k-On! No me pertenece.

Llegaron al parque de diversiones y ritsu jaló a su acompañante directo al establecimiento de aquel juego donde habían ganado el muñeco de nieve 8000.

-¡Ey! Señor queremos jugar-

El encargado en seguida miró a las chicas y recordó aquel día, después de todo ese día hicieron mucho ruido.

-Pero miren nada más, ¿viene por otro juego señorita?- el hombre se recargó en la barra del establecimiento, dedicando una sonrisa confianzuda.

-¡WOW! ¿me recuerda? ¡¿escuchaste eso mio?!- ritsu se recargó en la barra que separaba el límite de tiro para el juego –jajaja ¡genial!-

-A usted también la recuerdo, señorita- el hombre le sonrió cortésmente - ¿y dígame cómo va su deseo?-

Mio empezó a tartamudear mientras intentaba explicar que no era un deseo tan importante, o tal vez sí, pero era solo una cosa simple o tal vez algo muy pequeño pero quizá era posible o demasiado pedir.

-¿Entonces? ¿otro juego?- el hombre se dirigió a la baterista.

-Juguemos mio- ritsu jaló a la mencionada a otro espacio para jugar también y en seguida le indicó al señor que jugarían ambas – esta vez lo haré a la primera- llena de optimismo hizo sus 3 tiros y tanto ella como el hombre quedaron sorprendidos, los 3 tiros entraron limpiamente.

-¡Jajajajajaja vaya, ¿estuvo practicando señorita? Jajaja- el hombre reía a carcajadas mientras tomaba una cajita para entregarla a la ganadora que aún no salía de su asombro, por su parte mio tomaba la caja que le entregaba el hombre.

-¿Muñeco de nieve 8003?- leía mio el letrero en la caja, sacó la figura y se dio cuenta que algunos detalles eran diferentes al que ella tenía.

-Bueno, los de la serie 8000 se agotaron y las dos siguientes volaron como pan caliente- explicó el señor – y tienen suerte, ¿sabe? Este juego es muy popular entre los jóvenes enamorados, ahora mismo solo quedan cuatro y el que su novia acaba de ganar-

Mio se sonrojó bastante - ¿no-no-no-novia?- porque aunque no lo eran sí quería saber por qué el hombre tendría esa idea.

Ritsu seguía sin reaccionar aún sorprendida de lo "genial" que era y notando esto, el señor se inclinó un poco más hacia la morena y se puso a hablar con ella - ¿sabe? Tengo años atendiendo este juego y es fácil reconocer cuando hay algo más entre los grupos que vienen– mío solo escuchaba entre sonriendo y ruborizada – pero si me equivoco al menos estoy seguro que su deseo tiene que ver con esta señorita – terminó ladeando un poco la cabeza en dirección a ritsu y sonrió con calpa a la morena que parecía empezar a asustarse.

-Ah-am-co- mio agachó la cara y dijo algo en voz baja, al no entender lo que ella había dicho el señor se inclinó un poco más pidiéndole que repitiera lo que había dicho - ¿y cree que… se pueda cumplir?- fue lo que apenas pudo escuchar el señor quien dio una sonora carcajada sacando a ritsu del asombro.

- ¡Se lo aseguro!- el señor levantó sus pulgares – oh, señorita su premio ya lo tiene su amiga – informó a ritsu que se quejaba de no recibir su premio.

-¿Muñeco de nieve 8003? ¿qué pasó con las demás series?- revisaba la figura que pudo notar tenía detalles diferentes al que tenía mio.

Tras otra sonora carcajada el hombre le explicó a la baterista lo mismo que había dicho a mio - ¡Y esta serie tiene algo especial! – les avisó el señor – cuenta con dos pases para ir al cine a la función y el horario que quieran-

-Wow- ambas dijeron como confundidas.

-Hm, el letrero lo dice – señaló el letrero del establecimiento "gran premio incluye pases gratis para el cine hasta agotar existencias". El hombre guiñó a la bajista y esta se sonrojó tras haberle escuchado decir "suerte" en voz baja.

Pista 17

-¡Waaaah! ¡mira mio, la adivina!- ritsu señalaba un pequeño establecimiento mientras jalaba de la muñeca a su amiga.

-Riiiitsuuuu no quiero ir otra vez a ese lugar – ella recordaba lo que ocurrió la vez anterior y no quería volver a encontrarse a la profesora haciendo una imitación barata de una adivina - ¿por qué no vamos a otra parte? Además, siempre dicen lo mismo-

-¿Pero qué tal si nos dice algo sobre tu persona destinada?- de alguna manera ritsu sí deseaba saber si podía haber posibilidad a un futuro para su amiga- podría servirnos de algo-

Mio se detuvo de golpe, ¿por qué ritsu insistía tanto con el mismo tema? ¿es que en serio era tan terca para no querer entender que mio había sido sincera aquel día en la azotea? – no quiero ir- incluso ese día que lo habían estado pasando bastante bien, y de repente ¿eso? Cada día que la veía algo de eso debía pasar y dolía.

-Vamos, no seas miedosa- ritsu ejerció un poco más de presión tal vez empeorando el ambiente.

-Ritsu, ¿en serio crees que es una adivina?- preguntó con calma.

-¿Tú no?- respondió enérgica y emocionada como siempre.

-¿Es... es en serio? ¿y la vez anterior era en serio? ¿le creíste a todo lo que dijo?- empezaba a fruncir el ceño.

-Bueno, al principio creí que era divertido y todo, pero solo como "wow, que emocionante" aunque no fuera verdad… ¡ah! pero le creí en cuanto se cumplió su predicción-

Mio cubrió su cara con la mano e inhaló profundo ¿en serio ritsu le decía eso?- baka- dijo en voz baja.

-¿Qué?- ritsu seguía con su expresión contenta.

"Baka" pensó queriendo gritar-te esperaré afuera- dijo mio sin ánimo, se acercó a unas bancas que estaban al lado de una gran fuente.

-¡De acuerdo!- ritsu corrió al interior de aquella tienda extraña.

Mientras mio esperaba afuera una mujer se acercó a ella –vaya, ¿no entrarás con tu amiga?- preguntó dirigiendo su rostro hacia la tienda de adivinación.

-No, jajaja creo que son divertidos pero mi amiga se lo cree demasiado-

-Ah, una persona crédula, ¿y tú tampoco crees en las cosas de adivinación?-

-Hm… -

-¿Y no parece maravilloso lo que tu amiga intenta hacer por ti?-

Solo en ese momento mio se dio cuenta de que la persona que le hablaba tenía una vestimenta muy de "adivinadora" y ahora que la veía su cabello se parecía al de la profesora y si la escuchaba mejor su voz parecía ser forzada y ronca. Seguro era la profesora.

-Jajaja ¿usted me diría si hay una posibilidad entre mi "persona destinada" y yo?- mio le dedicó una sonrisa de esas que dedicaba a sus amigas cuando las veía esforzarse en algo aunque no lo hicieran muy bien.

-Hm… eso te costará- la mujer tomó asiento junto a la bajista, ritsu aún no salía.

Mio ya iba a sacar algo de su bolso pero la mujer detuvo su mano con un toque suave –no quiero dinero- le dijo – primero hablaremos de tu persona destinada-

La menor se sintió nerviosa – um, está bien-

-Tu persona destinada ¿quién es?- preguntó.

-Pensé que usted lo sabría-

-Puedo saberlo, lo sé, con ver tus ojos lo puedo saber pero quiero que me digas-

-Um… - mio dio un suspiro y empezó – una persona alegre, confiable, madura, delicada, un poco burlona, respetuosa- iba a seguir pero la adivina posó una de sus manos en el hombro de mio haciendo que esta dejara de hablar.

-No quiero que me hables de una de tus amistades, quiero que me hables de tu persona destinada-

-¿Eh?-

-Mi niña, si estudias mucho lo normal es que tengas buenas notas, si comes mucho lo más posible es que te de indigestión, si te mojas en un día lluvioso es muy posible que enfermes, si duermes poco es posible que después tengas más sueño. Si quieres tanto a alguien simplemente le quieres pero si esa persona te quiere con la misma intensidad, si ambas personas se quieren tanto que quieren estar siempre una donde esté la otra, que quieren ver feliz la una a la otra, que se preocupan y procuran ¿no crees que lo más natural sea que estén juntas? ¿Qué ese sea su destino, su "futuro"? porque así como estudiar mucho da sus frutos, correr mucho causa cansancio y sed, que dos personas se quieran tanto las une -

-¿Entonces?-

-La persona que está destinada a ti está aquí – la mujer señaló el pecho de la morena – y está aquí – señaló las orejas de la morena – y aquí – ahora señaló la cabeza – y aquí – señaló los ojos – y aquí – señaló los labios.

Mio no entendió y la mujer sonrió para después ponerse de pie – te sientes tan feliz que quieres compartirle esa felicidad, le ves feliz que te sientes feliz por ello-

-¡Miiio!- la voz de ritsu a lo lejos llamó la atención de ambas, la baterista se acercaba corriendo.

-Tu persona destinada ya llegará- extendió su mano hacia la morena – bastará con la figura rota que traes en tu bolso –

-¿Perdón?-

-Mi paga, quiero la figura rota que traes en tu bolso-

-Pe-pero…-

-Solo quiero la figura, puedes quedarte con el deseo-

Mio sacó de su bolso aquel muñeco de nieve 8000 y dubitativa se lo entregó a la mujer.

-Gracias, fue un placer atenderte- la mujer, cuyos ojos habían estado obstruidos por el largo flequillo se despidió mostrando una sonrisa suave y unos cansados ojos verdes.

-¿Verdes?- pensó mio viendo que la mujer se alejaba hacia alguna otra dirección.

-¿Hm? ¿verdes?- preguntó ritsu ya junto a ella.

-Sus ojos- mio miraba a la mujer.

-Um… no entiendo pero ¡qué crees!- ritsu agarró a mio por los hombros.

-¿Sabía que irías?- preguntó burlona haciendo referencia a lo que dijo la adivina el día que fueron con las chicas.

-Olvida eso, la mujer dijo que se equivocó en la predicción que hizo el otro día y como disculpa por el error me regaló esto- ritsu sacó un cupón con el logo de una cierta tienda de instrumentos y un valor de 50% de descuento en la compra de un amplificador.

La baterista se veía emocionada pero mio no sabía si reírse o enojarse por los límites a los que llegaba su profesora, un momento ¿su profesora? Ritsu la jalaba rumbo al carrusel que momentos antes mio dijo quería subir, y mientras mio era llevada al juego decidió echar un último vistazo a la tienda de adivinación y se sorprendió al mirar a una mujer sospechosa (sawako) saliendo de la tienda para toparse con otra mujer (la adivina que platicó con mio) y ambas mirarse asustadas y sorprendidas.

K-ON!

CANCIÓN DE AMOR

La tarde siguió con una visita a la casa del terror, donde a medio camino mio regresó por la mitad que ya había pasado, ritsu tuvo que seguir el recorrido sola. Después fueron a la casa de los espejos donde ritsu chocó muchas veces con las que creía serían la salida, mio salió primero. Comieron unas crepas que compartieron y algunas bebidas así como un algodón de azúcar. Finalmente empezó a oscurecer y las luces de la noria se encendieron.

-¡Wohoooo!- ritsu miraba por la pared de vidrio, agarraba con fuerza la mano de mio pues esta temblaba de miedo.

-¿Rit-ritsu? ¿no-no me soltarás verdad?- la morena preguntó sujetando con fuerza la mano de la mencionada, seguía con los ojos cerrados y firme en su asiento.

-Ya te dije, no te soltaré y ya verás que en cuanto el cielo se ilumine olvidarás que tienes miedo- ritsu sonreía confiada y disfrutaba de la vista a pesar de que su mano estuviera siendo casi triturada.

Subieron a la noria poco antes de que los fuegos pirotécnicos empezaran. Una explosión en el cielo tomó por sorpresa a mio y ella se inclinó más en su asiento como queriendo esconderse, soltó la mano de ritsu y esta en seguida se agachó a la altura de su amiga, sospechaba que eso pasaría pero sentía la seguridad para saber que estaría bien. Diría que era mágico cómo lo que la adivina le dijo sobre "haberse equivocado" podía hacerla sentir tan en paz.

Ritsu sacó del bolsillo de su chaleco unos audífonos y buscó una canción en su reproductor de música, puso los audífonos en las orejas de su amiga quien dio un pequeño brinco del susto. Cuando mio abrió los ojos lo primero que vio fue una gran sonrisa esbozada por su mejor amiga y el cielo cubrirse de colores.

Ritsu decía algo pero mio solo podía escuchar la melodía proveniente del reproductor de música así que solo siguió mirando.

-Jajaja ¿ves? No es tan malo, ¡woah! Y ya estamos en lo más alto, mira – ritsu señalaba el cielo lleno de colores y figuras – ey mio mio tomemos una foto- sacó su móvil y se posicionó al lado de la bajista que solo miraba todo lo que ritsu hacía –ahora mira a la cámara- mio entendió que debía voltear y con ellas sonriendo y al fondo los fuegos pirotécnicos, una serie de disparos se hicieron de la cámara.

Mientras las fotos se guardaban y ritsu miraba cómo habían quedado, mio seguía viendo el espectáculo de colores –ritsu- llamó.

-Dime, mio-chan- volteó encontrando a la morena sin los audífonos puestos -¡wow! ¡sorprendente! ¿no tienes miedo?-

-Un-un poco pero quería, um… quiero agradecerte- la última parte no se escuchó debido a explosión del otro montón de pirotecnia. Mio antes de que se volviera a agachar sintió las manos de su amiga cubrir sus orejas.

-Jajajaja ¡eres sorprendente mio!- ritsu le volvió a sonreir con el brillo de aquellos fuegos reflejado en sus ojos.

Mio la abrazó por sorpresa –gracias-

-¿Te divertiste?- preguntó ya con calma.

- A pesar de que me estuviste llevando a los lugares que quisiste y muy pocos que yo quise, sí, me divertí mucho –

-Entonces que bien- ritsu correspondió al abrazo, por fin tranquila de sentir a su amiga sin el estrés de esos días.

N/A:

Ahora sí era una adivina o.o

Recta final aquí vamos X3