Disclaimer: Los personajes que aparecen en este relato le pertenecen a Naoko Takeuchi.

Déjame estar a tu lado

No podía más, era desesperante, pero creo que ella más que nadie conoce ese sentimiento, la tome por los hombros lo más fuerte que pude.

-Escúchame Serena, no con los oídos, si no con el corazón, me he equivocado muchas veces, el peor error ha sido alejarme de ti, pero por favor entiéndelo, no ha existido, existe o existirá alguien que ame más que a ti. Sé que el dolor de todos estos años ha hecho una barrera para mí, pero sé que aún tienes algo de ese sentimiento que desbordabas por la piel con solo mi tacto. – Y no pude evitar tratar de acariciar su suave rostro.-Estoy aquí por y para ti, que por más que te escondas y alejes te seguiré, porque creo que no solo eres el amor de mi vida, si no de todas mis vidas.

-y eso, ¿de qué me sirve?! Jamás podrá revivir ni a Seiya ni a mi hijo!.

-Lo sé, lo sé pero si tu estas viva es por algo.

-Sí, para torturarme por el hecho de haberlos matado.- y ella solo trataba de contener las lágrimas, supongo que se propuso que ya no la viera así.

-Tú no los mataste, fue un accidente.

-Pero si yo, no hubiera hecho nada contigo.

-Si tú y yo nos hubiéramos detenido, jamás hubieras estado embarazada.- Cerro los ojos y en un leve susurro me pidió que la soltará, no pude evitar hacerle caso, se dio la vuelta dándome la espalda.

-Y es por él que no lo lamento… ¿pero, para qué? Si nunca lo conocí, si nunca lo escuche llorar…

-Serena…- La abrace por detrás. – Te juro que a mí también me duele; pero me duele más verte así culpándote y viviendo entre fantasmas; te lo repito, estoy aquí por ti. No me alejes más por favor, solo quiero estar contigo el resto de mis días.

-No puedo Darien, no puedo.- su voz era casi imperceptible, porque seguía luchando por no llorar. La volteé hacía mí.

-Dime que no me amas, dime que me aleje, que no quieres estar conmigo, dime que no me extrañas.- levante su rostro tratando que me mirará y regresara.

-Lo siento…no, no puedo- y poco a poco se fue derrumbando y yo la seguí, en silencio me senté a su lado para abrazarla, acomodó su cabeza en mi pecho y lloramos.

Entrada la noche, la cogí entre mis brazos para llevármela, trató de protestar pero no la deje, la metí al coche y me pidió que la llevará hasta su departamento.

No le permití que tocara ni él suelo, la lleve hasta su cama donde la recosté.

-Nunca dudes de mi amor.

-Te necesite tanto a mi lado.- y tomó una foto de su buró. – Esto es lo único que tengo- Era una foto de una ultrasonido.- El no merecía morir Darien, él era un ser inocente. ¿Por qué razón me lo arrebataron?

-No me perdono el no haber estado a tu lado todo este tiempo; pero si me detengo en eso, no podría seguir viviendo. Sere mi vida sal de ese abismo de penas y culpas.

-Estoy muy cansada Darien.- Dejó la foto y se incorporó a la cama.

-¿Quieres que me vaya?- Le pregunte aunque dijese lo que dijese no me separaría de su lado ni en este momento y si puedo nunca más.

-Dime ¿Crees que es posible que una mujer que rompió una familia y mató a su hijo pueda permitírsele no vivir en agonía? ¿Qué merezca amar? ¿Qué pueda hacerlo con tanta carga entre sus hombros?- No tolero verla así, me rompe el alma su desdicha y su amargura, me hinqué ante ella e hice que me mirara a los ojos.

-Si eso es lo que te preocupa deja que sea yo quien cargue con todo eso, quien se culpe por ti todos los días y que llore en las noches por esa familia y ese angelito. No importa que no quieras estar conmigo yo lo haré gustoso por ti, porque me conformo con que recuperes la paz y seas nuevamente esa chica risueña que algún día conocí.- Y su expresión se dulcifico totalmente, me miro como lo recordaba, con esa ternura que me removía cada célula.

-Darien, estos años han sido tan difíciles, pensando, llorando, muriendo y odiándome a ti y a mí, el tiempo que pasamos juntos fue tan efímero a comparación de todo este tiempo tortuoso y mal vivido. No creo saber cómo estar tranquila, como amar, como vivir.

-Te suplico desde el fondo de mi corazón que me permitas aprender contigo, no me alejes de ti mi amor.

Sus labios sabían a gloria y a cielo, tan suaves y tiernos, tan tibios y dulces. Los extrañaba tanto, arrancando suspiros y pensar que puede ser un sueño, la detuve un momento para poder contemplar su rostro ese que en todos lados miraba.

-Te amo tanto Serena…- y no pude decir más nada, la urgencia del tiempo y las horas robadas llevo a nuestro deseo a no dormir hasta el alba…


"Mi deseo más profundo es volver a besarte y no dejarte ir jamás"

Este y el anterior capitulo van tan ligados que no pude evitar subirlos tan rápido. No podía seguir tan triste.

Espero que les haya gustado y espero sus comentarios.