Nota de autor:Lo sé, soy la peor...la peor de las peores, pero he vuelto y espero publicar con mediana regularidad =(
Lo sientooo ='(
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Al día siguiente Urz se despertó con las estruendosas carcajadas de un Dios que gozaba reviviendo los mejores momentos de una batalla reciente. Enfocando su visita en el causante de su brusco despertar notó que se trataba del extranjero del día anterior y contra todas las posibilidades acompañado por la humana y el turiano.
Al parecer el muchacho había superado el rito de madurez con creces, y sus extraños mentores tampoco parecían haberlo hecho nada mal. Urz les observó acercarse nuevamente al Dios- Alfa quien les felicitó personalmente e invitó a desayunar con él, una cortesía inusual por parte de los Dioses krogan que los extraños aceptaron sin dudar.
Más tarde Urz les vió retirarse del lugar en dirección al aparcadero de naves acompañados por el Dios- Alfa, cuando regresaron habían dejado en la nave al novato y traían consigo una de las criaturas más odiadas en Tuchanka, un salariano. Tan odiados resultaban que de ver uno de ellos en las tierras sin un guarda espacial implicaba dispararle de inmediato, seguramente por ello el mismísimo Rey de los Dioses debió entregarle pase libre en persona.
Les vió acercarse nuevamente a la tienda de su maestro pero finalmente se desviaron para entretenerse un rato disparando a los pyjacks. No entendía porque, pero esos extranjeros le llamaban muchísimo la atención, sobre todo después de haber salido del rito de madurez invictos con un tresher maw muerto a sus espaldas. Ohh, sí, Urz lo supo desde que notó su regreso, estaba escrito en las miradas y portes orgullosos de los aliens, en las carcajadas del Dios de probeta, en el innegable olor a sangre en sus armaduras, ellos habían logrado lo mismo que el gran Dios- Alfa consiguió en su antiguo rito de madurez y que nadie había logrado hasta ahora. Matar al tresher maw en el tiempo límite.
Cuando finalmente se aburrieron de destruir pyjacks con el cañón, o más bien, la humana se aburrió, pues los otros solo le observaban y hacían apuestas respecto a cuantos mataría en cada tiro, se dirigieron nuevamente hacia su dirección.
"Bueno creo que conseguí suficiente carne de pyack como para alimentar a este adorable varren por al menos una semana ahahahah, no es así bonito?" La humana hablaba con aquel extraño pero placentero tono en su dirección. "quien es un buen varren? tu lo eres? ohh sí! tu lo eres! mira lo que tengo para tí muchacho" continuó hablándole y ofreciéndole un trozo de carne, que él primero olfateó tímido y desconfiado antes de aceptarlo.
"Sigue así Shep y luego no podremos quitarnoslo de encima" dijo el turiano
"La evidencia sugiere que con un olor suficientemente fuerte es posible espantar varrens sin problemas, podria diseñar una bomba de gas en caso de que sea necesario si lo deseas Shepard" dijo el salariano tan rápido que aunque él no entendía lo que estaba diciendo Urz dudó de que cualquiera lograse hacerlo. Mientras la humana extendía su mano y le acariciaba la barbilla susurrandole en su extraño idioma.
"No les prestes atención guapo, tú eres un buen chico, a que sí? quién es un buen chico?"
"Hehehe mira eso, creo que tienes una nueva admiradora Urz" Habló su Dios acercándose a ellos con su pesado andar. Él gruñó contento meneando su cola y mirando de uno a otro. "Muchacha ya has encontrado a quien te siga" finalizó Ratch.
"Así que te llamas Urz bonito? Quieres otro trozo de pyjack guapo? Toma aquí tienes". Definitivamente le gustaba este alien, pensó mientras tragaba el trozo de carne, podría tomarse la molestia de conocerla mejor si su amo se lo permitía." Ratch, cierto?" habló dirigiéndose a su Dios, "Que hay de ese descuento del que me hablaste ayer? Fueron suficientes pyjacks los que eliminé?"
"Hahaha sí, humana fueron suficientes, veo que tienes buena memoria" El maestro activó su omnitool y ordenó un descuento. "a nombre de quién debo hacerlo?"
"Shepard. Comandante Shepard".
Pero justo ante de dar la aprobación su maestro se detuvo.
" Shepard, eh? Te tengo un mejor trato. Veo que te gusta este varren, qué dices si te dejo llevártelo contigo en lugar del descuento? Al fin y al cabo no creo que regreses a comprar suministros por este basurero."
"Jaja, lo siento amigo pero aunque lo encuentro adorable, no hay tiempo ni espacio para mascotas en una vida militar".
Urz observó interesado el intercambio, podía comprender lo que su Dios estaba hablando y no le agradaba hacia lo que iba la conversación aún sin poder entender la respuesta del alien. Si bien la humana parecía agradable, no comprendía su lenguaje, ni el de sus acompañantes a excepción del Dios-muchacho de ayer, y nada le garantizaba no acabar con criaturas como sus primeros Dioses abusadores. Oh no, él estaba feliz con las cosas como estaban, por lo que decidió apegarse a las piernas de su Dios tanto como era posible y gimotear por su compasión.
"Además, la bestia parece demasiado dulce y gentil para sernos útil, Shep" apuntó el turiano.
"Jeh no te dejes engañar tan fácil turiano! Urz ha despellejado presas más grandes que tú, además es un ex campeón de los pits. Sólo es cuestión de saber darle las órdenes correctas, en la forma indicada, si gustas puedes probarlo en el cuadrilátero de por allá".
Urz no podía creer lo que estaba escuchando decir a su querido Dios amoroso, entrar de nuevo a las peleas? Pero si de lo único que hablaba desde que lo acogió era de no dejarle ingresar más, no tenía sentido… aunque había algo en su actitud, era como si estuviera sometiendo a la humana a una prueba. Él inclinó la cabeza interrogante hacia ellos.
"No, gracias. No disfruto esa clase de deportes". Contestó ella con el ceño fruncido.
"AHAHAH! EXCELENTE!" exclamó su Dios batiéndose en una estruendosa carcajada. "Definitivamente eres lo que ando buscando, déjame que te explique. Rescaté a Urz de su anterior dueño que estuvo a punto de matarlo haciendole pelear hasta el cansancio en los pits, lo recuperé y adiestré para ayudarme a mantener pyjacks y ladrones lejos de mi tienda. Si bien es bueno, creo que no es trabajo suficiente porque inherentemente todo varren busca conflictos o no es capaz de evadirlos de no tener puesta su cabeza en algo más importante, y siendo un viejo campeón, Urz parece no poder conformarse con solo cuidar de mi puesto. La verdad es que he escuchado mucho a Urdnot Wrex hablar de tí y he de afirmar que te tiene en la más alta estima, por eso creí que sería beneficioso para todos si pudieses incorporar a Urz como un miembro más de tu equipo. Recién le trataste como una mascota, pero puedo asegurarte que con los comandos correctos será el mejor de los soldados bajo un guía fuerte, firme, que pueda respetar y que sin embargo también le respete a él y le otorgue las recompensas correctas."
"Y que obtienes tú a cambio de esto?"
"Además del alivio de no tener que andar tras de esta bestia busca pleitos?" le respondió mientras acariciaba al animal de forma que denotaba el aprecio que le tenía. " Me ahorro las multas por sus conflictos no intencionados, su alimentación y mejor sería si estuvieses dispuesta a pagar por él, aunque solo saber que quedará en buenas manos y con un trabajo tan importante como salvar a la galaxia me es suficiente."
La humana le observó con una expresión que no lograba identificar del todo, pero el brillo en sus ojos se parecía al que en pocas ocasiones había visto en las hembras que disfrutaban del privilegio de tener cachorros.
"Puede que me interese tu oferta pero me gustaría probar como se desenvuelve en una misión real primero. Mordin, esta la diriges tú ¿Qué opinas, podemos llevarle para probar?"
"Recuerda que la discreción es parte esencial de esta misión, Comandante Shepard" el salariano hablaba mirándole con desconfianza.
"Bueno, en ese caso Urz les será perfecto, puede distraer a los enemigos mientras ustedes se infiltran. Además, aquí en Tuchanka tú amigo llamas mucho más la atención que cualquier varren"
"Bien, ¿Tú que opinas Garrus?"
"Mientras sepa distinguir a quien atacar, no me molesta. Pero para ser sincero los turianos no disfrutamos mucho de las mascotas, si dependiera de mí el animal se queda aquí junto con sus pulgas" El turiano estaba emitiendo unos sonidos subvocales que parecían pasar desapercibidos a sus compañeros, pero que Urz y su Dios sí notaron y supieron interpretar como disgusto y algo de asco.
"No seas aguafiestas y vamos a darle una chance de probar su valor" Le contestó la mujer con una mueca de molestia, mientras le daba otro trozo de carne y le acariciaba.
Su Dios parecía decidido a cementar el trato, y él como varren ya debía de saber que ningún amo es para siempre, esperaba solo que todo esto fuera para mejor y debía confiar en su actual maestro que así sería. Decidió entonces que lo haría orgulloso y desplegaría su mejor comportamiento frente las nuevas criaturas aunque apenas comprendiese su lenguaje.
"Muy bien Shepard, tenemos un trato, sígueme y te enseñaré las señales básicas para comunicarte con Urz".
