-Elijo a… a… Megumi!- Estaban jugando en el jardín de la casa hirazawa, el juego consistía en decir el nombre de alguno de los jugadores en el centro de una rueda, el jugador que fuera mencionado debería saltar al centro del círculo y los demás deberían correr lo más lejos posible; cuando el jugador elegido dijera "stop" todos los demás dejarían de correr y posteriormente este elegiría a una víctima y diría la cantidad de pasos que creía que había de distancia entre este y su víctima, después daría la cantidad de pasos que dijo y si acertaba la víctima perdía un punto. La ganadora sería quien perdiera menos veces y en el caso de estas amigas, quien decidiría qué hacer para el próximo fin de semana.

Tanto mugi como megumi se divertían de maravilla, ese tipo de juegos jamás los habían hecho ni en sus casas ni en sus anteriores escuelas –STOP – megumi gritó con mucha fuerza. Su víctima sería – elijo a tainaka-san –

-¡¿Qué? ¿Por qué yo?! – preguntó ritsu levantándose del suelo, en su carrera tropezó y cayó así que era la más cercana –de acuerdo de acuerdo – se sacudió el short.

-Hm… 8 pasos – comenzó a caminar.

Cuando el juego terminó, casi a las siete de la noche, la ganadora había sido megumi así que ella elegiría qué actividad realizarían el fin de semana.

Un auto había llegado a recoger a megumi -Por ahora no se me ocurre algo pero ¿les parece bien si le aviso a tsumugi-san el día de mañana?- todas asintieron, se despidieron y megumi se fue.

-Creo que también me tengo que ir, me gustaría hacer los deberes que dejé pendientes – al escuchar esto tanto ritsu como yui entraron en pánico.

-¡Los olvidé!- dijeron en unísono.

-Eso te pasa por no poner atención a las prioridades-

-Mio ayudamee…- dijo con ojos de cachorro.

-Esto te costará una crepa en el camino-

-Hecho-

En poco tiempo la casa hirazawa quedó vacía. Las nubes grises anunciaron un repentino cambio de clima.

-Heh, otra vez llueve…-

-No puede ser, no traje mi paraguas-

-¡No te preocupes mio-san! Como presidenta del club debo cuidar de mis compañeras así que anda, ven, te llevaré a tu casa – le invitó a ir debajo del paraguas que acababa de sacar.

-¡Haaah! ¡Gracias!- mio entró debajo del paraguas.

-¿Y cómo es que se te olvidó el paraguas mio-chan? Si en las noticias dijeron y tú nunca te pierdes las noticias –

-Es porque hoy me desperté tarde y no me dio tiempo ni de desayunar-

-Jajaja mio, eres una distraída-

-¡Cla-claro que no!-

-¡Dime que no te quedaste anoche escribiendo alguna canción cursiii!-

-¡No era cursi!- se quejó frunciendo el ceño, sonrojándose un poco, desviando la vista.

-Pero si mio-sama se ha sonrojado ¿cómo le voy a creer?-

-Si vas a estar molestándome entonces mejor me voy caminando sola-

-Jajaja lo siento lo siento, me dejé llevar, es que estos días no sales mucho con sokabe así que me sentí como en los viejos tiempos-

-Ritsu…-

-¡¿Qué? ¿Tú no extrañas pasar más tiempo conmigo?!- dijo mientras mio le aplastaba las mejillas.

-De cuerdo, de acuerdo, ya entendí, baka – la soltó y continuaron caminando.

x-x-x-x-x-x-x-x-x

-¿Una cita?- pregunta mugi emocionada – ¡me encantaría asistir a una! – al otro lado de la línea megumi escuchaba riendo, mugi era buena actriz.

-¡Si es una cita yo también quiero ir!- yui levantó la mano agitándola.

-Tengamos una cita doble- mugi chocó sus manos con yui

-Que sea triple - Ui levantó la mano mientras azusa intentaba hacer que la bajara.

-¡UIIII!-estaba colgando del brazo de ui y ésta sin bajarlo todavía.

-Jejeje, azusa-chan, divirtámonos mucho- le sonrió.

-¡Pe-pero!- ui la veía con gran emoción, esas miradas a las que no podía negarse –E-está bien…-

-¡Jajajajajajajajajajajajajaja aaawwww -jun echó a reir desde su asiento, dando golpes a la mesa por lo graciosa que le parecía la escena - ¡azusa, ui, ustedes son la una para la otra!-

-No nos apoyes, gracias- refunfuñó y tomó asiento volviendo a afinar su guitarra.

-Jeje azusa-chan me gusta tal como es – estas palabras de ui mientras servía un poco de té hicieron que azusa se erizara como gato y al mismo tiempo se sonrojara.

-¡Gaaaa!¡Uuuuuiiiiii! No digas cosas tan vergonzosas frente a jun ni frente a ritsu-sempai…- se cubrió la cara, la vergüenza ya era mucha.

*Azu-nyan, todo pasará tan rápido que cuando menos te lo esperes ya estarás acostumbrada* nodoka sonrió desde el oto lado del monitor, era una video-llamada con yui.

-… ¿"Azu-nyan"? – miró a nodoka quien tenía un aura de superioridad y que al mismo tiempo no pegaba nada con su comentario – usted lo dice porque ya se acostumbró a la forma de ser de yui-sempai… - miró con desaprobación.

-¡AAAaah! ¡Azu-nyan está retando a su sempai con la mirada!- yui miró atenta con emoción.

-¡Yo no estoy retando a nadie, yui-sempai!- mirada fulminante por parte de azusa.

-Ma ma ma ma ma ma, deberíamos calmarnos un poco, ¿qué les parece si planeamos el lugar de las citas?-

-Buena idea, les sugiero que vayan a la playa, después de todo la próxima semana será libre – sawako cambiaba la página del libro que leía.

-¡La playaaaa!- yui saltó de emoción.

-¡Oooh! buena idea sawako-sensei- los ojos de la tecladista brillaron.

-¡Hey hey heeeey!- entró ritsu al club, se veía con ánimos – en el pasillo se escuchan ¿de qué tanto hablan?- sacó sus baquetas y dejó su mochila al lado de las demás, caminó en dirección a ui – ui-chan yo también quiero té – tomó una taza.

-¡Oye ritsu! – mio entró azotando la puerta – ¡no me vuelvas a dejar encerrada en la azotea del edificio! – tenía lágrimas en los ojos.

-¡Beeeeh!- le hizo una mueca – eso te pasa por estar yendo a esos lugares peligrosos mio-chuan –

-¡Pero te dije que me acompañaras!- su voz se escuchaba bajita, también tomó una taza de té.

-La próxima vez no es necesario que vayas, estoy segura que entenderán si no vas-

-¿Eh?- las demás escuchaban sin entender.

-Pero… -

-Es cierto-

-Ah… pero no tenías que dejarme sola… - agachó la cabeza.

Mugi miró preocupada, antes de iniciar clases ese día, mio le había dicho que alguien dejó una carta en su mochila y le pidió verla en la azotea, el detalle era que ahí todas eran chicas así que ¿una estudiante le había dejado eso? Fuera quien fuera mio había decidido ir i hablar con esa persona y le pidió a ritsu que la acompañara porque no quería estar sola con alguien más a quien tal vez no conocía pero cuando llegaron ahí no había nadie. Lo que mio y mugi no sabían… era que fue ritsu quien dejó esa nota en la mochila de la morena.

-¿Entonces de qué hablaban?- preguntó como si nada.

-Tendremos una cita triple el próximo fin de semana – yu avisó comiendo un panqué.

-¿Cita triple?-

-En realidad es una salida a la playa, porque megumi-chan ganó el juego el otro día pero dijo que sería divertido si fuera una cita-

-Solo faltan ustedes – yui – ¡ah! Ya sé, rit-chan y mio-chan pueden ser la cuarta pareja y… - sus ojos se posaron en jun y sawako.

A punto de decir algo tanto jun como sawako levantaron sus manos – yo paso – dijeron al mismo tiempo

–Pero iré a la playa solo para divertirme – jun, leyendo una revista.

-Yo quiero inspirarme para hacerles un nuevo disfraz – sawako leyendo todavía el libro.

-Hecho, megumi-chan ya está listo todo, nos vemos después –

*Claro, hasta luego tsumugi-san * terminó la llamada.

-Nodoka-chan nodoka-chan, creo que ya detendré la video-llamada porque ya vamos a comenzar a practicar, nos vemos luego jejeje – se despidió moviendo la mano de un lado a otro.

*De acuerdo, después les llamaré* nodoka también se despidió como yui.

"¿Una cita con ella?" tanto ritsu como mio se miraron de reojo y al hacer contacto visual desviaron la mirada sonrojadas, claro que esto ninguna de ellas lo notó.

Pista 10

Flashback

En la estación de un tren.

-Hola mio-san, lamento haberte hecho esperar tanto –

-No, acabo de llegar también –

-Espero que no te moleste que haya invitado a tsumugi-san a pasar el día con nosotras –

-¿Mugi?- preguntó buscando con la mirada.

-Hola mio-chan- mugi saludó detrás de ella.

-Pe-pe-pero… - se sonrojó.

-Mio-chan, no te preocupes, tu secreto estará a salvo conmigo-

-Ah… -

-Jejeje por ahora vayamos a tomar algo, ¿te parece bien, mio-san?-

-De acuerdo…-

Ese día iban a platicar sobre qué hacer para que mio pudiera decirle a ritsu sus sentimientos, si mugi estaba ahí significaba que también lo sabía.

Fin flashback

Eran las diez de la mañana cuando todas llegaron a la playa donde sawako las esperaba, inmediatamente se cambiaron la ropa por sus trajes de baño, arreglaron las sombrillas y algunas toallas en la arena, yui sacó una pelota de playa y comenzaron a jugar.

Los equipos estaban conformados de la siguiente manera:

Yui-Ritsu-Azusa-Jun

Mio-Nodoka-Mugi-Ui

Recostadas en las toallas sawako y megumi las miraban y les tomaban fotos.

-Después comeremos algo y ustedes dos podrán poner el plan en marcha- sawako, bebiendo un licuado de piña.

-Sí…- revisaba las fotos.

-Megumi-chan-

-¿Sí, sensei?-

-No, nada…- quiso preguntar por qué tenía tantas fotografías de tsumugi cuando a quien le tomaba fotos era a mio.

-El festival de verano se acerca… espero… que nos divirtamos mucho- miraba una fotografía de mio con tirsu, tsumugi, azusa y yui.

-Eso tenlo por seguro, megumi-chan-

Flashback

-Cada vez que quiero decirle algo no puedo, se me olvida todo o me pongo nerviosa y no digo más, no es como si dijera algo… me asusta que ella me rechace –

-Pero mio-chan, no lo has intentado, no lo sabrás hasta que lo hagas-

-Además, tainaka-san no parece ser del tipo que dejaría de hablarte por eso-

-Pero… -

-¿Por qué no lo escribes en una carta?-

-… Me da vergüenza-

-Entonces una canción, imagina que escribes una canción para ella –

-Eso sería más vergonzoso aún, no lo haré –

-Jeje ¿Por qué no aprovechamos esta oportunidad en la playa?-

-Es verdad, podríamos intentar darles un espacio a solas, de alguna manera lo lograrás-

-E… e… pero… -

-Buena idea, megumi-chan es muy romántica –

-No tanto como mio-san, creo que la canción me gustaría más – miró con malicia a la morena.

-¡L-la canción está fuera del tema!-

-Entonces seguiremos con el plan de la playa-

Fin flashback

-Mio-san se está esforzando-

-Pues le falta mucho si quiere que la distraída de ritsu se de cuenta-

-Bueno… - mirando a ritsu – tiene toda la razón – mirando a mio – pero si fuera al revés creo que sería lo mismo con lo densa que es mio-san- se levantó y caminó en dirección al grupo de amigas, les dijo unas palabras y todas sonrieron, regresaron bajo la sombrilla.

-¡Comida yaaay! – ritsu se abalanzó contra su mochila y sacó varios bocadillos.

-Traje una sandía, me parece divertido eso que hacen cuando van a la playa – mugi sacó una sandía del pesado bolso que había llevado, ahora todas sabían qué misterioso objeto llevaba la tecladista desde la mañana.

-jajajaja mugi – ritsu despeinó a la mencionada, acto seguido colgó su brazo alrededor del hombro de mugi.

-Sawa-chan sawa-chan ¿qué comeremos?- yui se acercó con emoción y se sentó como niña péqueña frente a la mayor del grupo.

-Buena pregunta, déjame ir por las cosas a mi auto – sacó sus llaves del bolso y se puso de pie.

-La acompañamos- azusa, ui y jun le siguieron.

-Bien, entonces ayúdenme a arreglar esto – llamó mio a las demás, ritsu y yui se recostaron el unas toallas así que las que le ayudaron fueron mugi, megumi y nodoka.

-Me sorprende que hayas venido solo para quedarte un día – mio habló, dirigiéndose a nodoka.

-Jeje, yui estuvo insistiendo además, no nos hemos visto en semanas – ayudando a limpiar el espacio.

-Nodoka-san ¿puedo preguntarle algo?- megumi llamó la atención de mio y mugi.

-Claro, dime-

-Entre usted y yui-san he tenido esta inquietud en mi mente… ¿quién le pidió a quién que salieran?-

-¡Ak! – mio se sorprendió, por suerte ritsu y yui habían quedado dormidas un momento atrás.

-Hm… aunque parezca extraño… fue yui, aunque a quien se le debe agradecer es a ui –

-¡¿Qué?!- megumi se sorprendió, esta era una historia que ella no conocía porque el día que eso pasó ella todavía no era amiga de estas chicas.

Poco después sawako y las demás volvieron, hicieron la comida ahí gracias a una parrilla que la profesora se había encargado de llevar. Dieron las tres de la tarde cuando decidieron dar un paseo por los alrededores de la playa, mio y megumi fueron por un lado, yui y nodoka por otro, ui, azusa y jun por otro.

-¿No piensas salir?- preguntó sakawo a ritsu que estaba descansando otra vez sobre las toallas.

-Bueno, mio está con megumi y quedamos que a las cuatro ella y yo iríamos a pasear un rato así que todavía tengo un poco de tiempo antes de irme-

-Pero no olvides que a las cinco debemos reunirnos de nuevo en el faro-

-Sí sí, no lo olvidaré- movió la mano.

Cuando ritsu se fue eran pasadas las cuatro, en ese momento sawako envió un mensaje a mugi, quien envió otro mensaje a las demás chicas, excepto mio y ritsu.

Era el tercer postre que se comía…-¿No era a las cuatro? Baka ritsu…- y la otra no llegaba.

K-ON!

CANCIÓN DE AMOR

Llevaba poco más de media hora sentada ahí -Creí que estarías aquí- alguien habló detrás de ella.

-Oh, megumi-chan –

-¿Cómo va el plan?-

-Jeje, bien por ahora, solo falta que ritsu-chan llegue –

-¿Heeeh? ¿no ha llegado? Mio-san debe estar preocupada-

-Ma… lleva sentada en la misma mesa desde que nos fuimos y no ha dejado de jugar con sus dedos, aunque ritsu-chan sea una impuntual como siempre parece que mio-chan se ve contenta-

Flashback

-Aaaaah…. ¡Estoy asustadaaa!- cubría su rostro intentando recuperar la calma pero no funcionaba.

-No te preocupes, mio-san, estoy segura que lograrás decirle lo que sientes-

-¡Pero, pero… ¿qué tal si me rechaza o… o… si me mira extraño o si deja de hablarme…! -

-No creo que ritsu-chan haga eso, eres su amiga desde la infancia y la conoces mejor que cualquiera de nosotras – mugi terminó de beber su malteada.

-Solo tienes que ser tú – sokabe acarició sus manos antes de ponerse de pie – ya casi son las cuatro, creo que nosotras nos retiramos por ahora – se despidió – después deberás decirnos qué sucedió – le guiñó.

-Mio-chan, ¡Fight!- antes de que mugi se despidiera le mostró su apoyo a la morena, esta asintió. Ambas chicas comenzaron a alejarse del lugar – ¡nos veremos después en el faro!- se perdieron en la multitud.

-No tengo miedo, no tengo miedo, no tengo miedo…. No tengo miedo… -

Fin de flashback

En la mesa de mio se veía a ritsu llegando en una carrera, se disculpaba y ambas comenzaban a caminar en dirección al faro -Tsumugi-san… ¿estás bien con esto?- tomó asiento.

-Bueno, ahora mismo megumi-chan está conmigo – alejó de sus ojos los binoculares que estaba usando, sonrió a la mencionada – así que no me siento sola –

-Ahhh… usted es muy fuerte – ambas estaban sobre unas rocas, la brisa refrescante del mar les alcanzaba a tocar.

-Megumi-chan… escuché de mi padre que tu matrimonio ya ha sido arreglado -

-Heh…- continuaron en el lugar vigilando a mio mientras un pesado silencio se plantó en el lugar.

-Por favor nodoka-san, si mi hermana despierta dígale que fui con azusa-chan a comprar algunos postres –

-Claro-

-Hey ui, ten cuidado con azusa- jun les arrojó una sombrilla – ya ves que cambia de color con el sol – cuando ui abrió el paraguas, azusa ya estaba requemada.

Ui y jun sonrieron en resignación -¿Qué?- Azusa volteó a ver a sus compañeras de club – ya me acostumbré así que no hay problema – extendió su mano hacia ui - ¿nos vamos? Quiero regresar a la sombra lo más rápido posible – dijo quejándose un poco por el sol.

-Sí – ui agarró la mano de la de coletas y comenzaron a caminar, alejándose a paso lento. Desde donde estaban, nodoka, jun y sawako podían decir que aquellas dos niñas eran en verdad muy unidas, pues sonreían y sus miradas siempre estaban llenas de cariño.

-¿Tenemos que esperarlas aquí?- preguntó ritsu quejándose.

-Sí, en eso quedamos – mio sacó su celular y comenzó a escribir un mensaje.

-Como quieras… ¡wooo! ¡Mira, es un faro! – señaló la gran torre que estaba frente a ellas.

-No me digas que no te habías dado cuenta- mio la miró con molestia fingida.

-Jejeje lo siento mio-san pero estaba distraída con otras cosas-

-¿Sí, y qué cosas te distraían?-

-Bueeeeno, hay percebes en tu ropa – señaló un lugar cualquiera en la ropa de mio.

-¡Hiiiiii!- mio se asustó y comenzó a sacudir su ropa, muy asustada -¡Quítamelos, quítamelooooos!-

-JAJAJAJAJAJA ¡Eres sorprendente! ¡Mio eres sorprendente! ¿Cómo puedes seguir cayendo en mis bromas? – se limpiaba las lágrimas.

A escuchar esto, la morena se calmó -¡Moooo! ¡Ya deja de molestarme con eso! – la empujó.

-Jajajaja… es que no puedo evitarlo, me gusta molestarte, ¡Yeeeeeeey Akiyama-san la chica más miedosa del mundo! Con percebes en su ropa jajajajaja-

-¡Ya para con eso!- corrían alrededor del faro. Mugi y megumi, que iban llegando, al notar el buen ambiente que tenían estas dos, decidieron esconderse y darles su espacio.

-Uuuuiiii… *snif* uuuuiiiiii…-

-¿Onee-chan?- ui se acercó a su hermana, yui estaba llorando, detrás llegó nodoka.

-¡Ui! Que bueno que te encontró –

-¿Sucede algo nodoka-san?-

-E… recuerdas que nos dijiste que en cuanto despertara le dijéramos que fuis… - se vio interrumpida cuando yui abrazó a ui por sorpresa.

-No vuelvas a desaparecer así- dijo entre sollozos, al lado de ui llegaba azusa con una segunda bolsa llena de vasos de nieve y paletas de hielo.

-¡¿Yui-sempai, qué pasó aquí?!- preguntó exaltada ante la extraña escena.

-Cuando yui despertó y vio que ui no estaba se fue corriendo a buscarla – se dio una palmada en la frente – ¡aaaah! ¿cómo no me di cuenta que ya iba a despertar? Sawako-sensei le gritó que ustedes habían ido a comprar algunos postres pero como ves – señalando a yui que seguía abrazando demasiado a ui en medio de sollozos – no nos escuchó y la intenté alcanzar pero corre muy rápido –

-¡Azu-nya!- la mayor hirazawa miró de manera fulminante.

-¡¿Nya?!- azusa se asustó.

-Gracias – extendió uno de sus brazos hacia azusa y le hizo una señal de que se acercara, por costumbre e inconsciente azusa se acercó y yui la abrazó (yui-azu-ui)-por cuidarla tanto –

-De… de nada, pero… Yui-sempai… ¡suéltemeeee! – intentaba zafarse mientras ui disfrutaba de la escena con ella incluida.

-Jeje azusa-chan, onee-chan de verdad te quiere – dijo entre risitas – creo que me comenzaré a poner celosa- más risitas.

-¡Q-quéee?! ¡Yui-sempai, yui-sempai suletemeeee por favor! Ahora intentaba con desesperación zafarse del abrazo, un flash la hizo reaccionar.

-Je je je… que buena toma de nuestra presidenta – jun tomó una segunda foto y siguió tomando más – las admiradoras de azu-nyan pagarán bien por estas fotos de azusa-chan avergonzada-

-¡Ni hablar! – de alguna manera azusa se liberó del abrazo y cuando jun menos lo esperaba ya había recibido un fuerte coscorrón por parte de la pequeña guitarrista.

-¡Ui controla a tu gatito! – se sobó la cabeza.

-Azusa-chan ya – dijo con mucha dulzura mientras rodeaba a azusa en su abrazo, la pequeña tenía los ojos llorosos y miraba a jun todavía con molestia, pero entre los brazos de ui se veía bastante calmada, como un gato con su dueño.

-Me las pagarás cuando lleguemos al club – murmuró azusa, cosa que para jun y su imaginación era como un gatito gruñéndole, de alguna manera eso era adorable así que le volvió a tomar más fotos – ¡ahora azu-nyan con su dueña! –

-¡Mooo ya deja esoooo!-

-Jejeje nodoka-chan –

-¿Hm?-

-Esta nieve de coco sabe deliciosa – le ofreció un poco en una cucharita.

En algún momento de la discusión yui había tomado una nieve de coco de la bolsa que llevaba ui, ahora mismo lo comía en compañía de nodoka.

-Es verdad, sabe delicioso-

-Son unas niñas muy enérgicas – dijo yui escuchándose un poco madura.

Nodoka, un poco sorprendida asintió, comenzaron a caminar en dirección a donde habían dejado a sawako – yui-

-Dime, nodoka-chan-

-Lo estás haciendo bien- acarició la cabeza de yui, esta se sonrojó y la miró con sorpresa.

-Jeje ¡gracias! – se colgó del brazo de nodoka y continuó comiendo la nieve y convidando a nodoka.

-Me pregunto si tardarán mucho, ya casi son las cinco – mio estaba sentada en la orilla del enorme barandal que rodeaba el faro, ritsu estaba al lado suyo.

-Es verdad… ya tardaron demasiado – ritsu sacó una cajita de pokis - ¿quieres? – le ofreció a su amiga.

-Ah, gracias – aceptó gustosa y comenzó a comer el dulce. Ritsu no pudo evitar mirar sus labios, seguro en ese momento desearía ser ella el poki y poder probar esos labios…

'¡No no no no no no no no no noooo! ' movía la cabeza de un lado a otro, mio la miró '¡¿En qué estás pensando?!'

-¿Ritsu, te sientes mal?- preguntó acercándose un poco a la de diadema, de repente sus mejillas se veían un poco sonrosadas -¿te irá a dar un resfriado?- tocó su frente.

-Jaja no creo, debe ser el sol, digo, mira, nos da de lleno aquí… y ellas que no llegan, haaah… -

-No creo que tarden tanto, le dije a megumi san que las esperaríamos aquí y si no llegan no hay problema porque desde aquí se puede ver el lugar donde dijimos que nos volveríamos a reunir- ambas miraron a un par de chicas jugando con una pelta de playa, eran yui y ui, debajo de la sombrilla estaban azusa y nodoka.

'¡Lo que sea que tengas que hacer hazlo ya!' ritsu se puso de pie y llamó a mio, esta volteó a ver a su amiga quien caminaba en dirección al centro de la plataforma frente al faro.

-¿Hm? ¿Ya te cansaste de esperar?- preguntó poniéndose de pie, caminó hacia la de cabello corto.

-Hay… hay algo que te quiero decir – ritsu rascó su mejilla y desvió la mirada.

-Sí, dime – mio sonrió como siempre.

-Somos amigas desde hace mucho tiempo y… no sé… …- lo último lo dijo inaudible.

-¿Aja?- Mio se acercó un poco más, estaban frente a frente – somos amigas, puedes confiar en mí, ritsu -

-Verás, esto es muy importante para mí, por eso… por eso por favor escucha con atención – intentó hacer contacto visual con la otra - Tú me…- y desviaba la mirada a cada rato.

-¿Hu? ¿hice algo?- preguntó ahora levantando una ceja, parecía grave.

-¡No! No… bueno no… - se rascó la cabeza, no sabía qué decir… metió la mano en el bolsillo de su short y sacó un sobre de color blanco, en el destinatario tenía "Akiyama Mio" escrito en letras cursivas, sacó del sobre una hoja de papel y la desdobló.

-¿Una carta? – mio ladeó la cabeza, sonreía de manera ingenua, no sabía lo que pasaba, ni por qué ritsu se veía tan nerviosa, de hecho notó que las manos de su amiga temblaban demasiado mientras sujetaban la hoja de papel.

Ritsu, temblando como gelatina, inhaló aire lo más que pudo, hasta llenar sus pulmones, y comenzó a leer, conforme leía su cara se tornaba roja, más y más… por su parte Mio, al comienzo sin entender… fue tomando una expresión extraña… sus ojos brillaban, su boca temblaba tal vez por querer esbozar una sonrisa… era una escena especial en su vida…

-Es cierto ¿no teníamos que reunirnos con ritsu-sempai y mo-sempai en el faro?- azusa preguntó en cuanto terminó de comer su paleta de hielo.

-Mugi-chan dijo que iríamos después de las seis- sawako terminó también de comer su paleta de hielo.

-Heh… sensei… que siga hablándonos así no la hace ver para nada…- yui se vio interrumpida por una mirada fulminante por parte de sawako.

-Y ahora que lo mencionan ¿saben a dónde fueron mugi-sempai y sokabe-sempai?- jun terminó de comer su vaso de nieve, mirando dos vasitos más y dos paletas que seguían derritiéndose en una de las bolsas.

-Ni idea, creo que mugi-chan dijo que iría a hablar por teléfono y megumi-chan dijo que iría a comprar un pequeño obsequio para su padre – Yui comiendo una paleta de hielo.

-… ¡Por favor, acepta mis sentimientos!- se inclinó y extendió el sobre con la carta-declaración que había leído un momento atrás.

Un silencio incómodo se presentó… los nervios le estaban comenzando a desesperar más... ¿por qué mio no tomaba la carta? Levantó la mirada, poco a poco recuperó su postura erguida. Mio se cubría la boca con ambas manos, sus ojos mostraban una total sorpresa y algo como inseguridad.

-¿Mio…?- seguía sujetando la carta con ambas manos pero mio seguía sin tomarla -…- bajó la carta y se mantuvo firme frente a la bajista.

-Yo… yo…- mio desviaba la mirada de un lado a otro, le era imposible mirar a ritsu a los ojos después de haber escuchado su confesión, era algo tan irreal y más hermoso que un cuento de hadas o de princesas… pero estaba tan feliz y tan nerviosa, tan asustada de que fuera real… estaba sucediendo en verdad y se suponía que quería ser ella quien se confesara…

-…- ritsu seguía inmóvil, su mirada segura y sus mejillas completamente rojas, incluso sus orejas estaban rojas, tal vez el calor del día había ocasionado eso pero en ese momento estaba sudando demasiado, su cuerpo temblaba pero intentaba con todas sus fuerzas mantenerse firme.

Solo una palabra era la que necesitaba escuchar, solo esa palabra que deseaba escuchar de labios de mio… no importaba que no hubiera tomado la carta, si decía esa única palabra sería suficiente.

-Ritsu… yo… - la morena descubrió su boca, su cara estaba tanto o más roja que la de ritsu – s…- sus manos se agarraban con fuerza y sus ojos estaban fuertemente cerrados, su corazón latía a tal velocidad… - ¡yo! – rápidamente inclinó la cabeza - ¡LO SIENTO! – dicho esto dio levantó el rostro sin abrir los ojos, dio media vuelta y se fue corriendo del lugar.

"¡¿Pero qué hice?!" corría con todas sus fuerzas, decir un simple "sí" había sido algo tan difícil, en momentos como ese odiaba ser tan miedosa.

-…- los ojos de la baterista estaban sorprendidos, todavía se le veía temblar, abrió la boca para decir algo pero ni una palabra salía, levantó su mano como queriendo alcanzar a la bajista y así como la levantó la bajó, miró el cielo por un momento y miró el suelo después, miró sus manos y suavemente sus ojos se cerraron.

Las personas se veían caminando a lo lejos, el viento soplaba con fuerza, de verdad lo había intentado, decir todas esas cosas cursis, confesarse de esa manera… de verdad lo había intentado…

-Jeh, me… rechazó… – el sol del ocaso contorneaba su silueta, una tenue sonrisa se formó en sus labios, sus manos se volvieron puños y un par de lágrimas resbaló por sus mejillas y cayó creando un fuerte silencio en su corazón.

-Ritsu-chan…- mugi miraba escondida detrás del enorme faro, a su lado estaba megumi, quien no se atrevió a mirar la escena tan triste que sucedía… pequeñas lágrimas se comenzaron a formar en los ojos de la tecladista.

-Todo va a estar bien – megumi acarició la cabeza de mugi, ella asintió intentando sonreír un poco pero no podía, ambas sabían que mio y ritsu sentían lo mismo la una por la otra pero mio seguía siendo tan miedosa que su miedo había ocasionado que el corazón de ritsu se hiciera pedazos y esta vez ni siquiera megumi podría hacer algo para solucionarlo.

-Sí…- ambas se alejaron del lugar, mientras caminaban no pudieron evitar escuchar el momento en que ritsu estalló en un fuerte e inconsolable llanto.

X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X-x-X

N/A: ¡Agradecimientos a los lectores! Un enorme ¡GRAAAAAAAACIAAAAAS!

Listo.

Y por fin un capítulo largo jaja, tiene tiempo que no escribo un capítulo largo para este fic.

Todo gracias a la cajita de galletas que encontré debajo de la cama *~* no sé quién la dejó ahí pero me ha inspirado, una tragedia cómica, galletas mohosas TT_TT que delicia.

Ahora una preguntotaaa: ¿Qué les gustaría que pasara con megumi y tsumugi?

a) hacer de ellas una pareja.

b) hacer que mugi pase un tiempo con ritsu en un plan algo más que amigas (después de que al parecer mio la rechazó) y que megumi siga siendo amiga de mio (y como mio al parecer rechazó a ritsu) y hacer que intente salir con mio otra vez y más serio.

c) seguir con que megumi tiene ya arreglado su matrimonio y mugi posiblemente tambén esté por ver eso.

d) lo que ustedes quieran lo consideraré.

De antemano gracias por ayudarme a elegir, jaja

Saludos a los lectores y que tengan un buen día.

Autor del mal.