¡Hola mis bellas personitas! Vengo a dejar el capítulo de esta semana… ¿Por qué me demoré? Porque me quedé sin internet xD De haber sido de otro modo, lo hubiese subido el viernes, que es cuando usualmente subo el capítulo… ¡Pero en fin! "Les aventures de Ladybug et Chat Noir" pertenece a Thomas Astruc y asociados, y yo… me aprovecho de sus personajes para hacer historias locas (?

¡Comencemos!

•✻—【Capítulo tres: Un amargo gratinado.

Marinette sostuvo aturdida la mirada del muchacho, observando con cuidado los ojos de Nathanaël, perdiéndose por un momento en ellos, apenas parpadeando. Por su lado, Nathanaël se encontraba completamente mudo. La respiración se hacía dificultosa, tanto que en algún punto, pensó que se había olvidado de cómo era que debía respirar. Aún sostenía la delgada muñeca femenina que había terminado envuelta entre sus pálidos dedos en un acto impulsivo. El resto de los alumnos del Colegio Françoise Dupont continuaba saliendo por las amplias puertas, con dirección a sus respectivas casas. El ruido no dejaba de fluir, en medio de las conversaciones y los vehículos que transitaban por el pavimento; pese a eso, un agradable silencio había comenzado a desplazar esa mezcla de sonidos, y como si fuese una burbuja invisible, envolvió a ambos adolescentes. acogiéndolos en una burbuja únicamente a los dos. Marinette fue la primera en intentar hacer algo en aquella extraña atmosfera que le parecía irreal… pero no incómoda. Jugó con su flequillo tratando de buscar las palabras precisas, siéndole esto imposible. ¿Qué tiene que decirme? -Se preguntó curiosa intentando mantener bajo control aún el huracán de sentimientos que arrasaba con todo dentro de ella. La chica se aclaró la garganta y decidió romper con el silencio, colocando la mano había usado para jugar con los cabellos oscuros de su flequillo, situándola en la mano de su compañero que aún no deshacía el agarre. Marinette sujetó con delicadeza la mano de Nathanaël, obligándolo a soltarla. Alzó la vista de nueva cuenta, y le sonrió.

-Siento mucho esto, Nathanaël… pero justo ahora no es un buen momento… -y sin borrar la sonrisa de su rostro, suspiró entristecida. –Puede parecerte… egoísta o grosero de mi parte… pero… me duele la cabeza…y no me encuentro muy bien…

-¿Qué ocurre Marinette? ¿Tienes fiebre? –El pelirrojo se agachó a la altura de la chica, mirándola con una pizca de preocupación que no pasó desapercibida por ella. No seas amable… no ahora… sólo déjame ir… Pensaba ella. – ¿Deberíamos ir a la enfermería? Si nos damos prisa, aún podemos lograr que te atiendan… ¿Te duele algo más? – Crack. La sincera preocupación del chico, resquebrajó la armadura improvisada que había hecho a Marinette contener los sentimientos. Un húmedo camino fue trazado de sus ojos hasta perderse al final de las mejillas. Las lagrimas se abrían paso una a una, en contra de la voluntad de Marinette. Llevó sus manos a su rostro, limpiando con desesperación las húmedas pruebas del corazón roto que yacía dentro de ella. Mordió su labio con fuerza, tratando inútilmente de ahogar los sollozos que peligrosamente amenazaban con salir de su garganta, alcanzando únicamente a negar con la cabeza todas las preguntas que le había hecho el pelirrojo.

-Yo… estoy bien… -logró articular con un hilo de voz.

Aquella imagen derrumbó por completo a Nathanaël. Sujetó de nueva cuenta la muñeca de Marinette y la arrastró con él, dirigiéndose a un lugar que únicamente el conocía. Sí, él había arruinado todo una vez. Pero estaba decidido a no volver a repetir nuevamente un error como ese.

• ✻ — — ✻ •

-¿Viejo, me estás diciendo que estás tratando de ayudar a Nathanaël con Marinette? ¡Eso no es divertido! –se quejó Nino, dando un gran sorbo a la malteada de chocolate que tenía delante de sí en la barra de la fuente de sodas.

-No lo hago porque me divierta, lo hago para ayudar a un amigo. –Corrigió.

-¡Pero viejo! Sé que eres noble, pero no debes de desvelarte sólo para crear alguna oportunidad para Nathanaël… -Suspiró dando por terminada la pequeña reprimenda. Adrién hizo una mueca como un niño pequeño.

-En realidad… no pude dormir porque no sabía qué fue eso que me hizo estar tan molesto todo el día… Pensó, para sus adentros. Y sospechaba que si le decía eso a Nino, el regaño se extendería el resto de la tarde, hasta que tuviera que ir a casa. Decidió mantenerlo únicamente dentro de su cabeza, como un secreto.

-Debes de dejar de ser tan amable, y preocuparte más por ti… ¿No hay nadie que te guste a ti?

El sorbo de la soda se quedó a la mitad, haciéndole toser al rubio. La burbujeante bebida había hecho un extraño recorrido, haciendo que el gas le irritara provocando con esto una violenta tos. Las mejillas de Adrién se encendieron de un rojo tan intenso que le hizo apartar la mirada. Nino sonrió.

-Bingo… Lo sabía, no por nada soy tu mejor amigo… -Nino alzó el puño en señal de complicidad. Adrién chocó el puño de su amigo con el suyo, limpiando su boca con una servilleta.

-Bueno… quizá sea malo ocultando cosas como estas.

-De estas cosas hablo viejo, eres como un vidrio recién pulido –se burló con cariño- ¿Me dirás cómo es ella?

-Es… una chica extraordinaria. –Adrién apoyó un codo en la barra. Cerró los ojos, viniendo a su cabeza la imagen de su compañera heroína, y comenzó a enlistar las cualidades de Ladybug con tono de ensoñación. -Es valiente… tan decidida… audaz… y amigo, es tan astuta… -Suspiró- En realidad es una chica maravillosa…

-¡Vamos! ¿Y no me dirás el nombre de la misteriosa chica por la que el famoso modelo Adrién Agreste está perdidamente enamorado?

-… Y es verdad cuando digo que puedo pasar toda la noche perdido en esos ojos azules tan profundos que tiene… su piel es tan pálida… y su cabello… es el reflejo de la noche Nino, es bellísima. –Adrién continuó con su discurso, pasando por alto la pregunta de Nino. Éste sólo sonrió terminando la bebida de su vaso, sabía de sobra que una vez que Adrién entraba en ese extraño trance, no podía salir por un buen rato. Buscó la cartera entre sus pantalones, y dejó sobre la mesa un par de billetes junto a unas cuantas monedas.

-Sí, lo que digas Romeo, esta vez invito yo. –Nino dio un par de palmadas en la espalda de su amigo, aún feliz por la expresión del modelo. –Me sabe mal, pero ya debo irme, tengo que ir a hacer unas pruebas de sonido… Sabes bien de lo que hablo ¿No? No seré un DJ famoso si no trabajo duro.

-Y entonces podré decir que yo conocí al gran DJ Nino desde sus comienzos. -Adrién miró la hora en su móvil. Las 16:00 PM -Tengo que ir a clase de Chino en cosa de nada también… -Dijo tomando su mochila, caminando rumbo a la puerta junto a Nino.

-Sabes Adrién… -Nino soltó las palabras como si de un pesado dique de plomo se tratasen, rompiendo el silencio entre los dos apenas habían abandonado el establecimiento. -Aunque puede ser un juego tonto… puedo apostarte que sé quién es la chica de la que estás enamorado.

Adrién se detuvo de súbito, paralizado por algo similar al miedo. No, no era eso únicamente… Había pánico en medio de ese acelerado latir de su corazón, a causa de la adrenalina que corría por su cuerpo. Se volteó nervioso, tratando se parecer tranquilo. ¿Acaso Nino sabía de su amor por Ladybug? ¿Conocía su identidad como Chat Noir? … O quizá… ¿Nino sabía cuál era la identidad de Ladybug? Un gran cúmulo de preguntas habían aparecido en su cabeza de súbito, y se enredaron como trozos de hilo.

-No… no sé de qué hablas Nino… -repuso con voz vacilante- Y puedo apostarte una cena… que no lo sabes.

-¡Hombre! No te pongas tan tenso, ella no está viéndonos… Creo. –Nino comenzó a voltear a todos lados, una vez terminada la búsqueda de curiosos, se rió. Esto provocó que la tensión en Adrién creciera aún más. El moreno retomó la palabra. -Bueno, siempre y cuando mi teoría sea cierta… Pueden ser ideas mías… Y yo pagaré esa cena de la que tanto hablas si es que me equivoco… Pero creo que tú estás enamorado de Marinette.

Adrién guardó silencio tratando de tramitar cada una de las palabras que habían salido de la boca de su amigo. Una a una… y por más que intentó darle alguna lógica a eso, no lograba encontrarla. Comenzó a reír presionando su abdomen tratando de contener las numerosas carcajadas que borboteaban traviesas en su estómago. Una vez comenzó a tener mayor control sobre la risa, limpió las nacientes lágrimas producto del ataque de risa por el que había pasado. Miró a Nino directamente.

-Quiero que la cena incluya muchos croissant, Nino. Marinette es grandiosa… pero no es la chica de la que estoy enamorado.

-Sí Nino… no deberías decir cosas extrañas… -Ambos muchachos se dieron la vuelta, observando a Marinette de pie, con los parpados enrojecidos al igual que la nariz. Su voz se encontraba apagada, y con un ligero tono enronquecido que sólo pudo ser escuchado por Adrién. Ella suspiró. –A decir verdad… Lo siento Adrién, pero tampoco es que yo esté enamorada de ti.

Silencio. Segundo a segundo, lo único que había entre ellos tres, era un pesado silencio.

-¿Es así? Vale… he perdido esta vez entonces… -dijo resignado Nino encogiéndose de hombros. Entonces en ese caso, deberías venir con nosotros Marinette a cenar… podemos llamar a Alya también y…

-Quizá después –interrumpió Marinette tajante.- ahora tengo que comprar unas cosas antes de volver a casa… lo siento chicos… hasta mañana. –Marinette sonrió, y se alejó tan fugazmente como había aparecido, entrando a una tienda frente a la fuente de sodas donde Adrién y Nino habían pasado gran parte de la tarde. Ambos amigos se voltearon a ver, en silencio y ligeramente incómodos.

-Bueno viejo, hasta mañana. –Se animó a decir Nino, despidiéndose de su amigo mientras agitaba la mano y comenzaba a caminar por toda la acera. Adrién le sonrió apenas, quedándose plantado, inmóvil.

-¡NINO! –Gritó el chico Agreste. Él aludido volteó, regresando sus pasos hacia donde el modelo se encontraba.

-¿Qué pasa viejo?

-¿Puedo preguntarte algo?

-Seguro…

-¿Por qué creíste que… era Marinette la chica que me gustaba?

Nino puso una mueca de extrañeza. Cruzó los brazos, y después de un suspiro, decidió hablar con franqueza.

-Porque cuando te he preguntado por la chica que amas, no has hecho más que describir a Marinette. –Nino dio una nueva palmada ahora en el hombro de Adrién, comenzando a correr ahora alejándose de su amigo. –¡DEBO IRME, PERO TEN POR SEGURO QUE MAÑANA HABLAREMOS! –le gritó girando a la derecha. Adrién sólo asintió. Recordó la sonrisa que Marinette había mostrado minutos atrás, pero la sonrisa le pareció de lo más amarga al rubio. Algo dentro de sí se había revuelto inquieto. No… no fue un revoloteo. Fue algo similar a una fractura… Rápidamente, un vacío fue creciendo en su pecho, y le dolió el corazón.

-No tengo experiencia en el amor… pero creo que esta vez estás metido en un problema gordo. –Le dijo Plagg al salir de su escondite. –Ahora entiendes por qué es mejor el queso que las chicas?

-Plagg… sólo cállate.

¡Hello! Bellas personitas que han llegado hasta aquí c: como les dije al comienzo, no tenia internet, y como me he atrasado con el día de entrega (? Traté de escribirles un capítulo un poco más largo ¿Y díganme… #TeamAdrien o #TeamTomatito digo… #TeamNathanael?

¡Espero ansiosa sus reviews!

Respuestas a reviews:

sonrais777: Plagg va a sufrir… (? Yo quería hacer un fic cómico :c no sé en qué momento me dio por hacer llorar a Mari –cry- y ahora mi Adrién se siente mal también :c Todo lo que escribo trae desgracia (?

Angela922: Voy a jugar más con tus sentimientos… porque… Sabemos que Nath se llevó a Mari a lo oscurito (? Pero no sabemos qué pasó ahí :D –risa malvada- Espero que este capítulo sea de tu agrado también :3

Deidydbz: Te adelantaste :c me spoileaste, eso paso hasta este cap (? Pero Adrién llorará queso por su error (?

ElbaKheel: Su pecado es ser inocente :c dale tiempo, es de lento aprendizaje… como yo :c (? ¡Gracias por tus palabras!

Maria Tsubasa: Entonces seguramente te gustará el Adrién de los próximos capítulos :D