Miró por enésima vez alrededor suyo, esperando a que apareciera un portal mágico y la llevara lejos de esa agonía que estaba viviendo.

Su mente no dejaba de funcionar, miles de preguntas por responder y sin embargo se encontraba allí sola, maniatada en una habitación húmeda y oscura.

Recostó su mejilla contra el suelo de madera casi derrotada y sus ojos se humedecieron pero no lloro.

Tenía que ser fuerte si quería sobrevivir y por el panorama de la situación era para largo. Solo esperaba poder ver a su padre nuevamente abrazarlo y decirle que nunca más lo desobedeceria que sería una mujer hecha y derecha.

Escucho el ruido de unos pasos acercándose, alarmada se incorporó de repente, miro la puerta y tragó saliva, espero impaciente escuchar alguna voz. Lo unico que encontro fue un par de ojos ambarinos mirándola fijamente, sintió una descarga en todo su cuerpo, hizo ademán de abrir la boca pero no pudo decir ni una palabra, su cuerpo estaba paralizado.

Empezó a sentirse nerviosa y apartó la mirada sonrojándose.

_ Estás despierta _ dijo cerrando la puerta. Camino con pasos muy lentos hasta una repisa que había en la otra punta de donde estaba ella.

Con toda la naturalidad del mundo sirvió dos copas de ron, se giró y volvió a mirarla, esta vez con una sonrisa divertida en su rostro.

Sakuno no supo como interpretar su cara.

_ Qué es lo divertido?_ pregunto sonrojada. Acaso se burlaba de su sometimiento?.

Ryoma miró con atención casi hipnotizado sus labios, bajó la mirada por su largo cuello y se detuvo en su escote. Veía su pecho agitado y eso le gustaba.

Ella noto el brillo en sus ojos y sintió vergüenza, pero no podía taparse.

_Eres virgen?_ Su pregunta tan repentina dejó perpleja a Sakuno. Hubiese esperado cualquier otro comentario pero ninguno tan directo y descarado como ese.

_Eso… eso no te incumbe_ tartamudeo. Y su vista se clavó en el suelo.

Ryoma río _oh claro que si, te secuestre Sakuno. Eres de mi propiedad_ se acercó a ella y se agacho hasta quedar a la misma altura.

_ No soy de nadie. Solo estoy aquí para buscar la forma de separarme de la piedra _ Contesto, se sentía tan indignada con su comentario.

La sonrisa de Ryoma desapareció y su entrecejo se frunció. Con su mano la tomó por la nuca y la acerco mas a el.

_Llegar al oráculo nos tomará por lo menos dos semanas_ hizo una larga pausa mirando con atención la reacción de ella. _ Asi que dime que prefieres. Que sea el viaje más placentero de tu vida o el mismísimo infierno_

Sakuno sentía el aliento de Ryoma tan cerca que le generó escalofríos. No sabia que contestar, quería mandarlo al diablo pero eso no solucionaría nada. Y si la violaba o la mataba?. El pánico inundó su rostro y esto para Ryoma no pasó desapercibido.

_Bebe_ con toda la delicadeza le acercó el vaso de ron a sus labios, para que pudiera ingerir el líquido.

A Sakuno no le gustaba el alcohol, pero en esos momentos lo necesitaba, y con mucha urgencia.

Bebía a grandes sorbos, hasta que el amargor del ron toco su estomago, aparto el liquido y tosio.

Unas gotas cayeron de la comisura de sus labios y se perdieron en el valle de sus senos.

Ryoma noto la situación y algo tan inocente lo excito de sobremanera.

Sakuno levantó la vista, sus mejillas estaban rojas y su cuerpo relajado por los efectos del alcohol que rapidamente corrio por su cuerpo.

_ Deja de mirarme asi_ Soltó sin pensar ella.

El no pudo evitar reflejar una sonrisa seductora.

_ Así como?_ dijo acortando cada vez más la distancia entre ellos.

_no se… asi_ murmuro casi suspirando.

Casi que podían respirar la tensión que había entre ambos. Pero a él le molestaba no tener el dominio de la situación.

Habia ido a verla para hablar. Saber cómo se encontraba y si tenía, aclarar dudas. Pero cuando abrió la puerta y la vio allí, sentada en un rincón, mirándolo. Su mente se nublo.

Odiaba admitir que estaba excitado. Y que ya no podía más... la beso. Lento, con una delicadeza que él mismo se sorprendió.

Ella le correspondió a los pocos segundos.

Sentir la lengua de él rozando con la suya y escuchar su respiración entrecortada, era algo nuevo. Cada vez era más intenso el roce entre ambos.

Ryoma con mucho esfuerzo la apartó, se levantó y caminó hasta la puerta.

Sakuno estaba anonadada. Le costaba procesar que había pasado y porque se iba? No iba a decir nada? Y toda esa furia que había estado dominando apareció con la ayuda del Ron.

_Ryoma_ lo llamo. Con la mano en el picaporte giró apenas su cabeza y la miró de reojo. No dijo nada. Espero a que continuara hablando.

_ Eres un idiota!_ grito euforica.

El se fue, cerrando la puerta de un portazo.

Afuera vio cómo toda su tripulación lo miraban como espectadores y muy atentos.

_ Que están haciendo?_ susurro con voz grave.

_eeh bueno… queriamos saber…. Ehh...como se encuentra Sakuno? No estábamos espiando haha para nada _ pregunto Eiji con miedo.

_Bien_ dijo y se fue a su camarote. Escucho algunos suspiros relajados.

No estaba de humor para enojarse.

Se sentó en su escritorio y se estiró apoyando ambas manos en su nuca, intentando relajar su cuerpo.

_ Maldita mujer_ cómo se atrevía a llamarlo idiota? Quien se creía que era? No sabía que si queria podia matarla.

Claramente le iba a causar varios dolores de cabeza.

Cerró los ojos recordando su imagen. Se veia tan vulnerable, tan hermosa. Mierda, necesitaba la compañía de una mujer. Ya no recordaba cuándo fue su última vez, hacía meses que estaban navegando a mar abierto y el estaba tan compenetrado en la piedra, que no le dio importancia a sus necesidades.

Escuchó que llamaban a la puerta. No contesto.

_ Vamos Ryoma, se que estas despierto _ dijo Momo desde el otro lado de la puerta.

El seguía sin contestar. Momoshiro abrió la puerta y se sentó en la silla desocupada del otro lado del escritorio.

_ Nunca cambiaras tus hábitos _ dijo suspirando, cruzándose de brazos mientras lo veía ahí recostado. Ryoma abrió los ojos lo miró y siguió durmiendo.

_Enano maldito. Qué harás con la muchacha?_

_ Nada. Esperar_ se incorporó y lo miro._ alguna pregunta mas?_

Momoshiro sorprendido se levanto.

_ Así que el temido capitán Echizen no tiene un plan _ rió a carcajadas. _ vaya, estoy sorprendido. Te estara afectando la muchacha?_

Ryoma deseo tener una espada en sus manos y clavarselo en los ojos. Odiaba no saber que iba a pasar. Estaba atado de pies y manos y dependia de la respuesta que le daría el oráculo. Pero hasta entonces necesitaba un plan. No podía mostrarse inseguro frente a su tripulación y menos por esa mujer. Demostrar debilidad no era propio de él.

Momoshiro no recibió respuesta, dispuesto a irse el capitán lo interrumpió.

_ Detente_ Momoshiro se sorprendio.

_Si Capitan?_

_ Lleva a la mujer a mi habitación _ dijo con un brillo en los ojos.

_ Se hospedara conmigo _.