del tiempo -refutó. -En esta vida he decidido renunciar a las sailors scouts.

Él soltó una pequeña risa.

-Dices eso pero todavía sigues cuidando esas puertas, ¿o no? -Ella saltó revelando que él estaba en lo cierto. -Esta calma no durará por mucho, el enemigo ya ha hecho sus primeras jugadas y nosotros apenas y hemos podido mantenerlos a raya -exclamó molesto, poniéndose de pie y caminando hacia la ventana.

Setsuna le miró con tristeza.

-¿por qué? ¿dime por qué?

-Porque éste es mi planeta y yo soy su soberano -Declaró, aquél brillo dorado volvió a envolverle -Así tenga una corona o no mi deber es protegerlo.

Era imposible para ella intentar ganar con él en ese terreno, lo sabía, aquella determinación en sus ojos era el resplandor mismo del cristal dorado y no había nada que se interpusiera entre él y su deber como heredero del planeta; por eso buscó un camino distinto.

-¿Y la reina?

Lo consiguió apenas por una fracción de segundo, él había tenido que desviar la vista antes de recuperar el aire de determinación que lo había estado cubriendo antes y que por esa fracción de segundo se había desvanecido.

-Por el momento no planeo buscarla, no te preocupes, al menos comparto esa opinión contigo -le dijo masajeándose las sienes.

Por un momento el silencio se hizo entre los dos. Y el verle de aquella manera había conseguido el que ella se deshiciera momentaneamente de su fastidio. Sus ojos se habían posado en aquél boleto que descanzaba sobre la mesa.

-Pero piensas irte, ¿no es así?

-No puedo seguir escondiéndome en Puerto Rico por mucho que quiera -se burló él.

Y eso sirvió para que ella estallara de nuevo.

-¡No estás escondiéndote! Es tu vida. Nadie puede quitarte eso.

-¡No hay opción! -le interrumpió él, elevando la voz igual que ella. Caminó hasta pararse delante de ella, tomó el boleto junto con la chamarra que había dejado sobre el sillón. -Varios resplandores estelares se están juntando al otro lado del oceano. El brillo de las guardianas de los planetas de este sistema solar se encuentra entre ellos. El enemigo también. -Aquella conclusión y el tono en el que lo había dicho, la mirada que le dio, no le permitió refutarle nada, la joven agachó la mirada avergonzada. Él se encaminó a la puerta. En donde se detuvo para tomar sus llaves y hablarle una última vez antes de marcharse.

-Tienes razón Setsuna. Ésta es mi vida. -Ella seguía de espaldas a él con la vista aún clavada en el suelo. -Y no me queda opción más que viajar a Londres. -Él tampoco le miraba.

-Ya sea que vengas conmigo o no.

La puerta se cerró detrás de él.


-¡Cuidado!

"Stay with me tonight"

Se había distraído demasiado y Jedaite había aprovechado para atacarle, el grito de Neptune apenas y lo había devuelto al presente pero no era suficiente como para que él esquivara o respondiera el golpe.

-¡Fuego de marte, enciéndete!

"hikari uke omoidasasete"

Para su suerte, el ataque de Sailor Mars le había salvado la vida. Jedaite estaba herido de modo que aquél ataque había sido suficiente para derribarlo y hacer que la energía que había lanzado en contra de tuxedo mask se desvaneciera.

-¡No te distraigas! -se burló la sailor del fuego.

-¡Maldición! -gruñó Jedaite molesto, poniéndose de pie con dificultad.

"Hold me"

-¡Esto no ha terminado Master! -gritó antes de desaparecer frente a ellos.


-¡Muchísimas gracias!

La canción por fin había terminado y una animada Mina saludaba a su público como era su costumbre. Los gritos no se hicieron esperar. Era más que obvia la admiración que los fans sentían por la cantante.

-¡Buenas noches a todos! -Volvió a saludar, las luces ahora sólo la enfocaban a ella.

-¡Seiya!

-Fue todo un éxito bombón!

Por su parte su acompañamiento también se sentía revitalizado y con la adrenalina corriendo a todo lo que da, era como vivir un sueño demasiado bueno para ser verdad.

-Oigan ustedes!, no se distraigan apenas vamos empezando -les recordó Yaten, con su característico gesto molesto.

Taiki por su parte no pudo evitar soltar una risa burlona.

-Se nota que estás nervioso -le acusó al plateado.

-¡No estoy nervioso! -fue la respuesta de éste, con las mejillas rojas. Lo que sólo consiguió que Taiki se riera con más fuerza.

-Parece que la noche será nuestra -murmuró una Mina sonriente.

-Bombón -Serena le miró al instante -cantaré para ti -le sonrió él.

Y el rostro entero de ella le devolvió la sonrisa.

-Seiya...

La música comenzó a sonar de nuevo. El show seguía. Y el alivio era evidente tanto en Amy como en Lita, nada grave había ocurrido. Mina no pensaba tan diferente, pero sí estaba empeñada en que nada la distrajera de ésta noche, en la que su oponente estaba en el mismo escenario que ella.


Para haber sido un primer enfrentamiento no había sido tan malo. O eso pensaba la figura femenina que observaba desde la distancia, se decidió entonces a aprovechar ese momento de confusión que sigue siempre a una pelea con nuevos integrantes para marcharse sin ser vista. Necesitaba llegar lo más pronto posible al camerino de Mina.

Tuxedo Mask apretaba el bastón con fuerza. Se había distraído. Se había permitido un fallo y eso era algo que no concentía. La próxima vez, porque estaba seguro de que habría una próxima vez, se encargaría de sacar hasta la última gota de información por parte de su oponente antes de eliminarlo y no al revés, como esa noche había estado a punto de sucederle.

Quizá habría logrado romper el bastón, si el cristal dorado no hubiese estado dentro de éste. Quizá lo habría azotado contra el suelo, molesto, furioso; sino fuera porque una vocecita desvió su atención.

-Disculpa, Tuxedo Mask…?

Mars le miraba entre asustada e ingenuamente tímida, casi esperanzada. Pero la mirada que le devolvió el hombre, la hizo decidirse por completo por la primera opción.

-No te engañes, puede que en otra vida hayamos sido compañeros; pero ahora es diferente -Declaró, dándose inmediatamente la vuelta para irse.

-Pero... -musitó apenas audible.

Aquella actitud le extrañaba. ¿Qué había quedado de aquél hombre de sonrisa amable que estaba dispuesto siempre a ayudarlas? Nada. Se respondió mentalmente. Tal vez, él tampoco tenía sus recuerdos completos, se quiso convencer, pero lo que le había dicho demostraba todo lo contrario.

-Haruka

Desvió su vista entonces hacia la otra compañera, o compañero, lo que sea. La transformación de Uranus había llegado a su final y rápidamente la expresión austera del chico había vuelto a su rostro. Neptune había intentado acercarse a él, cuando éste le bloqueó la mano haciéndosela a un lado, rechazándola.

-Yo opino lo mismo -le dijo.

Aquella mirada tan fría casi le quiebra el espíritu, aún así ella intentó disuadirlo.

–Pero Haruka

-No. -Respondió él elevando la voz una octava y mirándola con enojo. -Simplemente no puedo con esto -declaró, y sin más explicaciones que ésa, se marchó al interior de la sala del concierto.

-Michiru.

La aludida se mantuvo de pie acongojada, tan perdida estaba en diluir aquél rechazo que ni se había dado cuenta de que su transformación se había desvanecido con el grito de su compañero. Se sobresaltó al sentir la mano de Rei sobre su hombro.

–Sólo dale tiempo. -Le animó con una sonrisa apenada. -Anda, vayamos al concierto.


Un acorde de guitarra sonó con fuerza antes de desencadenar la serie de sonidos del resto de los instrumentos.

Nuke dashita daichi de
te ni ireta no wa jiyuu
maybe lucky maybe lucky
I dare say i'm lucky

La parte del concierto conjugado entre Mina y los Three lights había terminado, y ahora sólo eran estos últimos los que permanecían en el escenario mientras la rubia descansaba tras bastidores.

Reeru no ue ni sotte
doko made yukeru kana
maybe lucky maybe lucky
I dare say i'm lucky

Sólo tocarían tres canciones, antes de dar por concluído el concierto, pero a este paso no dudaron ni un segundo que podrían seguir lo poco que quedaba de la noche, eran cerca de la una de la mañana y la voz de Seiya llenaba el recinto.

Yakimashi no sekai ni wa hikarenai kara
kimi no mirai wa acchi
saa trying trying in yourself
Causes stain stay away
causes stain stay away

Serena observaba en compañía de Mina, desde bastidores el espectáculo que daban los chicos. Sonreía contenta mientras cantaba la letra de la canción al tiempo que sus compañeros. Mina había tenido razón, aquella gira con ella los ayudaría a despegar sin duda, y el haber dejado que cerraran el concierto en vez de abrirlo, les permitía quedar con mayor fuerza en la memoria de los espectadores.

Sí. En ese momento, adoraba su vida tal y como era.

Causes stain stay away
causes stain stay away
causes stain stay away
right away ...
Ukabu kumo no you ni dare mo boku o tsukamenai
nani mo kamo o kowashi jiyuu no moto ni umareta

Un par de letras más y el concierto terminó.


-¿Ah?

Los ojos de Seiya se abrieron en asombro, aunque no mucho, se notaba una preocupación en ellos. Serena fue la primera en notar la distracción del chico, que leía una y otra vez el mensaje que había recibido.

-¿Qué pasa?

-Es un mensaje de Rei -contestó al tiempo en que se apresuraba en borrarlo. No quería por nada del mundo que la rubia de coletas que caminaba en su dirección lo viera.

-¿Todo bien? -le cuestionó ésta confundida y curiosa de la actitud de nerviosismo del chico aunque lejos de adivinar el motivo.

-¡Excelente! -contestó sonriendo, guardando el celular el bolsillo de su pantalón. –Ven acá bombón -exclamó envolviéndola en sus brazos hasta lograr sentarla en su regazo y consiguiendo robarle un beso en el proceso.

-Consíganse un cuarto -se quejó Yaten.

Taiki y Mina sólo se rieron.

Estaban en el camerino, descansando y recobrando energías. Mina recibía un masaje en los pies mientras que Yaten bebía agua y se limpiaba el sudor del rostro y Taiki afinaba el bajo. Mientras que Seiya y Serena...

-¿Y eso porqué fue? -cuestionó sonriendo la rubia tan pronto el beso terminó.

-Porque te quiero -fue la respuesta del chico cuyos ojos estaban llenos de ternura.

-Seiya… yo también te quiero. -Le dijo mientras le rodeaba el cuello con los brazos.

Unos golpes en la puerta interrumpieron las actividades de todos.

-Adelante -fue la voz de Mina

La puerta se abrió revelando a un hombre alto de cabellos plateados largos y lacios

-¿Estás lista Mina?

-¡Artemis!

El grito de euforia y la rapidez con que la rubia se levantó para correr a los brazos de dicho sujeto, sin importarle golpear al masajista en el rostro en el proceso, sumado a la sonrisa infantil en el rostro de ella, no pasó desapercibido a Yaten; quien había dejado su clásica admiración de si mismo en el espejo, momentaneamente olvidada, para ver la escena que se reproducía enfrente.

-¿Tomo eso como un sí? -cuestionó Artemis

-Oh! Disculpa -se disculpó ella separándose un poco -sólo deja tomo mis zapatos, por cierto, chicos, éste es Artemis, un amigo mucho muy especial -sonrió.

A Yaten la ceja derecha parecía haberle temblado como en un tick por un segundo al oír aquello, Taiki no estaba seguro, pero le pareció que su compañero estaba molesto, aún así no había tenido problema en saludar y presentarse al igual que los demás (con la diferencia claro, de que él nunca se levantó de su asiento).

La rubia estaba lista para irse, dando saltitos descalza se había encaminado de regreso a los brazos de Artemis, y seguía sonriendo como si nada en el mundo la preocupara. Para Taiki fue evidente la decepción bien oculta en el semblante molesto de Yaten, y, sintiendo empatía por el chico, hizo la pregunta que sin duda le estaba carcomiendo por dentro.

-¿Oye Mina te veremos en la fiesta?

-Por supuesto. Sería un pecado que la estrella número uno no estuviera presente. -Soltó una risa cantarina después de decir eso. -¡Nos vemos chicos! -Y luego desapareció tras la puerta.

Taiki miró a Yaten y sonrió al ver que el semblante del chico se había relajado un poco.

-Me debes una -le dijo.

-¿De qué hablas? -intentó negar éste, volviendo a la tarea de revisarse el rostro en el espejo.

-No. No te escaparás esta vez. -se rió Taiki -Me debes una y pronto me la habrás de pagar.

-¿Qué traen ustedes? -cuestionó Serena sin estar segura de si debía reír o no.

-No es nada -murmuró Yaten por lo bajo y Taiki soltó la risa con más fuerza que antes.


-¿Consiguieron el broche?

-Sí. Luna nos está esperando en tu camerino con él.

-Bien.

El semblante alegre se había desvanecido tan pronto habían salido del camerino de los chicos. Aunque aún iban tomados del brazo, el aire serio que los envolvía era tan marcado que se reflejaba incluso en la forma en la que caminaban; con la vista al frente y una determinación característica de aquellos que están en la realización de una misión.

Mina suspiró internamente, tendría que retrasar su llegada a la fiesta, pero necesitaba hablar con él. Tenía que estar segura de que era la misma persona. Y mañana...

Se detuvieron frente a la puerta que tenía la estrella con el nobre Mina escrito en ésta. Artemis como todo un caballero, abrió la puerta a su compañera y la dejó pasar.

-Ya era hora.

Luna los esperaba en la habitación sentada en la silla frente al espejo.

-No te preocupes Luna, estoy lista.

Si Dios lo permitiera mañana se enfrentaría a Yaten.


A/N: Leave a coment! xD