¡Hola a todo el mundo! Sólo paso a decir a todos que les traigo el segundo capítulo de este maravilloso fic al que no pude darle un nombre mejor -fin del sarcasmo- jajaja… Bien, todos sabemos que "Les aventures de Ladybug et Chat Noir" es propiedad de Thomas Astruc y asociados, y que yo sólo tomo a sus personajes para acrecentar más el fandom (? Y si no…acabo de darles spoiler (? ¡Espero les guste!

•✻—【Capítulo dos: Un fondue de sentimientos.

Los oscuros matices de la noche, comenzaron a barrerse gracias a la luz de ese lunes que prometía ser un maravilloso día... menos para Adrién Agreste. El chico observó con resignación por los cristales de la ventana y suspiró abatido, levantándose con desgano se dirigió al baño abriendo la llave del lavabo, con la esperanza de refrescarse antes de tomar una ducha. Alzó la vista al espejo, y se encontró con una imagen deplorable: los cabellos se encontraban revueltos, elevándose rebeldes, mientras unas marcadas bolsas caían pesadamente bajo esos cansados ojos verdes que parecían carecer de brillo. Se llevó las manos al cabello, intentando aplacar algunos mechones, pero perdió la guerra después de numerosos intentos. Se apoyó en el lavabo y volvió a suspirar.

-¿Qué rayos te está pasando, Adrién? –Lanzó la pregunta al espejo, esperando en vano poder obtener una respuesta, la cual jamás llegó. Tomó una toalla de baño y decidió entrar a tomar una ducha después de unos minutos. Si bien aún era algo temprano, la noche en vela que había pasado, le decía que continuaría sin poder conciliar ni por un segundo el sueño. Eran poco más de las 6 de la mañana, no le haría mal el tomarse un poco más de tiempo en la ducha ese día. Se metió bajo el chorro cálido de agua, y apoyó la mano en la pared de blancos azulejos, sonrió cayendo en cuenta que siempre daba la excusa de tomar una ducha cuando se encontraba angustiado cuando algún akuma había involucrado no sólo a Chat Noir, sino también a Adrién Agreste. A decir verdad, aunque parecía ser una excusa barata, siempre había funcionado… Y ese lunes, a las 6:10 AM, Adríen Agreste creía que dejaría de ser completamente una excusa. En realidad, comenzaba a pensar que el tomar una ducha era muy necesaria para calmar… lo que sea que tengas alebrestado: los pensamientos, los sentimientos, las decisiones… justo como él, en ese momento. Habían pasado demasiadas cosas en tan solo un par de días, y ahí se encontraba sin poder encontrar ni pies ni cabeza a todo ese lío… Bueno, en realidad no era tan complejo: A Nathanaël le gustaba Marinette, y había prometido apoyar a su nuevo amigo… ¿Entonces por qué había pasado la noche en vela tratando de encontrar el motivo de su molestia? Cortó el paso del agua y salió de la ducha, pese a no tener una respuesta, sin duda se encontraba mejor. Tomó su ropa habitual, y después de acomodar un poco sus cabellos ya secos, se disponía a iniciar con ese lunes en el colegio. Escuchó con la voz de Natalie los deberes de su agenda para ese día, mientras tomaba un desayuno ligero. Aunque si lo pensaba detenidamente, ni siquiera tenía apetito. Y así, en medio de las nubes, había llegado a su asiento en clase. Y no sólo a su asiento, sino al final del día. Parpadeo perplejo al ver a Juleka y Rose caminar hacia la salida mientras hablaban sobre ir al cine o a la tienda de dulces antes de regresar a casa. Adrién se llevó la mano a la frente y volvió a suspirar. Esto se estaba volviendo un hábito, al parecer.

- Por Dios Adrién… ¿En dónde tienes la cabeza? –Se regañó a sí mismo en voz baja, extendiendo los brazos hacia el frente, dejándose caer en el escritorio de madera completamente exhausto. Recién comenzaba a percibir todo el cansancio corporal… y emocional que cargaba.

-Viejo, llevas todo el día así, ¿Todo bien?

Adrién volteó a su izquierda y contempló a un Nino con un dejo de preocupación en su mirada.

-Estoy bien… -sonrió en son de disculpa- es solo que…

-Déjame adivinar… es algo relacionado con el amor, ¿No es así? –Le insinúo su amigo dibujando una mueca triunfante, sin darle tiempo siquiera a Adrién para decir algo a su favor.- Así que dime, ¿Quién es la afortunada, cupido?

-… ¿Eh? –El rubio se encontraba ahora más que confundido. Por un momento el asunto de Nathanaël, Marinette y eso desconocido que sentía, había quedado en el olvido. Dibujó una expresión de desconcierto genuino y escuchó un resoplido salir de los labios de su amigo.

-Viejo, luces como cuando Ivan ve a Mylene: completamente en otro planeta. -Se recargó en el respaldo de su asiento, cruzando los brazos detrás de tu cabeza- por eso pensé que algo tiene que ver el amor en esto, pero lo tuyo me preocupa… no contestaste los saludos de nadie, ni el pase de lista… y lo más extraño es que no dejaste de susurrar cosas sobre Nathanaël y Marinette todo… el día… -Clic. Algo dentro de la cabeza de Nino había embonado, haciendo que la sonrisa se hiciera mayor. Dio una palmada en el hombro de su amigo y miró a la puerta tomando no solo sus cosas, sino las del modelo. –Hombre, tienes que contarme muchas cosas… parece que me he perdido de algo este fin de semana… Pero quiero que sepas que te deseo suerte.

-¿Suerte? ¿Para qué? –Adrién continuaba con esa extraña mueca en su rostro, levantándose y dispuesto a seguir los pasos de su amigo, deteniéndose en el marco del aula, manteniendo el silencio por unos segundos, hasta que Nino buscó con la mirada a aquellos curiosos que pudieran estar pendientes de su conversación, una vez se convenció de estar únicamente con su amigo, agregó:

-Para iniciar este complicado camino del amor. –Y desvió discretamente la mirada, posándola en el asiento detrás del suyo, justo en la segunda hilera, Alya se sentaba al lado de su mejor amiga, sin borrarse su buen humor. Al final, parecía que su amigo se había dado cuenta de los sentimientos de Marinette.

Los ojos de Adrién brillaron con intensidad. ¡Por supuesto! ¡Era eso! Adrién no tenía experiencia en el tema del amor. Lo más cercano a eso, era ese ingenuo amor que sentía por Ladybug, un amor no correspondido cabía resaltar. Si él no había logrado progreso alguno con su Lady, ¿Cómo fue que se atrevió a prometerle a Nathanaël el ayudarle con Marinette? Cada vez se convencía que verdaderamente tenía camembert en la cabeza. –Debo alejarme del camembert por un tiempo… aunque no le guste a Plagg… -Pensó. Debía ser ese el motivo del por qué la irritación no terminaba de irse… estaba enojado consigo mismo, y fue Nino quien le había abierto los ojos. Se convenció de ello, pese a sentir una ligera incomodidad, tenía esa extraña sensación de que había algo que no terminaba de encajar… o quizá eran sólo tontas ideas suyas que después sabría si eran correctas o no… probablemente. Sonrió más relajado y continuó la plática con Nino, mencionando el nuevo tema que Jagged Stone había sacado al mercado, caminando hacia la salida de la escuela. Todo estaba yendo mejor: Nino le ayudaría a comprender eso desconocido para él, así que una sensación de ligereza lo envolvió. Seguramente esa noche por fin podría conciliar el sueño. Pero no Marinette, que había escuchado en silencio toda la conversación, mientras buscaba recoger el lápiz que había rodado bajo su asiento. Había terminado escondiéndose en la oscuridad de las sombras sin querer, ocultando su presencia de sus amigos… mientras sentía su corazón romperse en mil pedazos.

-Así que… Adrién… se ha enamorado… -Pensó la chica Dupain mientras salía de su escondite unos minutos después de que los chicos habían abandonado el salón. Salió del aula con un semblante cabizbajo, haciendo acopio de todas las fuerzas que tenía para evitar derramar sus lágrimas, dejando aflorar todo el cúmulo de sentimientos en medio de la escuela. Tomó una bocanada de aire y se dio unas palmadas en las mejillas, dejándolas ligeramente carmín. Agradeció que Alya estuviese ausente ese día, o no hubiese podido contenerse. Caminó rápidamente hacia la salida de la escuela, y justo cuando parecía que podría ir a casa a repasar la conversación y tratar de entenderla, sintió una mano envolver su muñeca en un firme y delicado agarre. Viró la cabeza y se encontró con Nathanaël, con la mirada en el suelo.

-Nathanaël… -Alcanzó a susurrar, en medio de un nudo en la garganta que amenazaba con dejarla muda en cualquier momento.

-Marinette… -El chico alzó la mirada, posándola en los celestes ojos de la chica, sobresaltándola en el acto. Marinette tragó saliva y asintió, esperando las palabras del chico. – ¿Podemos hablar… un momento?

¡Hola a todos de nuevo! ¿Cómo están? Vengo a dejar el capítulo de la semana… porque lo haré semanal… porque el tiempo no me lo permite hacerlo más rápido ;-; perdónenme… pero no me maten (?

¿Saben algo? Me entusiasmó mucho el recibimiento que tuvo mi primer capítulo, agradezco a todas esas personitas que se tomaron su tiempo para escribirme un pequeño review, o para leerlo únicamente. De verdad que se los agradezco :D

¿Reviews?

Respuestas a reviews:

sonrais777: ¡Lo sé! Todo es culpa de Plagg, demasiado Camembert ha entorpecido a mi bebé Adrién :c –shora-

Angela922: Espero que este capítulo también sea de tu agrado xD Y ya sé :c Nath es tan mono :3 sólo diré #PrayForAdrien… ningún Adrién fue lastimado en la redacción de este capítulo por ningún Plagg (?

Neko Baba's: El fandom es colosal D: yo siempre busco nuevas imágenes en tumblr xD y siempre hay material nuevo D: El fandom es maravilloso #ILoveMLB jajaja xD Y sí :c yo tengo sentimiento encontrado porque Adrién y Nath me gustan :c pero… mi tomatito :c 3 ains… y… saca los pañuelos D: esto se va a descontrolar :c /3 ya puedes matarme. (?

Deidydbz: Nino pensó algo similar este capítulo xD Pero Adrién no captó :c … aún 7u7

ElbaKheel: ¡Muchas gracias por los cumplidos! Y bueno… Adrién lo hace porque es noble :c y porque el Adrién de esta historia, es un poquitín despistado uvu Planeo continuar con esto ;D así que no te preocupes por eso. ¡Espero poder continuar con tu apoyo!

Jana: Adrién sólo es una víctima de las circunstancias… y su nobleza (?

Laraley: Aquí está el capítulo dos :D!