Por fin es viernes, pero aún tengo que esperar a que sean las cinco. Todavía sigo pensando en ese sueño que tuve, no sé porqué siento como si en verdad hubiera pasado, como si fuese un recuerdo que olvide en algún momento y que ahora viene confuso a mi mente. ¡¿Cass siendo un ángel del Señor? es una idiotez!, puede que parezca uno, pero los ángeles, los demonios y los monstruos no existen.
-Dean
-Benny, Hermano ¿qué cuentas?
-¿Qué que cuento yo? ¿Qué cuentas tú? Desde hace un rato estás distraído, sin mencionar que no estás mirando como de costumbre a la sexy profesora Amelia- Benny como siempre me conoce demasiado bien, pero aunque Sam ya sabe que me gusta el profesor, prefiero no decir nada.
-Lo que sucede es que estoy preocupado por estadística- al menos no es de todo mentira- y ahora tengo una asesoría con el profesor Castiel.
-Tú sabes que a mí me va muy bien en estadística, ¿por qué no pediste mi ayuda?
-Es que el profesor me lo dijo, yo no sé lo pedí- eso tampoco es mentira.
-Bueno, y ¿a qué hora es la asesoría?
-A las cinco.
-¡Así que tienes un hueco de dos horas!
-Sí, supongo que voy a estudiar algo.
-Bueno me quedaré contigo- lo miró y antes de poder decir algo él replica- a menos de que te vayas encontrar con una chica.
-No, hoy no voy a salir con nadie.
-Perfecto.
Después de terminar la clase a las tres p.m. nos sentamos en el jardín que queda atrás de los bloques donde tenemos las clases. Benny está recostado viendo el cielo y comentando sobre lo bello y maravilloso que es, yo aunque también lo aprecio no puedo dejar de mirar mi reloj y ver cuánto falta para la hora acordada. Cuando veo el cielo lo único que puedo pensar es en esos ojos azules y la intensa mirada en la que podría perderme.
¡No puedo pensar más en él o me volveré loco!
-Benny ¿alguna vez has estado enamorado?
-¿A qué viene eso?
-Sólo responde la pregunta
-Sí
-Y bien, ¿qué pasó?
-Nada, la persona de quien estoy enamorado no lo sabe.
-¿Por qué no se lo dices?
-Porque somos grandes amigos y no quisiera arruinar la amistad.
-¿Pero como sabes que arruinaras la amistad?, a lo mejor esa persona también siente algo por ti.
-En serio crees eso.
-Por supuesto, debes arriesgarte.
-Está bien, me arriesgaré, gracias Hermano- en sus ojos se ve esperanza.
Seguimos hablando de trivialidades y dejamos de lado la pregunta que le hice; aunque no le pregunté lo que quería por lo menos puede ayudar a un amigo.
Cuando faltan quince minutos para las cinco me levanto y Benny también. Me acompaña hasta la oficina de Cass y se despide con un fuerte abrazo, un gracias y la petición de que lo llamé apenas termine la asesoría. Esperó sólo los últimos diez minutos, cuando es la hora Castiel abre la puerta y me invita entrar.
-Hola Dean, ¿cómo has estado? -éste se sienta detrás del escritorio de madera. Puedo observar lo amplio que es la oficina, las paredes rojas, un sofá negro y amplio, una mesita de café al frente del escritorio, un computador de mesa, los estantes llenos de libros y una lámpara de piso, además de una ventana cerrada por persianas.
-Estoy muy bien, gracias- digo serio mientras me siento en el sofá, esto de la actuación me sale muy bien.
-Bueno, y ¿qué no entiendes?- Me mira fijo y siento como me penetra con la mirada.
-Nada- espetó rápido y miro hacia otro lado.
-Ah, bueno eso es un poco drástico pero empecemos de cero, existen variables…- comienza a decir.
- No es como si de verdad no entendiera nada, solo no entiendo lo que explico en la última clase- Castiel se levanta y se acerca, se agacha hasta estar a mi nivel y me toma por los hombros; en ese instante siento una fuerte conexión y se me viene a la mente una imagen,«yo siendo sacado del infierno», me separó bruscamente y mi profesor se disculpa. Luego comienza a explicarme pausadamente todo lo que vimos en la clase pasada, yo hago uso de todo mi auto control para prestarle atención, la cual obviamente no funciona.
Observó como desliza sus dedos por mi cuaderno, donde escribe todo, veo sus ojos brillar y no puedo sino mirarlo con lascivia y cariño, me lamo los labios y mi profesor para de hablar, me mira un poco sorprendido, sostiene mi rostro firmemente me mira con deseo, se acerca un poco, siento nuestras respiraciones mezclarse, mi corazón late muy rápido, y cuando nuestros labios se rozan por primera vez, Cass me muerde el labio con pasión, deseo profundizar el beso pero se levanta y retrocede.
-Lo siento Dean, no sé lo que paso, simplemente me deje llevar- le pongo un dedo en los labios.- Cállate- digo casi en un gruñido y vuelvo a besarle, él aprisiona mis labios, abro la boca dándole vía libre a su lengua, esta se desliza por mis labios y la introduce. Sus besos son como una pócima mágica que me embriaga, sus labios se mueven magistralmente, sus manos me acarician la espalda con cariño y se detienen en mis antebrazos, siento un calor recorrer mi cuerpo y una paz adueñarse de todo. Nos miramos a los ojos por un momento, sonreímos y nos seguimos besando.
El deseo es palpable, sujeta fuerte mi cintura y me pega a su cuerpo, puedo sentir su miembro despertar ante nuestro toque, empiezo a quitarle aquella gabardina café que siempre usa. Comienzo a frotarme lenta y sensualmente contra él, meto mi mano dentro de su pantalón y siento como se endurece aún más y como el líquido pre seminal humecta su punta; saco mi mano y no puedo evitar meterme un dedo a la boca y probar su sabor.
Me empuja salvajemente contra la pared, mi pene ya está erecto. Quita mi chaqueta y comienza a besarme el cuello, me libera de la camiseta; sus labios humedecen mi piel, sigue su camino hasta mi pezón, su lengua juega con él, yendo en círculos y dejándolo duro, se desliza hacia abajo dando pequeños besos mientras sus dedos continúan jugueteando con mis pezones. Sus manos tocan toda mi espalda y llegan a mi trasero y lo agarran con fuerza, luego rodea mi cintura, desabrocha el botón del jean, mi pene ruega ser liberado, baja los pantalones y yo lo miro expectante, por encima de la ropa interior comienza a lamerlo, suelto unos gemidos sordos.
Sus dedos se deslizan hasta mi entrada y justo antes de mente del primer dedo con los dientes me quita el bóxer y se mete mi miembro a la boca, primero sólo la punta a la que le da pequeños lengüetazos, después comienza a succionar y se le mete todo a la boca, tenso la espalda cuando siento su dedo girar en mi interior, de pronto mete un segundo y un sonoro gemido se escapa de mis labios; los dos dedos preparan mi interior para lo que vendrá después su otra mano masajea mis testículos y me hace ver cosas maravillosas, Castiel se saca mi pene de su boca y sus lengua se desliza hasta la base y comienza a masturbarme, siento tanto placer que no notó cuando introduce el tercer dedo, siento una presión exquisita y estoy a punto de venirme Cass vuelve y mete mi pene a su boca, entre suspiros y gemidos intentó apartarle pero no puedo y me corro en su boca. Cass saca los dedos de mi interior y me mira mientras se lame los labios-delicioso-dice.
Me atrae hacia el sofá donde él se recuesta y pide que le desabroche el pantalón, con las manos temblorosas por el orgasmo anterior se lo quitó, se despoja de la camisa y la corbata las cuales tira. No evito mirar todo su cuerpo que sin mucho trabajo es perfecto, está marcado mas no demasiado. Comienzo a moverme, a frotarme contra su bulto, despacio, no quiero que esta noche acabe nunca. Le quitó su ropa interior y dejo al descubierto esa gran erección, él me sujeta la cadera y me posiciona, comienza a penetrar me lentamente, mis gemidos aumento, Cass cegado por la lujuria suspira, se introduce totalmente. Todo su gran miembro está dentro mío, es un poco incómodo; cuando me acostumbro empiezo a mover mis caderas, Cass me ayuda marcando un ritmo suave y pausado, nuestros labios se unen en tal pasión que parece que nos quisiéramos devorar, su lengua entra mi boca y comenzamos una provocadora danza, su pene toca un punto en mí que me hace gritar, mis gritos son acallados por sus besos, continua golpeando una y otra vez, ahora con mayor intensidad ese punto que me hace sentir en el paraíso. Castiel toma mi pene y lo masturba, todo mi ser se contrae, da otras estocadas a mi próstata y me vengo, ensuciando su vientre, poco después él se viene dentro de mí. Me recuesto sobre su pecho y escucho su corazón latir, me reconforta, el calor que se desprende de Cass me atrae y arrulla, tal vez si sea un ángel después de todo.
Descansamos un rato, sintiendo como encajan perfectamente nuestros cuerpos, el uno con el otro. Mi profesor sale lentamente de mi cuerpo, me besa la frente y me ayuda a vestirme.
-Me encanto esta asesoría- digo picaro- se tendría que repetir.
-A mí también me fascino lo rápido que aprendes, y por supuesto que lo repetiremos pero no en la universidad, dudo que ellos estén de acuerdo con nuestro método de estudio.- dice mientras se anuda la corbata, la cual acomodo un poco. No quiero separarme de él, pero tengo la certeza de que nos volveremos a ver así y eso mitiga un poco el dolor.
- Bueno, creo que me debo de ir, hasta luego Cass- me despido no sin antes darle un último beso.
En el impala recuerdo que quede de reunirme con Benny, lo llamo y quedamos de ir al bar de Helen a tomar unas cervezas. Cuando llego lo encuentro con una gran sonrisa en el rostro y charlando con Joe, es obvio que ella es quien le gusta; me acerco y los saludo, pido un trago, Joe se va con una sonrisa y me lo trae. Benny y yo conversamos de cosas de la universidad, de las materias más difíciles, de los profesores más aburridores. En el estacionamiento antes de despedirnos Benny me pregunta cómo me termino de ir en la asesoría de estadística.
-Me fue estupendamente bien.
-Me alegro,- dice sinceramente- sabes hay algo que quería decirte desde hace mucho tiempo, pero solo hoy recogí el valor suficiente para hacerlo- comenta mientras se acerca y me acorrala contra las puertas del impala, esto es sospechoso e incomodo- Te amo Dean, te amo desde hace mucho tiempo.- me besa.
-Benny, yo… yo no te quiero de esa manera- le digo mientras me separo un poco- Tú eres mi amigo solo eso, eres como mi hermano.
- Dean, tu eres mi mejor amigo y te amo demasiado, por eso solo piensa en mi declaración, no me digas no aún, quieres.- En sus ojos hay una gran tristeza que yo cause, me duele que el sienta eso por mi ya que no puedo corresponderle, pero no le quiero hacer daño.
- Esta bien lo pensare, pero recuerda que decida lo que decida seguiremos siendo amigos si tu quieres.
- Yo quiero ser más que tu amigo, piensa en eso.
Me subo al impala y me voy, tengo un nudo en el estómago y otro en la cabeza, como puedo rechazar a Benny, que pensaría de mi Cass por dejarme besar por otro hombre. No quiero lastimar a Benny, yo a él lo quiero demasiado… Llego a casa y me acuesto a dormir necesito descansar y pensar en una forma de arreglar las cosas con mi amigo.
Benny me besa, lo separo pero es demasiado tarde Castiel nos ha visto, me mira con odio y se va. Quedo solo y siento tristeza y soledad, es como si una oscuridad me envolviera. Escucho que gritan mi nombre una y otra vez, pero no sé de donde sale la voz, creo que es Sam y Castiel los que gritan.
Siento un dolor en el pecho y me despierto bruscamente.
Bueno acá esta otro capitulo, son once en total y seguiré subiendolos en el transcurso de hoy y mañana.
