¿Me recuerdas?, ¿Me piensas?, ¿Te imaginas como yo, que podría a ver sido si hubiéramos esperado más?, ¿soy solo un recuerdo o un secreto escondido?

¿QUÉ HAGO CONTIGO?

Disclaimer: Los personajes que aparecen en este relato le pertenecen a la grandiosa Naoko Takeuchi.

Aún te extraño tanto, tu calidez, pero el que se va jamás regresa igual, y yo Darien Chiva regresé, te lo juro que regresé y no me quiero ir, pero tu mi amada ¿qué puedo hacer contigo, ¿cómo recuperar los años perdidos?, creo que ha sido muy tonto pensar que sería como si solo le hubiéramos puesto "pausa" a todo, no sé nada de lo que has pasado, solo rumores, solo historias, solo que cambiaste, ¿qué cambio?, eso debo saber.

Qué hago contigo, amor
qué hago contigo
qué puedo hacer
para quedarme un día tranquilo
y no pensarte
tanto tiempo porque al fin
me he dado cuenta
que el bolero tuyo y mío
no hace destino,
no hace destino, amor
pero ahora dime por favor
qué hago contigo.

Llegué más temprano y aun así no pude estar antes que ella, ya estaba acomodando unos libros, toque suavemente como tratando de no molestar, pero necesitaba hablar.

-Buenos día ¿puedo pasar?- pregunte tímidamente pero acercándome sin su permiso, me clavo su mirada y dio un paso a tras tratando evitarme ¡maldita sea!.- solo quería disculparme por la tardanza de mi llegada - me miró sorprendida, ni yo me creo lo que digo, pero así evito otra mirada fulminante.

-Solo procura no faltar más, no puedo estar cubriendo grupo, y menos por ti.- dijo tan fría sin dejar de mirarme.-

-Si gracias por hacerlo, no lo haré… también quería saber cómo estaba tu hijo… - Se sorprendió por mi pregunta y veo que regresó ese odio…

- Creo que eso no es de tu incumbencia, si querías disculparte ya lo hiciste, puedes empezar a recibir a tus alumnos.-

- ¿Pero por qué no me puedes decir, creo que tengo derecho a saberlo?- Claro que lo tengo yo la cuide cuando ese ser crecía en ella y crea o no lo amaba como mío solo por estar dentro de ella.

Quedo perpleja pero sin perder esa mirada de molestia y solo me invito a salir con un gesto.- Aquí no es cafetería, respeta mi lugar trabajo por una vez en tu vida.- ¿Qué! y mejor me regrese por donde vine, pero sintiéndome peor ¿qué puedo hacer para que te recupere?.

Qué hago contigo, amor
qué hago contigo
con el dolor
que se ha quedado en mi camino
con esta sensación
de amargo vino
con esta soledad
sentada al lado mío
no es fácil de aceptar
pero te tengo que olvidar
aunque el que ha estado
en mi lugar dirá conmigo

-¡Buenos día! Me saludo alguien que supongo es una de mis compañeras, pues viene con Taiki.

- Darien, ella es la profesora Mina.- Me presento quien efusivamente me saludo.

- Mucho gusto.

- Que bueno que llegaste, Serena estaba al borde de un ataque.- comentó Mina.

- Sí, creo que es porque ya no está acostumbrada a trabajar con los niños.- Dijo Taiki divertido.

-¿Tiene mucho que es directora?- La afirmación de Taiki, me hizo recordar cuando la miraba feliz, rodeada de sus "niños" haciendo todo tipo de actividades, deportivas, artísticas y haciéndose pasar por personajes históricos; siempre admire su trabajo.

-Creo que como 6 años.. ¿Y tú de dónde vienes?.-

-¿Eres casado?- Interrumpió Mina a Taiki

-¡Mina!

-jejeje, no por eso precisamente busque mi cambio porque me divorcie.- Dije un tanto apenado.

El trabajo me absorbió esa mañana, pero no podía evitar buscarla con la mirada, a lo mejor solo podría hacer eso, mirarla y llenarme de su imagen…. Maldita sea; ¡no! ¡Eso no es posible!, yo la amo y la quiero a mi lado. Y me decido a correr después de despedir a todos.

Y así fue, ya perdí estúpidamente tanto tiempo, ni un segundo más!... caminé lo más rápido posible hacia ella, que estaba charlando con quien supongo un padre de familia… pero creo que no y las piernas me fallan y bajo la velocidad, los miro hablarse muy familiarmente, pero no es Seiya ¿quién rayos es?.. Me acerco y sé que me miro de reojo acercarme, pero a pesar de verme , aun así se fue, ¡Se fué con él!

Qué hago contigo, amor
qué hago contigo,
quizá mañana el sol saldrá
pero hoy tu amor
ya lo he perdido.

Qué hago contigo, amor
qué hago contigo
qué puedo hacer si yo
no puedo hacer nada conmigo.


A pesar del tiempo quisiera no sentir más pero al despertar aún puedo sentir tu respiración en mi nuca y no puedo evitar imaginar tu sonrisa que me regalabas cuando me mirabas llegar.

¿Qué hago contigo? de Francisco Céspedes