Un día simple, apacible, parecía un buen día para disfrutar de una tarde en el parque, salvo por el hecho de que ese lugar era actualmente cede de peleas discusiones y gritos molestos, provenientes de lo que hasta hace unos momentos eran grupos de amigos y familias que querían disfrutar del día.
La causa de tal actitud de parte de todos ellos era la misma.
Ni problemas familiares o económicos, ni disputas contra el gobierno, ni quejas sociales, ni ningún tema que por lo general, suelen desencadenar estas actitudes.
No, la causa proviene de una fuente que muchos ignoran, y creen inexistente, magia.
Aria mantiene su canto y la energía negativa es absorbida por su dije, no puede contener una sonrisa al sentir aquel poder llenar su cuerpo, como un dulce néctar de vida, recorriendo todo su ser, sintiendo sus fuerzas aumentar, su poder mágico crecer incluso más de lo que creyó imaginable, una sensación tan sorprendente como maravillosa.
Cesó su canto y precedió a ver alrededor, el paisaje de la gente peleando la hacen sonreír de manera burlona y algo presumida.
Sus compañeras sirenas se le acercan, la líder sonríe al ver los alrededores.
Las tres vestían ropas normales y se cubrían con capuchas para no ser reconocidas, ayudadas por las sombras de los árboles en esa esquina habían logrado no ser vistas por nadie.
Adagio: buen trabajo Aria.
Aria: ja, fue tan fácil. Y lo hice mucho mejor que Sonata.
Sonata: hey! Podría haber hecho lo mismo si hubiera querido!
Aria: oh, y no quisiste?
Sonata: -desvía la mirada- no.
Aria: por qué?
Sonata: -se cruza de brazos- porque no necesito comer ahora mismo.
Aria: y eso qué? entre más energía, más poder, eso es lo que importa.
Sonata: -susurro- … el querer más poder es lo que nos metió en problemas…
Ambas sirenas oyen lo dicho y su sonrisa se borra, Aria intenta decir algo para refutar pero se pierde en sus palabras y voltea la mirada para no mostrar el dolor ante los malos recuerdos.
Adagio mira a ambas y luego regresa su vista a las personas en el lugar.
Con una nota suavemente sostenida por unos segundos rompe le hechizo impuesto en todos los presentes y estos casi al instante regresan a sus actividades disculpándose por haber peleado entre sí.
Adagio: … Sonata tiene razón en una cosa, no debemos excedernos en la toma de poder, podríamos necesitar energía extra si las cosas empeoran antes que las Rainbooms abran el portal.
Aria: qué haremos si eso pasa?
Adagio: … tendremos que abrirlo nosotras mismas.
Sonata: pero… eso es peligroso.
Adagio: no tanto como quedar atrapadas en este mundo más tiempo.
Aria: y … luego de eso, qué haremos?
La líder guarda silencio un momento, suspira y se prepara para hablar pero es interrumpida por un sonido familiar.
El celular de Sonata empieza a sonar y esta lo saca de su bolsillo para mirarlo.
Sonata: am… es nuestro manager.
La líder rueda los ojos con molestia y toma el aparato para contestar.
Adagio: si. si, si solo salimos a pasear. Ugh eres tan preocupón. Bien bien, si no se me olvidó. Oh lo siento ggg estoy perdiendo tu señal ggg te llamo luego gg.
Cierra el teléfono y lo lanza hacia la más joven quien se agita un poco pero consigue atraparlo.
Adagio: que molesto es.
Aria: tú te quejas y tú lo elegiste.
Adagio: era él o esa tipa con anillos en los parpados, y ella me daba asco.
Sonata: aunque hacía buenos batidos.
Aria mira a su hermana menor un momento para luego volver su atención a la mayor.
Aria: qué te dijo?
Adagio: ah lo de siempre, debemos ir a formar ese contrato en una hora así que, si terminamos aquí quizá podamos-
Sonata: -levantando la mano- quiero un helado!
Aria: … en serio?
Sonata: hey hemos estado cantando desde la mañana, tengo la garganta seca.
Aria: de todo te quejas.
La mayor de las tres solo niega con la cabeza antes de empezar a caminar, las otras la ven marcharse y rápidamente la siguen.
Una colosal multitud se había reunido frente a aquel edificio, todos llevando camisetas, pulseras, bandas, cualquier producto que tuviese el nombre o la imagen de "Las Dazzlings", varios llevan también pancartas y carteles con los nombres y fotografías de las cantantes.
La gran emoción de la gente no hace más que aumentar cuando una elegante limusina se detiene frente al edificio.
Varios oficiales de seguridad se colocan de inmediato frente a la línea acordonada para asegurarse que nadie de la multitud la traspase.
Fuertes gritos llenan el lugar cuando la puerta del vehículo se abre y Sonata se aparece luciendo un vestido blanco acampanado de falda corta, ante los gritos de alegría recibidos la chica solo sonríe y saluda con la mano en alto.
Detrás de Sonata, Aria sale vistiendo una blusa sin mangas color magenta y unos pantalones color azul cuyos lados lucen un ligero corte dejando ver un poco sus piernas, más gritos se oyen y ella sonríe mientras se acomoda los lentes de sol.
Finalmente ganando gritos más enérgicos, Adagio con su vestido de colgantes color dorado envía una sonrisa a todos los presentes.
Adagio: es bueno ser adorada.
Se ven destellos y se oyen cámaras mientras caminan hacia la entrada del gran edificio, Sonata choca las palmas con varios jóvenes de la multitud, Aria toma el teléfono de uno de sus fans y se saca un fotografía con ellos en el fondo para luego lanzar el teléfono hacia ellos quienes se lanzan para recogerlo, Adagio simplemente permite que todos se deleiten con su presencia y posa un poco para las cámaras, finalmente tras un gesto de despedida las tres entran en el lugar.
Las puertas de la sala de reuniones se abren y las tres cantantes salen del lugar.
Adagio: una película, eso fue en serio?
Aria: algunos creen que solo porque algo lleva un nombre famoso será un éxito de ventas.
Sonata: pues, no sería así en nuestro caso?
Adagio: si pero no deja de ser estúpido, nuestro mundo es la música no eso.
Empieza a caminar por le pasillo y sus compañeras la siguen.
Sonata: no se, pienso que hubiese sido divertido.
Aria: Sonata aún si quisiéramos no estaremos aquí mucho más tiempo, pronto nos iremos, … verdad? –mira a Adagio-
Adagio: tan pronto las Rainbooms vuelvan a abrir el portal iremos hacia allá, y regresaremos a Equestria.
Sonata: igual sigo pensando que hacer una película sería divertido, oh! Quizá podríamos hacer una en Equestria!
Aria: por que tú- ugh olvídalo, ni siquiera me molestaré esta vez.
Una ventana se abre de forma estrepitosa y un fuerte viento sopla directo hacia ellas, las tres se cubren un poco del fuerte soplido hasta que la líder avanza y cierra la ventana asegurándola.
Sonata: esa cosa parece como si nos siguiera.
Aria: eso es porque nos está siguiendo tarada.
Sonata: eeeeeh?! Y porque nosotras?
Aria: por que más? Por nuestra magia.
Sonata: creí que era cosa de las Rainbooms.
Aria: es por la magia de Equestria, nosotras tenemos magia de Equestria.
Sonata: entonces… a donde vayamos… irá esto… nosotras… estamos destruyendo este mundo?
Aria: no es que sea nuestra culpa, es culpa de las Rainbooms.
Sonata: … pero…
Aria: es igual, lo que le pase a este mundo no tiene porque importarnos.
Sonata intenta decir algo pero solo queda en silencio mirando al suelo con una expresión de tristeza.
Aria: porque pones esa cara?
Sonata: … no me parece justo, que por nosotras-
Aria: como dije, no es nuestra culpa, ni nuestro problema
Adagio: lo es.
Ambas sirenas miran a su líder con sorpresa.
Adagio: mientras estemos aquí, lo que le pase a este mundo, nos pasará a nosotras.
Un silencio se presenta entre las tres mientras la sirena mayor observa las nubes de tormenta formándose en el cielo.
Aria: … y… qué haremos?
Adagio solo suspiró.
Es algo común que Aria y Sonata le pregunten que hacer, así había sido desde la infancia, ambas habían dependido de su hermana mayor desde la muerte de su madre, ella lo sabía, ellas lo sabían.
Aria y Sonata siempre han sido conscientes sobre cuanto dependen de su líder.
Desde su hogar hasta Equestria, y de Equestria hasta aquí, nunca dudaron sobre seguir a Adagio en cualquier idea que esta tuviera, incluso si había veces en que Aria se quejaría, o quería parecer la más fuerte de las tres, o si Sonata se distraía por cualquier razón presente o le era difícil comprender su forma de expresarse, ambas sabían y saben que sin su líder estarían perdidas.
Aria: -pensando- … qué hubiera pasado esa vez… si Adagio…?
Esa pregunta había recorrido su cabeza más de una vez, y nunca había podido llegar a una respuesta, no es como si lo quisiera tampoco, no quería ni siquiera imaginar que algún día tuviera que valerse sin su hermana.
La más joven del trío repentinamente toma la mano de Aria y la arrastra hasta Adagio, toma la mano de esta y hace que las tres entrelacen sus manos mientras las mira sonriendo.
Sonata: está bien, si seguimos juntas lo arreglaremos, verdad que si?
Las sirenas mayores miran a su hermana pequeña un momento para luego sonreír.
Las Dazzlings habían regresado a su cuarto en el hotel. Aria se estaba quejando del tamaño de este y comparándolo con la su última suit, Sonata por otro lado se había puesto a preparar… algo, con una receta que encontró en el internet, Adagio no estaba segura que era, pero tampoco le prestó mucha atención.
La sirena mayor una vez más está sumida en otro juego de ajedrez, con la vista y la mente centradas en el tablero, y en lo que este representa.
A través de su mente se visualizan y desarrollan diversas jugadas, no solo de sus piezas sino también intenta imaginar los movimientos del lado contrario, finamente toma la ficha de la reina negra y la mueve hasta derribar la torre blanca.
Deja salir un suspiro de cansancio y observa a un lado del tablero las fichas que ya habían sido sacadas del juego.
Adagio: -pensando- … con tantas pérdidas, esto nunca podría clasificarse como victoria.
Derriba todas las piezas y masajea sus sienes para calmar el leve dolor en su cabeza.
Adagio: -pensando- tiene que haber una forma mejor.
Aria: -se sienta a su lado- qué te complica ahora?
Adagio: … necesitamos más poder.
Aria: … quieres hechizar a más personas?
Adagio: no, eso no bastará, debe haber una forma, para eliminar cualquier potencia enemiga.
Aria intenta decir algo pero la actitud y palabras de la mayor la desconciertan.
Ninguna alcanza a pensar mucho pues algo pesado es dejado repentinamente en la mesa sacudiendo un poco esta y sorprendiéndolas.
Levantan su vista para ver a Sonata con una olla humeante.
Sonata: la cena está lista!
Silencio…
Adagio: Sonata, qué es esto?
Sonata: un estofado de atún y patatas que tenía muchas ganas de probar!
Aria: … desde cuando te gusta la cocina?
Sonata: bueno si nos iremos pronto de este mundo pensé que sería divertido y delicioso probar algunas comidas mientras todavía podamos, va a ser difícil preparar cosas así en Equestria.
Las mayores se dispusieron a protestar pero antes de poder hacerlo el exquisito aroma llega a sus narices.
Adagio: eso… huele muy bien.
Aria: cuándo aprendiste a cocinar?
Sonata: eh estado viendo videos para principiantes en internet, quien quiere el primer plato?
Las tres observan el contenido de sus platos, incluso la cocinera admite con algo de vergüenza que el aspecto visual es bastante pobre.
Aún así todas coinciden en el buen sabor.
Aria: quizá no seas lo peor después de todo.
Sonata: je je.
Adagio: dices, que aprendiste a cocinar, y sacaste la receta de Internet?
Sonata: sip, les dije que un hotel con wifi era buena idea.
Adagio: … es curioso.
Aria: qué cosa?
Adagio: que nosotras… no, olvídenlo, no importa.
Ambas miran a su líder con curiosidad por un momento pero luego deciden volver a su cena.
Adagio observa su plato un momento sumida en sus pensamientos.
Adagio: -pensando- supongo que nos acostumbramos un poco a este mundo, qué pasará una vez que regresemos a Equestria?
Con esa duda en su mente se une a sus hermanas y sigue su cena.
