Rainbow: sigo pensando que no podemos confiar en esas arpías.

Pinkie: sirenas.

Rainbow: se lo que dije.

Las 6 chicas aprovecharon un leve descanso de las clases para reunirse en su salón de prácticas a hablar sobre lo ocurrido la noche anterior.

Rarity: tampoco creo que sean confiables, pero no podemos dejarlas así, no podría vivir con esa carga en mi conciencia.

Applejack: a todo esto, qué se supone que vamos a hacer?

Pinkie: debemos arreglas sus joyas mágicas, así ellas tendrán magia y podrán comer otra vez.

Rainbow: me parece una muy mala idea, ya las oíste, si recuperan sus poderes volverán a hacer lo del control mental otra vez.

Pinkie: tal vez no, si reparamos sus joyas y luego hacemos una fiesta con globos pasteles y trucos de magia, tal vez se vuelvan amigables y nos convirtamos en las mejores amigas por siempre y siempre jamás!

Rainbow: siiiii eso no pasará.

Sunset ajena a la conversación se mantuvo de brazos cruzados con la mirada perdida en ninguna parte, Rarity al verla le pregunta.

Rarity: Sunset cariño, estás muy callada, hay algo en tu mente?

Sunset: … no puedo evitar pensar… cuando ustedes y Twilight usaron su magia sobre mí… sentí como si todo el odio y el rencor que había dentro de mí se desvaneciera, como si, hubiera eliminado el mal dentro de mí.

Rainbow: si, qué con eso?

Sunset: no puedo evitar preguntarme, por qué no pasó lo mismo con las Dazzlings? Ya vimos que aún son… malas, por qué la magia de la amistad no las… purificó o como se diga?

Applejack: quizá porque tú tenías un buen corazón debajo de toda esa mala actitud.

Rainbow: pero no se puede decir lo mismo de esas arpías.

Pinkie: sirenas.

Rainbow: sé lo que dije.

Sunset: … no lo sé –se le escapa un bostezo- auh… estoy demasiado cansada para pensar tanto.

Un bostezo es compartido por Rainbow, Rarity y Applejack.

Rainbow: ugh, por culpa de esas tres no dormimos casi nada.

Rarity: -se mira en su espejo de mano- espero que la falta de sueño no arruine mi cutis.

Applejack: Pinkie tú no estás cansada?
Pinkie: no, siempre como una docena de panqueques de crema de maní y jalea antes de la venir a la escuela.

Applejack: … voy a asumir que eso tiene sentido.

Sunset: -se le escapa otro bostezo- no puedo pensar bien así, intentemos terminar las clases por hoy, luego podremos volver a casa a descansar un poco, y aprovecharemos el fin de semana para pensar en algo.

Rarity: apoyo esa opción, necesito mi sueño de belleza, nos vamos?

Una afirmación de parte de las demás y empiezan a caminar.

Rainbow: oigan, donde está Flutter?

Un suave murmullo las hace voltear y ven a la amante de los animales apaciblemente dormida recostada en la mesa. Pinkie se le acerca y la ve atentamente.

Pinkie: awwwwww se ven tan adorable.

Rainbow: -se acerca y la sacude un poco- Flutter, Fluuuuter, vamos hay que volver a clase.

Fluttershy: ummm, puedo cargar al cachorro?

Rainbow: -sonríe y rueda los ojos- si, puedes cargarlo cuando la clase acabe ahora despierta.

Otra suave sacudida logra despertar a la chica quien se talla los ojos y ve a sus amigas.

Fluttershy: oh cielos, me quedé dormida? … lo siento –mira hacia abajo-

Rainbow: no te disculpes, no pudimos pensar claramente por el sueño, ven terminemos la escuela y mañana seguiremos con este asunto.

Rainbow ayuda a su amiga a levantarse y todas regresan a sus respectivas clases.


Aria: basta Adagio no puedes seguir con esto!

Sin inmutarse por el grito de su compañera Adagio solo se sirve un vaso de agua y lo bebe.

Aria: Adagio!

Adagio: ugh, como molestas.

Aria: por qué eres tan terca?

Adagio: tú por qué eres tan necia? Qué te quede claro, hasta que el asunto se arregle no dejaré de hacerlas.

Aria: sabes lo que te pasará!

Adagio: … -deja el vaso vacío en la mesa- si, también sé lo que pasará si no lo hago.

Aria: aún así! Si sigues con eso…

Adagio: voy a seguir haciéndolas! –se cruza de brazos con una mirada seria- Aunque a ustedes no les guste.

Ambas se miran enojadas un momento hasta que la sirena con coletas hace un bufido molesto.

Aria: bien! Has lo que quieras! Como si me importara!

Con eso camina hacia la puerta tomando su abrigo.

Adagio: a dónde vas?

Aria: A DONDE NO TE IMPORTA!

Un fuerte azote en la puerta y la chica sale de la vista de todos, Adagio solo gruñe y va hacia otra habitación, Sonata quien había visto todo desde el sillón de la sala solo se encoge en su lugar y limpia unas pequeñas lágrimas de sus ojos.


Con su capucha puesta para ocultar su rostro Aria camina por las calles con la mirada baja y una expresión de molestia, sus pasos la llevan hasta un parque donde se sienta a la sombra de un árbol. Su mirada y su mente se pierden en la nada hasta que una pequeña risa le provoca voltear la vista con lo que ve una niña pequeña corriendo de una chica algo mayor. La chica atrapa a la pequeña y ambas empiezan a reír.

Chica: ja ja te tengo.

Niña: je je je je.

Chica: crees que te puedes escapar de tu hermana mayor?

Niña: je je valía la pena intentar.

Chica: con que si pues te mereces un castigo.

La chica comienza a hacerle cosquillas causando a la niña retorcerse mientras ríe ganando también risas de la mayor.

Aria las mira con melancolía, sus ojos se humedecen y deja caer una lágrima en su mano, tras verla un momento cierra su puño con fuerza y susurra para sí misma.

Aria: … por qué rayos no pude ser mayor?!

Abrazando sus rodillas y apoyando la frente en ellas se mantiene en su lugar.


Era ya bastante tarde cuando Aria regresó al departamento, tras un suspiro abrió la puerta y un curioso aroma llega a su nariz, siguiendo el olor llega a la cocina donde ve a Adagio sentada en la mesa y Sonata atendiendo una olla.

Sonata: Aria, llegaste a tiempo, hice macarrones con queso.

Aria: -levantando una ceja- que cosa?

Sonata: es una comida de aquí, lo escuché por ahí y… pensé que podríamos sentarnos juntas a comer.

Aria: … sabes que no necesitamos eso.

Sonata: si… pero sería lindo, sentarnos juntas en la mesa, un rato…

Una tenue mirada entre las tres y Aria se sienta en la mesa, con una gran sonrisa Sonata procede a servir la comida para las tres.

Sonata: y para acompañar, la limonada que Adagio preparó!

Aria: limonada?

Sonata: si, la preparó poco después de que te fuiste.

Sonata toma su lugar en la mesa y empieza a comer mientras sonríe a sus compañeras, Adagio tras una pausa procede a probar la comida en su plato, Aria mira a su líder un momento y luego ve el vaso de limonada frente a ella.

Aria: … gracias.

Un casi inaudible murmullo de la líder le sirve como respuesta e imita a ambas empezando a comer. La cena sigue en silencio pero ninguna parece molestarse por ello, el silencio fue roto por una curiosa melodía, al oírla Sonata saca un teléfono celular el cual tiene una forma similar a un gato.

Sonata: -viendo el teléfono- es un mensaje de Sunset.

Sus compañeras la miran curiosas.

Sonata: … quiere que vayamos mañana, al patio trasero de la escuela a las 10 de la mañana.

Adagio: … genial, tenía tantas ganas de volver a ese lugar –rueda los ojos-

Sonata: en serio? Por qué yo pienso que sería lo peor que podríamos hacer.

Aria: tú eres lo peor Sonata.

Sonata: pues pienso que tú lo eres.

Adagio: ya! -suspiro- como sea, veamos qué es lo que esas Rainbooms quieren.

Sonata: les dije que tener un teléfono era buena idea.

Aria: sigues siendo lo peor.

Sonata: tú lo eres.

Adagio solo niega con la cabeza aunque esconde una muy leve sonrisa.