Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap. 16 LA BODA 1APARTE
La semana pasó rápidamente mientras los preparativos en el rancho Cullen eran evidentes, mucha gente iba y venia con cosas para la boda, vino, comida selecta, frutas exóticas y muchas cosas más que Esme, Alice, Rosalie y Reneé habían pedido. En ese tiempo Bella y Edward se dedicaron exclusivamente a estar juntos y disfrutar su amor. Cada día que pasaba ambos se sorprendían de lo bien se que llevaban y de lo que para ellos era estar uno junto al otro. Disfrutaban cada segundo, cada beso que podían robarse puesto que siempre había gente a su alrededor.
El miércoles por la mañana, casi no había gente, pues habían ido a la estación del ferrocarril por toda la mercancía que había solicitado. Bella y Edward veían el álbum familiar, y ella iba conociendo a la demás familia de los Cullen.
Más tarde, a la hora de la comida, ambos reían y se besaban en la mesa cuando llegaron el resto de la familia. Todos veían lo felices que eran, y se contagiaban de su alegría y felicidad.
-¡Ah, querida! como me recuerda Bella a ti, cuando te conocí, desde entonces no he dejado de amarte-y con un suave beso en la mejilla, Carlisle besó a su esposa, quien le miró feliz y enamorada.
Emmet miró significativamente a Rosalie quien se ruborizó y se disculpó, ambos se fueron a su recamara. En cambio Alice y Jasper se sentaron junto a los novios. Alice barrió con la mirada la mesa, buscando algo.
-Ahh si, mucho amor y mucha miel, pero ¿Dónde esta mi mousse de chocolate Bella?-Bella la miró con ternura mientras Jasper no podía evitar reírse de los antojos de su esposa.
-Jaz, no te rías, la culpa es de Bella-todos miraron con sorpresa y risa a una muy sonrojada Bella.
-Si no hicieras cosas tan deliciosas, yo no estaría con estos endiablados antojos. Así que por el bien de tu sobrino-eso hizo que incluso Edward sonriera ampliamente.-te recomiendo que me des mi ración triple de la mañana.-Riendo Bella fue por el plato donde tenia el mousse y se lo entregó a una voraz Alice, quien en pocos minutos dio cuenta del postre.
Después de eso, lo demás fue más rápido aún. Y llegó el gran día. Esme, Reneé, Alice y Rosalie se habían esmerado en dejar a Bella primorosa. Los invitados estaban reunidos en el enorme salón adornado con cientos de flores blancas que despedían un delicioso perfume.
Se inició la melodía y Bella caminó del brazo de su padre. Lo había perdonado por lo sucedido, pero con sus limitantes, ya que era un hecho que se divorciaría de su madre. Era lo mejor. Al caminar con lentitud hacia el arco de flores que había al fondo del enorme salón, Bella encontró a Edward quien se veía guapísimo enfundado en un traje formal. Ambos se quedaron arrobados mirándose el uno al otro, si no hubiera sido porque Charlie la llevaba de la mano, se hubiera quedado clavada al piso de la impresión. Edward hacia grandes esfuerzos por mantenerse sereno, estaba emocionado hasta la medula de los huesos. Por fin, esa hermosa chica sería suya para siempre.
Con tormentosa lentitud llegaron hasta donde estaba el sacerdote y en cuanto unieron sus manos, todo lo demás desapareció.
Ambos pensaban en las miles de cosas que harían en su hogar, en los hijos que tendrían y en el montón de tiempo que tendrían para amarse con desenfreno, un futuro glorioso les esperaba.
-Si alguien conoce algún impedimento para que esta unión no se lleve acabo, que hable ahora ó calle para siempre.-la voz del padre sonó segura por encima de la multitud reunida. Bella miraba enamorada a Edward, y entonces:
-¡Yo me opongo a esa unión!-era una voz femenina. Bella miró sorprendida a Edward y luego volteó lentamente hacia la recién llegada.
Mil gracias a: Angie Culen Hale, pincesas, mil gracias por comentar hermosas.
Besos
