Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
AVISO : ESTE CAPITULO ES ALGO FUERTE. HAY VIOLACIÓN, POR LO QUE SI SON MENORES, POR FAVOR NO LO LEAN. SI NO LES GUSTA NO LO LEAN. El caso es que era necesario para la historia.
Cap. 22 VILEZA
Temblaba de miedo. Había sido tan estupido y arriesgado lo que había hecho. ¿Y que tal si Alice se pone mal por lo que hice? ¿Qué tal si se infecta su herida? Dios santísimo no podría con los remordimientos de tal acción.
Mis manos temblaban de manera ostensible y sentí que el piso se movía. Tuve que sentarme en el piso y meter la cabeza entre las rodillas para poder sentirme algo mejor… pero el tiempo estaba en mi contra, Alice necesitaba un doctor y pronto. Porque de lo contrario… no sabia lo que pudiera ocurrir.
Esa misma noche después de pasar todo el día con Alice y Rose, y de pedir que las dejaran juntas para que Rose ayudara a Alice… me sentí completamente agotada, y caí como tronco.
Solo que en la madrugada una mano me tapó la boca cuando intente gritar…
-Hola, "mi amor", ¿me extrañaste?-no podía creerlo era Ethan, había olvidado por completo la fecha… el muy maldito sonrió a través de la tenue luz de la fogata afuera, se percibía sus facciones, la otra mano fue hacia mi falda y metiéndose entre mis piernas, haciéndome sobresaltarme al sentir su sucia mano subiendo mi falda y acariciando mis piernas.
-Ahora serás mía Bella, como debió haber sido desde el principio… ¿No te gusta?- y soltó su otra mano de mi boca, para besarme fieramente, mientras yo me resistía.
Su rudeza fue brutal, pues al darse cuenta de que no correspondía a sus caricias ni besos, se alzó frente a mi, como una serpiente.
-¿Qué pasa? ¿No me digas que ya te olvidaste de mi? -y luego comentó con tono acido y peligroso.-Eso heriría mis sentimientos Bella.
Y luego una bofetada me cruzó el rostro, al momento el dolor me hizo perder momentáneamente la consciencia. Instantes después el infeliz de Ethan, se desabrochaba el cinturón, ya estaba encima mío y había levantado mi falda, tenia que actuar y rápido. Automáticamente levanté mi rodilla con fuerza y escuché su gemido. Cayó al lado gimiendo lastimosamente, entonces me levanté lo más rápido que pude y salí del tipi.
No había empezado a levantarme bien, y empezar a correr, cuando su mano tomó mi tobillo, y con el impulso que llevaba lista para correr, caí al suelo, dando de lleno mi cara contra la tierra.
-¿A dónde crees que vas maldita perra? Tú serás mía, pensé ser bueno contigo, pero ya no.-al momento que decía eso, me iba jalando hacia él, sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Me arrastró de nuevo al tipi. Y ahí, sobre de mi, hizo jirones mi ropa, quedando desnuda ante la bestia que hacia tiempo creí amar. Intenté defenderme, pero un golpe brutal en el rostro me dejó conmocionada. No estaba inconsciente, pero tampoco tuve fuerzas para luchar. Esa es una sensación horrible. Porque estas consiente de todo lo que pasa y todo lo que hacen, pero no puedes mover ni un maldito músculo para defenderte y eso le gustó. Comenzó a reír mientras terminaba de soltarse el cinturón, y cuando estuvo listo se colocó sobre mi, lamiendo desde mi mandíbula hasta mi ceja derecha, la que se estaba hinchando por el golpe, con lascivia.
-¡Ahora sabrás lo que es un hombre. No como el estúpido de Cullen. Y yo seré el primero. Tendrás un hermoso recuerdo de tu primera vez, perra!-cerré mis ojos para no ver su rostro inmundo sonriendo triunfal, esperando el dolor y la deshonra. Sólo pensé en Edward. Y las lagrimas corrían por mis mejillas, y recibí otro golpe mas. Y luego otro. Después ya no sentía los golpes, creo que era por el dolor intenso, que terminó por anestesiarme. Sólo rogaba porque esto terminara rápido. Que este maldito terminara pronto y se largara. Era todo cuanto podía pedir.
Sin embargo no tenia tanta suerte, pues él seguía golpeando con una mano y con la otra, estrujaba mi cuerpo de manera brutal.
Entonces fue cuando el muy infeliz entró en mi. Lo hizo de manera salvaje y despiadada, no pude gritar, porque ni siquiera tenia voz, estaba en el infierno. Ni mas ni menos.
Y cuando solo pedía que todo terminara, ó que en el mejor de los casos me muriera, Ethan se alejó de mi.
Ó mejor dicho… alguien lo alejó de mi.
-¡Mal nacido infeliz!-A lo lejos me pareció escuchar la voz de Jacob. Y después, todo fue silencio y oscuridad. Algo que agradecí infinitamente, si esto era la muerte, era placida, era buena, era tranquila.
Mil gracias a:Anonimo mil gracias por comentar hermosas.
Besos
