Disclaimer: Los personajes que aparecen en este relato le pertenecen a Naoko Takeuchi.
Si tú no vuelves
Tarde mucho en digerir todo lo sucedido esa tarde, me dolía hasta el alma, pero aun así no podía dejar de pensar en Serena.
Miles de historias a partir de lo dicho me he enredado en mi cerebro; Pero queda ahí la culpa, suya y mía… ¿realmente somos los causantes de ese cruel final de Seiya? y mi propio hijo… mi hijo, nuestro hijo. Realmente me dolía su silencio; pero ¿qué hubiera cambiado si me lo hubiera dicho?, ¿hubiera dejado a Raye por ella? La cabeza me daba vueltas y al final tenía que aceptar que ella tenía razón; pero entonces ¿la hubiera abandonado?,¿Cómo sería?,¿Se hubiera parecido a mí o a ella?.
Yo pensé que estaría bien con él, mejor que yo con mi esposa. Serena y Seiya habían tenido una relación larga, muchos suponían que terminarían casándose, yo mismo lo pensé cuando los conocí cuando ella lo presentó en una reunión que hicimos una tarde, pero eso no evitaba que al mirarla dentro de mi naciera un sentimiento.
Desde el fondo de mi corazón solo espero que me deje ayudarla y que comparta con migo esa carga tan pesada que lleva; que nos dé permiso de seguir adelante.
Si tú no vuelves
Se secarán todos los mares
Y esperaré sin ti
Tapiado al fondo de algún recuerdo
Si tú no vuelves
Mi voluntad se hará pequeña...
Me quedaré aquí
Junto a mi perro espiando horizontes
Serena por favor recuerda lo que una vez fuimos, lo que nuestros cuerpos hablaban, te amo tanto que no recuerdo otro idioma, por favor amor mío no me quites el único que he conocido.
Necesito tanto tu reflejo, tu sonrisa y tu bendición, no quiero estar lejos de ti; sé que ya hemos perdido una batalla, pero por favor no te alejes de mí, necesito que regreses a mí, que tratemos, de seguir y volver a intentar formar esa familia que una vez fuimos.
Recuerdo cuando su vientre tocaba y solo pensaba en lo que podía ser; me duele en el alma que lo perdimos pero Dios sabe que lo único que deseo es amarte y formar un nuevo destino.
Si tú no vuelves
No quedarán más que desiertos
Y escucharé por sí
Algún latido le queda a esta tierra
Que era tan serena cuando me querías
Había un perfume fresco que yo respiraba
Era tan bonita, era así de grande
No tenía fin...
Los días subsecuentes ella seguía como si jamás hubiéramos hablado, me dedique a mi trabajo, creo que lo que necesitábamos era un poco de tiempo, en las reuniones trataba de estar lo más alejado y no hablar, algunos de los compañeros los tomaban como si yo le tuviera miedo, y era cierto temía tanto perderle más de lo que ya creo que la perdí. Por el momento me llenaba con verla, pero no significaba que me rindiera; realmente deseo estar con ella hasta el fin de sus días y si es posible hasta la otra vida.
Después de mucho meditar e investigar donde estaba exactamente su departamento, pues pensaba que aún vivía con su familia, siempre que tenía que salir mi primer destino pasar frente a él, no importara cuan tan lejos fuera, era mi obsesión pensar en encontrarla, me reconociera, subiera a mi auto, huir y olvidarnos de todo.
El curso estaba por terminar y por tener el grupo que saldría, mi trabajo era tan absorbente, pues tenía que preparar la graduación de mis alumnos, trataba de salir en mi horario, pero en esta ocasión requería de más tiempo.
Ni siquiera me di cuenta de cuando llegó a mi lugar.
-Darién, ya es tarde… - dijo desde la puerta; robando toda mi concentración.- El conserje tuvo que irse y no puedo dejarte las llaves.
-Sí disculpa, guardo todo y me voy.- Le respondí aún conmocionado de escuchar mi nombre saliendo de sus labios.- Guarde todo lo más rápido posible para poder alcanzarla en las escaleras. -¡Serena!
- ¿Qué pasó?- respondió sobre saltada.- ¿todo bien?
-Sí, no…oí un rumor de que te irías, ¿es cierto?.-Creo que no se esperaba mi pregunta.
- Es una posibilidad.- y siguió su camino.
-¡Serena!, la tuve que seguir y ya estaba recogiendo sus cosas.-¡Serena!
- Creo que ya te había dejado en claro que estamos en el trabajo.
-Por favor solo estamos tú y yo.- Dio un gran suspiro y golpeo fuertemente sus cosas al escritorio
Y cada noche vendrá una estrella
A hacerme compañía
Que te cuente como estoy
que sepas lo que hay.
Dime amor, amor, amor
Estoy aquí ¿no ves?
Si no vuelves no habrá vida
No sé lo que haré
-Bueno, yo no sé qué pretendes con hablar con migo, quiero que te quede claro, no soy tan estúpida como antes para ser plato de segunda mesa, viniste solo porque Raye se divorció de ti, no me quieras marear diciendo que es porque me amas o algo por el estilo, no has tenido los suficientes pantalones ni para hacerla feliz, ni para estar conmigo. Y quiero que olvides ese momento de debilidad que tuve el otro día; no es tu asunto.
. No es así Serena- trate de tomarla por el brazo pero ella lo retiro alejándose de mí.- Serena, sé que he sido un tanto egoísta, pero trate de seguir lo que pensé que era correcto.
-¡Lo correcto para enmendar lo que hicimos?, si hubieras hecho lo correcto no estaríamos en este momento hablando.
Si tú no vuelves
No habrá esperanza ni habrá nada
Caminaré sin ti
Con mi tristeza bebiendo lluvia
Que era tan serena cuando me querías
Había un perfume fresco que yo respiraba
Era tan bonita, era así de grande
No tenía fin... No tenía fin
-¡Tienes razón!,¡ pero ambos nos equivocamos!, sabías mi condición y tampoco te detuviste; no te seguí porque pensé que era lo que querías, que por eso habías escogido a él para ser el padre de tu hijo… y si estoy aquí es porque ni un segundo en mi maldita vida desde que te conocí he dejado de pensar en ti.
-Pues te recomiendo que sigas pensando que estoy con Seiya feliz sin acordarme de ti. Y te olvides de mí.
-Por favor Serena escúchame, lamento todo lo que has pasado, me duele en el alma no haber estado junto a ti, pero danos una oportunidad.
-¡¿Danos?! – Grito furiosa.-A ti y a ¿quién más?, ¿Tú crees que soy tu juguete? Me dejaste por algo.
-Pero yo no sabía que era mi hijo, si no…- y su mano estrelló con mi mejilla.
-No tienes derecho ni a que pienses en él. –
Y cada noche vendrá una estrella
A hacerme compañía
Que te cuente como estoy
que sepas lo que hay.
Dime amor, amor, amor
Estoy aquí ¿no ves?
Si no vuelves no habrá vida
No sé lo que haré haré
Si tú no vuelves de Amaral.
Gracias por leerme y sus comentarios.
