k-On! No me pertenece.
-Nodoka-chaaan- Yui recibía muy emocionada a su novia.
-Hola – nodoka se dejó abrazar y mimar por la otra chica – siento llegar un poco tarde, pasé a casa a dejar unos libros- mientras hablaba y correspondía a los mimos de yui, intentaba poner una caja con postres en la mesa de la sala.
-Cielos esto es un poco… no sé qué decir – azusa hablaba en voz baja desviando la mirada, ella había llegado a la casa hirazawa unos minutos antes. Estaba sentada en el sofá frente al expresivo par.
-Jejeje – ui se levantó de su lugar, al lado de azusa – gracias nodoka-san, ¿azusa-chan me ayudarías a traer el té?- se dirigió a la cocina.
-E-eh sí, te ayudo, con permiso- azusa se puso de pie intentando actuar con calma pero yui se lo ponía difícil.
-Jejeje nee nee nodoka-chan – porque ahora mismo yui estaba mostrando a azusa una faceta de ella que la menor nunca había visto - ¿sabes? Esta semana en clases …- ser así de cariñosa, recargarse del brazo de la de lentes y frotar su cabeza en el hombro de la otra, y poco antes de que azusa entrara a la cocina, de reojo ver a yui plantar un inocente beso en labios de nodoka.
Azusa entecerró los ojos y se sonrojó todavía más – no puede ser que hasta en eso se parezcan – chocó de repente con algo.
-¿Qué hasta en eso se parezcan?- ui se ponía el delantal, sonriéndole como siempre- ¿de qué hablas?- preguntó mirando hacia donde azusa miraba cuando chocó con ella.
-¡Na-nada nada! Vamos a preparar el té – azusa empujaba a ui para alejarla de la entrada, en ese momento una risa de yui y un llamado de atención de nodoka para la mayor hirazawa le dio una idea a la hermana menor de lo que azusa estaba pensando. La morena sonrió nerviosa escuchando a nodoka todavía hablarle a yui con ese tono de voz y a yui burlándose.
Notando la incomodidad de azusa, ui sacó un tema de conversación mientras preparaban el té -oh, cierto, jun-chan dijo que ya no podría venir hoy porque azusa#2 se enfermó-
-¿Azusa#2 enfermó?- a estas alturas azusa ya se había acostumbrado al apodo del gato de jun – hmmm, espero que no sea grave-
Mientras tanto en la casa de los akiyama:
-Dijiste a las cuatro, realmente pensé que llegarías tarde- mio arreglaba su cabello en una coleta alta frente al espejo de su cuarto.
-Bueno, esta vez no estamos gastando nada así que estoy de buen humor- ritsu usaba un par de baquetas y se entretenía tocando en la mesa de mio, el par de baquetas era uno que había dejado en casa de la morena porque de esa manera cuando la visitara podría entretenerse con algo ya que mio no tenía mangas que leer en su cuarto.
Mientras tanto en casa de los hirazawa:
-Perdón por la demora, aquí está el té- azusa y ui regresaban de la cocina, nodoka ya había tomado asiento y yui había desaparecido -¿eh? ¿A dónde fue yui-sempai?-
-Fue a su cuarto, dijo que iría por un juego- nodoka respondió mientras colocaba los postres en los respectivos platos.
-Jejeje onee-chan está muy contenta de tenerte en casa nodoka-san- ui volvía a tomar asiento junto a la de coletas que ya había terminado de servir el té.
-Y a mí también me alegra mucho- nodoka sonrió con un leve sonrojo.
-Jejeje ya regresé – yui bajaba del segundo piso sosteniendo una caja – y miren lo que traje para jugar – mostró la caja a las demás, la caja tenía círculos de colores.
De vuelta a la casa de los akiyama:
-Miiio ¿ya?- preguntaba la baterista que hacía un rato había dejado las baquetas y ahora se encontraba simplemente acostada en el piso.
-Solo déjame encontrar la cámara- mio buscaba entre sus cosas, en su mochila, en su escritorio.
Mientras tanto ritsu se puso de pie y empezó a inspeccionar el lugar, pensando en ayudar a su amiga encontró en un estante una cierta figura que le era familiar – oh, con que aquí está- tomó la pieza y la analizó cuidadosamente, recordó lo de escribir un deseo y estuvo por preguntarle a mio pero algo la detuvo "deseo ser valiente una vez más". Tras leer eso, dejó la figura en el mismo lugar del que la había tomado.
En casa de los hirazawa:
Yui competía contra nodoka, la perdedora se enfrentaría contra la perdedora del otro grupo, es decir ui o azusa, y de la competencia de las ganadoras la que ganara decidiría un castigo para la que perdía.
-No-no-nodoka-chaaan ya no aguanto más-
-¿Eh? Vamos yui apenas llevas cuatro movimientos –
-¡Pero…!-
-Jejeje, ahora onee-chan mano izquierda a círculo azul-
-¡¿Qué?!-
La situación estaba así: Nodoka estaba debajo de la guitarrista y de eso no había problema, el problema estaba en que debido al orden de aparición yui estaba ocupando sus cuatro extremidades quedando en una posición mirando hacia el techo. –Ya no puedo más- se dejó caer.
Para la siguiente competencia la perdedora fue ui.
En el enfrentamiento entre nodoka y azusa la ganadora fue azusa.
Finalmente en el enfrentamiento entre hermanas la perdedora fue yui.
Pista 18
La función ya estaba por comenzar, las chicas ya estaban en su asiento, la más emocionada parecía ser mio y eso a ritsu no le molestaba.
Las luces se apagaron y en la pantalla empezaron a aparecer las imágenes publicitarias. Ritsu colocó las palomitas extra grandes en medio de ambas. "Esto parece una cita" pensó y se sonrojó un poco, por su parte mio también pensaba algo, "es la primera vez que ritsu viene a ver una película romántica conmigo" y también se sonrojó.
Mientras tanto en casa de los kotobuki:
-Hm- mugi llevaba horas reflexionando dentro de la biblioteca de su casa, el reciente anuncio de su padre la había dejado sorprendida - ¿qué haría ritsu-chan en una situación como esta?- cruzó los brazos y cerró los ojos intentando imaginar a ritsu en una situación así.
Por su parte en casa de los hirazawa algo ocurría:
-Nodoka-sempai-
-¿S-sí, azusa?-
Ambas chicas miraban al frente totalmente estupefactas. Y es que, como si hubiera sido una perfecta clonación, las hermanas hirazawa decidieron hacer un "experimento".
-¿Ya tomó su decisión?- preguntaba azusa a la de lentes.
El experimento consistía en que las hermanas se vestirían y peinarían igual, y las chicas deberían adivinar quién era yui y quién era ui.
-Aún no… - respondió nodoka todavía mirando a ambas chicas intentando identificar a yui, pero las dos sonreían igual, se movían igual y hasta, quién sabe cómo, hablaban igual, ya fuera imitando la voz y el modo de hablar de yui o de ui -¿cómo acabamos en esto?-
-Lo siento, no volveré a hacerlo- azusa se apuró a disculparse pues ella fue la que impuso el castigo que fue "inventar una adivinanza", pero más que inventar, yui pidió apoyo a su hermana con la idea que se le había ocurrido y ahí estaba el resultado, un arma peligrosa.
Si alguna de ellas se equivocaba… ¿podría ser que yui o ui se enojase?
Entonces azusa recordó algo.
En el cine:
La película no llevaba ni diez minutos y el romance ya se ponía en acción, ritsu, para tranquilizarse empezó a dar golpes con su dedo índice en su pierna, intentando pensar en su batería pero cuando parecía que ya se tranquilizaba, mio se emocionaba con la escena y se veía tan linda que ritsu parecía estresarse y sonrojarse todavía más.
En la casa kotobuki:
Mugi por fin había tomado una decisión y ahora se dirigía al despacho de su padre. Él le permitió darse un rato para pensarlo detenidamente. Llegó al lugar destinado y tocó la puerta, desde el interior su padre le hizo pasar.
-¿Y bien, qué has decidido? – preguntó el hombre poniéndose de pie.
-Yo… quiero conocer a la persona antes de decidirlo-
-Está bien, no te impondré nada – el hombre hizo una pausa pensando algo – podríamos ir a que le conozcas ahora mismo ¿qué te parece?- al padre la cara se le iluminó.
Y aunque a mugi la idea la tomó por sorpresa no pudo decirle que no, ambos salieron del despacho, el hombre realizó una llamada rápida – sí, por favor tengan listo el auto- y otra llamada – por favor cancelen las reuniones de la tarde- y otra llamada - ¿te encuentras en casa? Fantástico, ahora mismo vamos para allá, ¿oh, también está ahí? Excelente, estoy seguro que se alegrará, jaja sí – se despidió de esta última persona y por fin guardó su móvil.
Mugi veía a su padre muy contento, pero ella ni siquiera había aceptado "eso" por qué él se veía tan satisfecho?
En el cine:
Mio comía palomitas de forma inconsciente, ritsu podría asegurar que ni siquiera le importaba el sabor porque no parpadeaba ni dejaba de ver la gran pantalla – je, eres como una niña pequeña mio-chan –
-Shhhhh- fue lo único que la morena respondió.
"Bueno, lo importante es que sea divertido" la baterista se recargó hacia un lado del asiento "¡wagh! ¡Pero esta comezón me va a matar!" se rascaba los brazos, la nuca, los costados y movía las piernas pero se esforzaba por no hacer ruido y la película apenas llevaba cincuenta de los ciento veinte minutos.
En casa de los hirazawa:
-Um… yui- nodoka levantó la mirada después de mucho meditar.
-¿Qué cosa, nodoka-chan?- ambas hermanas respondieron.
La de lentes se sobresaltó –na-nada… lo seguiré pensando-
Ahora fue azusa –ui ¿qué me regalaste en mi cumpleaños?-
-Un pañuelo con tus iniciales, azusa-chan- ambas respondieron. Y con la respuesta y el modo de responder, azusa también se sobresaltó –de acuerdo de acuerdo, debe haber otra forma de reconocerlas-
-Oh, como una característica física en particular- nodoka le siguió.
-Waaaah que buena idea - respondieron las hermanas con la misma emoción.
Pero las otras chicas solo se sonrojaron y compartieron un pensamiento "ahora mismo diría que es ella".
K-ON!
CANCIÓN DE AMOR
-¡Wow!- ritsu comía palomitas a la velocidad de la emoción que sentía, la segunda mitad de la película se había vuelto algo de terror, ya habían muerto dos personajes secundarios, había un monstruo suelto y los protagonistas eran las siguientes víctimas -¡mio mio que bueno que vinimos a ver esta película!-
Pero mio no reaccionaba, estaba hecha piedra.
En casa de los hirazawa:
Azusa no sabía si decirlo o no, recordaba lo que la profesora dijo cuando yui había enfermado y después de eso (y ya siendo una pareja) de alguna manera accidentada lo comprobó, pero si lo decía entonces quedaría al descubierto. Pero fuera como fuera "tarde o temprano se iba a enterar" pensó la chica de coletas tornándose más roja mientras más lo pensaba.
-Um… - y así, lo más sutilmente que pudo, empezó a comparar ese detalle. Mientras nodoka le daba tiempo sugiriendo alguna diferencia entre las hermanas.
En el cine:
Al no encontrar señales de vida en su cita, ritsu echó un vistazo al lado suyo encontrando a mio totalmente pálida "y no ha sugerido que salgamos de la sala, debe estar sufriendo" – hey, mio- susurró cerca de su amiga y acarició su cabeza – está bien – la atrajo hacia ella rodeando su cuello con el brazo – puedes cerrar los ojos y mirar solo las partes que no te asusten –
-¿Se-se-segura? – preguntó con lágrimas en los ojos –¿no te burlarás?-
-Nah, no es divertido cuando no soy yo quien te asusta- la baterista también se inclinó un poco recargando su cabeza contra la de mio haciendo que esta dejara de temblar al instante.
Durante gran parte de esa segunda mitad mio permaneció con los ojos cerrados y con sus manos cubriendo sus orejas, ritsu seguía comiendo palomitas con la otra mano y seguía disfrutando de la película mientras seguía abrazando a su amiga.
En la casa de los hirazawa:
"Muy bien aquí voy, no puedo estar equivocada" – Ui es la de la derecha- dijo azusa totalmente roja. Los ojos de la hirazawa de la derecha se iluminaron mientras la de la izquierda hacía un puchero.
-Buuu, eso fue muy rápido azu-nya, tenían que equivocarse- a pesar de estar quejándose, yui ya había tomado asiento y comía lo que quedaba de su postre.
-Wow, ¿cómo lo supiste tan rápido azusa?- preguntó nodoka y azusa se congeló en su lugar.
Ui se ruborizó un poco y desvió la mirada buscando su taza de té. Yui, que estaba por comer otro trozo de su postre solo miraba con inocencia el comportamiento repentino de su kouhai y el leve, extremadamente leve, titubeo de su hermana.
La cucharita que la guitarrista sostenía en su mano de repente cayó al piso.
En casa de los sokabe:
-Sí, entiendo, entonces la visitaré después, gracias- megumi terminaba la llamada que había hecho, específicamente a la casa de ritsu, contestó satoshi informándole que había salido con mio y seguro regresarían muy tarde.
Un mayordomo se acercó a ella informándole que la esperaba en el jardín principal de la casa. Megumi en seguida fue al encuentro de su padre, encontrando en el patio puesta toda una mesa para el té, con dos sirvientas, algunos bocadillos, su padre muy contento y dos sillas.
-Padre, no sabía que ya habías regresado de trabajar –
-Jajaja, si vemos la hora en realidad me estoy saltando el trabajo-
Megumi sonrió divertida – eso te puede causar problemas- se acercó a su padre y besó su mejilla – bienvenido-
-Ah mi preciosa hija, si tan solo tu madre estuviera con nosotros- el hombre bajó la vista.
-Jajaja, pero regresará mañana y se tomará unas vacaciones- miró con detalle las cosas que estaban afuera -¿esperamos a algún cliente?-
-¿Bromeas? ¿cuándo me has visto trayendo trabajo a casa? al contrario, diría que a vece el trabajo no me deja regresar a casa-
-Jaja tienes razón, ¿entonces tendremos una conversación padre-hija?-
El hombre negó – pero por favor toma asiento- caballerosamente movió una de las sillas para que su hija tomara asiento. Ella agradeció el gesto. Otro mayordomo se acercó al hombre y le informó algo. Megumi podía mirar cómo el semblante de su padre se volvía todavía más alegre – hija espera un momento, debo atender algo-
-Adelante- después de esto, megumi perdió de vista a su padre que ingresaba a la casa.
En la casa de los hirazawa:
Al escuchar el tintineo de la cucharita al chocar contra el piso, los corazones de las menores se aceleraron de golpe, tal había sido la sorpresa, y de lo que fuese que yui pudiera haber imaginado, pero ¿qué podría imaginar yui?, tanto azusa como ui no sabían si temer por sus vidas o preocuparse por yui. – Ups, se me cayó, nee nee – mientras levantaba la cucharita e iba a la cocina por otra – azu-nya ¿cómo supiste que ella era ui? Cuéntanos- regresaba con otra cucharita.
-M… e… - viendo la reacción y la respuesta perdida de la morena, hasta nodoka sintió un poco de compasión, también intentando saber ¿cómo le hizo? pero sospechando la respuesta con esas reacciones.
-¡Oh! ¿La estatura? – preguntó yui con emoción – seguro soy un poco más alta que ella.
Antes de que azusa pudiera responder, ui se adelantó – sí – dijo al instante, sabía cuán honesta podía ser azusa incluso en una situación así – onee-chan es un poco más alta que yo-
-¿Ah sí? ¿cuánto?- preguntó yui emocionada.
-Unos milímetros- respondió ui nerviosa.
-¡WOW! Azu-na de verdad tiene una vista como los gatos –
"Eso no tiene que ver" pensó nodoka decidiendo dejar pasar el asunto entero – jajaja podría ser como yui dice – le guiñó al par que seguía nervioso, después de esto la dos menores se relajaron un poco.
En el cine:
Las partes de terror ya se habían suavizado, mio ya veía entre partes lo que ocurría en la película y sentía menos miedo porque de verdad ritsu no la soltó en ningún momento. – Hey mio – escuchó que la baterista le llamaba, al girar la vista encontró la mano de ritsu cerca de su boca ofreciendo palomitas. Mio echó un vistazo a la expresión de su amiga y esta le hizo una seña para que las comiera "¿de su mano?" aun así, comió las palomitas.
"Parece que ya se calmó" pensaba ritsu ofreciendo más palomitas con su mano, mio las comía mientras veía la película, después ritsu le ofreció un poco de su bebida y mio, ya olvidando que tenía miedo y olvidando también por completo que era ritsu quien le ofrecía las cosas, bebió un poco y siguió disfrutando la película.
En casa de los hirazawa:
-Muy bien, ahora hay que arreglar el desorden que dejamos- nodoka dio una palmada – repartiremos las actividades para terminar más rápido-
-Ok- yui levantó las manos.
Ui agradeció y azusa escuchaba atenta a las indicaciones de nodoka.
En casa de los sokabe:
Mugi estaba ruborizada sentada frente a megumi, las dos estaban a solas pues el padre de la mayor llevó al padre de la menor a platicar en otro lugar.
-Qué grata sorpresa – megumi le dedicó una sonrisa.
-También es una sorpresa para mí- fue lo único que mugi dijo, de repente le costaba trabajo mirar a los ojos de la otra chica.
-Jajaja me pregunto por qué mi padre no me dijo-
-El mío tampoco me dijo, cuando me di cuenta que nos dirigíamos a tu casa…-
-¿Hm? ¿tsumugi-san?- megumi de repente notó que mugi se estaba comportando diferente – ¿pasó algo con tu padre?-
-Na-nada grave- mugi sonrió lo mejor que pudo, al ver esto megumi se puso de pie y buscó entre las cosas de té que había en una de las mesitas que habían dejado para ellas, encontró el sabor de té que tanto le gustaba a mugi y preparó un poco para ella.
Mientras mugi veía como la mayor preparaba el té, no perdió de vista el anillo de compromiso en aquella mano. Se puso a pensar, su padre le dijo que irían a visitar a quien sería "el prometido" pero cuando se dio cuenta se dirigían a casa de megumi, en cuanto llegaron su padre no dijo nada, solo la invitó a salir del carro; tal vez siendo megumi su mejor amiga y la primera de las dos en anunciar que estaba comprometida, el padre de mugi pensó que sería bueno que ellas platicaran antes de que mugi conociera a su futuro. Así que la tecladista se aventuró. – Megumi-chan, felicidades por el reciente compromiso-
-Gracias, viniendo de ti me alegra mucho escucharlo- megumi le entregó una taza con el té favorito de mugi – espero que sea de tu agrado- y volvió a tomar asiento.
-Lo es- mugi sonrió contenta. Saboreando el delicioso té – siempre me ha gustado-
-Jaja ¡vaya! Eso no lo esperaba, la verdad cuando mi padre me lo dijo quedé sin palabras y demasiado confundida- megumi soltó un suspiro y volvió a su asiento, no percatándose de la cara de confusión que tsumugi tenía.
-¿Eh?- mugi colocó la taza sobre la mesa.
-¿Eh?- megumi de repente reaccionó y miró a los ojos de la menor.
En casa de los hirazawa:
-Jajaja entonces ¿cómo fue que supiste quién era ui?-
La pregunta de nodoka hizo que azusa saltara en su lugar, en ese momento estaban solo ellas dos en la cocina, a las hermanas hirazawa les había tocado limpiar la sala.
Y siendo normal en la chica de coletas, le resultó difícil ocultar su sonrojo. Después de un momento de silencio la chica se dignó a responder – su busto- lo dijo casi inaudible pero sabía que nodoka la podría escuchar.
Nodoka, que acomodaba las cosas en los diferentes estantes, soltó una sonora carcajada haciendo que azusa tuviera que agacharse para cubrir su sonrojo.
En el cine:
La película por fin terminó y mio estaba llorando, ritsu le insistía que debían volver a verla algún día con las chicas. Su siguiente parada sería algún lugar para comprar chucherías o una tienda de música, lo primero que alguna de ellas dijera.
-Oye- ambas hablaron.
-M, tú primero- ritsu ofreció.
-¿Me acompañarías a comprar algo?-
-¿A la tienda de música?-
-N-no, um… un obsequio- dijo tímida.
-Ok, después iremos al arcade, ¿qué dices?-
Mio aceptó de buena manera, a ritsu le pareció un poco extraño pues su amiga no decía que sí a la primera cuado se trataba de ir a un lugar lleno de personas.
Se pusieron en marcha al lugar que mio quería ir.
En casa de los sokabe:
-¡¿QUEEEE?!- mugi gritó muy sorprendida.
-Jajajajaja ser amiga de tainaka-san sí que ha afectado en tu comportamiento jajaja- megumi cubría su risa - ¿pero te digo algo?- se inclinó un poco al frente todavía divertida de la reacción de mugi – es lindo-
-L-lo siento, di-disculpa- mugi en seguida volvió a su asiento, estaba nerviosa pero muy contenta.
Dentro del despacho del señor sokabe, él y el padre de mugi bebían plácidamente riéndose de la escena tan emotiva que sucedía frente a ellos. El despacho estaba en un piso superior y sus ventanas daban vista justamente al lugar donde sus hijas platicaban – nunca la había escuchado gritar así en toda su vida jajaja- dijo el padre de mugi.
-Pero parece que la idea le agrada, mira esa hermosa sonrisa- el padre de sokabe miraba con unos binoculares, al igual que el padre de mugi – creo que todo estará bien –
-Entonces ¡salud! Por nuestras hijas-
- Jajaja ¡salud! Por su felicidad-
Ambos hombres brindaban mientas sus hijas seguían inmersas platicando llenas de emoción a saber de qué planes para su futuro, o al menos eso creían ellos.
-Jajaja parecía broma, créeme, mi padre puede ser muy bromista ¿cómo lo iba a creer?-
-¿Entonces fue por eso que mi padre asistió a tu fiesta?-
-Así es y pronto se celebrará una en tu casa, ¿te gustaría que asistiera o quieres que siga siendo sorpresa hasta el día de la ceremonia?-
-Wow, debo contárselo a las chicas-
-Eeeh, me gustaría acompañarte de ser posible-
-Jajaja sería divertido-
-Ahora que lo recuerdo, hoy iba a visitar a tainaka-san para entregarle algo, ¿te gustaría acompañarme?-
-Claro-
En el arcade:
El par de amigas se divertía, primero arrojando pelotas, después matando insectos, después golpeando un marcador, el rato pasó rápido y cuando se dieron cuenta de la hora que era, ritsu decidió que era hora de regresar a casa. Primero pasarían a casa de mio y después la baterista regresaría a su casa. Ritsu llevaba en una de sus manos un paquete que mio compró en una tienda departamental y le dijo abriera cuando estuviera en casa.
En casa de los hirazawa:
Ui entró a la cocina siendo recibida por un par de brazos que la rodearon – ¿no-nodoka-san? – preguntó un poco nerviosa.
-Vaya, azusa tiene razón, es un poco más grande que el de yui- comentó como si nada la mayor.
Pasaron el resto del día fuera de casa, en el parque.
En la calle:
Ritsu ya iba de regreso a su casa.
-Ritsu-san-
Volteó al lugar del que provino aquella voz encontrándose con megumi y mugi.
-Ey hola- saludó de buena gana al par de ojou-samas.
-Hola ritsu-chan-
-Buenas tardes, ritsu-san-
- ¿Qué hacen por aquí a estas horas?- y estando cerca de las chicas pudo notar el anillo de compromiso de megumi que mugi le había dicho, prefirió no hablar de eso - ¿salieron a pasear?-
-Ah, bueno, planeaba visitarte y antes de salir tsumugi-san llegó a casa así que la invité-
-¿Y… para qué era la visita?- preguntó con aire de sospecha.
-Lo prometido es deuda y aquí está mi parte del trato- megumi le entregaba un sobre a ritsu, mugi se preguntaba a qué promesa se refería megumi.
-Wow…- ritsu miraba con gran emoción el contenido del sobre – gra-gracias- al momento de sacar el pase ritsu notó que no era solo uno sino dos - ¿y esto?-
-Oh, ¿no te gustaría invitar a mio-san?-
-Vaya qué genial idela- opinó mugi.
…
Cuando ritsu llegó a casa puso el sobre con los pases en su escritorio y abrió el paquete que mio le había dado. Dentro había una diadema nueva.
N/A:
No fue el otro año.
Siiiiii.
Señores hemos logrado la meta.
Casi ¬¬
